Bestia de la Humanidad - Capítulo 24
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Capítulo 24: CAPITULO 24
AULLIDO 1: “Bienvenido a Uxile”
La puerta es tirada de un golpe, adentrándose una fornida fémina rubia con 210 cm de altura y rasgos lupinos, su alarmado rostro se calma cuando hace contacto visual con Cari y Tanria.
—¡Por fin las encuentro! -Hablo acercándose a las dos para darles un fuerte abrazo
Su ropa estaba muy desgastada, como también envuelta en suciedad, al igual que su piel y pelaje.
—Nathia -Una de ellas replico su nombre sintiendo la fuerza de su agarre
—¿¡Donde estuvieron todo este tiempo!?, ¡llevan desaparecidas 3 días! -Fue la revelación que les hizo.
Las dos recordaron las palabras del espíritu lobo, la dimensión de bolsillo a la que fueron a parar, tenía una distorsión del tiempo con el plano material, lo que pareció minutos allí, transcurrió más tiempo en la realidad.
—Pasaron muchas cosas en poco tiempo… al menos para nosotras -Cari comento
—Pero esto fue lo que sucedió, Nathia -Secundo Tanria
[–––––––]
Las dos relataron su llegada a la abandonada capilla en la noche da las lunas llenas, localizando la fuente de ritual de licantropía, entonces un enigmático Pramancer se apareció ante ellas y el resto de los hechos lo llevaron a dar con la eminencia de su raza, el espíritu lobo.
—Suena una locura de creer… -Nathia opino —¿Una licántropa ritualista que realizo un ritual de licantropía sin permiso del espíritu lobo?, ¿y una misión encomendada por el mismo?, en verdad… suena una completa locura.
La naturaleza dicta que todos los licántropos conocerán al espíritu lobo en el [El Descanso del cazador], una vez partan del mundo de los vivos, pero existen casos excepcionales de licántropos que aun en vida han logrado hacer contacto con su eminencia espiritual.
Lo que al principio eran casos para chamanes, sacerdotes, ritualistas y todo oficio vinculado a la espiritualidad, con el paso de los tiempos, el espíritu lobo ha hecho contacto con licántropos de toda clase, algo inusual y su visita siempre va acompañado con un propósito.
—Muy bien, si el espíritu lobo les encomendó esta tarea, entonces también es la mía desde ahora -Nathia apoyo a sus compañeras
—¿Nos vas a creer así de fácil? -Cari le pregunta.
—Las conozco lo suficiente, no me vendrían con una excusa como esa después de haber desaparecido tantos días -Argumento la fornida lupina.
—¿Cómo nos encontraste por cierto?, no es como que este lugar fuera fácil de ubicar en el bosque -Pregunto con la duda Tanria.
—Oh, sobre eso… no sabría decirlo, primero espere casi un día entero en donde quedamos y cuando no volvieron, las busque y me perdí en el bosque, cuando me dio hambre, me puse a cazar lo que encontrara para comer y encontrar agua tampoco era tan complicado con animales en los alrededores -Relato —Luego seguí buscando, aun sabiendo que estaba perdida, seguí buscándolas hasta que 2 días transcurrieron y entonces cuando amaneció, pude “sentir” algo, es difícil de explicar, mis sentidos como mi olfato y oído, me guiaban de forma instintiva hacia donde debía ir, y cuando encontré este sitio abandonado, pude sentirlas… suena loco, lo se.
La explicación de su fornida amiga rubia resaltaba dudas, pero tenían leves sospechas sobre quien podría haber “guiado” a su compañera en dirección a la capilla abandonada. Tres días desaparecidas, habría sido suficiente tiempo para que volviera con la manada y reportara lo ocurrido al alfa, pero se negaba a dejar atrás a sus compañeras, su vestimenta degastada con la intemperie y la caza local para saciar sus necesidades, era prueba de alguien nata para sobrevivir tanto tiempo por cuenta propia.
Con todo el contexto resuelto, era hora de emprender la misión del espíritu lobo, ¿pero por donde comenzar?, el rastro de la fuente ya no se encontraba allí y no tenían alguna pista para ubicarlo.
—Esta sensación que emana en mi…
—La fracción de poder que nos prestó…
Un aura amarillenta envuelve los ojos de Tanria y Cari, los que el espíritu lobo les concedió, les permitió ver sobre el altar algo que su percepción antes no podía ser visto, un nuevo rastro, en la forma de energía intangible, era del mismo color que las auras. Desde el altar este nuevo rastro surgía como un grueso hilo que flotaba para indicar un camino que seguía hacia afuera, dejando la abandonada capilla dieron con el atardecer y los restos en descomposición de un monstruo jabalí partido en dos.
—Estuvo aquí… probablemente hace muchas horas.
—Este tipo de rastro no es ordinario, encontrarlo será sencillo.
[–––––––]
El camino los llevo hasta un campamento formado por una pequeña manada de licántropas, gracias a la competente percepción Tanria y Cari, evitaron a las lobas centinelas que vigilaban los alrededores, Nathia quien no era muy diestra en el sigilo, pudo seguirles el paso, con bastante ayuda de las demás, aunque eso significo un avance lento.
La noche eventualmente llego, pero el rastro aún estaba firme, del campamento de la pequeña manada, este los llevo a la ciudad amurallada de Vorgat.
—No entro por el portón, uso otro camino -Aseguro Tanria.
El rastro marcaba hacia el interior de la ciudad, pero este se adentró a la amurallada ciudad por otra vía alternativa, evitando la única entrada principal.
—¿Haremos lo mismo para seguirlo? -Nathia pregunto.
—No será necesario seguir el rastro de esa manera, con tal de entrar a la ciudad, volveremos a encontrarlo desde otro camino -Afirmo Tanria.
—Es lo mejor, entrar de ilegales a la ciudad nos haría buscar problemas innecesarios con la guardia y ya destacamos bastante -Expuso Cari —Aunque ya es muy tarde, por lo general no dejan entrar a nadie a estas altas horas de la noche, con excepción de…
—Miembros del gremio de Cazametas -Tanria pensó lo mismo en voz alta.
Con total confianza, se acercaron a la guarnición que vigilaba la entrada a la ciudad, estos fueron recibidos con cierta hostilidad, pero al enseñar una pequeña tarjeta que cada una de las lobas poseía, los guardias se calmaron y luego las dejaron entrar. Dado a quienes eran, y el hecho de pertenecer a una [gran manada], tuvieron un fácil acceso.
No era difícil inventarse una excusa, los de su oficio se encargan de trabajos peligrosos, y la suciedad como aroma de Nathia, convencían aun más de ello. El capitán de la guarnición de le entrada, les comunico que debían ir a una posada, pues estaba prohibido circular en las calles muy tarde en la noche, incluso indicándoles donde encontrar hospedaje.
—«A pesar de que conocíamos esta ciudad, no teníamos en mente acercarnos, tan solo cumplir el encargo del nido de orcos y regresar, pero las cosas cambiaron» -Pensó una preocupada Tanria.
Una vez dentro de Vorgat, el rastro se volvió a materializar desde su percepción, en la forma de un fino hilo intangible de energía amarillento, un nuevo camino se presentaba, evitaban las patrullas nocturnas por las calles, mientras seguían el rastro.
Este los llevo hasta un callejón sin salida, concluyeron que la “entrada alternativa” por el cual la “fuente” ingreso a la ciudad, estaba allí. El hilo intangible se hizo grueso, habían vuelto al rastro principal y siguió marcando donde proseguir.
[–––––––]
—¡Es aquí! -Concluyo Tanria con total seguridad.
El hilo intangible se había vuelto mucho más grueso y palpitaba de una manera inusual al marcar su rastro hacia el interior de la entrada de una mina de cristales de Prama, las tres conocían la importancia de aquel yacimiento agotado de minerales mágicos de la ciudad.
La entrada estaba custodiaba por un grupo de cinco guardias elfas, quien portaba una capa para diferenciarse del resto, era la líder.
—¿Qué estamos esperando?, entremos de una vez -Dijo una entusiasta Nathia
—Tú te quedas aquí, Nathia.
Tanto Tanria como Cari lo habían decidido en el camino, una vez que estuvieran cerca de la “fuente” de la licantropía, es más que probable que la ritualista también lo estuviera, recordaron con inquietud las palabras del espíritu lobo en torno a quien llevo a cabo el ritual.
[“Solo pude oír su voz, una mujer, pude sentir la licantropía en su sangre, pero era extraño… era casi inexistente para mí, yo quien puede sentir a TODOS los hombres lobos, que una licantropía sea mayormente invisible a mi percepción, ¿cómo es posible?, su presencia… es una anomalía”]
Una ritualista y licántropa percibida como una “anomalía” por el espíritu lobo, era como un “alma” que no estaba tan ligada a la entidad, una sospechosa conexión que alimento la preocupación de las dos lobas, no estaban tratando contra una amenaza que debía ser tomada a la ligera.
—En caso de que no volvamos al mediodía, debes darnos por muerta y volver a Altania, reporta TODO lo que sucedió a nuestra manada, “Garras Avizores”, nuestra alfa DEBE saberlo -Tanria le dejo a cargo una vital tarea —Y también, cumple con el trabajo por el cual vinimos originalmente -Le hace entrega de la cámara mágica.
—¿¡Me están jodiendo!?, ¿¡piensan hacer esto sin mí!?, ¿¡dejarme atrás de nuevo!?, luego de perderla por días y ahora que me pidan volver a “esperarlas”, no… no pueden hablar en serio -La fornida rubia expresaba su disconformidad entre la ira y penuria.
—Nathia, tenemos un terrible presentimiento, ¡a quien nos enfrentamos posiblemente no sea alguien que esté al alcance de nuestras fuerzas!… incluyéndote -Hablo Cari con una angustiaste franqueza —Por favor, no hagas esto más difícil.
—La tarea del espíritu lobo es IMPORTANTE, en caso de que fallemos, una de nosotras debes sobrevivir y cumplirla, nuestra manada debe ser notificado de esto, POR FAVOR… hazlo
La fornida rubia con descontento cae de rodillas golpeando el suelo con su derecha, sentía la situación injusta, observaba a sus compañeras y amigas, a quienes conocía desde mucho tiempo, marchar sin ella, hacia un incognito peligro alarmante.
Todas eran Pramancer habilidosas, todas llevaban años luchando contra monstruos, cumpliendo encargos peligrosos para el gremio de Cazameta y su manada, pero ahora, estaban separándose, asumiendo una importante misión muy peligrosa, entrelazaba a una responsabilidad con los suyos.
Con decaído animo acepto la petición, quedo a solas, una afligida Nathia, viendo a sus amigas portando sus túnicas de capucha oscuras, alejarse, caminando a la mina de cristales de Prama hasta entrar.
—No mueran… se los suplico… no… mueran… -Replicaba con una voz débil y triste
[–––––––]
[PRESENTE]
—¿Quiénes son ustedes dos?, ¿con que propósito REALMENTE están aquí? -Vazil les pregunto con una mirada fría y seria.
La licántropa de la lanza, Tanria, manifiesta en su hombro izquierdo a través de su ropa y protecciones un brillo, es toma la forma de una marca que se encuentra grabado en su piel y capaz de mostrarse a través de su vestimenta. Un tatuaje de brillo verde con el dibujo de un gran ojo de bestia depredadora con cinco garras afiladas bajo suyo.
—Esa marca… -Vazil la reconoció de inmediato —Eres una licántropa que pertenece a una [gran manada], reconozco ese patrón, ¿qué hacen miembros de los [Garras Avizores] aquí?, su manada reside en la ciudad de Altania, eso son muchos kilómetros de Vorgat.
Su tatuaje brillante desaparece y con un tono hostil, responde.
—Deja de fingir que no lo sabes, hace unos días, un ritual para transmitir la licantropía se llevó a cabo en esta región -Afirmo —La firma mágica procedía en los alrededores del bosque carnero.
—«Ah mierda, especialistas extrasensoriales» -Concluyo Vazil como malas noticias.
Desde el otro lado del muro de rocas, la segunda encapuchada de túnica oscura, Cari observa como sus ojos reaccionaban a la presencia de Shogg, sentía una fluctuación única en su Prama, más provenientemente de su espalda, y allí lo vio, la piel oscura de lobo adherido a su carne.
—¡Este chico elfo, tiene una piel de lobo pegada a su espalda! -Cari confirma a todo pulmón con una voz alarmada.
—El rastro mágico de ese ritual apunta a ese chico elfo, con esto queda demostrado, que es un [lobizón] -Declaro Tanria.
Entonces los ojos de la licántropa de la lanza reaccionan de la misma forma que su compañera, pero estos estaban enfocados en la presencia de Vazil, viendo una fluctuación extraña en su energía mágica.
[“la fracción del poder que les he dado, reaccionara a cualquiera de los dos, confirmara que son ellos, la fuente y la ritualista”]
Las palabras del espíritu lobo lo confirmaban, Cari encontró la “fuente” de quien recibió la licantropía en el ritual, y Tanria por su parte…
—Eres tú, la ritualista que desencadeno sola en esa capilla abandonada, el ritual de licantropía.
[CONTINUARA]
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