Bestia de la Humanidad - Capítulo 4
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4: CAPITULO 4 4: CAPITULO 4 AULLIDO 1: “Bienvenido a Uxile” Un claro en el bosque era el sitio montado de un campamento con numerosas tiendas de campañas, algunas destinadas a descansar, otras a guardar provisiones, materiales e incluso armas y armaduras.
Bajo la noche de las tres lunas llenas, una fogata gigante se erige en el centro con una llama de metro y medio.
Alrededor del fuego bailaban mujeres carentes de todas prendas, pero no eran féminas ordinarias, un pelaje recubre antebrazos y muñecas, pantorrillas, alrededor de los hombros, de orejas puntiagudas envuelte en este, en su dentadura la conformaban dos pares de colmillos en la boca y en su retaguardia un rabo animal de carácter lupino.
Mujeres lobas o Licántropas eran sus identidades, bailaban con dicha con las manos en alto alabando las lunas como su símbolo central, girando alrededor de las llamas o con tomados de la mano con una pareja en las danzas.
Un banquete con carne en abundancia, impregnado con el aroma de alcohol y almizcle, bebidas que se derramaban de bocas y sobre desnudas pieles, apasionadas lamidas en cuellos, pechos e intimidades excitadas, libertinaje al aire libre.
Algunas licántropas aún estaban vestidas, con sus armas en mano y en total guardia, permitiéndosele comer, e incluso beber, incluso la ingesta de una botella entera de alcohol, poco o nada les afectaba sus sentidos.
—Que mala suerte, me toco hacer guardia en la noche de “Lunaria” -Fue la queja de una de las lobas vestidas y armada, con el bostezar.
—Al menos para la próxima “Lunaria”, nos tocara ser quienes lo disfrutan y otros harán este fastidio de trabajo.
—¡Oh mujer!, eso es un mes, las lunas llenas solo salen en el último día de cada mes.
Una adulta mujer lobo pelinegra de cola de caballo, prendas de cuero y un brazalete gris en la muñeca derecha, miraba hacia todos lados, buscando a alguien, hasta clavar sus ojos en tres jóvenes licántropas que habían llegado recién al campamento.
—¿Dónde está?
-Ella se dirigió a las tres con una mirada autoritaria —¿Dónde está Vazil?
Las tres intercambiaron miradas ante la interrogante, el temperamento de la loba las ponía nerviosa ante cualquier tipo de respuesta que dijeran, y un silencio prolongado también seria signo de malinterpretaciones.
—¡Sajia!, tan amistosas con las cachorras de la manada como siempre.
Una voz hablo por las tres, la mujer loba canosa y fornido cuerpo respondiendo con el nombre de Vazil.
—De todos los momentos para salir de cacería en la noche, tenía que ser curiosamente en el día de “Lunaria” -Expreso la licántropa de cola de caballo llamada Sajia.
—Por suerte esta noche no le tocaba a nuestro grupo hacer la guardia, vamos, no te sientas frustrada, ya te tocara tu turno de disfrutar los placeres salvajes en el próximo fin de mes -Argumento la loba canosa con picardía —Mientras tanto, deléitate con esto… Cargando un saco consigo, de su interior tomo una botella al cual entrego a Sajia, su contenido era un fino brebaje alcohólica.
—Las guaridas abandonadas abruptamente de forajidos y traficantes, siempre dejan algún que otro curioso tesoro, jejeje, muy bien chicas -Se dirigió a las guerreras lobas dándoles una botella a cada una —Son jóvenes, guapas y aún queda “Lunaria” para un buen rato, ¡disfruten la noche!
Con su permiso, las tres se despiden respetuosamente de su mayor, caminando hacia la fogata gigante con el desnudarse y abrir las botellas para deleitar su contenido, mientras sus cuerpos chocaban tan íntimas como lascivo.
—Podrás engatusar a las demás con tus bonitas palabras, pero no me convences a mí, algo estas planeando, esta “cacería” de última hora es demasiado sospechoso -La fémina de cola de caballo la miro con cierta hostilidad —¿Qué estas planeando?, como pongas en peligro a la manada… —¡Sajia!, Sajia… llevo tanto tiempo en esta manada, ¿crees que destruiría el mismo hogar al que formo parte?, en mi larga experiencia de vida puedo asegurar, que eso es una MALA IDEA -Argumento la canosa licántropa.
—Solo llevas a lo sumo cerca de 4 años, estas aquí porque la alfa lo aprobó, y solo lo hizo por “lastima”, porque eres una vieja licántropa sin una manada.
—Oh, ¿y esta “vieja” licántropa no ha aportado al bienestar de la manada?, brindando consejos de cacería a las más novatas, dotado de un conocimiento en torno a caminos, atajos y fauna, alguien acostumbrado a la ciudad y con el labial correcto, regatear precios de venta y compras para este campamento, ¿has olvidado que conseguí a un precio accesible y económico que todas nuestras lobas tuvieran un “arma encantada” a mano?, bueno… en tu caso, más bien un “Zear” -Miro el brazalete gris de Sajia.
La mujer licántropa de cola de caballo no tenía argumento alguno para contrarrestar sus palabras, solo pudo en silencio aguantar la frustración de que su fallido intento de coacción, antes de marcharse, Vazil le declaro una última cosa —Esta cacería nocturna tuvo un propósito, eventualmente se los contare llegado el momento, y te aseguro que es por el bienestar de esta manada.
La canosa loba se marchó hacia la festividad, quitándose hasta la última prenda y tomando una botella con bebida alcohólica del saco.
—¡Nada como un buen “Lunaria” para estos huesos!, ¡mi carne me pide luna llena, calor y sexo!
-Exclamo para abrir la botella mientras con un brazo levanto fácilmente a una desnuda licántropa joven para bañarle con el brebaje y lamerlo desde su piel.
Sajia con un suspiro desconcertante, siguió en su guardia, abriendo su botella para sorber de esta.
[–––––––] Sus ojos se abren lentamente, su cuerpo flotaba desnudo sobre una absoluta oscuridad casi parecía estar bajo agua, pero era capaz de respirar y no sentía el dicho tacto mojado en su piel, una luz tenue se observaba desde arriba, la única fuente luminosa entre toda la penumbra.
—¿Dónde estoy?, mi último recuerdo… -Dijo con fragmentos de su memoria de su persona sobre un altar y un ritual macabro con una piel siniestra de lobo —El ritual… la piel… esa vieja licántropa… ¿yo morí entonces?
Notaba como poco a poco aquella luz se hacía más distante de él, se estaba hundiendo más en una desconocida oscuridad, y justo cuando sus ojos comenzaban a cerrarse de nuevo, observa una figura humanoide oscura manifestarse desde aquella fuente luminosa, una de penetrantes ojos rojizos, una sonrisa de tinte diabólica y notables colmillos en su boca, extendiéndole una mano con garras de cuatro dedos.
[–––––––] Sus ojos vuelven a abrirse, se pone de pie rápidamente y con confusión mira a su alrededor, se encontraba en una parte del bosque distinto al anterior, con un lago cristalino a sus espaldas, pero el panorama a su alrededor era lo más llamativo.
—Esto… me deja aún más perdido y confuso que antes Un cielo nocturno sin estrellas repleta de columnas luminosas de varias tonalidades, resaltando un verde amarillento fuerte entre sus colores, un fenómeno de aurora boreal que acapara todo el cielo.
Pero lo que destacaba entre todo era la gigantesca luna llena que casi parecía estar a casi nada del planeta, Shogg al mirarla fijamente sentía una atracción hipnótica a esta, como si su luz penetrara en su interior y ponía a latir su corazón de un ritmo acelerado.
Volteo la vista, al separar sus ojos de la luna, sus latidos se calmaron y ya no podía oírlos.
—«¿Esto es parte del ritual de esa vieja?, ¿a dónde fui ahora a parar?» Mirando a su alrededor vio que se encontraba dentro de un bosque de atmosfera única.
Partículas de luces sobrevolaban en los alrededores en cantidad, un extenso prado rebosante de poder mágico, plantas exóticas con follajes rojos, naranjas e incluso fucsia que hasta se movían como organismos conscientes y observo un par de venados de pelajes azul con cuernos rojos que circulaban en la zona, alejándose al sentir su presencia.
—«Tengo un mal presentimiento de este sitio» Un ruido proveniente de dos figuras acechándole detrás de un árbol capto su atención, cuando sintieron sus ojos, antes de que se ocultaran llego a notar lo que parecían dos seres de pie con cabezas de lobos y penetrantes ojos amarillentos.
—«¿La fauna local ya me está acechando?, pero la manera en que me espiaban, ¿eran… lobos que estaban parados?» -Se cuestiono con cierto absurdo en sus propios pensamientos.
Algo sale de los arbustos a gran velocidad, corriendo en cuatro patas entre gruñidos directo hacia Shogg, salta con sus garras y fauces listo para despedazar al humano, cuando este voltea para mirar a la bestia que le depreda, todo se tiñe de oscuridad.
[CONTINUARA]
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