Bestia de la Humanidad - Capítulo 7
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7: CAPITULO 7 7: CAPITULO 7 AULLIDO 1: “Bienvenido a Uxile” —Solo para aclarar, Uxile y mi mundo, la Tierra, ¿comparten los mismos meses?
—Uxile posee un calendario de 365 días al año repartido en 12 meses, y si, es IGUAL al mundo humano, la Tierra.
Mientras caminaban por el bosque, una conversación entre Shogg y Vazil se mantenía con datos de interés.
—¿Incluso la fecha del año coincide?
-Pregunto —De mis averiguaciones, si, los dos mundos comparten la misma fecha de año también, con la diferencia de que aquí actualmente se le conoce como “Tercera Era” -Aclaro la canosa licántropa —Se que hay algunas partes entre Uxile y la “Tierra” donde regiones o zonas puede haber algunas diferencias horarias, pero en términos relativos, la fecha de los meses y años, son básicamente LO MISMO.
El propio muchacho estorba consternado de tal descubrimiento, siendo verificado aquella información, recordó la última fecha en torno a su mundo cuando estuvo en la clínica.
—«30 de abril de 2019» Su última visita al médico antes de los eventos sobrenaturales que lo llevaron a otro mundo, Vazil dijo que la fecha actual de donde se encontraba era el “2 de mayo de 2028”, haciendo una rápida comparación.
—«¡9 años!, ¡han transcurrido 9 JODIDOS AÑOS!» -Su cabeza replicaba en voz alta con una sensación de ansiedad.
Pese a casi transcurrir una década, su cuerpo no mostraba señal de un envejecimiento abrupto, las únicas diferencias eran una altura un poco más alto y una constitución más saludable, pero tales aspectos no concordaban con un crecimiento instantáneo de varios años.
Pero otra cuestión se planteó.
—«¿La vieja Nora tendrá que ver con todo esto?, ¿me teletransporto a este mundo 9 años después o…?» Una interrogante cruzo por su mente, la anciana que conoció en la clínica durante sus chequeos médicos, la vieja Nora, ¿fue una muestra de su poder lo que lo llevo a Uxile?, buscar “coherencia” en la lógica a lo sobrenatural era un enredo, pero una cosa era clara, la naturaleza de aquella anciana “ordinaria”, resultaba ser todo lo contrario.
—Tu silencio sostenido luego de haber hecho tantas preguntas, delata el lio que tienes en tus pensamientos -Vazil le hablo haciendo que volviera en si —Te recomiendo que dejes los problemas personales que tengas planteado para otro momento, concéntrate en el lio que tienes en este momento.
—No me has dicho a donde vamos, tan solo me has dicho que te siga.
—Y tú, como un perro fiel, me sigues sin cuestionar.
—Estoy perdido en un bosque que no conozco, en OTRO MUNDO que TAMPOCO CONOZCO, no tengo mucha margen en cuanto a opciones, o para ir por mi cuenta.
—Jeje, al menos reconoces tu situación.
Vazil se detiene de golpe, dando media vuelta rápidamente y parando al muchacho, con su mano derecha sobre su mentón, acariciándolo suavemente mientras sus ojos hacen contacto visual a solo escasos centímetros.
—¿Recuerdas a las bestias que te atacaron esa noche en la que fuiste salvado por las nuestras?
La pregunta toma como referencia a las salvajes féminas que estaban a punto de devorar al muchacho, hasta que la loba canosa en conjunto contra un trio de jóvenes licántropas, intercedieron para salvarle.
—Esas bestias también eran licántropas, ¿verdad?
—Muy listo, eso es correcto, has conocido a nuestros no tan queridos “primos salvajes”, los “Ferania” -Pronuncio aquel nombre soltando el mentón del muchacho y tomando distancia.
En palabras de Vazil, cuando un licántropo es dominado por su lado bestial, la parte racional desaparece por completo, quedando solo puro instinto salvaje y destructivo.
—Como te había dicho, tu licantropía está “incompleta”, encontrándose en una etapa en “desarrollo”, por ende, la situación de tu ser es “volátil” -Aclaro con seriedad la loba mayor.
—¿Cómo que “volátil”?
—Eres BASTANTE propenso a ser consumido por tu lado bestial, a convertirte en un “Feranio”, un macho salvaje privado de toda racionalidad y pizca humana, con el único deseo de saciar una sed de sangre interminable.
Shogg entreabre sus ojos, imaginándose a sí mismo como una versión retorcida que caminaba desnudo por el bosque de forma cuadrúpeda y el cuerpo manchado de sangre, entre gruñidos y ojos amarillos de esclerosis negras.
—¿Me voy a convertir en una de esas bestias que me ataco?
—En algo mucho PEOR más bien, pero todo es una “probabilidad”, ya que todo depende de cómo tu organismo se adapte a los cambios de la licantropía en los días venideros -Afirmo dándose media vuelta —Si quieres que todo salga bien, es necesario mantener “estable” tu condición de licantropía, y para eso tu “bestia interna” no debe consumirte, una parte juega tu voluntad para resistir, la otra consiste en “satisfacer” a la “bestia interior” para que no se agite.
—¿Eso de la “bestia interior” es una metáfora?
—En parte, la otra es la encarnación de tu licantropía en tu cuerpo, o en tu caso, en la piel de lobo adherido a ti -Aclaro —Dicho esto, es necesario mantener a esa bestia bajo control, si caes en su dominio, te jodes.
—Y a donde vamos, tiene que ver con la forma de mantenerlo “estable”, ¿no?
—Buena intuición, en este momento, necesitas lo más básico de todo licántropo, una MANADA -Continuo el camino con el muchacho siguiéndole.
La raza licántropa son seres de manada, un rasgo instintivo proveniente desde el principio de los primeros, la unión de varios en grupos es más que solo un sentido de apoyo mutuo y supervivencia, era su naturaleza y cultura de pertenencia.
—Según yo lo veo, puedes valerte por tu cuenta, morirás ya sea por los monstruos de este boque o… siendo “devorado” por tu “bestia interior”, tu única alternativa para vivir, es uniéndote a una manada -Vazil le aseguro —Y solo conozco una que puede aceptarte.
—¿Tu manada?
—Prestas atención, bien.
—¿Crees que tu manada llena de licántropos simplemente me va a admitir como si nada?
—Jaja, claro que no… la mayoría querrá matarte con seguridad, la mitad quizás lenta y dolorosamente.
—Que putamente tranquilizador —Una cosa más, cubre tu cabeza con la capucha de tu túnica, oculto también tus manos para que no vean tus dedos y mientras estemos con mi manada NO TE LA QUITES bajo ninguna circunstancia, hasta que yo te diga lo contrario, ¿lo has entendido?
-Su voz resonó con seriedad —Si, lo que sea.
[–––––––] Tras un buen rato caminando, Vazil le notifica que estaban acercándose a la zona donde su manada acampaba, le ordeno ponerse la capucha, a lo que el muchacho hace caso sin protestar, también le dijo que mantuviera oculta sus manos con las mangas gruesas de la túnica.
—Recuerda, NO TE QUITES la capucha y oculta tus manos, hasta que yo te diga.
—Si, si “mama”, gracias por la aclaración -Contesto el muchacho de forma burlona.
Avanzando unos cuantos metros más, las orejas de Shogg reaccionan con movimientos leves por cuenta propia, una sensación familiar de alerta repercutió en su ser, hizo que se detuviera y comenzara a mirar por todas partes como si buscara algo o a alguien.
—¿Qué ocurre?
-Vazil le pregunta tras detenerse —Te ves bastante tenso, ¿te encuentras bien?
-Pregunto con una sonrisa calmada —Oigo cosas en los alrededores, no estamos solos… ya sentí esto la vez que me atacaron esos jabalís monstruos.
—Jeje… tus sentidos auditivos están mejorando, eso es buena señal -Afirmo la fémina mayor canosa y luego emitió un silbido —¡Oigan ustedes!, ¡ESTE está conmigo!
-Su señalo al muchacho mientras su miraba volteaba hacia los árboles.
Desde los densos follajes de árboles, descienden dos mujeres de vestimentas ligeras de cuero y piel, una armada con un arco y la otra con una lanza, la presencia de un pelaje en sus orejas puntiagudas, extremidades y cuello, dejaba en evidencia su naturaleza licántropa.
—¿Quién es él?
—No es alguien de la manada, y tampoco tiene pinta de un comerciante ambulante Las féminas lupinas observaban al encapuchado con suma desconfianza e intenciones casi hostiles, fue el labial de la vieja loba quien calmo la situación en pocas palabras.
—Traigan a Sajia, es urgente, AHORA.
Las dos se miran entre sí por un breve momento, marchándose una de ellas, mientras la restante seguía custodiando en silencio su posición, sin quitar sus ojos del muchacho.
La propia Vazil mira a Shogg, y asintiendo con la cabeza es como si le dijera “todo estará bien, déjamelo a mí”.
La mujer loba que se marchó vuelve a la brevedad, traía consigo a una licántropa mayor a ella, de un pelo negro con cola de caballo, prendas de cuero y un brazalete gris en la muñeca derecha similar al de Vazil, respondía al nombre de Sajia.
—¿Qué significa esto?, Vazil -Sajia miro con la misma desconfianza y enemistad al encapuchado.
La vieja loba canosa interponiéndose en su punto de visión del muchacho, la mira cara a cara muy de cerca, y con un rostro serio, responde a su interrogante.
—Convoca una reunión con la ALFA, es IMPORTANTE [CONTINUARA]
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