Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Bestia de la Humanidad - Capítulo 8

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Bestia de la Humanidad
  4. Capítulo 8 - 8 CAPITULO 8
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

8: CAPITULO 8 8: CAPITULO 8 AULLIDO 1: “Bienvenido a Uxile” Acompañado por Vazil, Shogg se adentró al campamento de la manada, a su alrededor observo las numerosas tiendas levantadas, y numerosos ojos enfocados en su presencia, todas de licántropas.

Llego a contar más de tres docenas, estaba rodeado, entre susurros ellas se comunicaban tratando de entender con curiosidad el contexto de la razón del encapuchado entre las suyas.

—Todo este campamento y quienes nos observan son… —La manada Llegaron hasta una tienda más llamativa, un cráneo de animal cuernudo colgaba en la parte superior, Vazil cruzo primero y le siguió el muchacho.

En su interior aguardaba esperando de pie la licántropa de cola de caballo, Sajia, pero había alguien más, imponía autoridad entre todas con solo estar allí.

—Aquí estas, Vazil.

Sentada sobre gruesas pieles se presentaba una mujer loba de apariencia mayor, era más alta que Vazil, con una larga cabellera castaña con canas que no se molestaba en ocultar, múltiples heridas en el torso y alguna en el brazo derecho, su ojo izquierdo mostraba signos de ceguera parcial, de un grueso pelaje gris en muñecas y tobillos, orejas y alrededor del cuello, vistiendo prendas hecha de la piel de un oso.

—Convocar una reunión no es algo que se conceda así nada más, pero viniendo de ti, confió en que tu petición amerita algo realmente IMPORTANTE -Expreso la licántropa mayor sentada mirando fijamente el encapuchado.

—Agradezco de su tiempo para permitirlo, mi alfa -Vazil se inclina ante su presencia como muestra de respeto.

—Vayamos al asunto, todo tiene que ver con ese muchacho que te acompaña, ¿quién es?, ¿y porque lo has traído al campamento de nuestra manada?

Una tranquila y relajada sonrisa se dibuja en el rostro de Vazil, da media vuelta al muchacho, para acto seguido de su palma levantar solo dos dedos de los cuales garras le crecen y con ellos corta con precisión como velocidad la túnica del muchacho, termina desgarrando la vestimenta dejando únicamente los brazos, pies y la parte de la cabeza cubierta.

Antes de que Shogg pudiera reaccionar, la Alfa y Sajia observan su desnudo cuerpo, sus ojos se entreabren en una combinación de asombro y perplejidad al ver aquella piel de lobo oscuro adherido a su espalda, eran consciente de que no era producto de una vestimenta, formaba parte del propio muchacho.

—Eso es… —“Lobizón” -Pronuncio la alfa Sajia emite su poder mágico envolviéndose en un aura de energía, el propio muchacho siente la hostilidad de la fémina bestial, su brazalete gris estaba a punto de reaccionar, hasta que la vieja licántropa canosa aparece en frente suyo y tomándole por sorpresa, le agarra del antebrazo derecho deteniéndola.

—Es suficiente, Sajia -Dijo con un rostro desafiante —Siendo la beta de nuestra alfa, me decepciona ver cómo te dejas llevar por tus emociones.

—¡Vazil!, ¿¡tienes idea de lo que has traído al campamento!?

-Dijo ella intensamente alarmada Shogg podía sentir la sed de sangre de la mujer loba alterada, a diferencia de a quien llamaban la alfa, quien le miraba fijamente, con sus manos juntas y de un suspiro, mantenía la compostura.

—Obviamente lo sé, ya que fui yo quien lo convirtió en un “Lobizón” -Confeso sin rodeos y en absoluta calma.

—¡Cuánto sacrilegio!, ¿¡este acto de profanación es para el “bienestar de esta manada”!?, encima un elfo macho, ¿¡pretendes crear una abominación de “Wendigo” que nos mate a todos!?

—¡ALTO!

La alfa impone su orden en voz alta con el emitir de su presencia de forma sobrenatural y presionante en la tienda, la propia Sajia cesa toda hostilidad al sentir su autoridad, respira profundamente con otro suspiro.

—Vazil, ¿realmente realizaste un “ritual del tejedor Feérico”?

-Pregunto manteniendo la serenidad.

—Si, mi alfa, puedo afirmar que, con mis propias manos, he realizado dicho ritual en este muchacho.

—Creía que ese ritual era una técnica perdida de la “Segunda Era”, que tú la conozcas y seas capaz de realizarla, ¿quién te ayudo?

—Nadie, todo lo he realizado yo SOLA.

Los ojos de la alfa como de Sajia se tiñen de un asombro sin igual, tal hazaña sonaba una locura de creer desde sus perspectivas.

—Tenía entendido que dos individuos son mínimamente necesarios para realizar el “ritual del tejedor Feérico”, tres para un mejor resultado… -La alfa expresa con incredulidad.

—¡Ridículo!, ¿¡prendes hacernos creer que TU SOLA lo hiciste sin ayuda ni intervención de nadie!

-Sajia resuena su desconcierto con indiferencia.

—Solo las lunas llenas fueron mi “ayuda”, pero aún hay más por revelar… Shogg quien se mantenía en silencio y cubriendo su entrepierna, es forcejeada por Vazil, quitándole las ultimas prendas encima, mostrando cada parte restante de su cuerpo a las dos.

—¡Ya entendí!, carajo, bien… supongo que es la “señal” para mostrarlo todo.

Las dos licántropas quedan aún más pasmadas con el añadido de la siguiente sorpresa, pues ese muchacho en solo un vistazo, reconocieron que no era un elfo.

—Cinco dedos en las manos y pies… —Orejas redondeadas… —Si, es un HUMANO -Afirmo Vazil.

Llegado a este punto, las dos eran testigos de un hecho inaudito, ningún licántropo creería tal historia por lo absurdo que sería la sola mención, era algo que solo podría suceder en un exagerado cuento para dormir.

—Un humano… y lo has convertido en un “Lobizón”, ¿cómo es esto posible?

-La misma alfa estaba desconcertada —Vazil, eres la licántropa con más edad de la manada, por todos tus años de experiencia, puedo entender de donde poseas tantos conocimientos, pero jamás creí que entre tus saberes… incluían técnicas como ese ritual.

—Podría decirse que el “espíritu lobo” nos ha dado su bendición -Opino Vazil.

—Tsk… su “bendición” -Replica Sajia con desacuerdo —El “ritual del tejedor Feérico” se consideró una técnica PROHIBIDA, ¿acaso en todo tu “gran conocimiento” has olvidado lo que creo a la PEOR sacerdotisa Wendigo?, por algo es que ese ritual DEBIA quedarse en el olvido.

Sajia mostraba su disconforme con la mera existencia de Shogg, mientras Vazil defendía al muchacho, la alfa trataba de asimilar la situación y tomar un veredicto final.

—Ese mismo ritual fue la salvación de la raza licántropa en su época oscura en la “Segunda Era”, no es considerado un tabú definitivo, solo fue “mal utilizada” por lobas ignorantes y estúpidas -Argumento Vazil.

—¡No podemos arriesgarnos!, ¡debemos acabar con esa cosa!, antes de que la influencia del “Wendigo” lo posea -Aconsejo Sajia.

—¿¡Que!?, ¡no, ni hablar!, ¡vete al carajo!

-Exclamo entre rabia el muchacho señalándola —¡Caigo en este mundo de mierda sin tener la más mínima idea!, ¡casi me han matado numerosas veces!, ¡y cuando por fin la cosa parece calmada!, ¡viene esta hija de perra histérica a decirme que me maten!

-Expreso toda su indignación hacia ella —¡Ve a hacerte coger por un caballo!

—¡Misero mocoso irrespetuoso!

-Saco Sajia sus garras y gruñendo.

—¡ES SUFICIENTE!

La alfa impone nuevamente su autoridad, las dos se callan y el propio muchacho se mostró intimidado borrando toda ira que padecía.

—Joven humano, por favor, acércate -Le pidió la alfa.

Shogg mirando a Vazil, ella asiente con una seña de que era necesario que cumpliera su petición, se acercó a la alfa lo suficiente para estar a centímetros de su presencia, quien, poniéndose de pie, examina el torso del muchacho hasta tocar la piel de lobo que en su espalda estaba adherido.

—Dime, joven humano, ¿cómo te sientes?

—Con ganas de darle un puñetazo en la jeta a tu beta o como la llames, ¿cómo te sentirías si alguien quisiera su muerte solo porque respiras cerca?

Vazil se hecha unas risas en brevedad mientras la propia Sajia reacciona entre gruñidos, pero mantiene su calma.

—Entiendo tu frustración, joven humano, pero no es que te odiemos porque si, tu misma existencia es en sí… un dilema insólito y complicado -Expreso la alfa.

—Oh claro, ¿y su solución?, “maten al dilema y punto”, que puta conveniencia para mí -Se quejo con satírica opinión —Apenas salgo de las brasas “un poco quemado” y me quieren meter al fuego, gracias por su gran “consideración” —¡Cuida tu lengua!, ¡humano de mierda!, ¡estas ante nuestra ALFA!

-Su beta reacciona desdén hacia él.

La alfa vuelve a ordenarle que se calmara y se abstuviera de interferir, luego se dirigió a Vazil.

—¿Cuál es tu plan?, Vazil —El humano cayo “perdido” en nuestro mundo, he decidido acogerlo en la manada, solo si nuestra alfa, está de acuerdo.

La propia Sajia protestaba en instante ante tal plan, pero Vazil se mostraba firme y determinado con el alegar de que era para el bienestar de la manada, nuevamente toda la decisión recaía en la alfa.

—«Que lio en el que me metí, casi parece que haber elegido vagar por el bosque por mi cuenta, sonaba como una alternativa mejor» -Pensó el muchacho con pesadez emocional.

Entonces una extraña visión se le manifestó, viéndose a sí mismo como una bestia que caminaba por un sendero boscoso, con garras de cuatro dedos que nada tenían que envidiar a espadas, un aliento sobrenatural que exhalaba con cada respiro de una criatura bípeda de proporciones monstruosos.

La visión termina en instante regresando a la tienda y vuelve en sí, sintiéndose aturdido como confundido.

—«¿Qué carajos acabo de pasar?» [CONTINUARA]

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo