Biology War - Capítulo 101
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
101: Signal 100: Arranque 101: Signal 100: Arranque Su espalda erguida y esos movimientos relajados que muestra al caminar me molestan de sobremanera, sobre todo cuando hace un par de minutos acaba de mencionarme algo tan serio, para que justo después me pida con toda tranquilidad que lo siguiera a un lugar más despejado dentro de la escuela.
—Más te vale que no se trate de algún tipo de broma, porque de lo contrario te golpearé tan fuerte que tendrás que vendarte el rostro también.
—No tienes por qué inquietarte, te prometo que no estoy mintiendo.
Aunque hoy estás más a la defensiva que de costumbre, Kazumi.
¿Acaso te han dicho algunas palabras sobre mí?
—¿Por qué?
¿No te gustaría que me contaran cosas malas de ti?
No te preocupes por eso, no necesito que alguien más me diga tus defectos si puedo verlos a simple vista.
Él se rio y giró por una de las paredes del edificio, entonces fue cuando me di cuenta del sitio al que me había traído, siendo así, las ganas que tengo de darle un puñetazo aumentaron.
—¿Por qué has venido hasta aquí?
—¿Por qué lo dices?
¿Acaso tienes algún problema con este lugar?
Este idiota… Cálmate, Sayaka, tan solo escucha lo que tiene que decir y después podrás alejarte de él.
—Pero no te preocupes, a diferencia de Ishida, yo te pediría salir en un lugar como este.
Además de eso, realmente no eres mi tipo.
Mis condolencias.
Se encogió de hombros y caminó hacia mí.
Lo seguía con la mirada mientras me aguantaba toda la ira que estaba acumulándose en mi interior, hasta que se detuvo justo a mi lado y volvió a abrir su boca.
—Prefiero a chicas como Ai y Misaki, aunque es una pena que Mahiru se haya echado a perder de esa manera.
—¿Qué estás diciendo?
Me giré para encararlo y él rápidamente cubrió mi boca con su mano vendada.
Aún sorprendida por esta acción, pude notar que, a pesar de que se suponía que estaba herido, este brazo parece tener una fuerza descomunal.
—Solo te quiero aclarar unas cosas, ya que parecía que este tema te tenía preocupada.
Mi ira y un ligero miedo que nació en mí, evitaron que le prestara atención a lo que estaba diciendo, simplemente reaccioné agarrando su brazo con mi mano izquierda.
—Calma, calma.
Si te estás preguntando, no creo que ellas hayan sufrido, aunque tampoco es que me fijara en eso y contigo… Te necesito viva, así que simplemente te pondré a dormir.
Movió su codo izquierdo hacia atrás y rápidamente su puño se hundió en mi abdomen.
Aunque mi boca y nariz estuvieran siendo cubiertas, el aire abandonó mis pulmones en un solo instante.
—¡Mmmm!
Grite con la última pizca de aliento que me quedaba, pero fue inútil, su palma ahogó el ruido casi por completo… ¿Por qué está sucediendo esto?
¿Por qué este malnacido acaba de confesarme su crimen, así como así y ahora está intentando dejarme inconsciente?
—Oooh, por supuesto, la ex capitana del club de voleibol tiene que tener un poco de músculo en el abdomen, supongo que eso es lo que aún te mantiene despierta o quizás eres muy testaruda, nada más.
MALDITO HIJO DE PUTA.
—… La ira, el miedo y mi confusión se mezclaron en un simple movimiento instintivo, haciéndome mover mi puño derecho rápidamente para encajarlo en su mandíbula.
No creo que le haya hecho ningún daño; sin embargo, el desgraciado se sorprendió.
—Puede que… Te haya juzgado mal.
Siempre pensé que no eras más que una cobarde que se hacía la ruda para ocultar sus inseguridades, no obstante, parece que tienes más agallas de lo que parece.
HIJO DE PUTA HIJO DE PUTA HIJO DE PUTA HIJO DE PUTA ERES PUTA ESCORIA ERES PUTA ESCORIA ERES PUTA ESCORIA ERES PUTA ESCORIA MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETE MUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETEMUÉRETE Retrocedí mi codo y proseguí a golpear su mejilla con mis nudillos una y otra vez, aunque esto fue inútil.
—Kah… Finalmente, me soltó y mis piernas se rindieron, haciéndome caer sobre la tierra, mientras lo único que podía hacer era toser.
—Pero bueno, no me queda de otra que ser un poco más rudo, así que discúlpame si rompo una que otra vértebra, es la primera vez que hago este movimiento.
Levanto su brazo cubierto por vendas sobre mi cabeza y este bajo como un hacha en dirección a mi cuello.
Papá, mamá, Miyu… Shigeru… _ _ _ —Puedes dejarnos aquí.
¿Está bien?
Iré a casa más tarde… Así que… Dile a ella que no se preocupe, ¿está bien?
—Como desee, señorito.
Para cuando el cielo se tornó de un azul oscuro y las estrellas lo adornaron.
Shigeru y yo nos quedamos en las puertas de la estación más cercana a la escuela.
Aun con mi corazón acelerado, mis manos llenas de un sudor frío y mi cabeza adolorida, intento mantenerme igual de sereno que mi amigo, aunque puede que él también esté fingiendo.
—Me sorprende que la señora Hayami ya no te diga nada por tus salidas nocturnas.
—Sí que me ha costado recuperar su confianza.
Pero, aunque aún se preocupe por mí, sabe que me aseguraré de siempre volver a casa y bueno… Que mi tío, que ahora es mi tutor legal, no se interese demasiado por mí, tampoco la ayuda mucho a mantenerme controlado.
—Ni siquiera viven en la misma casa en primer lugar.
Recuesto mi espalda en la pared, mientras observo a la gente ingresar en el edificio dedicado al transporte de las masas.
—Así es.
Además, ahora está más enfocado en reanudar las negaciones que dejó pendiente mi hermano con aquella compañía farmacéutica que otra cosa.
—Claro… Él estaba a favor de que se realizara el trato.
¿No es así?
—Según parece, desde un principio dijo que se trataba de una “oferta maravillosa” Y que mi hermano no podía ver la gran oportunidad que se les estaba presentando.
—Vaya… Nuestra charla trivial termina cayendo en un foso de silencio.
A pesar de que intentemos mejorar nuestro estado de ánimo, ignorando nuestras preocupaciones, al final estas no pueden abandonar nuestras mentes.
—¿Y estaremos esperando aquí hasta que venga por nosotros?
Pero, realmente, no creo que sea tan tonto para atacar en un lugar con tantas personas.
—Exacto, sin embargo, es probable que simplemente contacte con alguno de los dos.
—Contigo, ¿querrás decir?
—Sí, tienes razón.
La gente continúa entrando y saliendo de la estación.
Shigeru y yo nos movimos por los alrededores, intentando no llamar mucho la atención.
No obstante, las personas estaban más ocupadas en sus propias vidas para notarnos a ambos particularmente.
Ya para cuando nos planteamos en abandonar el sitio e ir a echar un vistazo hacia la zona en la que hace poco habíamos estado, el teléfono de Shigeru comenzó a sonar.
—No puede ser.
—¿Eh?
¿En serio, Minato te llamo a ti?
—Ah, no.
Es Miyu.
Los hombros de Shigeru caen con alivio; parece que se sobresaltó por un momento.
Debe de estar más nervioso de lo que aparenta.
De cualquier manera, ¿por qué llamaría ella ahora?
¿Acaso las hermanas Kazumi nos dirán algo más sobre las chicas “Desaparecidas”?
Quizás… Ya se han enterado de lo que les sucedió… —Hola, Miyu ¿qué tal estás?
¿Qué sucede?
—… —¿Eh?
No, no está conmigo.
¿Por qué lo dices?
Se supone que ella se quedaría esperándote para acompañarte a casa.
La expresión de Shigeru se torna en una de aparente preocupación, para que poco después su rostro se torne pálido como si estuviera escuchando algo sorprendentemente malo.
—E-Entiendo, ¡la buscaré de inmediato!
Mis ojos se abren de par en par.
Aunque no esté escuchando lo que dice Miyu, por las respuestas de él puedo suponer que se está tratando esa conversación.
—¿Qué fue?… Antes de dejarme hacer la pregunta para rectificar mis pensamientos, el rubio me sujetó del hombro con unos ojos que mostraban un aparente terror.
—N-No la escuché del todo bien, ya que parecía que sus padres estaban discutiendo en el fondo.
De todas maneras, dijo que Sayaka no estaba cuando ella salió del instituto y que hasta ahora no sabe nada de ella, ni siquiera responde a sus mensajes o llamadas de su padre.
Cubrí mi boca por la sorpresa e intenté pensar en qué podría estar ocurriendo, para cuando la peor opción y más obvia llegó a mi mente, Shigeru cruzó por mi lado corriendo con todas sus fuerzas.
—Oye, ¡¿A dónde vas?!
—¡A la escuela!
Está pensando lo mismo que yo.
Por favor, que no sea eso, que simplemente sea una coincidencia, que ella no se vea involucrada en todo esto.
—… Cuando estaba por correr detrás de mi amigo, un mensaje llegó a mi teléfono.
El remitente… “Minato Tanaka” Dudé en abrirlo por un segundo, pero me forcé a leer el mensaje.
“Buenas noches, Ryota.
Quisiera aclarar las cosas que sucedieron esta tarde, espero que también le digas a Ishida que venga, aunque preferiría que solo fueran ustedes dos, no creo que quieran que ella se vea perjudicada porque otras personas vengan a molestar.
Los estaremos esperando en el gimnasio de la escuela” Y justo debajo del texto… La imagen del rostro de Sayaka en medio de la oscuridad.
Parece dormida o eso es lo que quiero suponer.
—No, no, no, no, no, no.
Corrí lo más rápido que pude y alcancé a Shigeru en un instante, él me miró sorprendido y solamente pude decirle unas pocas palabras.
—Minato está en la escuela… Con Kazumi.
Sus ojos se abrieron y apretó sus dientes con una inmensa furia.
Justo después, la velocidad a la que estaba corriendo aumentó en un instante, volviéndome a dejar atrás.
—¡Mueve tus piernas, Ryota!
¡No puedo hacer esto solo!
Esas palabras fueron una sorpresa; no obstante, me mantuve a su lado durante todo el recorrido.
Ya no nos importaba que las personas nos vieran raro, como dos locos corriendo en medio de la calle, solamente queremos llegar lo más pronto posible a nuestro destino.
Aun con la adrenalina, poseyendo mi cuerpo en su totalidad, no pude evitar que un pensamiento emergiera.
La de estar cometiendo una increíble estupidez por no querer o siquiera considerar en avisarle a Sekai, no obstante, en este momento me preocupa más lo que puede hacerle Minato a ella si no hago lo que él quiere.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com