Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Biology War - Capítulo 102

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Biology War
  4. Capítulo 102 - 102 Signal 101 Encuentro
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

102: Signal 101: Encuentro 102: Signal 101: Encuentro —Haaa… Mientras un bostezo salía de mi boca, puse mi mano izquierda sobre mi hombro y comencé a girar mi brazo en la misma dirección que las manecillas de un reloj antiguo.

Puedo sentir perfectamente cómo se está inquietando… Poco a poco, cada vez más, hasta qué… —¡Gah!… ¡AAAAAH!

Una sensación insoportable se apodera de todo mi cuerpo en un instante.

Un gran y doloroso vacío dentro de mí, este sentimiento recurrente que me hace desear morir, pero que al mismo tiempo se trata de una enorme hambre que se vuelve cada vez más y más y más y más y más y más y más y más y más y más y más y más y más ymásymásymásymásymásymásymásymás ymás ymásymásymásy másymásymásymásymás …Insaciable.

Como si por cada persona que comiera, mi gula se multiplicara sin parar, en serio es algo sumamente frustrante; sin embargo, el momento de devorar un bello alimento, puedo sentir cómo mi cuerpo y mente entran en un éxtasis inimaginable.

Uno que estoy seguro de que cualquier persona estaría dispuesta a experimentar una y otra vez, cueste lo que cueste.

—Ha… Ha… Levantó mi vista y, estando de rodillas, cubierto de sudor, con saliva escurriendo por mi boca, fijó la vista en el pedazo de carne que hay justo en frente de mí.

Una joven mujer… Más bien, una niña que se considera mayor de lo que es.

Aunque no es de mi agrado en una situación normal, en este momento no me importaría degustarla.

—Ha… Ha… Ha… Mi respiración es pesada y trago la gran cantidad de saliva que se encuentra en mi mandíbula.

Me acerco a la chica conocida como Sayaka Kazumi lentamente y tomo una de sus piernas que están cubiertas por medias oscuras.

El aroma de su sudor se hace presente en poco tiempo.

Con los pequeños problemas que causó hace un par de horas, sumado a la elevada temperatura en el ambiente, es normal que su piel se haya hidratado tanto el día de hoy.

Esto le dará un toque salado.

—Buen provecho… Mi brazo derecho comienza a temblar intensamente, no son nervios.

No es nada cercano a que esté dudando con respecto a lo que haré para que mi extremidad se mueva de esa manera… Solamente, es que se encuentra impaciente por devorar a esta chica.

Devorar sus muslos, rasgando su falda, consumiendo su pecho, abriendo su camisa mientras los botones vuelan por los aires.

Lo necesito, lo necesito, lo necesito, lo necesito.

—¡YO!… Yo… No puedo… No puedo hacer esto, ella es mi comodín después de todo.

Si esta chica no está con vida… No hay forma de que pueda hacer lo que quiero.

Retrocedo y respiro profundamente, mientras que sujeto mi brazo, el cual no deja de retorcerse.

En la oscuridad de este sitio, tendré que ser paciente.

_ _ _ —De… Debimos… Ha… Haber tomado un taxi… —Tienes razón, pero sería mejor haberlo pensado antes.

Finalmente, frente al portón cerrado de la escuela, Shigeru y yo nos detuvimos para tomar un poco de aire, después de toda la distancia que recorrimos a la mayor velocidad a la que se movían nuestras piernas.

—Y… Bueno.

¿Por dónde entramos?

Shigeru recupera su aliento, mientras que yo observo una forma de llegar a nuestro lugar de encuentro sin que alguna cámara de seguridad o alarma nos detecte.

—Espera un momento.

Me pregunto cómo hará Minato o los otros CENI para ubicar y además desactivar todos aquellos objetos electrónicos que les pueden causar molestias.

Mientras que yo tengo que concentrarme para buscarlos aprovechando mi sentido aumentado de la vista.

—Por supuesto… Respiré profundamente y me acerqué a una de las paredes cercanas al portón.

Por el agotamiento del momento, no pude aclarar mis ideas como debería; aun así, esto es demasiado obvio para no notarlo aún sin la necesidad de estar tranquilo.

—¿Eh?

¿Es seguro ir por ahí?

—Note cómo las cámaras cercanas a la puerta estaban apagadas, así que eso puede significar que Minato cortó la electricidad de ellas.

Paso a través del muro y al caer contengo mi respiración por unos instantes, para cuando me doy cuenta de que no ha sonado ningún tipo de alarma, mi pecho vuelve a hincharse de aire.

Shigeru, por otro lado, es más descuidado y cae un par de segundos a mi lado.

—Qué amable en dejarnos pasar sin problemas.

Debemos apresurarnos, no queremos hacerlo esperar más.

Asiento.

No obstante, a pesar de las palabras bromistas de él, su expresión no coincide para nada con lo que acaba de decir.

Ahora que estamos tan cerca del punto de encuentro, la ira del rubio está emanando por todo su cuerpo.

—Todo está demasiado silencioso.

Aun con todas las decoraciones puestas por los estudiantes, este sitio es completamente tétrico y más aún, sabiendo que hay monstruo por aquí.

—Está abierto… Cuando terminamos llegando al largo edificio para deportes, Shigeru sostiene su catana envainada con mucha fuerza, al mismo tiempo que observamos la oscuridad que se asoma a través de las puertas ligeramente separadas.

—… Mi amigo camina con fuertes pasos y abre una de las puertas de inmediato.

Lo sigo hasta estar a su lado y yo abro la que aún permanecía inamovible.

—Hasta que por fin llegan.

Ya estaba por tomarme una siesta.

El oscuro sitio es iluminado por la tenue luz del exterior, mostrando a un chico de cabello oscuro sentado en el suelo de madera y a su lado… Una chica inconsciente cuyas ropas están un poco rotas; sin embargo, me alivia un poco no notar ninguna herida en su cuerpo a simple vista.

—… —Woo… Es la primera vez que veo esa mirada en ti, Ishida ¿Estás deseando acabar conmigo?

Vamos, tranquilízate.

No le he hecho nada, no creo haberle roto el cuello cuando la golpeé y después simplemente le inyecté algo para que siguiera tranquilamente dormida.

Poco después de decir eso, se levanta y muestra que sostiene algo con su mano para después desecharlo a un lado.

Un fragmento de tela similar a un pañuelo, pero es… Ropa interior.

—Pero debo admitir que me sorprendes, Ishida.

Nunca pensé que llegarías a follártela tan pronto.

¿Lo hace bien estando despier…?

Un salto lo impulsó.

Sus pisadas hicieron eco por todo el gimnasio y en un muy corto periodo de tiempo, Shigeru desenvainó su espada y corrió hacia Minato.

—¡PUEDO CORTARLE EL BRAZO!

¡¿VERDAD?!

Aunque me lo estuviera preguntando, cuando terminó de hablar, el filo de su arma ya había impactado con la extremidad de su objetivo.

—Ishida… Podrías dejar de comportarte como un cavernícola por un instante… ¿Eh?

Para sorpresa de Minato, la catana no solo cortó su vendaje, sino que también comenzó a incrustarse en su brazo.

—Je… Escuché un sonido metálico y la espada de Shigeru retrocedió junto con el resto de su cuerpo.

—Ja, ja, ja.

—Maldito… —Oh, vaya.

Debía suponerlo, si llevas cargando con eso todo este tiempo, es porque debía de tener algún truco.

Nada mal, Ishida, me has sorprendido.

Trozos de tela blanca cayeron al suelo.

De entre los vendajes que permanecían en su misterioso brazo, se podía ver una especie de apéndice negro.

Un dedo demoniaco para ser más específico.

—Y ahora también me sorprende que no se vean tan alterados a pesar de ver esto que está saliendo de mi brazo.

Entonces, eso no solo significa que esto ya es algo usual para ustedes, sino que también… Las vendas, que aún permanecían, comenzaron a ser removidas por él mismo.

Entonces, poco a poco, se fue revelando y confirmando nuestra gran y más temida sospecha.

Por fin pude ver ese monstruoso brazo azabache, con uñas afiladas en la punta de sus dedos, acompañado por garras que cubrían toda la extensión de la extremidad.

—El que yo tuviera esto dejó de ser simples sospechas para ustedes, ¿no es así?

Al levantar su palma, una boca con dientes puntiagudos se abrió, enseñando una intensa luz azul en su interior.

Cuando me fijé bien en el interior de esta, me estremecí al ver la gran cantidad de hileras de dientes que llegaban hasta lo más profundo de la cavidad de esa abominable extremidad.

—Oh, parece que sí te has sorprendido de algo, Ryota.

¿Qué?

¿No te gusta mi pequeña moledora de carne?

—¡TANAKA!

¡ERES UN MALDITO DEMENTE!

Shigeru se había mantenido expectante por la revelación del brazo de Minato, pero su cólera no tardó en regresar.

Nuevamente, se lanzó hacia él y, con una sonrisa llena de soberbia, el pelinegro atrapó el tajo que venía desde un lado con su palma abierta.

—¿Qué?… —Esta katana, no parece nada apetitosa… Así que, gracias, pero tendré que rechazarla.

Minato retrocedió su codo y empujo con una gran fuerza a mi amigo, que fue casi mandado a volar.

—Agh.

—¿Estás bien?

Corrí rápidamente para atraparlo y ayudarlo a levantarse.

—¿Ya estás satisfecho?

—TÚ… ¡TE VOY A CORTAR ESA COSA!

—¡Espera, Shigeru!

Una, dos, tres, cuatro y hasta cinco veces, Shigeru se abalanzó sobre Minato.

Todas esas veces, él fue rechazado casi sin problema, pero, aunque su frustración aumentara, los ataques del rubio se hacían cada vez más débiles, hasta que terminó jadeando al lado mío.

Yo aún permanecía algo aturdido por lo que estaba sucediendo; sin embargo, aun así, me aseguraba de atrapar a Shigeru cada vez.

El lado bueno es que de momento Minato no parece que se lo esté tomando en serio.

—Cálmate un momento, Shigeru.

Solo un momento.

—No, espera.

Ya lo tengo.

—Haz caso por una vez a lo que te dice Ryota, Ishida, no creo que quieras sacarme de quicio.

—¡Tú cállate!

—¡Shigeru!

Corrió nuevamente hacia él, aún no sentía intenciones hostiles por su parte, así que lo único que hizo fue soltar un suspiro mientras Shigeru se acercaba a él.

—En serio que eres idiota, Ishida.

—El idiota eres tú por bajar tu guardia.

—¿Eh?

Shigeru dio una fuerte pisada e incrustó su catana en la monstruosa boca usando su mano derecha, mientras que al mismo tiempo sostuvo la vaina con la izquierda y lo golpeó directamente en la parte posterior a sus rodillas.

Pero su movimiento no terminó ahí, ya que soltó la espada y le dio un fuerte puñetazo a Minato haciéndolo caer de espaldas.

—Ahora prepárate.

Toma a Sayaka, Ryota.

Corrí rápidamente en la dirección a ella.

Mientras que Shigeru se puso rápidamente encima de Minato tomando su katana, dispuesto a cortarle el brazo a aquel atónito chico.

—¡GAH!

No obstante, el brazo negro se infló como un globo y mandó a volar a Shigeru por los aires a una gran velocidad.

Entonces, no tuve otra opción que desobedecerlo y sacar las manos de mi espalda para atraparlo.

—Se me había olvidado, que eres un maldito dolor de cabeza, Ishida.

Minato se levantó con los dedos en sus brazos completamente erizados y esta vez sí pude notar una intención asesina proveniente de él, aunque justo después… —Je… Dejo escapar una risa.

—Conque eso es lo que tienes, Ryota.

Vaya, no podía esperar menos de alguien que me causó un gran escalofrío en el brazo aquella noche en la montaña.

—¿En la montaña?

Con Shigeru a mi lado, intentando recuperar el aliento.

Minato nos observó fijamente con una sonrisa, mientras que yo no pude hacer nada más que sentir confusión e inseguridad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo