Biology War - Capítulo 109
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
109: Signal 108: Punzada 109: Signal 108: Punzada Shigeru retrocedió con su cuerpo completamente tenso y cuando estuvo cerca de mí, volteó su vista un poco a nuestras espaldas.
—Y-Yo… Minato frotó su hombro derecho con su mano y después nos miró fijamente antes de elevar su bra… Bueno, lo que antes se pudiera considerar un brazo hacia atrás.
—¡VE!
Le respondí a Shigeru sabiendo que es lo que me intentaba decir.
Él corrió rápidamente hacia la chica recostada en la pared.
Por mi lado, me interpuse entre mi amigo y el latigazo negro que le lanzó Minato.
—Uwaah… Lo detuve con ambas manos, pero nunca pensé la cantidad de fuerza que tendría este ataque.
Cuando lo recibí, sentí cómo el impacto cruzó desde mis palmas hasta mis pies.
—Bien… Minato no intentó forcejear, sino que la extremidad comenzó a vibrar y un segundo después una gran carga eléctrica recorrió todo el cable negro hasta mi cuerpo.
—¡GAAAAAAAAAH!
Sentí como si un montón de agujas se incrustaran en cada músculo y nervio de mi cuerpo.
Mi corazón se aceleró como nunca antes y perdí la capacidad de respirar.
Entonces, el látigo cayó al suelo junto a mis rodillas.
—Hah… Ha… Hah… Haaah… Comencé a tragar bocanadas de aire como si mi vida dependiera de ello, no podía enfocar mi vista y mis sentidos se habían vuelto un caos.
Pude sentir cómo mis quemadas manos no paraban de temblar, al mismo tiempo que el material negro en mis dedos comenzaba a deshacerse.
—¡RYOTA!
Escuché la voz de Shigeru a lo lejos, mientras noté la sombra de Minato acercándose hacia mí.
—Hah… Hah… —Quédate quieto, ya iré por ustedes en un momento.
Alce mi rostro para mirar a Minato con mis dilatadas pupilas, este me miro con… Tristeza.
¿Por qué?
Todo este tiempo me ha visto de una manera similar.
¿Qué es lo que está esperando?
¿Qué es lo que quiere?
—No tienes por qué preocuparte, Ryota, seré rápido.
El látigo finalmente se contrajo y no tardó en convertirse en una bola de dedos puntiagudos.
Elevando su brazo con intención de destrozarme la cabeza.
MATA NO MUERAS Todo se volvió oscuro por un momento.
Por un instante sentí como si mi cuerpo estuviera atrapado y repentinamente las ataduras se aflojarán, permitiéndome mover mis articulaciones.
Mis dientes chocaron y puse toda la fuerza en mis piernas, cerrando mis nudillos cubiertos por aquella brea monstruosa.
Mi brazo se elevó y la mandíbula de Minato fue gravemente dañada por mi puño derecho.
Los restos del líquido negro flotaron por el aire antes de evaporarse.
La espalda de Minato se inclinó hacia atrás y su rostro se bañó en sangre mezclándose con ese fluido azabache de mis nudillos.
—¡SHIGERU!
No tardé nada en ponerme de pie y abalanzarme sobre el pelinegro.
Mi amigo corrió en nuestra dirección justo después de escuchar mi llamado, mientras que yo continúe incrustando mis puños al descubierto en el aturdido Minato.
En su rostro, abdomen, pecho, hombros.
Mis manos se despedazaron y él no tardó mucho en responderme con su abominable extremidad.
Intenté protegerme con mi propio brazo, sin embargo, este fue destrozado con facilidad por los dedos y terminó siendo separado de mi cuerpo.
No sé si es la electricidad la que entumeció mi cuerpo o si es la adrenalina, lo que está permitiéndome resistir la enorme cantidad de dolor que debería estar sintiendo por todo esto.
Cuando la sangre comenzó a hacer un charco en el suelo.
Shigeru se acercó por el costado de Minato e intentó cortar la extremidad que tenía gran parte de mi brazo clavado en ella.
—¡KUH!… La fuerza no fue suficiente para hacerle un corte profundo, como se esperaba.
No obstante, ninguno de los dos consideramos eso en primer lugar.
Agarré su otro brazo con lo que quedaba de mi mano derecha e impulsé mi rostro hacia su cuello, dándole una fuerte mordida, haciendo que emergieran borbotones de sangre.
—¡AAAH!
¡YA ESTOY HARTO!
Con mis dientes perforando su mandíbula y su brazo deforme, siendo retenido por Shigeru, Minato soltó un fuerte grito iracundo y desesperado.
—¡Hmmm!
—¡Ryota!
Un dedo salió disparado desde su pecho.
Parte de mi mejilla fue desgarrada y mi oreja fue perforada por ese puntiagudo apéndice; aun así, no solté mi agarre, la fuerza en mi mandíbula no disminuyo.
Quería evitar a cualquier costo que está herida se sanara y hacer que la sangre dejara de llegar a su cerebro.
—Tsk.
Pero Minato apretó sus dientes con fuerza y, seguido de esto, una enorme descarga de energía recorrió todo su cuerpo, aún mayor a la que había enviado por el látigo.
Obviamente, esta carga eléctrica también cruzó por el dedo que estaba clavado en mi oreja y todo… Se apagó.
_ _ _ Mi espada comenzó a vibrar intensamente y pude sentir cómo su temperatura aumentó.
Aunque la hoja estuviera clavada en esa bola de púas negras, con un solo movimiento de su brazo, me alejó como si fuera una mosca.
—Kuh… Hijo de puta… —Hah… Hah… Tanaka respiró pesadamente frente a mí y noté cómo el cuerpo de Ryota se desplomó en el suelo como si fuera un muñeco sin vida.
—Oye… Ryota… No, no, no, no.
Él no puede estar… Por favor… Intente mantenerme con calma al borde de la desesperación.
Ese ataque de electricidad… Él estaba demasiado cerca de Tanaka como para no recibirlo de lleno.
—P-Por favor, no me digas que… —Deja… De actuar como un mocoso Ishida… Aún está respirando.
Tanaka llamó mi atención, parece que se ha recompuesto; sin embargo, por su encorvada postura, puedo notar que está agotado.
—¿Hum?
¿Qué significa esa mirada?
¿No deberías estar furioso conmigo?
—Oh, no tienes idea de las ganas que tengo de destrozarte en este momento… Pero, no puedo evitar ver lo patético que luces ahora.
El desgraciado abrió sus ojos por mis palabras y poco después dejó escapar un suspiro.
—No cabe duda de que estás mal de la cabeza.
Tan solo mira a tu alrededor.
¿Comprendes en la situación en la que estás?
Solamente me queda que acabar contigo y podré terminar con todo este asunto.
No es que quisiera hacerle caso, pero involuntariamente observé a mi amigo inconsciente en el suelo.
Hacia atrás, a Sayaka que se encontraba con una mirada de incertidumbre y terror, aunque parece que el efecto de la droga ya estaba pasando, ya que se había puesto de pie y estaba recostada sobre la pared.
Después volví a girar mi vista en dirección a Tanaka.
No solo estaba cansado físicamente, sino que a ese monstruo aparentemente no le quedaba mucha energía, debido a que el pequeño corte que le había hecho mi catana antes, se había hecho más grande y parecía que su brazo se fuera a desprender en cualquier momento.
—Sí… —¿Ah?
Por último, observé el arma que aún tenía en mi mano.
La hoja había absorbido la electricidad que había lanzado ese desgraciado, entonces debía aprovechar esto antes de que desvaneciera.
—Sé muy bien cuál es la situación.
Tomé la katana con ambas manos y cambié mi postura elevándola cerca de mi rostro.
—… Tanaka respiró profundamente, de seguro su sangre debe estar hirviendo de ira en este momento.
Mientras calmaba mi propia respiración, no pude evitar mirar de reojo hacia atrás y recordar lo que ella me dijo hace poco.
“T-Tengo muchas… Preguntas ahora… Pero… Hay algo que tienes… Qué resolver primero, ¿No es así?” Ella no ha parado de mirar mi espalda todo este tiempo, debe estar sumamente preocupada, confusa y no solamente aterrada por ella misma, sino por lo que estoy haciendo al tener algo tan horrible frente a mí.
“Entonces… Ve y hazlo… Tú puedes.” El asqueroso brazo de Minato terminó cayendo al suelo, acompañado por las gotas de sangre que no paraban de salir de su cuello.
Ambos nos miramos el uno al otro por un instante, con nuestra respiración cada vez más calmada.
—Hasta tu mismísimo final, no dejarás de ser una testaruda piedra en mi zapato.
—Deja de repetir algo que ya sabes.
Los largos gusanos en el interior de Tanaka emergieron desde el antebrazo que aún le quedaba, apuntando hacia el final de la extremidad.
Varias lanzas preparadas para atravesar mis órganos vitales, pero yo no planeaba hacer algo diferente, aunque concentraría mi ataque desde el punto del que provenían todos esos tentáculos negros.
—Entonces… No más palabras.
No había necesidad de que yo me abalanzara hacia él.
Tanaka cerró nuestra distancia con un par de pasos y lo único que me quedaba era contraatacar en el momento más preciso.
—… Incline mi cuerpo hacia la derecha, reduciendo el daño de las púas en su brazo a unos dolorosos rasguños en mi abdomen.
Al mismo tiempo que mi catana atravesaba el lado derecho de su pecho, no apuntaría su corazón.
El máximo daño que esperaba era perforar su pulmón, pero hablando de Eater… —¡Gah!… ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!
No tardó mucho tiempo para que la electricidad que contenía la hoja se esparciera por su cuerpo.
La materia oscura que tenía sobre él se comenzó a hinchar en grotescos tumores y sabiendo cómo terminarían esas cosas, rápidamente saqué mi espada de su pecho y retrocedí lo más que pude antes de que esas burbujas negras llegaran a su límite.
—¡AAAAAAAAAAAAAAAH!
Tanaka no paró de gritar de dolor mientras esas cosas continuaron creciendo, hasta que llegó un punto en el que probablemente estuvieran aplastando su rostro, pecho, hombro y piernas.
Después de unos segundos, finalmente los tumores reventaron y esa asquerosa sustancia negra cubrió Tanaka cuando su cuerpo cayó al suelo.
—Hah… Hah… Sujetándome las heridas de mi costado, solamente pude ver con horror cómo la sustancia aún permanecía con vida, intentando comerse al cuerpo que hasta ahora lo había albergado.
—… Mordí mi labio y apreté mi espada con fuerza.
Al ver cómo Tanaka estiró su brazo hacia mí, aunque no pudiera hablar, estaba implorando porque lo sacara de ahí… Porque lo salvará.
Pero solamente me quedé mirando, no quería ver, pero mi vista no se apartaba.
Quería ayudarlo, pero no sabía si podría hacer algo.
No hice más que llenar mi cabeza de dudas.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com