Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Biology War - Capítulo 118

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Biology War
  4. Capítulo 118 - 118 Signal 117 Desvío
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

118: Signal 117: Desvío 118: Signal 117: Desvío La noche llegó nuevamente, cumpliendo su rutina diaria, justo después de que el sol desapareciera en el horizonte.

Las luces artificiales se encendieron por toda la ciudad, alejando las sombras y llenándose por una imperceptible tranquilidad en medio del bullicio.

Los transeúntes continuarán con sus vidas, disfrutarán de las diversiones nocturnas o se irán a descansar a la comodidad de sus hogares.

Aunque hay muchos factores impredecibles que pueden alterar aquella rutina, sin embargo, ellos prefieren seguir avanzando, ignorando o evitando pensar que ese tipo de cosas pueden suceder.

Deciden vivir en ignorancia para mantener sus mentes lo más serenas posibles.

Por esta razón, tampoco pueden celebrar que se han quitado un gran problema de encima; las sombras de la ciudad no se moverán más y no interrumpirán el estilo de vida de sus habitantes.

Por ahora, pueden continuar pasándosela bien y preocupándose por problemas en sus vidas, que, en comparación, no son más que pequeñas fisuras en su rutina.

—Hmmmm… Me puse de pie y estiré mis brazos hasta el límite que podían alcanzar.

Dejé que el viento nocturno pasara a través de mi cabello suelto y después lo até en una cola de caballo.

Mantuve mis pies sobre la línea que separaba el concreto del inmenso vacío, eche un último vistazo a la enorme ciudad frente a mí y finalmente me di media vuelta para ingresar nuevamente al edificio hospitalario.

_ _ _ Sobre un suelo blanco, resonaron las pisadas de un hombre que llevaba un traje oscuro.

Su cabellera roja desentonaba con los colores claros del pasillo.

El hombre.

Katsuo Asahi parecía que tenía un destino fijado al cual ir; no obstante, algo entró en su campo visual, lo cual llamó su atención, así que decidió desviarse de su camino, hasta detenerse frente a unas puertas grisáceas y observar por un par de segundos el letrero que había sobre ellas.

—… Ingresó en aquel pabellón y se acercó a un joven de cabello cenizo.

Él estaba mirando fijamente a través de un enorme panel de cristal, que casi cubría el alto del pasillo.

—¿No deberías estar descansando en tu habitación?

El hombre se puso a un lado del joven y este tardó unos segundos en responder.

—Quería ver cómo estaba Shigeru y también… —Haruhi Yamada… ¿Eran vecinos, no es así?

El chico asintió en silencio, mientras que Katsuo observó a la pequeña niña dentro de la habitación, conectada a varias máquinas que monitoreaban y mantenían sus signos vitales activos.

—Por casualidad… ¿Sabe si ha cambiado algo en ella los últimos días?

—No se me ha dicho mucho sobre su caso, pero veré qué información está disponible aquí.

Entonces, el hombre comenzó a toquetear en los hologramas que aparecieron sobre el cristal.

Ryota Hanekawa lo observó de reojo y, aunque vio cómo su acompañante comenzó a abrir distintos archivos, no entendió mucho de lo que estaba escrito en ellos.

—Lo último que me informó la jefa fue que sus signos vitales se habían desplomado; por ese motivo, tuvieron que utilizar todas estas máquinas para mantenerla con vida, aunque realmente… Katsuo dejó de hablar y observó una de las ventanas que habían aparecido frente a él.

Después de eso exhaló con desánimo y prosiguió.

—El objetivo de todo esto es mantener con vida el CENI en su interior.

El mayor tiempo posible… Como se puede ver en estos informes, han estado todo este tiempo recolectando toda información sobre la actividad de la criatura en su interior.

Sin embargo, la información más reciente dice que el CENI está comenzando a entrar en estados de agresión repentina.

—¿Qué quiere decir con eso?

El hombre le enseña un gráfico cuya onda se mantiene con una oscilación normal, pero que repentinamente se eleva por unos instantes y después desciende constantemente hasta casi detenerse.

—Parece que está desesperado por buscar cualquier pisca de alimento que pueda quedar en esa niña.

—… “No sabemos lo que sucedería si la criatura perdiera su única fuente de sustento” —Y recientemente… Las criaturas, o bueno… El CENI en su interior fue nombrado como Code Name: Cancerous.

Con la colmena que han creado a través de su sistema nervioso, se han apoderado por completo de su cuerpo, creando nuevos nervios y neuronas, en un gran ecosistema.

—Es como un cascarón vacío… —Por lo menos, parece que están intentando mantener este hogar que han producido; es todo lo contrario a una simbiosis perfecta, pero han escogido un lugar al cual aferrarse con todo su ser.

—¿Por qué?… Si ese es el caso, ¿no podrían simplemente sobrecargar su sistema nervioso con electricidad?

—Estás pidiendo que sea electrocu… —¡Es mejor que mantenerla como comida para esa cosa!

Sí, solamente la mantienen para experimentar con ella o para evitar que ese monstruo se descontrole después de perder el cuerpo que ha invadido.

Entonces, ¿cómo podemos decir que somos mejores que esas criaturas?

¿Qué nos hace diferentes a ellos?

Sí, estamos jugando con la vida de las personas como si no importara.

—… El pelirrojo se quedó en silencio por unos instantes y cerró todos los archivos que había sobre el cristal.

Su mirada se dirigió en la dirección contraria a donde se encontraba el chico y finalmente sus palabras se hicieron escuchar.

—Aunque los deteste con todo mi ser… Hace tiempo entendí que somos más parecidos de lo que creíamos; después de todo, ellos también se comportan de esa forma con el único objetivo de sobrevivir.

Lo que les queda después de eso no es otra cosa que maldecir por haber nacido como una especie que no tiene la capacidad para ser autosuficiente.

—… Esta vez, fue Ryota Hanekawa quien guardó silencio y, después de estar parado en aquel lugar, simplemente caminó hacia la salida.

Katsuo Asahi observó a la niña con una apariencia deplorable por una última vez, para también salir hacia el pasillo.

No siguió al chico de cabello claro, pero después de ver su pulsera, continuó por la ruta en la cual estaba antes de desviarse.

—¡…!

Repentinamente, pudo escuchar cómo el dispositivo en su muñeca comenzó a vibrar.

Al ver la pequeña pantalla, decidió ponerse uno de los audífonos que tenía guardado en su chaqueta y respondió la llamada.

—Hola.

—¿Qué tal va todo, Asahi?

En una gran metrópolis, repleta de altos edificios, en cierto ventanal de un hotel, se encontraba un hombre que vestía con ropa similar a la de Katsuo Asahi.

Observaba a través de una terraza, en dirección de las brillantes luces que emitían todas aquellas construcciones y los vehículos que cruzaban por el asfalto o el cielo.

—En este momento voy para la reunión.

¿No podías esperarte a que comenzara?

—Es que quería charlar contigo un rato.

Lo más probable es que en ese momento los jefes se pongan a discutir.

Además, ahora que el doctor está en Japón, las charlas aburridas puede que se extiendan.

El pelirrojo suspiró.

—No entiendo cómo la jefa y tú pueden tener tan poco respeto por los superiores.

—Jaja.

Bueno, escucharlos en una sala de reuniones ya de por sí es agotador; ahora imagínate desde una cómoda habitación.

—Claro… Pero, si realmente no tienes nada importante que decir, debo colgar en ese momento.

—Espera, espera, ¿hay personas a tu alrededor en este momento?

El pelirrojo confirmó la hora en su pulsera nuevamente y se adentró en el baño de hombres.

Se acercó al lavamanos y esperó a que la única persona que había en la habitación saliera.

—Ya puedes hablar, pero sé breve.

—Por supuesto.

No es más que simple curiosidad, aunque no creo que me respondas todo; sin embargo, mientras sean un par, estaré satisfecho, por lo menos hasta mañana.

—¿Hasta mañana?

Asahi aprovechó el lugar en donde estaba y refrescó su rostro.

—Así es.

Mañana en la mañana tomaré el vuelo hacia Osaka.

¿No lo sabías?

—¿No se supone que tu misión era vigilar y recabar información en Tokio, ya que seríamos nosotros quienes irían?

Hace menos de una semana que regresaste a Japón.

El hombre, al otro lado de la llamada, dejó de mirar por la ventana y se sentó en la cama de sábanas blancas.

—Estás en lo correcto; no obstante, logre convencer a Sekai de que me dejara ir a casa, por lo menos hasta que comenzáramos a movilizarnos para la operación.

—Entonces… Llegarás mañana.

¿Qué te ha comentado la jefa?

El pelirrojo se miró al espejo y había cierta inquietud en sus ojos.

—¿Sekai?

Solamente me dio un informe superficial.

Por eso hay cosas que llamaron mi curiosidad y quisiera preguntarte, aunque debo felicitarlos por haber limpiado toda la ciudad de los Metamorfos.

Y claro, también capturaron a un usuario de BioArmadura.

—Un solo usuario… Asahi cubrió su boca y susurró aquellas palabras.

—¿Hum?

¿Dijiste algo?

—No, no es nada.

De todas maneras, ¿qué es lo que quieres preguntar?

—Bueno, ahora que estamos con ese tema, ¿cómo fue que aquel chico terminó así?

Lo último que supe sobre él era que su simbiosis con Eater era imperfecta.

—Ah… Sobre eso.

Tal parece que la criatura logró evolucionar y afianzar su unión con Minato Tanaka.

Según la jefa, Eater fue un ser que actuaba motivado por la gula; sin embargo, al final, aquella persona a la que estaba aferrada se convirtió en algo a lo que debía proteger y esta nueva motivación fue lo que le permitió sobrepasar sus límites.

En ese momento, la imagen de aquel chico albino se vino a la mente de Katsuo.

—Entiendo… Aunque esa es una afirmación difícil de creer.

—Sí… Yo también lo opino.

—Y bueno, tal parece que aquellas armas de las cuales alardea Sekai fueron bastante efectivas.

Incluso la fama de ellas llegó hasta el extranjero, entonces yo me pregunto cómo fue que la obtuvieron… ¿Acaso fue algo que dejó el Rey?

—… El pelirrojo guardó silencio y después prosiguió a secarse las manos.

—Eso no lo sé.

Pero sí puedo admitir que han sido nuestra salvación.

—¿En serio?

Vaya, tengo muchas ganas de verlas entonces.

—… Escucha… Ya me tengo que ir… Sin embargo, yo quiero preguntarte algo.

El hombre, de un cabello lacio y oscuro, giró su cabeza en dirección a la ventana, suponiendo lo que su compañero le iría a preguntar.

—Adelante, pregúntame lo que quieras.

—Estuviste poco tiempo, ¿pero notaste algún movimiento extraño?

—No.

Estuve vigilando las compañías en la lista; no obstante, no logré captar ningún movimiento anormal por parte de ellas.

Supongo que, desde la caída del Shogun, esta ciudad se ha tranquilizado.

—Hmmm… De acuerdo.

Eso es todo, nos vemos mañana.

E intenta no dormirte en la reunión.

—Sí, sí.

Haré mi máximo esfuerzo.

La llamada se cortó y finalmente el hombre de traje salió hacia el pasillo, continuando su camino.

Pero en su mente, comenzaron a surgir varias dudas y preocupaciones sobre lo que sucedería de ahora en adelante.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo