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Biology War - Capítulo 119

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  4. Capítulo 119 - 119 Signal 118 Salida I
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119: Signal 118: Salida I 119: Signal 118: Salida I —Somos más parecidos de lo que pensamos… Si ellos se maldicen por ser dependientes de otras especies para sobrevivir, entonces esas palabras puede que sean verdad.

No, si realmente hacen eso, entonces somos muy diferentes a ellos.

Con mi mente intentando procesar y acomodar toda la información que había recibido las últimas 12 horas, terminé llegando hasta cierta habitación, de las tantas que hay en este hospital.

Quedándome de pie frente a la puerta por unos segundos, intenté tranquilizar mi respiración con una fuerte inhalación y un suspiro, para después ingresar y ver a la persona que estaba buscando.

—Hola… Shigeru… Parado frente a la ventana.

El chico de alborotada cabellera rubia miraba hacia el paisaje nocturno de la ciudad; aunque en el momento en que escuchó mi voz, su cuerpo se giró en mi dirección.

—… —Ryota.

Por fin despertaste.

¿Qué tal estás?

Al verlo, mi corazón dolió un poco.

Él me miró con esos ojos ligeramente enrojecidos y vacíos, que debajo de ellos se dibujaban unas oscuras ojeras.

—No me puedo quejar.

Puedo ver que tú te encuentras bien… Aunque no deberías forzarte aún.

—Oh, no tienes que preocuparte.

Me la paso casi todo el día acostado; hace un momento solo estaba estirando mis piernas y recibiendo algo de aire fresco.

Me adentré en la habitación para acercarme más a su cama.

Mientras, me fijaba cada vez más y más en su estado; como me había dicho Sekai, la mayoría de sus heridas ya habían sanado, aunque aún conservaba algunas vendas en su cuerpo.

—Ya veo… ¿Y qué te han dicho los doctores?

Me senté en la silla al lado de su cama, mientras que él terminó sentándose a los pies de esta.

—No me han dicho gran cosa.

Simplemente que mi recuperación va bien y que pronto me darán de alta, aunque debo admitir que cuando desperté fue bastante aterrador.

—¿Por qué?

—El cuerpo aún me dolía demasiado y, encima, no fui capaz de moverlo en un principio.

No pude ponerme de pie hasta el día siguiente.

—Eso es bastante serio, Shigeru.

¿Seguro que estás bien ahora?

Mi cuerpo se inclinó hacia delante y el rubio retrocedió un poco al ver mi preocupado rostro.

—Je… Calma, ya te dije que me estaba recuperando sin problemas.

—Está bien, pero ¿no te dieron una explicación de por qué te sucedió eso?

—Bueno, puedes suponerlo, ¿no es así?

Con todo lo que sucedió aquella noche, creo que es lo mínimo que se podía esperar.

De cualquier manera, la explicación que me dieron fue que mis músculos se encontraban bastante dañados y atrofiados, sumado a las descargas eléctricas que recibió mi cuerpo.

Apoyé mi labio superior y barbilla sobre mis dedos en el momento en que comencé a recordar y pensar en los relámpagos anaranjados que comenzó a emitir Shigeru repentinamente.

—Eso era como si… —Bueno, ahora me toca preguntar a mí, aunque, realmente, yo fui el primero en preguntarte.

—Ah, sí.

Ya sabes cómo funciona mi cuerpo, así que las heridas, pérdida de sangre, infecciones y otras cosas no son un problema… Pero me hace sentir asqueado… —Eso es verdad; no obstante, estuviste inconsciente durante mucho tiempo.

¿Seguro que te encuentras del todo bien?

Ahora era él quien me miraba con esos ojos intranquilos.

—En este momento, estoy bien… Sin embargo, me dijeron que no fue así al principio.

Después de que terminó la batalla, mis signos vitales y neurológicos se encontraban inestables.

Además de que tarde más en sanarme de lo normal, ya que mi sistema nervioso se encontraba quemado en varias partes.

—Vaya… Esa cosa sí que abusó de tus neuronas e impulsos eléctricos.

—Puede ser… Pero lo hizo para salvarme.

Incluso se ha arraigado más a través de mi sistema, llegando incluso a permanecer bastante tiempo en el lado izquierdo de mi lóbulo occipital.

—¡¿Qué?!

Si hay alguien con un estado preocupante aquí, eres tú, Ryota… Auch… Se puso de pie repentinamente y me observó con una expresión de sorpresa, junto a otros sentimientos de consternación y angustia.

Aunque, justo después de eso, se sujetó el vientre.

—Vamos, no te alteres.

Puede que tus heridas se terminen abriendo; te explicaré bien, de momento siéntate.

—De acuerdo… Una vez que Shigeru volvió a su posición y noté que su dolor pasó, continué con mi informe de salud.

—La razón de todo esto, tal, parece que fue para mejorar la capacidad regenerativa de mi cuerpo.

Como te acabo de decir, tanto mis neuronas como el resto de mi sistema nervioso se vieron bastante afectados durante la batalla.

Si no fuera por esa… Cosa.

Probablemente, mi cerebro se habría freído por completo.

—Vaya… En ese caso, debo admitir que estoy un poco más aliviado.

Shigeru me mostró una pequeña sonrisa, aunque parecía que le costaba hacer esa expresión; de hecho, todo este tiempo creo que él… —Ahora, yo quiero preguntarte algo más.

—Adelante.

No estoy seguro de hacer esta pregunta en este momento, pero no hacerla puede llegar a ser mucho peor.

—¿Por qué finges estar bien?

—Oh, vamos, ya te dije que estaba recuperándome sin proble… —No hablo de tu estado físico.

La expresión relajada de Shigeru se petrificó y después sus ojos se abrieron con una ligera sorpresa.

—Después de todo lo que sucedió… No tienes por qué ocultar tus emociones con una sonrisa… Se sinceró como nos enseñó Satoru.

—… En el momento en que su labio comenzó a temblar, Shigeru bajó rápidamente su cabeza, inclinando todo su cuerpo con las manos sobre sus rodillas.

—Lo siento… No tardó mucho para que comenzaran a caer gotas sobre el suelo.

—Está bien… De todas maneras, yo también he intentado ocultar el cómo me siento.

Repentinamente, el rubio sujetó mi camisa y, al levantar su rostro, me miró directamente con sus ojos acompañados por lágrimas.

—Me disculpo… No solamente por ocultártelo… Yo casi rompí mi promesa.

—¿Eh?

—Hace un par de días… No sentía más que un dolor desgarrador, aún mayor que las heridas de mi cuerpo; no pude salvar a Sayaka, al final incluso te dejé a ti solo contra esa cosa.

No pude actuar en los momentos más importantes y me sentía como una basura que merecía morir.

—… Estaba aterrado… Ver a mi amigo lleno de desesperación me impresionó y me hizo pensar que ahora debería estar más tranquilo, pero en ese momento debió de ser bastante horrible para él.

—Me prometí que seguiría luchando para evitar que más personas perdieran a sus seres queridos.

Pero al ver morir a Sayaka, deje de pensar en ese ideal, dejo de importarme todo lo demás.

Shigeru se alejó y seco las lágrimas que aún quedaban en su rostro.

—Shigeru… —Pero estaría siendo injusto… Si simplemente lo dejara todo… Te estaría abandonando nuevamente y haría que el sacrificio de Sayaka fuera inútil.

Ella no debía morir en ese momento, pero decidió hacerlo para poder salvarme, así como mi hermano lo hizo con sus empleados.

Él puso sus manos juntas y respiro profundamente, para poder mirarme nuevamente.

—Por eso no me atreví a hacerlo… Porque ellos me han permitido llegar hasta donde estoy.

Gracias a ellos es que sigo vivo y soy quien soy.

No puedo convertirme en algo peor que un desgraciado y dejar atrás el peso que me han dejado… Duele… Demasiado, pero aun así debo seguir adelante.

—… Pensé que enseñaría una sonrisa forzada en ese momento, no obstante, me miro con decisión.

Sus ojos no brillaban como antaño, pero estaban llenos de determinación.

—Tienes razón… Aunque lo decía para sí mismo, parte de lo que dijo me hizo sentir en parte aliviado y avergonzado.

No soy el único que se ha estado recriminando todo este tiempo.

Ni él, ni yo nos perdonaremos jamás la muerte de Sayaka, por ello vamos a cargar con ella, aunque nadie nos llegue a perdonar.

Ya que él decidió caminar junto a mí, ahora yo también debo hacer lo mismo.

—Aún… hay cosas que debemos hacer.

—Y hasta que no cumplamos con ellas.

No se nos tiene permitido morir.

Después de decir esas frías palabras, que parecían simples, pero que llevaban una gran carga consigo.

Ambos asentimos al unísono y cuando el silencio estaba por envolvernos, la puerta se abrió, dejando pasar a aquella mujer con una cola de caballo y su acompañante pelirrojo.

—Disculpen si interrumpimos, pero parecía que ya habían terminado de intercambiar palabras de consuelo.

—Agh… ¿Crees que entrar de esa forma a la habitación de un enfermo está bien?

—Así es.

Shigeru frunció el ceño por la respuesta de la mujer.

Mientras que después mi mirada se encontró con la del señor Asahi por un momento, para que posteriormente ambos la apartáramos casi al mismo tiempo.

—Entonces, ¿qué es lo que quieres?

No creo que hayas irrumpido de esa manera para tomar el té.

—¿Eh?

¿No podemos?

—Maldita… Auch… Mi amigo se terminó alterando por un instante y, al levantarse casi de un salto, tuvo que retroceder por el dolor en su cuerpo.

—Está bien, tranquilízate.

Bromas aparte, dentro de poco recibiríamos una importante llamada, así que, de momento, podemos charlar si quieren.

Sekai se sentó repentinamente al lado mío, mientras que el señor Asahi se hizo en una silla más apartada en medio de nosotros tres.

—¿Charlar sobre qué?

—Actualmente, ambos ya han sido informados de la situación después del enfrentamiento que tuvieron contra Code Name: Eater, ¿no es así?

Tanto de cara al público como a su escuela y lo que está planeado para Sayaka Kazumi y su familia.

—… Shigeru apretó su puño con fuerza y sus ojos la miraron con aún más furia.

—Pero, estoy segura de que aún hay algo que ambos quisieran saber.

Antes de que mi amigo reaccionara de alguna manera, decidí abrir la boca.

—Algo que queramos saber… Reflexioné sobre esa afirmación hasta que me di cuenta de a lo que se refería.

Cruce miradas con Shigeru; parecía que él también lo había entendido.

—Es… ¿Sobre Minato?

Sekai me miró y asintió.

—Acaso, ¿le darán la pena capital?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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