Biology War - Capítulo 16
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16: Signal 16: Corte 16: Signal 16: Corte Me dirijo hacia el cadáver partido de la criatura, tengo que darle el golpe final, no importa que se esté empezando a deshacer, solo voy a aplastar su cabeza y espero que todo termine completamente.
—… Es asqueroso, solo se retuerce ahí sin hacer nada más, bueno, lo libraré de su sufrimiento supongo, aunque no creo que se lo merezca.
Levanto la gran mano a forma de puño y sin más demora la bajo, pero… —¡Aaaah!
Rápidamente, las dos partes se abalanzan sobre mí, una me roza cerca del hombro izquierdo y la otra se aferra a la mano, ahora se mueven mucho más rápido.
Empiezo a zarandear el ciempiés que está en la mano, pero tiene las patas incrustadas profundamente, además me doy cuenta de que su cabeza se ha roto de forma horizontal y ahora es como si tuviera una boca.
Por otro lado, la que se supone que es la parte trasera se mueve detrás de mí y se aferra al filo de mi cola ¿No era su retaguardia simplemente?
Ahora también posee una boca y un par de rasgaduras más toscas que podrían ser sus ojos.
En este momento, estoy enfrentándome a dos criaturas en vez de una, incluso se mueven más rápido debido a que han perdido gran parte de su cuerpo, aunque se sigan desintegrando, conservan mucha energía para luchar, ya me era difícil con uno ¿Ahora como podre lidiar con estos dos?
Intentando librarme de ellos, empiezo a chocar las dos extremidades, pero no funciona para nada, a pesar de que los estoy golpeando uno con otro e incluso empiezo a hacerlo contra el suelo.
—¡Ya déjenme desgraciados!
De repente una parte de la cola sale volando ¿Fue por los impactos?
Mi pregunta es respondida cuando veo que están empezando a comerse las extremidades, tengo que detenerlos de alguna forma.
Piensa ¿Qué puedo usar?
Mi brazo aún no se recupera y la mano negra tampoco, volteo a mirar a la cuerda y entonces decido correr hacia ella, aunque esto es algo difícil cuando estoy cargando con ellos.
Logro llegar y tomo el extremo que no está atado al poste, entonces la paso rápidamente por su cabeza para después empezar a jalarla y haciendo que la mano negra se aleje, uso toda la fuerza de mi brazo y la de mi mandíbula, al punto en el que empieza a salir sangre de mis encías, puede que pierda varios dientes en este proceso, pero debo continuar.
Con un gran esfuerzo logro arrancar al ciempiés de la mano, pero adversamente esta ha perdido un par de dedos, aunque aún conserva el pulgar, así que puedo agarrar la otra parte que había en mi cola y esta vez sin mucho esfuerzo la retiro igualmente.
Escupo sangre con algunas muelas, después lanzo hacia arriba el ciempiés que tenía, luego el otro se abalanza hacia la mano, pero con el muñón negro lo golpeó fuertemente mandándolo a volar hacia un lado, justo a tiempo para dar una palmada al suelo con el primero cayendo y aplastándolo en el suelo, con el impulso de este movimiento logro alejarme en dirección opuesta a ambos.
Doy unas cuantas vueltas en el suelo, estoy empezando a marearme, la pérdida de sangre hasta ahora me está afectando, comparado con la batalla contra la monstruosidad estoy mucho más herido ahora.
Sin darme mucho más tiempo para descansar los ciempiés se abalanzan sobre mí moviéndose en las paredes, al momento de que saltan los empujo rápidamente con el par de manos negras, instantáneamente después las hago retroceder para que ellos no puedan aferrarse, afortunadamente la izquierda está casi recuperada y la derecha, aunque le falten dedos aún conserva la palma en su totalidad.
Los gemelos se estrellan contra las paredes, son sumamente persistentes, pueden seguir viniendo hacia mí sin problemas, incluso aunque solo quede su cabeza y por lo menos tres pares de patas actualmente, esto ya se ha vuelto una batalla de resistencia.
Vuelven hacia mí en varias direcciones, he dejado de mover mi cuerpo y la cola para poder concentrar todas mis fuerzas en darles puñetazos, pero es difícil debido a su gran velocidad comparada con la lentitud de las manos, para intentar no quedarme atrás no puedo dar golpes muy pesados, si demoro mucho en retroceder después del impacto podrían volver a aferrarse.
Podría seguir así, pero en un rebote rápido que hace uno logra esquivar un puñetazo y se dirige hacia mi cuello, con un movimiento rápido no me queda más que cubrirme con el brazo cortado, las cuchillas quedan a los lados de mi cabeza mientras que su mandíbula se incrusta.
—¡Aah!
¡Maldito!
Le doy un fuerte puñetazo y el ciempiés sale volando dejando atrás una nueva herida en mi brazo derecho, ya he gastado completamente la bolsa de tela, sin más corto un pedazo de mi camisa usando el filo de la cola, ahora mi extremidad queda completamente vendada hasta el hombro, lo cual me lo incapacita más.
Ya estoy muy cansado, pero por lo menos parece que ellos también, el mordisco casi no fue muy profundo y además de eso el que lance no se ha levantado aún, mientras que los movimientos del otro se vuelven cada vez más lentos, solo un movimiento decisivo falta y todo se terminara.
Miro a mi alrededor y noto algo que me puede servir para terminar por lo menos a uno, me levanto del suelo y empiezo a correr hacia eso, el ciempiés me sigue mientras yo lo repelo a golpes, pero logro llegar y entonces en uno de sus lanzamientos me protejo con la mano negra que fue cortada antes levantándola con las otras dos extremidades.
El ciempiés se estrella completamente, pero al ver que la mano no se mueve se aferra sin demora a ella, aunque poco después se da cuenta de que es una trampa y cuando está por despegarse lo estrello en el suelo con la extremidad encima, después sin dudarlo ni un segundo uso la cola para pasar sin mucho problema a través de lo negro e inserto la punta en su cabeza.
—… Puedo escucharlo por un segundo, mientras la criatura en frente de mí se desvanece, hago que las dos manos se oculten, no estoy seguro de que funcione, pero… —Antes de que vayas a dormir, por favor devuélveme mi brazo.
Retiro los vendajes casi al mismo tiempo que una nueva extremidad bañada en sangre sale del muñón, consecutivamente saco la cola de su entierro y pongo la cuchilla en mis manos.
Parece que mis habilidades físicas fueron aumentadas, de otra forma no habría podido sobrevivir si no fuera por esos increíbles reflejos, además de poderme mover a gran velocidad y claro, no podría haber escuchado el momento en el que ellos se levantaron una y otra vez para atacarme, como ahora, por ejemplo.
Mientras el último sobreviviente se abalanzó hacia mí siendo tan solo una cabeza, yo lo recibí con un corte usando las fuerzas que me quedaban, su cuerpo consecuentemente no pudo hacer más que dividirse por la mitad.
Las últimas dos partes caen a mi lado, ya ni siquiera se molesta en patalear, supongo que ya dio todo lo que tenía.
Suspiro e intento levantarme, pero no logro incorporarme, sé que estoy por desmayarme, pero no puedo dejar todo el desastre de nuevo.
—Buen trabajo, señor Hanekawa.
Una mujer con una cola de cabello rubia, un traje negro y lentes oscuros se acerca a mí, acompañado de otros vestidos como ella.
—¿Quién es usted?
—Supongo que mi cambio de apariencia debe confundirlo.
Se agacha para poder estar a mi altura, mientras que las otras personas empiezan a recoger las cosas que dejo la batalla, pero quien está al frente de mí ¿No será?
—Es ¿El hombre extraño de ayer?
Sus rasgos son similares, pero su voz no coincide ¿Puede engrosarla para fingir ser un hombre?
—Tal parece que el alterador de voz logro engañarlo.
—¿Alterador de voz?
No pensé en eso, las personas no suelen usarlo en su vida cotidiana, pero supongo que ese no es el caso para esta ¿Agente secreta?
—Puedo ver que no se encuentra en muy buen estado, además esas manchas de sangre en su ropa serán difíciles de quitar.
—¿Y por culpa de quién estoy en esta situación?
—¿A qué se refiere?
—Ya que ustedes no pueden proteger a las personas, tengo que hacerlo yo.
Deje salir un poco de la frustración que tenía, entiendo que no puedan acabar con esas cosas, pero deberían buscar mejores formas de contingencia y no meter a civiles en esto.
—Vaya, pero qué victimista es este chico.
—¿Qué?
Ella se levanta y se da la vuelta para dirigirse a un hombre cerca de ella.
—Que alguien lleve a Ryota Hanekawa a su vivienda, no deben preocuparse por sus heridas, ya que se sanaran, pero puede que el agotamiento le impida moverse en algunas horas y tal vez pierda el conocimiento por la falta de sangre.
—¡Si señora!
Me quedo en silencio, tengo los pensamientos revueltos y no puedo decidirme qué preguntarle.
Ella suspira y voltea a verme.
—De acuerdo Ryota Hanekawa, lamentamos todos los problemas que le hemos causado hasta ahora, pero le pedimos por favor que no se involucre más en todo lo referente a estas criaturas.
Después de decir eso, ella se quita los lentes y logro ver una mirada penetrante, unas irises de un color dorado que no había visto antes, pero no era brillante, sino más bien un tono opaco, casi como si no tuvieran vida.
—Y no es como si alguien le estuviera apuntando con un arma en la cabeza ¿No es cierto?
Casi todas las preguntas se despejaron de mi mente, o más bien una sola de ellas sobresalió más que el resto.
—¿Cuál es su nombre?
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