Biology War - Capítulo 18
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18: Signal 18: Ishida I 18: Signal 18: Ishida I Hace años un pequeño niño se encontraba afuera de una ceremonia funeraria que acababa de terminar, miraba al suelo casi sin ninguna expresión, debido a que por su mente infantil pasaba cierta preocupación.
—¿Por qué no lloras?
Otro niño se le acercó, un pequeño rubio con los ojos hinchados por haber estado llorando durante mucho tiempo.
—Si quieres llorar, hazlo.
El rubio lo miró fijamente diciendo esas palabras, parece que esto afecto al otro niño, ya que lágrimas empezaron a salir de sus ojos.
—Mi… Mi hermano dice que las lágrimas deben salir y no aguan… Aguantarlas.
Un llanto provino del pequeño de cabello dorado claro, acompañando al niño de cabello blanco frente a él.
Ambos chicos lloraron juntos, pero uno no lo hizo porque estuviera triste, simplemente la presión del otro había hecho que su preocupación explotara, el conflicto que tenía respecto a no sentirse triste por haber quedado huérfano.
El rubio se detuvo y seco sus lágrimas con sus mangas.
—¿Cómo?… ¿Cómo te llamas?
El albino lo miro.
—Ryota… Hanekawa.
El otro niño respondió levantando su puño frente a él.
—Yo me llamo Shigeru Ishida.
_ _ _ —Bueno, espero que tu viaje haya sido cómodo Ryota.
Satoru me sonrió y me dio el almuerzo de su hermano, aunque ahora que lo veo puedo reconocer la forma en que está envuelto, parece que él mismo se dio el tiempo de prepararlo.
—Pocas veces se tiene la oportunidad de viajar en un auto de lujo, aunque eso sería en otras circunstancias.
Satoru y yo reímos, siendo amigo de estos jóvenes ricos, puedo decir que no ha sido mi primera vez en uno de sus autos.
—Que te vaya bien en el trabajo Satoru.
—Igualmente a ti en la escuela.
Salgo del auto y cierro la puerta despidiéndome con la mano.
—Una última cosa Ryota.
—¿Hmm?
Satoru me mira un poco serio.
—Como siempre cuida de Shigeru y trata de que no se sobre esfuerce ¿Sí?
Veo una última sonrisa de él antes de que la imagen desaparezca al haber avanzado el automóvil.
También debería decir eso hacia ti Satoru, pero supongo que el darlo todo en algo es parte de la sangre Ishida, podría deberse a su linaje samurái, supongo.
Avanzo hasta el salón de clases y llego justo antes de la campana, parece que Shigeru logro de alguna forma llegar a tiempo esta vez, aunque pude ver que tenía una expresión melancólica ¿Algo habrá pasado?
Como hermano menor del jefe de la familia y presidente de una empresa multinacional, supongo que debe de tener sus preocupaciones, por eso el kendo no debe ser solo su pasión, sino una forma de desahogarse también.
—Al fin de cuenta todos cargamos con algo… Susurre esas palabras al pensar en la situación de Shigeru y en la mía propia.
Ya había matado dos monstruos devoradores de humanos y solo había logrado sobrevivir por poco, es obvio de que si no fuera por la masa negra que habita en mi espalda no estaría aquí sentado en mi pupitre, de hecho, tal vez no debería estarlo, no estoy seguro, pero si esto fuera una película en realidad me encontraría en una mesa de frío acero siendo diseccionado, pero eso no es así, la razón “Observar cómo se desarrolla” Debo admitir que esa frase me molesta un poco.
Al llegar la hora de almorzar me acerco a Shigeru, pero veo que él está hablando con una de las gemelas Kazumi, la más atlética para ser exactos.
Parece ser que se reconciliaron después del otro día.
—Entonces te esperaré ahí.
Shigeru se levanta, pero antes de alejarse Kazumi lo toma de la camisa.
—Espero que no planees hacerme una broma o algo así.
Ella lo mira con una mirada penetrante y a mi parecer un poco aterradora.
—No será así te lo prometo.
Pone su mano en la cabeza de ella con una ligera sonrisa y en respuesta suelta su camisa, entonces sin retención alguna Shigeru se dirige a la salida.
—Oh Shigeru, toma.
Le entrego el almuerzo que había olvidado.
—Vaya, parece que esta vez fui yo ¿Qué clase de mundo paralelo es este?
Ríe un poco y entonces prosigue.
—Te lo agradezco Ryota, pero esta vez no podre acompañarte, aunque no te preocupes, no dejaré que la comida se desperdicie.
Estoy seguro de que se dio cuenta de quién había preparado esa lonchera, yo sonreí un poco y entonces juntamos nuestros puños antes de que él deje el aula.
—Vaya, parece que tu dueto te dejo esta vez.
Sayaka dice eso acercándose a mí.
—Aunque bueno, comprendo el motivo.
¿El motivo?
—Oh, ¿Así que lo hará hoy?
Eso también sería un motivo de su preocupación, de hecho, creo conociéndolo sería algo que va más con él.
—Eso parece, se ha estado esforzando mucho últimamente.
Yo asiento en respuesta, podría considerarlo uno de los grandes objetivos de Shigeru a corto plazo.
—Hermana, vamos a almorzar.
El otro individuo del dúo de hermanas entra por la puerta.
—Oh ya voy Miyu.
Sayaka va hacia su pupitre para tomar sus cosas.
—¿Y tú Hanekawa?
¿No vas a ir con Ishida?
—No, esta vez, él tiene algo que hacer.
La otra hermana se acerca a nosotros.
—Entonces, ¿Por qué no vienes con nosotras?
—Si no tienes inconveniente, nosotras tampoco.
Ambas hermanas me hacen una amigable invitación y no tengo razón para no aceptarla.
—De acuerdo, no tengo inconveniente.
Los tres entonces nos dirigimos al jardín de la escuela, es un bonito lugar, aunque como el verano está por llegar los cerezos han perdido parte de su rosado color, pero aun así se siente un ambiente refrescante.
—Vamos a ver que ha preparado la encantadora Miyu.
Nos sentamos en uno de los banquillos y las hermanas empiezan a degustar su almuerzo, igualmente yo lo hago, al contrario que ellas el mío es un poco menos elaborado, supongo que por las prisas, aunque debo decir que lo que ha preparado Miyu luce muy bien.
—¡Mmmm!
Como siempre un diez completamente.
—Jeje me alabas mucho, no creo que sea para tanto, por cierto, Hanekawa ¿Esta vez preparaste tú el almuerzo?
Ella nota lo que estoy comiendo y hace aquella pregunta.
—¿Se nota que está hecho con prisas no es así?
Quise dejar de abusar un poco de la amabilidad de los Ishida.
—Ustedes dos a veces se parecen mucho, supongo que por algo serán amigos.
Sayaka dice eso al terminar de degustar su comida, eso fue rápido la verdad.
—Hermana saborea un poco la comida.
—Es que estaba muy deliciosa, después de todo es la comida de mi querida hermanita.
Sayaka le sonríe a Miyu mientras esta responde con un suspiro ¿Me pregunto si Shigeru se sintió emocionado al darse cuenta de que su almuerzo lo preparo Satoru hoy?
Supongo que sí, en el caso de que tuviera un almuerzo hecho por el tío Nijimura también estaría muy feliz, aunque ¿Que sentiría si fuera mi madre o padre quien lo prepararan?
Cuando estaba sumido en mis pensamientos la vibración de mi teléfono hizo que volviera en sí, al verlo vi un mensaje que me dejo completamente helado.
“Hola Ryota Hanekawa te habla aquella mujer que atacaste anoche justo después de desmayarte, te quiero avisar que estaré esperándote este domingo en la cafetería con la dirección que te mandaré para que podamos charlar un poco” Justo después me llego otro mensaje con la ubicación del lugar que hablaba ¿Qué es lo que querrá?
¿Acaso es una trampa?
¿Planea capturarme y obligarme a colaborar?
—Oh, qué sorpresa verlos aquí juntos.
Mis pensamientos de nuevo son interrumpidos, pero esta vez por una persona externa a nosotros tres.
—Capitán Tanaka, qué sorpresa verlo solo.
Sayaka se burla un poco de él, su actitud mujeriega sí que es bien conocida.
—Solo vine a respirar algo de aire fresco, señorita Kazumi, pero ver a dos lindas chicas junto a ti Ryota es digno de admirar —Eh… No sabría que responderle y parece que Miyu también prefiere no decir nada, pero, en cambio, noto un poco de hostilidad de parte de Sayaka, que les caiga mal, Tanaka es algo que tienen en común Shigeru y ella.
—Vaaaya no sabía que pudiera ser tan adulador o bueno viniendo de usted, no debería sorprenderme.
Supongo que como miembros de clubes deportivos que usan el mismo gimnasio debería de esperarse que haya uno que otros roces.
—Bueno… ¿Necesita decirnos algo Tanaka?
No me diga que es otra invitación al club de baloncesto.
—Ya te lo he dicho que no seas tan formal Ryota, sin ningún problema puedes llamarme por mi nombre y como ya dije solo salí a recibir aire fresco, pero para ser sincero si quería comentar lo raro que se me hizo ver a Ishida entrenando en este momento y que no estuviera almorzando contigo.
Así que sí estaba entrenando.
Espero que su esfuerzo de frutos, quisiera poder ayudarlo con algo, pero creo que lo mínimo que debería hacer sería darle todos mis ánimos.
—Está entrenando ¿Eh?
Sayaka suspira un poco, pero después muestra una ligera sonrisa.
—¿Quieren ir a verlo?
Debo admitir que su determinación me motiva un poco.
—Estaría bien ¿Les parece?
Termino de almorzar y les pregunto a las hermanas su opinión.
—Aún queda tiempo hasta que suene la campana, así que por mí no hay problema.
—Sí, vamos a ver si no se desmaya por agotamiento y todo su esfuerzo se desperdicie.
Con la confirmación de todos nos dirigimos al dojo, al llegar podemos ver a un joven rubio sacudiendo su espada intensamente, el sudor ya ha empapado su cuerpo y su aliento denota su agotamiento, como dijo Tanaka es una vista que te llena de determinación, puedes apreciar bien la pasión que tienen las personas del clan Ishida con un solo individuo, algo que siempre me ha parecido increíble desde que éramos niños.
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