Biology War - Capítulo 23
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23: Signal 23: Ishida II 23: Signal 23: Ishida II —No parece haber nadie cerca.
Habían transcurrido 3 días desde mi encuentro con la señorita Taneda, el día de hoy por fin me decidí en ir a su casa después de haberlo dudado varias veces, también es debido a que no he recibido noticias sobre los CENI por su parte, he seguido investigando por mi propia cuenta, pero no he visto nada concreto, me alegraría que ya me haya deshecho de las 2 únicas criaturas de la ciudad, aunque creo que no será el caso.
Justo ahora me encuentro a unas pocas calles de mi destino, pero estoy al pendiente de no encontrarme con algún trabajador de los Ishidas o con ellos mismos.
—Bien, lo logré.
—Oh es el señor Hanekawa.
Rayos, justo cuando estaba por llegar al portón.
—B-buenas noches, señora Hayami.
Una mujer de mediana edad se acercó a mí, era una vieja trabajadora de la casa Ishida y además la cuidadora de los hermanos.
—¿Se dirige a la residencia?
—Eh… Si así es, solo quería pasar el rato.
Ella muestra una cálida sonrisa en respuesta.
—Ya veo, pero podría haber llamado y el chofer lo habría recogido.
—No, está bien, no quisiera molestarlos más de lo que ya hago.
—Bueno, ya que esta podría acompañar a los señores a cenar, justo estaba comprando los ingredientes para prepararla.
Al final no tuve más opción que acompañarla, ya le escribiré a la señorita Taneda el que no vaya a llegar hoy.
Después de llegar a la casa Ishida me separé de la señora Hayami, ya he venido varias veces para saber dónde está el comedor en este extenso edificio.
—¿Hmmm?
Me detuve al ver a Satoru parado en el patio mirando el cielo nocturno.
—Buenas noches, Satoru.
Él entonces me dirigió la mirada y pareció sorprendido por un instante.
—Oh Ryota, qué sorpresa.
—Venía a pasar el rato cuando me encontré con la señora Hayami y me invito a cenar.
—Ya veo, no hay problema, sabes que esta también es tu casa.
Asiento con una ligera sonrisa respondiendo a la de él.
—¿Y qué estás haciendo aquí afuera?
Él masajea su cuello.
—Solo tomando aire fresco y relajándome un poco.
—¿Día pesado en el trabajo?
Él se sienta sobre el suelo elevado de la casa y me hace un gesto para que yo haga lo mismo.
—Cuando te esfuerzas en algo es normal que termines agotado.
Él vuelve a mirar hacia las estrellas.
—Gracias por el buen trabajo.
Le doy unas palmadas en la espalda.
—¿A qué ha venido eso?
Él ríe un poco.
—Solo un sincero agradecimiento de un consumidor de la compañía Ishida.
Varias cosas de lo que hay en mi casa pertenecen a ellos.
—Eso es muy reconfortante.
Ríe más ante lo que dije.
—Y ¿Cómo le ha ido a Shigeru?
Parece que se activó su parte de hermano preocupado.
—Sigue igual de trabajador que su hermano mayor.
Él me mira con una sonrisa torcida a lo que yo respondo con una ligera risa.
—¿Y en los estudios?
—Ahí va, pero también igual que siempre cuando se lo propone puede llegar a tener buenas notas.
—Ya veo… Ahora tiene una novia incluso ¿No es así?
Se acuesta en el suelo con las manos detrás de su cabeza mientras dice eso.
—Así es, Kazumi es una buena chica, siempre he pensado que son tal para cual.
—Eso está bien… Decido acostarme también a ver las estrellas.
—¿Y tú Ryota?
—¿Y yo?
Me mira con una sonrisa burlesca.
—¿Has dejado que Shigeru te gane?
Le doy un ligero golpe en el pecho a lo que él ríe.
—Auch lo siento, pero te has vuelto más fuerte ¿Eh?
—Ahora me toca a mí ¿Hay alguna persona con la que tengas una relación más haya de solo amistad?
—Que pregunta más larga.
Se ríe un poco más, el Satoru relajado puede llegar a ser algo molesto.
—No me he vuelto a enamorar desde que empecé a dirigir la compañía.
—¿Eso significa que la señorita Ohara ha sido tu única novia?
Él asiente.
Hisako Ohara fue la novia de Satoru desde la secundaria hasta la universidad.
Aún recuerdo que era una chica muy lista y seria, la cual solía discutir con su novio que era incluso más rebelde que su hermano menor en la actualidad, pero aun así supongo que por ser hija única tenía un cariño un poco excesivo por Shigeru y yo cuando éramos niños, en pocas palabras nos mimaba como si fuéramos sus hermanitos.
Ellos se separaron cuando la señorita Ohara fue a trabajar a China, Satoru por supuesto tuvo el deseo de irse con ella, pero hace mucho se había determinado a hacerse cargo de la compañía que dejo su padre y además de aún seguir al lado de su hermano menor.
Creo que el cambio de actitud en él se debió gran parte a su relación.
—… ¿Y no has?
—¡La cena está lista!
La señora Hayami dio el aviso desde la sala del comedor.
—Hermano vamos a… ¿Ryota?
Shigeru parece que acaba de salir del baño.
—Hmmm.
Satoru se estira en el suelo.
—¿Te lavaste el cabello?
—Sí, no me trates como… —Y ¿Detrás de las orejas?
—Sí… Shigeru frunce el ceño ante las burlas de su hermano.
—En tú… —Mira una araña.
—¡¿Eh?!
Satoru se levantó de repente a lo que Shigeru y yo reímos.
—¿Aún le temes a las arañas?
Pregunte mientras me pongo de pie.
—Bueno, vamos a cenar.
Satoru evadió mi pregunta y se dirigió al comedor, Shigeru y yo lo seguimos aun riéndonos un poco por su exagerada reacción.
—Por cierto, ¿Satoru está pasando por un momento difícil en el trabajo?
Le susurré a Shigeru —Según he oído está negociando con una importante empresa de Tokio.
Bueno, si es un negocio de ese tamaño, entonces entiendo por qué está tenso.
—¿De qué empresa se trata?
—Es… La compañía Aoyama.
¿La compañía farmacéutica Aoyama?
Bueno, es normal que necesiten de buenos instrumentos para el trabajo que hacen.
—Espero que le vaya bien.
—Sí… Después de esto tuve una divertida charla con los Ishida llena del usual jugueteo entre ellos, verdaderamente en esta casa siempre va a haber un ambiente muy cálido.
—Espero que te haya gustado la cena Ryota.
—Sí, muchas gracias.
Me puse de pie al terminar de comer con un ligero bostezo.
—Creo que ya es hora de que me vaya.
—Te acompañaré.
Shigeru se levanta.
—Tengan cuidado.
Satoru ayuda a los sirvientes a recoger los platos.
—Tú me dices que use el auto, pero luego vas en autobús.
Shigeru y yo caminamos hasta la parada, aunque yo me distraigo mirando la casa de la señorita Taneda, tendré que intentar venir mañana con más cuidado.
—Ryotaaa.
—¿Eh?
Shigeru que estaba varios pasos más adelante de mí, se detiene.
—¿Qué sucede?
—Últimamente, has estado muy raro, como si tuvieras la cabeza en otro planeta.
No digo nada por un momento, debía suponerme que Shigeru lo notaría, aunque tampoco es que trate de ocultarlo mucho.
—Estoy bien, no te preocupes.
Le sonrió, perdón Shigeru, pero, aunque quiera contártelo no puedo, me lo prometí a mí mismo.
—¿Quieres que te golpee?
—¿Perdón?
Tiene una expresión de disgusto en su rostro, creo que pocas veces la ha dirigido hacia mí.
—En serio está bien, no te preocupes.
Continúo caminando.
—Apresurémonos o Satoru se preocupará.
Por favor, no quiero mentirte más de lo necesario.
—Está bien, no me digas ahora.
Él suspira y camina a mi lado.
—Pero si llegas al punto en el que no puedes más, deja todo pensamiento atrás y llámame, si no lo haces verdaderamente te golpearé.
Me quedo en silencio y aparto la mirada, puedo sentir que mi labio ha empezado a temblar.
—Esta… bien.
Luego al llegar a la parada el autobús no tarda en llegar y me despido de él, una vez lo he perdido de vista no puedo evitar que unas lágrimas recorran mis mejillas.
—Je… Es la segunda vez que lloro por algo que dice Shigeru, creo que varias veces he olvidado el consejo que me dio hace tiempo.
—Lo siento… Inclino mi cuerpo y cubro mi rostro con mis manos.
—Lo siento… Lo siento… Lo siento… Solo puedo decir eso mientras mis manos se humedecen con cada gota que brota de mis lagrimales.
—Pero… Me incorporo y limpio mi rostro con mi brazo.
—Resolveré esto para no tener que mentirte más.
Un momento después mi teléfono vibra, al mirarlo es la señorita Taneda preguntando por qué no había ido hoy, aun cuando incluso le avise que lo haría.
Simplemente, me disculpo y le escribo que mañana iré, no voy a posponerlo más.
Recuesto mi cabeza sobre la ventana y mientras miro hacia afuera dejo que los pensamientos se vayan por esta noche.
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