Biology War - Capítulo 29
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
29: Signal 29: Arena 29: Signal 29: Arena Las grandes puertas de madera se abren ante mí, por segunda vez ingreso en la gran residencia japonesa.
—Perdón por la intromisión.
—Adelante, pero no tienes que ser tan cortes.
La señorita Taneda estaba en la entrada con ropa casual como la otra vez.
—Espera, vamos al jardín o ¿Quieres tomar algo primero?
Cuando estaba por ingresar al edificio principal, ella me detiene y me señala hacia la izquierda a un campo de arena en medio del edificio con forma de “L” —No, está bien.
La sigo, siendo sincero, me sorprende verla con esa ropa hogareña, pensé que usaría algo más deportivo para entrenar.
—Por cierto, bonito chaleco.
—Ah gracias.
Bueno, no tengo mucha ropa deportiva, así que solo me puse un chaleco negro con cremallera, unos pantalones cortos de color gris, pero me permite tener más movilidad, aunque el frío nocturno me molesta un poco.
—Este era un estanque antes, pero tras una ola de calor hace varios años este se secó y lo rellenaron poco después.
Al llegar ella se detuvo en medio del campo de arena gris rodeado de piedras, viéndolo bien, la estructura coincide con lo que dice.
—¿Entonces qué haremos?
Estiro mis brazos mientras me adentro en lo que supongo será el cuadrilátero por así decirlo.
—Primero, dime todo lo que aprendiste del anterior combate.
—Oh, pues básicamente son ágiles y fuertes, pareciese que tienen dominada completamente el territorio y además de eso pueden deformar sus extremidades haciéndolas un poco más grandes, de hecho, es probable que con esa técnica uno de ellos fuera el que me derribo de las alturas.
—Entonces pueden hacer más corpulentos sus brazos y piernas para poder impulsarse rápidamente.
—Así es, además, lo más peligroso son sus rostros o tal vez máscaras, los cuales tienen una forma de lanza en el extremo.
—Entiendo.
De repente, la señorita Taneda patea sus sandalias fuera del campo y empieza a estirar sus piernas.
—No uses al CENI, por cierto.
—¿Eh?
Tras decir eso, ella se acercó rápidamente hacia mí y con la punta de sus dedos golpeo mi abdomen.
—Ah… Fue un movimiento muy veloz, casi pareciese que hubiera cortado el viento con solo hacerlo, mientras que la punzada.
—… Me dejo sin aliento.
—Sí que te gusta ser atravesado, ¿No es así?
Decidí responder intentando tomar su palma derecha, pero la retiro rápidamente y me dio una fuerte bofetada con la izquierda, sin darme tiempo a descansar barrio mis pies con el suyo haciendo que caiga sentado.
—Si esto fuera una clase, reprobarías completamente, aunque bueno, puedo calificarte de todas maneras para mí misma.
¿Cómo rayos es tan fuerte?
Aunque los golpes no son nada comparados a los de esas criaturas, pero esos movimientos no los haría nadie que no haya entrenado durante muchos años.
—Vamos, levántate y continuemos, por lo menos yo seré piadosa y te daré un segundo round —¿Acaso es cinturón negro en varias artes marciales?
—Podría decírtelo o tú puedes descubrirlo.
Me pongo de pie y en guardia, esta vez contraatacaré.
—Bien.
Ella lanza su palma al centro de mi rostro, pero inclinando mi cuerpo logro esquivarlo, rápidamente después intenta golpearme con un rodillazo, aunque puedo bloquearlo con mis manos, pero su mano derecha que anteriormente fue lanzada ahora me golpea el cuello con su parte lateral.
—¡Agh!
Pero, yo soy más fuerte y resistente.
Abalancé mi cabeza para golpear su frente.
—Vaya.
Ella me toma con sus manos y yo termino siendo el que reciba el cabezazo.
—Auch, sí que tienes la cabeza dura.
—¡Gaaah!
Aprovechando el retroceso me abalanzó hacia ella con un derechazo, cuando esta se mueve en dirección contraria giro mi cuerpo para recibirla con una patada.
—Oh, nada mal.
Al mismo tiempo que pronuncia esas palabras, detiene el impacto con una mano y luego le da un fuerte codazo a mi pierna.
—Kaah.
Por favor que mi puño llegue a su mentón.
—… El puñetazo que lance a su rostro se detuvo debido al gran dolor en mi entrepierna al recibir una patada por su parte.
—Perdón, pero esto no será lo más doloroso que sentirás.
Suelta su agarre y retrocedo un poco para recuperarme.
No entiendo como es tan hábil, sus golpes son rápidos, pero nada comparado a la velocidad de Scolopendra, tal vez al nivel de Chimera, pero su fuerza es menor y aun así siento que derrotarla será más complicado que con ellos.
—Aún estamos en el segundo round y no planea darte un tercero, así que será mejor que empieces a ponerte serio.
Tengo que buscar una abertura, pero sus reflejos son muy buenos, vamos solo necesito un golpe y podre noquearla.
—Ahí voy.
De nuevo corro hacia ella, pero cuando estoy por ser recibido con una patada hacia mi rostro me dejo caer y deslizarme por la arena, cuando estoy justo abajo doblo mis rodillas hacia arriba para golpearla fuertemente con ambos pies.
Logro impactarla y hacer que retroceda, pero esta pudo cubrirse con ambos brazos y se mantiene en pie.
—¿Qué eres?
¿Un canguro?
Aunque te daré puntos por ingenio.
Me levanto, pero noto como ella frota sus brazos, por alguna razón me hace sonreír, aunque… —Perdón ¿Te los he roto?
—¿Eh?
La sonrisa macabra que muestra al escuchar lo que dije me dio escalofríos.
Creo que se ha molestado.
Mi pensamiento se confirma cuando es ella la que se abalanza para golpearme la cabeza desde arriba con ambos puños.
—Agh.
—Perdón ¿Te la he roto?
Sí que le ha molestado, pero no me amedrentaré.
Sujeto fuertemente sus brazos y recibo el rodillazo que se aproxima con el mío.
Ya me estoy acostumbrando a su estilo… De nuevo me golpea con su frente desde abajo levantando fuertemente mi mentón.
—Supongo que te vuelves engreído cuando tienes pequeños logros.
De nuevo sonríe, pero esta vez es diferente ¿Se está divirtiendo?
—Suelo ponerme feliz por cosas pequeñas.
Yo también estoy sintiendo lo mismo, como mi vida no corre riesgo, puedo llegar a disfrutar esto.
De nuevo intercambiamos golpes, rodillazos, puñetazos, hasta los cabezazos se han vuelto frecuentes, aunque yo soy el que recibe la mayor cantidad de estos, estoy seguro de que los ataques que logran rozarla o los choques le causan más dolor que a mí.
—Fuuuu.
Detiene sus ataques por un momento y exhala fuertemente.
—Ya estoy empezando a entrar en calor.
Sonrió un poco, pero esta vez su postura es diferente, ha separado mucho sus brazos y flexionado sus rodillas, supongo que sus movimientos serán más amplios.
—Adelante.
Siendo yo quien hizo la invitación, me preparo para recibir su arremetida.
Veo que su codo se dobla, así que será un fuerte derechazo, mientras que mi mano izquierda protege mi rostro, la otra se mantiene cerca a mi cadera para contraatacar con un puño o defender un ataque por este lado, pero el golpe no se da, el brazo continúa hasta que su bíceps choca con mi garganta.
—¡Gah!
—¡Fin del segundo round!
¿Se ha vuelto más fuerte?
Esa fue la pregunta que me hice mientras mi espalda se inclinaba hacia atrás rápidamente.
—¡NO!
Mantengo mis rodillas firmes para no caer y lanzo mi puño derecho a su costado, pero lo detiene con su palma.
“Maldición” solo pude pensarlo, ya que con sus dos manos agarra el mío y usando su propio peso hace que mis pies se eleven de la tierra y empujando rápidamente mi estómago con su palma termina el movimiento haciendo que caiga en el suelo.
—Ahora sí… No termina aquí, tomo sus tobillos y con fuerza me levanto de un salto, haciendo que ella caiga esta vez.
—Entonces quieres seguir hasta que no puedas con el dolor ¿Eh?
En serio, es un monstruo, antes que su espalda chocara con la arena detuvo la caída con sus manos.
—¡Buah!
Debilite el agarre por un instante, el cual aprovecho para darme una patada en la espalda.
—¡Aaah!
Se levantó con velocidad y entonces dio uno, dos, tres, cuatro, cinco, varios puñetazos directos a mi columna vertebral.
—… De nuevo el aire sale de mis pulmones, pero no caeré, por lo menos haré que ella lo haga una vez.
Con esto decidido doy media vuelta con el brazo extendido y dirigiéndolo hacia ella, pero lo bloquea y sujeta fuertemente, cuando planeaba darme una nueva sesión de golpes termino de girarme para intentar darle con mi puño izquierdo, esta falla debido a que mueve mi extremidad derecha haciendo que me termine dando un puñetazo a mí mismo.
—¿Sabes?
La mayor debilidad de los CENI son ellos mismos.
Lo sé completamente, de hecho, a pesar del gran dolor que ahora siento en mi brazo, me alegro de que este golpe no hubiera llegado a ella.
—Sí… Ahora puedo comprobarlo completamente.
Rayos, ahora mi brazo izquierdo está completamente acalambrado.
—Ahora… ¿Terminamos esto de una vez?
Ella me pregunta mientras recoge más su coleta, en respuesta solo puedo asentir y mover mis dedos para quitar el acalambramiento.
—Ok… Por lo menos te recuperarás rápido de la contusión.
Hace tronar su cuello y luego toma una gran bocanada de aire.
No estoy seguro, pero a diferencia de mí no luce para nada cansada, de hecho, creo que ahora va a ir completamente en serio, aunque su postura es mucho más relajada que antes no puedo evitar sentir temor, con todo el polvo de la arena disipándose, diría que es la calma antes de la tormenta.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com