Biology War - Capítulo 34
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
34: Signal 34: Movimiento 34: Signal 34: Movimiento —No corras, irán tras de ti, mantente en guardia y busca una manera de escapar… —¡No hay tiempo!
Sin darle tiempo de terminar a la señorita Taneda la manada empieza a lanzarse uno por uno hacia mí.
—No… Me dejarán… Escapar esta vez.
Como puedo doy saltos hacia atrás evitando las caídas de los monos oscuros.
—Ah.
Una cuerda se tensó detrás de mi pie, haciendo que perdiera el equilibrio, pero con la casi caída uso mi mano derecha para impulsarme y rodar hacia un lado.
—Parece que no tienes otra opción Ryota.
Me pongo de pie y logro ver a los 6 integrantes de la Family frente a mí, tengo que admitir que tengo miedo por lo que estoy viendo, aun así, como dijo la señorita no puedo hacer otra cosa en este momento, bueno al fin de cuentas es a lo que he venido.
Ahora no solo debo fijarme en lo que hay frente a mí, sino en lo que intenta estar oculto a mi vista, me refiero a sus alargadas colas que están a lo largo del suelo, supongo que son trampas preparadas para atarme en cuanto puedan.
—Vienen.
Tomo una gran bocanada de aire y con la exhalación libero las dos grandes manos de mi espalda, al mismo tiempo dos de ellos se abalanzan sobre mí dando rápidos saltos con sus piernas hinchadas.
—Nhg.
Recibo el doble pisotón de uno con la palma y el puñetazo del otro igual, pero la fuerza me hace retroceder y casi perder el equilibrio.
Sin ni siquiera darme tiempo a ponerme en guardia de nuevo un latigazo negro se aproxima rápidamente a un costado de mi rostro.
—¡Rápido, cola!
Logrando poner mis pies firmes, corto la cuerda con la cuchilla proveniente de mi cadera, con ello rápidamente sujeto ambos extremos cortados y logro verlo por unos instantes, una sola de las partes se movió intensamente tratando de juntarse con la otra, mientras que, por el contrario, su compañero se mantuvo estático, al final gano el forcejeo y lograron soltarse de mí para volver a unirse.
—Entonces señorita Taneda.
—¿Qué sucede?
Estás resistiendo bien.
Corro alrededor de ellos protegiéndome de sus embestidas con las manos, tengo que contrarrestar la fuerza en el momento adecuado o si no me empujaran fuertemente debido a sus golpes.
—Trataré de notar si uno de ellos se mueve… Extraño y también… El origen de esta maraña de cuerdas.
—¿Confirmaste que son impostores?
—Sí… Ahora solo queda… agh… Ver si el original está entre ellos… O en otro lugar.
Lanzo algunos puñetazos para defenderme, varios chocando con los de ellos o sus patadas, aunque parece que han dejado de usar sus colas, supongo que ya sabrán que puedo cortarlas con facilidad.
—Woah.
—Eso estuvo cerca, mantente atento.
—Ya lo sé.
Un agarre de sus afilados dedos casi rosa mi mejilla, pero aprovecharé esto.
—¡Toma!
Sujeté su brazo con mi cola y lo atraje hacia mí para darle un rodillazo en su estómago.
—¡Kugh!
Maldición.
Fue mi error, el golpe parece no haberle hecho nada y aprovechando clavo sus garras en mi pierna, en un reflejo, lo lancé dándole una bofetada con la mano negra.
—Son sumamente resistentes.
—Ya deberías saberlo, con todos los golpes que han resistido.
Aunque es la primera vez que golpeaba a uno con mis propias extremidades.
—¿Hmm?
Mientras continuaba corriendo note algo sujeto a mi camiseta.
—¿Qué suce?… ¡Ryota quítatela rápido!
Una pequeña araña se aferraba a mi ropa y logré ver que de ella provenía un hilo de color negro, cuando estaba por quitármela fui tirado con gran fuerza por esa pequeña fibra de seda.
—¿Qué rayos?
Rápidamente, puse las manos sobre mi cuerpo caído y sin dudar mucho usé mi cola para cortar la zona de mi camiseta donde se encontraba el arácnido.
—Esto es peor de lo que pensé.
Me levanté mientras moví las manos hacia los lados como si fueran aspas, evitando así un ataque en ese momento.
—¿A qué se refiere?
El títere que acabo de golpear retrocedió hacia los árboles junto a sus compañeros.
—Escúchame atentamente.
Si vuelves a sentir u oír algo como la otra noche haz lo que sea para salir de ahí rápidamente.
—Pero… —Obedece la orden, por favor.
¿Qué le sucede?
Solo logra que me asuste más de lo que ya estoy, pero parece que le preocupa demasiado.
—De acuerdo… Kah… ¿Ahora son acróbatas?
Uno de ellos puso sus hinchados tobillos sobre los brazos de otro y fue catapultado con gran velocidad hacia mí, incline mi cuerpo hacia un costado, pero su afilado rostro corto parte de la muñeca de la mano negra, ahora está clavado detrás de mí.
—Pensé que habían aprendido… Cuando estaba por cortar su cuerda con mi cola uno de sus compañeros apareció debajo de mí evitándolo con el filo de su cara o mascara.
Como pude mantuve un duelo de cuchillas con él, pero al notar como el otro logro desenterrar su rostro del suelo y arremetió contra mí no tuve otra opción que usar la mano buena que quedaba para lanzarme hacia un lado.
—¿Eh?
Otro arpón fue lanzado e incrusto su rostro en la mano con la que me impulse, esto mientras mi cuerpo estaba ligeramente elevado del suelo, pero debido a esto termine cayendo con fuerza debido al tirón.
—Maldición.
—Ryota hazlo rápido, si es por un instante no te consumirá mucha energía.
Obedeciendo a la señorita Taneda retiro mi cola y de igual manera lo hice con la mano anclada al suelo, aunque desgarrándola un poco.
Mientras la Family se aproximaba a ejecutarme con la extremidad que quedaba fuera, copie un poco la habilidad de ellos, restaurando la muñeca y haciendo crecer la palma por lo menos 3 veces su tamaño, di un fuerte impacto en el suelo haciéndolos retroceder a todos.
—Y ¿Qué tal estás?
—Estoy bien… Me encuentro un poco mareado, pero no es nada grave.
Hago retroceder la mano que había vuelto a su tamaño original y en su lugar dejo salir la cola, con esta corro hacia los aturdidos monos y corto algunos de sus cables haciendo que se detengan, pero los que se lograron dar cuenta se alejaron rápidamente de mí, entonces me enfoque en uno de los inmóviles, con movimientos rápidos me dispuse a cortarlo hasta dejarlo en trozos muy pequeños.
—Toma… Un segundo en medio de la ráfaga de cortes, mi objetivo fue salvado por uno de sus compañeros, de esta manera siendo este el que fue destruido por mi cola.
—¿Qué fue eso?
Me pregunté a mí mismo, mientras observaba como los pequeños trozos se volvían ceniza.
—¡Reacciona!
—Ah Recibí el ataque del compañero que fue salvado sacando una de las manos como escudo.
—Lo siento, solo… —Concéntrate Ryota, tu vida es la que está en riesgo.
Un mono arremetió por el costado opuesto a la mano sin siquiera dejarme responder a la señorita, ahora bloqueando con ambas extremidades oscuras recibí los extremadamente fuertes golpes de ambos.
Con esto podía notarlo, no les importaba si estaban golpeando un par de escudos muy resistentes, su furia los estaba haciendo querer llegar hacia mí, aunque tuvieran que romper una montaña.
—¡Ya basta!
Cuando note como uno de ellos se acercaba a un punto descubierto en frente de mí, decidí tomar una gran bocanada de aire y aparte a ambos primates con el dorso de las manos, después de esto ponerlas juntas en frente recibiendo el impacto frontal, pero no acabo ahí, la parte trasera estuvo a punto de ser atacada, rápidamente saque la cola y logre repeler al títere.
—Costados, frente y atrás repelidos, ahora queda.
Mantuve los pies firmes y poniendo todas mis fuerzas en los muslos di un gran salto hacia atrás, dejando clavado en el suelo al quinto ataque que provenía desde arriba.
—Aún te quedan 5 de ellos ¿Crees que podrás?
Mi respiración era pesada y mi ritmo cardiaco estaba aumentando progresivamente, realmente estoy muy agotado en este momento, pero la señorita Taneda no ha estado entrenando mi resistencia para nada.
—Si soy optimista, por lo menos podre con 2 más antes de estar al borde de desmayo, pero si supero eso tal vez sí puedo con todos.
—De acuerdo, entonces me iré poniendo mis zapatos deportivos.
Dejo salir una ligera risa y me acerco velozmente al miembro de la Family que estaba sacando su rostro de la tierra.
—Tomeeen… Al estar cerca de él hice el amago de darle un derechazo, pero la mano continua su camino golpeando a uno de los monos que había atacado mis costados y con la izquierda impacté fuertemente al otro que había hecho lo mismo.
—¡Estooo!
Va a doler mucho, pero no tardará en regenerarse.
Como si intentara marcar un gol de campeonato, levante mi pierna y patee con todas mis fuerzas el rostro del mono que acababa de desenterrarse del suelo.
—Maldición, sí que es afilada.
El movimiento costo demasiado, no solo me rompí varios dedos del pie, sino que mi zapatilla fue cortada completamente.
—Agh, mi error.
—No te empieces a confiar ahora, en vez de patearlo, pudiste cortar su cabeza y cola —Perdón, fue lo primero que se me vino a la mente.
—Ya te castigaré en el entrenamiento.
Me estremecí un poco, pero tiene razón, debo estar enfocado todo el tiempo, aunque es más fácil decir que planearé con sumo cuidado todos mis movimientos que hacerlo.
Patee la zapatilla cortada y empecé a correr alejándome de ellos esperando a que mi pie se regenerara, la verdad es bueno haber conseguido un resultado hasta ahora, pero también he conseguido enfadarlos mucho.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com