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Biology War - Capítulo 38

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  3. Capítulo 38 - 38 Signal 38 Avalancha
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38: Signal 38: Avalancha 38: Signal 38: Avalancha —Ah ¡Por fiiiin!

Caí de rodillas casi sin aliento, aunque no parecía ser el único, el señor Asahi estaba recostado en un árbol en un estado peor que el mío, con un pedazo roto de su capa atado a su torso.

—Je… Sonreí, al ver que levanto su pulgar hacia mí, debe de sentirse aliviado.

—Listo ¡Ya podemos irnos!

La señorita Taneda había desaparecido por unos instantes, pero de repente apareció de lo profundo del bosque y se acercó al señor Asahi para ayudarlo a levantarse, yo hice lo que pude con la fuerza que me quedaba.

—¿A dónde se había ido?

—Estaba buscando algo importante.

Mientras bajábamos me enseño un pequeño frasco de vidrio, en su interior había un pedazo de tela.

—Esa es parte de mi camisa.

—Así es, pero fíjate bien en este pequeño amiguito.

La araña negra con un hilo muy resistente aún permanecía aferrada a ese trozo de tela.

—Acaso ¿Es un CENI también?

—Eso parece, habrá que estudiarlo, pero lo más raro es que se encontrara trabajando junto a la Monkey Family o bueno más bien lo estaban utilizando.

—Para tender una trampa.

Recuerdo aquel hueso que estaba atado por aparentemente uno de sus hilos y justo después de tomarlo alerto a toda la Family para que me acorralaran inmediatamente.

—Entonces, aunque ellos no resultaron ser una anormal manada, si estaban junto a otro CENI.

—Sí… La verdad esto es un problema —No lo puedo negar, pero parece que le está preocupando mucho.

—Significa que… Los de esta ciudad… Están evolucionando… Muy rápido… —Oye, Asahi.

Él habla con el aliento que le queda estando al borde de perder el conocimiento, pero lo que dijo me llamo la atención, según lo que dice es posible que el raciocinio de los CENI está mejorando, en ese caso, aunque no sea lo normal no debería sorprenderme si no solo me encuentro a varios de ellos más fuertes, sino que también podrían estar colaborando.

—No hables si no te quedan fuerzas.

La señorita Taneda decide cargarlo sobre su espalda al notar su pérdida del conocimiento.

—Hum tenemos que apresurarnos, tiene fiebre y su respiración es muy pesada.

—De acuerdo.

También, la sangre empieza a filtrarse a través del vendaje improvisado.

En serio, muchas gracias, señor Asahi, buscaré la forma de compensárselo más adelante.

Apresurando el paso casi trotando, bajamos la montaña con gran prisa, aún estamos lejos de la calzada, pero a este ritmo no nos tardaremos mucho tiempo, aunque diría que estoy reteniendo a la señorita Taneda, con mi estado actual no puedo avanzar a una gran velocidad y me mantengo detrás de ella, pero estoy seguro de que podría ir más rápido si estuviera sola.

—Señorita Taneda, tal vez sería mejor sí… —¿Ah?

—¿Qué?… Sentimos un fuerte temblor y un ruido estruendoso a nuestras espaldas.

—No me digas que se encuentran tan cerca de la ciudad… —¿Qué está sucediendo?

¿Acaso aún está vivo?

Al mirar hacia atrás y ver a través del polvo que se disipaba, la respuesta no es la que me esperaba.

—Kitsune… ¡Corre Ryota no te detengas!

La señorita y yo seguimos descendiendo a gran velocidad, escapando del gran canino oscuro que había caído del cielo.

—¿Qué es ese CENI?

—Uno que no debería encontrarse en este lugar.

La escuché cuestionarse por qué se encontraba cerca de la ciudad ¿Entonces viene de más profundo en la montaña?

—No puede ser… ¡Ryota!

¡Cúbrenos con el brazo derecho cortado y cubre nuestro flanco izquierdo con la otra mano!

—¿Ah?… ¡SÍ!

Obedezco a lo que dice y entonces somos golpeados fuertemente haciéndonos bajar rodando por la ladera.

—Agh… Incluso… ¿Baku?

Al parar de caer me fijé en una especie de jabalí gigante cubierto de púas como si fuera un puercoespín.

—¡No te detengas!

Continúe huyendo detrás de la señorita Taneda, pero note como la mano con la que había protegido el impacto estaba casi rota del todo.

—¿Pudo dar una embestida con esa fuerza?

—Es incluso capaz de crear una avalancha golpeando la montaña con sus grandes colmillos.

Aunque tengan esa fuerza no parecen seguirnos ¿Solo tratan de ahuyentarnos?

—¿Qué es?… La señorita Taneda y yo notamos algo arrastrándose cerca de nosotros con una gran velocidad.

—Tiene que ser una broma.

La criatura se nos adelanta y se detiene frente a nosotros.

Entonces cuando veo su apariencia, esta resulta ser de una aterradora abominación, no lo notaría a simple vista por el tono negruzco que tiene, pero gracias a los rayos de luz que provienen del amanecer reconozco bien la extraña forma que tiene, como 8 serpientes enrolladas sobre sí mismas haciendo la silueta de una mucho más grande.

—Orochi… —¿Q-que haremos señorita Taneda?

Sinceramente, en mi estado actual no creo que pueda pasar a través de él y menos con la señorita Taneda cargando al señor Asahi.

—Estoy pensando… —¿Eh?… De nuevo, otro estruendo.

El jabalí es lanzado cerca de nosotros y justo después el zorro desciende con unas alas que provienen de sus patas delanteras, casi como si fuera un murciélago o pteranodonte.

—Ryota… Los tres monstruos nos rodean ¿Qué podemos hacer?

¿Qué debo hacer?

Y sí… ¿Puedo retenerlos lo suficiente para que ellos puedan escapar?

No estoy seguro de que él tenga energía suficiente para recuperarme de las heridas que me causen, pero por lo menos podre aguantar lo suficiente.

—Señorita Taneda yo… —Deja de temblar y escucha lo que dire… Cuando te dé la señal toma a Asahi como puedas y baja a toda velocidad, usa lo que quedan de las manos o cola de ser necesario.

—Pero… —¿Preparado?

El jabalí es el primero en embestir contra nosotros, casi pareciera un animal rabioso.

—¡AHORA!

De un impulso corro en la dirección de las serpientes y la señorita Taneda me lanza al señor Asahi, el cual atrapo y sostengo cubriéndolo con las extremidades oscuras.

—Maldición… Como era de esperarse, la serpiente intenta detenerme usando sus… Cabezas.

—¡Cubre tus ojos y oídos!

Lo dice mientras corre en mí misma dirección y lanza detrás de sí misma un par de granadas aturdidoras.

—Ngh.

No vuelvo a mirar hacia atrás, solo corro lo más que puedo aprovechando la oportunidad que obtuvo la señorita Taneda.

—Maldición, maldición, maldición.

Vuelvo a escuchar el mismo aullido de aquella vez, pero pensando en lo que me había dicho la señorita Taneda más bien debería decir que puedo sentir las ondas eléctricas vibrando en el aire.

—Uff ¿Están bien?

La señorita Taneda apérese a corriendo a mi lado, aunque ahora se ha deshecho de su corbata y chaqueta del uniforme.

—Eso tengo que preguntárselo a usted.

—Sí, me cuesta un poco ver las zonas oscuras y me pitan los oídos, pero fuera de ello no hay problema.

—Y ¿Logro distraerlos?

De nuevo escuché su aullido… Y creo que era el mismo de aquella vez.

—¿En serio?… Ya habrá momento de analizar todo esto, por ahora continuemos avanzando, ya logro ver la carretera.

—Sí… Observo de reojo mis espaldas y no logro ver señales de ellos, parece que los perdimos.

—Solo un poco más… —Desgraciado ¡Salta Ryota!

Aunque confundido la obedezco y entonces 2 pares de serpientes cruzan bajo nuestros pies.

—¿Pero ¿qué fue eso?

Caímos en el asfalto y luego dirigí mi mirada hacia el bosque, cerca del final de los árboles las serpientes se movían incesantemente mientras nos observaban.

—Subamos al auto rápido antes de que el cuerpo termine de bajar.

—S-si está bien.

Continuamos nuestro pequeño trote hasta la dirección del vehículo, eventualmente perdí las serpientes de vista, pero no estuve del todo tranquilo hasta que estuvimos al lado del automóvil.

—Fue buena idea cubrir a Asahi con las manos, tomando en cuenta todas las volteretas que dimos hasta escapar de ellos, aunque será mejor que lo mantengamos en secreto de él, no le gustará sentirse como una carga, además el haber sido protegido por un CENI.

—Entiendo… Ponemos su cuerpo inconsciente en el asiento de atrás y la señorita Taneda le da un mejor tratamiento a la herida con un botiquín que traía, al terminar nos dirigimos directamente a un hospital.

—Aaaah… Me recosté en el asiento delantero y sentí como mi pesado cuerpo se derretía sobre este.

—Je, je, muy buen trabajo completando tu primera misión oficial.

—Oh… Gracias… Igualmente, a ustedes, si no hubieran estado, probablemente no podría estar aquí sentado.

—Bueno, si ese hubiera sido el caso, nuestra misión de proteger tu vida habría fracasado completamente.

—Ya veo… —Y ¿Quieres ir directamente a tu casa?

O ¿Te quedarás en el hospital para que te examinen?

—Quisiera ir a dormir, pero tal vez sería bueno que me hicieran una revisión en caso de que el CENI no haya podido regenerarme bien o algo por la situación, además de eso iremos al hospital en el que se encuentra Haruhi ¿No es así?

Podría hacerle una visita, hace un par de días que no lo hago y luego de eso quisiera hablar varias cosas al respecto de lo que acaba de ocurrir.

—De acuerdo, entonces le hablaré al Doctor Shimazaki para que te revise.

Después de eso no tarde mucho en quedarme dormido, es como si la energía que quedaba en mí se apagara en un instante, supongo que hoy lleve mi cuerpo a los mayores límites, a pesar de la larga batalla poder haberme mantenido en pie debe ser una carga muy pesada, pero como ya pude verlo con mis propios ojos, mi yo actual no será suficiente, tendré que mejorar mucho más y también dominar completamente al CENI en mi espalda o si no me aplastaran como si fuera una simple hormiga.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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