Biology War - Capítulo 39
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39: Signal 39: Estado 39: Signal 39: Estado —Te agradezco que nos permitieras hacer estos exámenes.
Muestras de sangre, orina, radiografías, resonancias magnéticas; con una simple respuesta afirmativa habían estudiado mi cuerpo lo máximo que podían sin romper algún límite ético, realmente me alivia que no hubieran llegado a extremos que requirieran de un bisturí.
—No hay de que, realmente debería haber pedido que lo hicieran antes.
—Es una decisión acertada, aún no podemos especificar el estado con respecto a la criatura en tu interior, pero de momento no parece haber causado ningún cambio negativo en tu cuerpo.
—Ya veo, supongo que aun con la gran cantidad de energía que gaste anoche prioriza mi recuperación.
Aunque debo suponer que estará en inactividad por más tiempo.
Observo las radiografías que proyecta el doctor Shimazaki, a diferencia de lo que me han comentado de Haruhi en las imágenes si se logra ver muy bien como el CENI se encuentra esparcido como una mancha negra por mi columna vertebral y termina dividiéndose por mis omoplatos.
En cuanto a las imágenes de mi cerebro, no parece haber ningún rastro de la criatura alrededor de mi cabeza.
—Sin cambios negativos ¿Eh?
—Así es, tendría que pedir más información al experto doctor Evans, pero si preguntaras mi opinión, diría que incluso está mejorando tu cuerpo.
—¿A qué se refiere?
Supongo que no lo dice de mala manera, pero yo preferiría no sufrir ningún cambio que no fuera reversible.
—Para empezar ¿Recuerdas cuando sacamos tu muestra de sangre y tuvimos que cambiar de jeringa?
Bueno, fue porque la que usamos primero se rompió.
—… —Y cuando obtuvimos los exámenes de la resonancia, notamos un grado superior a la media de impulsos eléctricos, aunque la cantidad excesiva parecía nivelarse debido al consumo más elevado de esta.
—Se trata del CENI alimentándose.
El doctor asiente y prosigue.
—Con esto podríamos llegar a concluir que la criatura está usando su estado simbiótico para evolucionar tu cuerpo y ayudar a una mejor supervivencia contra lo que te estás enfrentando.
Realmente ha sido una bendi… —Por favor no lo diga… Dejo caer mi cuerpo sobre la camilla en la que estaba sentado y observo el blanco techo de la habitación.
—Por cierto, ¿Cómo se encuentra el señor Asahi?
—¿Hmm?
Aún no despierta, le hemos tenido que hacer una transfusión de sangre, pero no se encuentra en estado crítico, se recuperara en unas cuantas semanas.
—Que bien… Pongo mi mano sobre mi rostro y dejo salir un gran suspiro de alivio.
Si la herida que indirectamente cause hubiera sido fatal, no me lo hubiera perdonado nunca.
—Y ¿Qué tal está la situación de Haruhi?
Aquella otra persona que tal vez también se encuentre aquí por mi culpa.
—Aún seguimos sin detectar ningún cuerpo extraño en su sistema, continuamos haciendo varios exámenes, pero no encontramos la causa de su estado.
—Aunque, siguen sin descartar la posibilidad de que sea un CENI.
Si de verdad tuviera uno, debería encontrarse fácilmente como el mío, pero además de que no sale ninguna prueba en las radiografías, en su exterior no hay nada visible, ni siquiera una mínima manifestación, incluso cuando no hay personas en su habitación.
—No podemos negar que en su interior aparentemente hay algo moviéndose y devorando pequeñas partes de este en distintos lugares.
—¿No tienen alguna forma diferente de hacerle estudios?
Tal vez alguna máquina especializada en estos casos.
Después de todo, han tomado este hospital para atender a sus agentes y a las personas involucradas ¿No es así?
—Tienes razón, pero aún estamos esperando a los más expertos en el caso, aunque tengamos la tecnología necesaria, sin una persona especializada para tratar y estudiar cómo se debería al paciente, no podemos hacer mucho.
—¿Y por qué no traen a más expertos en ese caso?
¡Si ustedes no pueden hacerlo llamen a alguien que si esté capacitado!
—Señor Hanekawa, le pido que se calme y mantenga la voz baja en el hospital.
El doctor puso sobre su rostro una mirada muy seria y el agente que se encontraba al otro lado de la puerta ingreso sosteniendo una pistola eléctrica en sus manos.
—Lo lamento… Le hace un gesto al hombre de traje con la mano y este se retira.
—Respondiendo a su pregunta, sí, hemos contactado con más personas especializadas, sobre todo el doctor Evans que es una de las personas que más conocen sobre el tema, pero debería entender que la situación no solo se presenta en esta ciudad, es algo de escala global y son pocos las personas que han logrado aprender todo al respecto de estas criaturas.
—Sí, lo entiendo… Lo más aterrador de esas palabras es que probablemente haya más personas como Haruhi o como yo, que incluso puede que estén pasándolo mucho peor.
—Realmente ¿No hay una forma de contrarrestarlos completamente?
O ¿Por lo menos una forma de curar a las personas como Haruhi?
—Con permiso.
Gracias por su buen trabajo doctor ¿Y qué tal te encuentras Ryota?
La señorita Taneda ingresa en la habitación, no aparenta tener más que ligeros rasguños y sigue igual de animada que siempre.
—Buen día, señorita Taneda, el señor Hanekawa se encuentra en buen estado y no presenta ningún tipo de lesión en su cuerpo.
—Oh, eso es bueno, tal vez el entrenamiento te haya hecho más resistente ¿Y de qué estaban charlando hace poco?
Escuche a Ryota desde las escaleras.
—Bueno… —El señor Hanekawa solo tenía dudas respecto al departamento médico encargado en estos casos.
—Ya veo, en ese caso no tienes que preocuparte, puede que los veteranos sean los más expertos en el tema, pero el doctor Shimazaki y sus compañeros saben lo básico para tratar lo mejor que puedan a la gente involucrada.
Me levanto de la camilla y me pongo los zapatos que me trajo la señorita Taneda junto con otra ropa nueva.
—¿Nos vamos ya?
Bueno, se lo agradezco doctor.
—No es nada, si llega a necesitarlo lo ayudaremos con gusto, señor Hanekawa.
—Muchas gracias… Salgo de la habitación y la señorita Taneda me sigue.
—¿Y cómo te sientes?
Aunque tomaste una siesta en el bosque y otra en el auto ¿No quieres irte a descansar?
—Lo haré después, visitaré a Haruhi y luego iré a casa.
—Está bien, entonces iré al auto, aún no he informado personalmente a los superiores, ya que estuve al pendiente de Asahi, después de que terminaran de revisarme.
—Y… ¿Cómo se encuentra?
—Está completamente inconsciente, pero no parece tener ningún problema, diría que está aprovechándose de la situación, para recuperar el sueño.
—Entiendo… Me detengo frente a la habitación de Haruhi y la señorita Taneda se despide de mí por el momento.
—Con permiso.
Ingreso en el cuarto, pero guardo silencio cuando me doy cuenta de que la madre de Haruhi descansa sobre su regazo, mientras que la pequeña niña acaricia su cabeza tiernamente.
—Debe estar muy cansada.
Me acerco hablando en voz baja.
—¡Rota!
Al notarme Haruhi pronuncia mi nombre con ánimo, pero rápidamente pongo mi índice sobre mis labios y al darse cuenta ella cubre su boca con sus pequeñas manos.
—En realidad creo que solo estás fingiendo para tener unas pequeñas vacaciones ¿No es así?
Río un poco después de bromear con el estado de ánimo usual de la pequeña, pero ella no responde como esperaba, mueve su cabeza de manera negativa aún con su boca tapada.
—¿No es así?
—No quiero estar más aquí.
Ella baja su mirada haciendo un ligero puchero.
—¿No te gusta el hospital?
Sé que quisieras estar en un lugar más divertido, pero es perfecto para descansar.
—Aquí se siente muy triste.
Mis ojos se abren por un momento y luego aparto la mirada.
—Te sientes… ¿Muy triste?
Ella asiente y luego mira a su madre.
—Mami y papi siempre están sonriendo cuando los veo, pero a veces dejan de hacerlo y su cara es diferente.
—¿Diferente?
—Como si les doliera algo y la otra noche escuche a mami llorar al otro lado de la puerta.
Unas pequeñas lágrimas empiezan a recorrer la mejilla de la niña, decido acercarme a la ventana para cubrir de su vista mis labios temblorosos.
—No quiero… Estar más enferma.
No quiero que mami y papi estén más tristes, que incluso Rota también le duela y este triste como ahora.
Parece que falle en cubrirlo.
—Quiero estar mejor, no quiero que todos estén más tristes y lastimados por mi culpa…
Limpio mi rostro y giro a ver a Haruhi con una sonrisa.
—Mejorarás Haruhi, eres una niña muy fuerte, ya estarás mejor en poco tiempo y podrás divertirte con tus padres, conmigo y… Con Taro… —Con todos tus amigos, así que mantente animada, aunque tus padres estén tristes, tú debes darles una gran sonrisa y tu máximo ánimo para que no se sientan mal.
Me acerco a ella y acaricio su cabeza.
—¿Está bien?
Ella se limpia sus lágrimas y voltea a mirarme con una expresión tierna y determinada, mientras que me muestra su pulgar arriba.
—Entonces, ánimo Haruhi.
—¡Síííí!
Entonces levanta sus pequeños brazos, pero por esa animada respuesta su madre despertó de su placentera siesta.
—Hmmm…
Buenos días… —Buenos días, señora Yamada, perdón por despertarla.
Ella se incorpora sobre la silla y da un ligero bostezo.
—Oh Ryota, que vergüenza que me vieras así jeje… Gracias por visitar a Haruhi.
—No es nada, solo vine a ver si su aún mantiene su enérgico ánimo ¿Verdad?
Le sonrió y ella me da una gran sonrisa en respuesta después de asentir.
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