Biology War - Capítulo 42
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
42: Signal 42: Aprender 42: Signal 42: Aprender Después de dejar a las gemelas Kazumi, Shigeru y yo continuamos hasta su residencia, al final decidí aceptar su ofrecimiento, pero tengo una razón para ello, además de simple capricho.
—Estoy en casa.
Él se retira los zapatos e ingresa al edificio central, luego de eso no tarda en ser recibido por la señora Hayami.
—Bienvenido joven Shigeru, el señor tiene ocupado la bañera, pero no tardará en salir.
—¿Eh?
¿Mi hermano?
Hoy salió más temprano.
Shigeru parece sorprendido, me fijo en ello mientras me adentro en el pasillo y me quito los zapatos.
—Buenas noches, perdón por la intromisión.
—Vaya, buenas noches, señor Hanekawa, pase, está en su casa.
—Gracias.
Mientras avanzábamos por la residencia nos encontramos a Satoru llevando una bata con una toalla sobre su cabeza.
—Oh Ryota, que bueno que viniste.
—Hola, Satoru, no tenía razón para negarme, así que aquí estoy.
—Que bien, ya que no podrás asistir a la cena se me ocurrió que tal vez podrías venir hoy, no será tan elaborado por su puesto, pero bueno, de esta forma no te quedaras con las ganas.
Río un poco avergonzado.
—Gracias, pero en realidad no será así.
—¿Hmmm?
—Al final, Ryota sí vendrá la próxima semana.
—¿En serio?
Que bien, aunque ya que estás aquí puedes pasar la noche de todas maneras.
Luego de decir eso, se acercó y me susurro al oído.
—Además, podrías darme unas pistas de la identidad de mi cuñada.
Él me guiña un ojo, pero yo me quedo observando como Shigeru nos mira de manera sospechosa.
—Eh… Creo que eso es algo que debería decirte él mismo.
—Oh, vamos, solo un poco de información… —Satoru, deberías ir a tu cuarto a secarte mejor, estás empapando todo el suelo.
—Está bien, está bien.
Mientras el hermano mayor siguió las órdenes del menor, él y yo continuamos nuestro camino después de un ligero suspiro de su parte.
—Disculpa por eso Ryota, no sabía que esa sería la otra verdadera razón para traerte aquí.
—Está bien, debía haberlo sospechado, pero ¿Acaso tiene otra razón oculta?
—Bueno… Su mirada se dirige hacia otro lado, mientras rasca detrás de su cabeza.
—Le he comentado un poco sobre tu actitud recientemente, así que tal vez esté un poco preocupado.
—Oh… Bueno, al contrario que con Shigeru tendré que hablar, charlar con Satoru para tranquilizarlo, no creo que lo convenza con solo decirle que confíe en mí y que no se preocupe.
Después de todo, no procura la seguridad de su hermano menor, sino también la mía.
—Entonces, ¿Quieres usar el baño primero?
—Podría, pero primero quisiera pedirte algo.
—¿De qué se trata?
Creo que le parecerá algo raro, ya que hace años que no practico con él y si mal no recuerdo solo se lo he pedido una vez en la vida.
—Podríamos… ¿Tener una práctica de Kendo?
—… Shigeru se queda mirándome con los ojos muy abiertos debido a lo que acabo de decir.
—Eh… ¿No quieres?
Entonces sale corriendo hasta su cuarto.
—Vamos, ¡Te prestaré un uniforme!
Su tono parece muy alegre.
Después de reaccionar con una sonrisa torcida, lo seguí rápidamente.
_ _ _ —En serio, qué sorpresa ¿Hace cuantos años que no lo hacíamos?
Ambos entramos en el dojo de la residencia, vestidos con viejos uniformes de estilo samurái, me sorprende que hubiera uno de mi talla actual, aunque soy consciente de que el abuelo de Shigeru vivió en un sitio de entrenamiento antes de fundar la compañía, no me esperaba que aún conservara varias cosas de ese lugar.
—Creo que, desde la primaria, ya que recuerdo que en la secundaria empecé a tener gusto por el baloncesto.
—Oh ¿En serio?
Sí, ahora que recuerdo entraste al club en primer año, pero de cualquier manera me trae recuerdos el estar ambos aquí.
—Sí… _ _ _ Dos niños de unos 9 años llevaban un par de horas teniendo una práctica de kendo, pero no se encontraban solos.
Junto a ellos estaban acompañándolos un joven de cabello rubio y su novia, la cual animaba fuertemente a los pequeños.
—¡Vamos Ryota!
¡No dejes que Shigeru te supere!
¡Shigeru sigue así!
—Hisako, tranquilízate un poco, te terminará doliendo la garganta.
Satoru se rascaba la cabeza con una ligera risa.
—Venga Satoru, apóyalos tú también.
Son tus hermanitos ¿No es así?
—Claro, pero tus ánimos a veces hacen que Ryota se sorprenda y pierda su postura.
—Oh… Perdón Ryota.
Cubre su boca ante las palabras de su novio.
—Está bien hermana Hisako… ¡Kuh!
—No te distraigas Ryota.
Como había dicho Satoru algunos de los momentáneos gritos de ella me hacían dar un ligero salto de sorpresa, aunque eso no era la excusa para que Shigeru me estuviera dando una paliza, simplemente era mucho mejor que yo y tenía una gran motivación en parte gracias a los ánimos de Hisako, pero también debido a que su hermano lo estaba observando.
—¡Auch!
—Con esto gané 20 veces.
El pequeño de cabello grisáceo cayó agotado al suelo, mientras que su contrincante levantaba los brazos de emoción riendo y justo después, de igual manera, caía sobre el suelo de madera.
—Owww… —Parece que también te excediste Shigeru.
—¿Están bien?
Hisako se acercó rápidamente a nosotros y estuvo moviéndose de un lado a otro sin poder decidir a quién debería sujetar primero.
—Tranquila, solo deben tomar un baño y después de una siesta estarán mejor.
Satoru carga a su hermano en su espalda y camina hacia la puerta del dojo.
—Hermano, no necesito que me lleves.
El pequeño daba golpecitos en la espalda de su hermano con un ligero sonrojo.
—Ay, ay, ay… Aún conservas fuerzas en tus manos ¿Eh?
El mayor dejo escapar una ligera risa.
—No tienes que avergonzarte, mira a Ryota, él no emite ninguna objeción.
—Es porque no puede moverse.
Como decía Shigeru, aunque estaba avergonzado de que Hisako me cargara como si fuera un bebe.
No es que tuviera fuerzas para oponerme.
—¿Y cuál es la razón de que este así?
—… El niño miró hacia abajo y después fijo sus ojos hacia mí.
—Perdón Ryota, fui muy duro contigo.
—Está bien, eres muy fuerte Shigeru, yo soy muy blando en comparación.
—No Ryota, tú tienes una actitud diferente a Shigeru eso es todo, no por eso significa que tengas que sentirte inferior.
—Esta… Bien… Hermana Hisako… Pero… —Hisako, ya tiene la respiración muy agitada, no se la cortes aún más.
Me estaba abrazando con una fuerza equivalente a su cariño.
—¿Eh?
Ryota discúlpame.
Sin poder hablar solo me limité a levantar mi pulgar.
—Bueno, vamos a llevarlos a la bañera, aunque creo que tendremos que ayudarlos.
—No te preocupes, está bien.
Hisako camino alegremente detrás de Satoru, mientras me llevaba en sus brazos.
En el camino, Shigeru y yo nos miramos avergonzados, pero no es que tuviéramos fuerzas para evitarlo.
_ _ _ —Vaya, te has fortalecido mucho Ryota, supongo que parte de tus actividades secretas será entrenar tu cuerpo ¿No es así?
El fuerte sonido de los shinai chocando inundaron el lugar, aunque no había logrado asestarle ningún golpe a Shigeru, mantenía mi postura firme sin retroceder ni perder el equilibrio.
—Pero… Aún te falta mucho… Sí, hablamos de tu técnica.
Como era obvio, no podía evitar completamente los golpes de Shigeru, aun con mis reflejos agilizados, me tenía completamente a la defensiva.
—Entonces… La aprenderé.
Mi mayor objetivo con esto, es aprender lo necesario para poder usarlo en la cola.
Siendo una especie de cuchilla quisiera desarrollar una mejor técnica para usarla, aunque no sea lo mismo que una espada, por lo menos quiero aprender lo mayor que pueda.
—¿En serio?
Pues te enseñaré todo lo que tengo en ese caso.
Desde arriba, abajo o por los costados, sus golpes eran rápidos y a mi cuerpo le costaba seguirlos, hay una brecha enorme entre nosotros.
Puede que él lo haya dicho, pero estoy seguro de que un oponente como yo no podrá sacar lo mejor de él.
—Kuh… ¡Gaaah!
Con un impulso pasé a la ofensiva, pero no logre dar más que una ráfaga de cinco golpes dirigidos a la parte superior de su torso y cabeza.
Shigeru no tardo en voltear las cosas con un solo movimiento desde abajo, por el cual hizo volar la espada de mis manos.
—Maldición.
Me senté en el suelo y dejé escapar un gran suspiro.
—Fue un buen duelo, pero en serio te has hecho muy fuerte.
Shigeru se agachó hacia mí y sostuvo mi brazo.
—Incluso tu masa muscular ha aumentado ¿Te estás ejercitando?
Pero si es así, no debería darte vergüenza decirme.
Él me muestra una sonrisa torcida con su ceja levantada.
—No es realmente eso… Retiro mi brazo.
—Solo es algo que ha resultado.
Rayos, me cuesta mirarlo a los ojos si le estoy mintiendo.
—Hmmm ya veo.
Shigeru se pone de pie y va a recoger el shinai que voló de mis manos.
—De cualquier manera, si quieres continuar practicando conmigo, puedes venir cuando quieras.
Te ayudaré a saber cuáles son tus carencias y como puedes mejorar tu técnica, pero… Se voltea a mirarme con la espada apoyada en su hombro.
—Tendrás que decirme lo que quieres aprender ¿De acuerdo?
Entonces termina mostrándome su gran sonrisa, dándome toda la confianza que tiene, una que es muy dolorosa.
Por ello me limito nada más a asentir sin poder emitir ninguna palabra.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com