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Biology War - Capítulo 47

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  3. Capítulo 47 - 47 Signal 47 Dirigir
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47: Signal 47: Dirigir 47: Signal 47: Dirigir —En este lado también hay… Oculto entre los arbustos, podía ver a varios agentes vigilando el edificio de la compañía frente al parque.

_ _ _ —Para empezar.

Lo que me han reportado hasta ahora, es que la criatura ha convertido el último piso en su nido.

Los ascensores no funcionan y las escaleras de emergencia están cubiertas de telaraña, además en los siguientes pisos hay un enjambre de pequeñas arañas.

—En el último piso… Entonces, ¿Está en la oficina de Satoru?

—Es lo más probable.

Se habrá situado ahí después de que encontraron su cuerpo cerca del pasillo.

La ruta que podemos suponer es que ingreso a través de las entradas de carga y fue transportado como paquetería hasta los almacenes.

De ahí, una vez despertó, ascendió a través de los conductos de ventilación, causo un apagón momentáneo consumiendo la energía de los generadores y al final ascendió en busca de las baterías de los paneles solares en la azotea.

—Pero, si es como lo vi en el video, debería tener un tamaño demasiado grande para poder caber en los conductos.

Me di cuenta de que pronto llegaríamos a la estación y obviamente no me quedaría con este celular.

—Señorita Taneda ¿Podría apurarse un poco?

—Sí, lo sé.

Bueno, respondiendo a tu pregunta, su gran tamaño se debería a que guarda a sus crías en su interior, como si de un panal se tratase.

Si nos metemos en una forma de enfrentarlo, sería atravesando todas sus defensas, no parece que el cuerpo principal se dedique a batallar él mismo.

—Será algo complicado, pero si la mayoría de arañas tienen un tamaño similar, mientras no sean muchas, podre manejarlo.

El tren se detiene, aunque la persona a mi lado aún permanece dormida.

—Ya para finalizar.

Hemos enviado personal para que vigile la zona, debido a que es peligroso subir a los últimos pisos, así que solo tendrás que evitarlos en la planta baja.

—Entendido.

Me preparo para salir de inmediato.

Aún queda un último tren que tomar, así que tendré que darme prisa.

—Por cierto, si no queda de otra y tienes que usar la fuerza, trata de no lastimarlos.

—Ah, haré lo mejor que pueda.

_ _ _ Tome una gran cantidad de aire y luego lo exhale lentamente.

Estaba un poco nervioso, pero sabía que, si lograba acercarme a una ventana con tiempo, podría impulsarme con los brazos.

—Bien… Me acerqué sigilosamente a través de las sombras, lograba ver los lugares donde parecía haber mayor cantidad.

En el estacionamiento había varios autos, aunque solo estaban un par de personas en uno.

Tal vez estén en su descanso, no estoy seguro de la hora, pero deberían ser más de la 1 de la mañana.

—… Qué suerte.

Ambos parecían estar durmiendo, aunque fuera a través de otros automóviles podía ver a uno respirar tranquilamente, mientras que otro, aunque a simple vista, parecía estar observando una laptop, no hacía ningún tipo de movimiento.

—Por aquí… Me fijé en varias direcciones, no había nadie más cerca en este momento, pero podrían aparecer repentinamente, así que no hay más tiempo para pensar.

Me acerqué a la pared y manifesté a las manos, las estiraré lo más que pueda, de esta manera alcanzaré a impulsarme por lo menos hasta el tercer piso.

—¡ALTO!

Ambos hombres del auto estaban completamente despiertos y me apuntaban con pistolas eléctricas.

—Tenemos a Hanekawa.

Traigan la camioneta para movilizarlo.

¿Estarían fingiendo?

—¡Ryota Hanekawa!

¡Deja tus cuatro manos elevadas y arrodíllate en el suelo!

Maldición.

De reojo podía ver los punteros láser en mi cabeza y espalda.

Si voy a subir tendré hacerlo antes de que los cables electrificados lleguen a mí.

—Entonces, eres más imprudente y tonto de lo que me esperaba.

Ryota.

El señor Asahi apareció junto a más agentes detrás de él.

—¡Dije que te pusieras de rodillas!

—Calma.

Hay otras cosas a las que deberían apuntar esas armas.

—Pero… El señor Asahi tenía una mirada diferente.

Casi siempre carecía de una expresión o a veces llegaba a fruncir el ceño, pero esta vez… Estaba enojado.

—Si señor.

—Ryota ¿Podrías guardar esas cosas?

Los estás poniendo nerviosos.

Agh… Lo arruiné… —… Cedi a su petición y entonces él se acercó a mí.

—Señor Asahi yo… Al estar justo detrás de mí, puso mi cara contra el suelo y doblo mi brazo detrás de mi espalda con simplemente un rápido movimiento ¿No se supone que acaba de ser dado de alta?

—No querría llegar a esto, pero serás enviado a una habitación de contención hasta el mediodía de mañana.

—… Maldita sea ¿Por qué?

¿Acaso es esto lo que verdaderamente piensan de mí?

¿Esto es lo que soy?

Lo sé, soy consciente de este incorrecto impulso irracional, pero ¿No se supone que es lo que debo hacer?

—Esto es solo por ser la primera vez.

Espero que te sirva para que no vuelvas a cometer ninguna imprudencia en el futuro ¿De acuerdo?

—Acaso… Lo observé de reojo.

La ira aún permanece en mí, yo simplemente no puedo evitarlo.

—¿Les importa realmente el estado de una simple arma?

Qué extraño.

Su expresión enfadada desapareció, pensé que se pondría completamente furioso, pero, en cambio, ¿Está decepcionado?

—Señor, el camión ha llegado.

—De acuerdo.

Traigan las ataduras corporales.

Ah… maldición, qué frustrante.

No pude evitar que Satoru muriera, tampoco pude vengarlo y ahora estoy siendo retenido como una bestia salvaje, mientras mis ojos se humedecen infantilmente.

—¿Hmm?

¿Jefa?

El señor Asahi se sorprende momentáneamente y luego observa hacia un poste, el cual tenía una cámara de seguridad.

—¿Qué está diciendo?… Lo lamento, pero no puedo cumplir esa orden… Por su expresión consternada, parece que la señorita Taneda le está diciendo algo impensable para él ¿Acaso?… —Deme una buena razón para hacerlo.

Su ceño se frunce y puedo sentir como su agarre se vuelve más fuerte.

—Entendido… Deja salir un profundo suspiro y entonces se levanta soltándome.

—Levántate.

Hago caso a lo que dice y al hacerlo me lanza algo.

Lo miro y es uno de esos audífonos.

—¡Escuchen todos!

¡Escoltaremos al señor Hanekawa hasta el trigésimo séptimo piso!

—¿Eh?

Al igual que yo, los demás agentes también parecían confundidos.

—Pero señor, ¿Vamos a ir a la guarida de la criatura?

—La jefa y yo tomaremos la responsabilidad, además soliciten de inmediato armamento suficiente para llegar hasta la colmena a salvo.

—¡SÍ!

Todos dejaron de dudar y empezaron a movilizarse, aunque pude notar como algunos me observaban despectivamente.

—Parece que aún te falta mucho para hacer misiones de espionaje.

Al ponerme el audífono, la señorita Taneda habla a través de este.

—¿Cómo fue qué logro convencerlo?

Observe al señor Asahi, estaba dirigiendo toda la operación y comandando a todos los agentes.

—Solo le dije que te diera la posibilidad de intentarlo con apoyo, que mientras se aseguraran de avanzar todos juntos hasta la madre podrían llegar a derrotarla, pero para ello tú también debes poner de tu parte y seguir nuestras órdenes al pie de la letra, después de todo, no solo eres tú el que se está arriesgando ahora.

—… Cerré fuertemente el puño en mi pecho.

En serio… ¿Por qué me siento aliviado ahora?

¿Qué tiene de bueno, que ellos se vuelva carne de cañón para ayudarme en este capricho?

—Y otra cosa, es que le hice entender que capturar y maltratar a alguien que está sufriendo, tan solo empeoraría nuestra relación a futuro.

—Gracias… —No hay de qué.

Ahora prepárate, la operación comenzará en 30 minutos.

—Está bien, pero… No sabría qué hacer exactamente.

Solo veo a todos moviéndose de aquí para allá, pero algunos observan el terreno y se sitúan en los lugares que les indica el señor Asahi.

—¡Ryota!

—Ah ¡S-SÍ!

Entonces él llama mi atención.

Me acerco en su dirección, pero aún estoy un poco incómodo y nervioso por lo que acaba de pasar.

—Despierta de una vez.

Tú eres el que quería esto ¿No es así?

—Sí, disculpe.

De inmediato me entrega unos binoculares.

—Observa las ventanas del último piso.

Lo hago y con la visión nocturna, logro ver que todas están cubiertas y no se puede ver ni un poco en su interior.

—Son ¿Telarañas?

—Así es.

Tal parece que lo ha convertido todo en una fortaleza impenetrable.

Además, es una capa muy gruesa para poder descifrar el interior con rayos x o visión térmica.

—¿No podrían volarlo con explosivos?

El señor Asahi negó con la cabeza en respuesta.

—No hemos podido ni siquiera acercarnos un poco a una pared externa del capullo, las crías son una barrera más peligrosa que este.

Además, tengo que mencionar que usar armamento más pesado y vistoso está completamente denegado.

—Entiendo, pero ¿Por qué encerrarse tan empedernidamente?

—Tenemos tres teorías al respecto.

La señorita me lo comenta directamente en mi oído.

—La primera es que tal vez se encuentre asustada.

Probablemente por su reciente asedio y captura.

Se siente como un pez fuera del agua.

Bueno… Literalmente, hasta cierto punto.

—La segunda sería que esté lastimada por el poco cómodo transporte y se esté recuperando.

—Por ello, deberás priorizar, después de propia seguridad, el despejar parte de esa oscura seda.

Sobre todo, en las ventanas, así podremos tener una mejor vista y mejor nuestras capacidades de asistirte.

El señor Asahi me da la orden.

Es verdad que sería lo mejor deshacerme de esa gran molestia.

—De acuerdo… Y ¿La última teoría?

—La tercera, sería que debido a la posible gran cantidad que habrá consumido, en su estado actual, su estructura celular no podrá soportarlo, para ello… Me sorprendo al escuchar lo último que dijo la señorita Taneda, de hecho, es algo que me aterra un poco si resulta ser lo que pienso cuando dice… —Tendrá que mutar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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