Biology War - Capítulo 48
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48: Signal 48: Escalada 48: Signal 48: Escalada Son las 2:00 AM y me encuentro en el vestíbulo junto a los demás.
Las órdenes han sido dadas, el equipamiento ha sido entregado, los agentes se cubren de trajes reforzados, dándoles una apariencia similar a la de robots.
Con todo esto solo queda que las palabras de salida sean pronunciadas.
—Señor Asahi… Intente decirle una última cosa al hombre cercano a mí, pero mi voz fue interrumpida.
—¡COMIENZA LA MISIÓN!
La voz de la señorita Taneda resonó en mi oído y entonces los agentes se dirigieron a las distintas escaleras del lugar, mientras que algunos avanzaron a través de cuerdas desde el techo de los ascensores detenidos.
—Ve Ryota y regresa con vida.
El señor Asahi se aleja de mí en dirección a la zona de coordinación, dejándome con esas palabras.
—Sí… Apreté mis puños y luego corrí en dirección de los escalones.
Me había quedado atrás, los otros 30 agentes que había aquí habían ascendido rápidamente, pero no me costó mucho alcanzarlos.
—En serio, ¿Podremos llegar hasta el monstruo?
Adelante de mí, un agente de voz joven le pregunto al compañero a su lado.
Debe de estar nervioso, yo también estaría incrédulo después de que dieron información de la situación, pero con ellos aquí, tengo mayor confianza.
—Esto sería más fácil si encontraran la fórmula o desarrollarán una nueva.
¿La fórmula?
—Sí, eso voltearía un poco las cosas… Ambos detienen su conversación y aunque llevan cascos que cubren su rostro, creo que puedo notar como me miran de reojo.
—Lo lamentamos mucho, señorita.
El más joven dice eso y junto a su compañero avanzan dejándome atrás.
—¿Qué fue eso?
—Mantente enfocado Ryota, si te resbalas por las escaleras solo retrasarás las cosas.
La señorita Taneda llama mi atención.
No me queda duda de las cosas que me ocultan, pero lo voy a ignorar de momento.
—¿Las arañas no han avanzado más allá de los pisos mal altos?
—Algunos ya han escalado hasta el piso 30 y no han reportado ningún avistamiento, pero lo que han observado desde afuera, es que las grandes masas empezaron a descender poco después de que comenzó la operación.
Entonces, prontamente esas personas se toparán con ellas, debo apresurar el paso o terminarán siendo simple alimento, por lo menos espero que sus trajes aguanten lo suficiente.
—Entendido.
Apresure mi propio paso y en los espacios abiertos de los pisos, adelante a los grupos de agentes, de esta forma termine encabezándolos.
—No te alejes del grupo Ryota.
Llegue al punto de comenzar a dejar atrás a los agentes, pero el señor Asahi me hablo por el audífono.
—Pero… Observe un cartel de las escaleras, tan solo íbamos por el piso 18, es posible que el grupo escalador ya haya terminado su ascenso.
—Recuerda Ryota, tienes que seguir las órdenes.
No respondí.
Pero está la condición que puso la señorita Taneda después de todo.
—Está bien.
Dejé escapar un suspiro y disminuí mi ritmo.
—Entiendo que quieras impresionar chico, pero si vas tú solo, toda esta formación será para nada.
Un hombre me hablo detrás de mí, parece que él era el líder de este grupo.
—Sí, lo lamento.
Continúe ascendiendo, pero esta vez junto al ritmo del equipo, tengo que ser consciente de que, a pesar de mis habilidades sobre humanas, eso no es una excusa para tomar la iniciativa aquí.
Tan solo quedan 10 pisos más y llegaremos al punto de encuentro, todavía no escucho nada de los pisos superiores, pero no debemos relajarnos por ello, tenemos que asegurarnos de que el grupo de escaladores este bien.
—Señor Asahi.
—¿Qué sucede?
Fue por un instante, pero me hizo separarme de la formación.
Vi a una araña negra del tamaño de una tarántula, se movió entre las sombras con unas alargadas y delgadas patas, entonces sin duda alguna usé una mano gigante para aplastarla en el suelo.
—¿Cómo le va al grupo en los pisos de arriba?
Manifesté la cola igualmente y la apunté en dirección de mi presa.
—Se encuentran a salvo, pero han tenido que retroceder debido al cambio en el comportamiento de las arañas.
Observo a mis espaldas, el grupo que venía conmigo está completamente consternado, algunos tiemblan, otros se han alejado más al fondo de la sala y hay un par que me apunta con sus armas.
Dejo escapar un suspiro.
Supongo que fue muy repentino para ellos.
—Dígale que se mantengan alerta, puede que haya más de una que se ha alejado del grupo.
Proseguí a levantar la mano con cuidado y cuando tuve espacio lancé la cola rápidamente, pero fue diferente a lo que esperaba, solo se clavó contra el suelo, no había logrado perforar a la araña.
—¿Dónde?… —¡CUIDADO!
El ventanal frente a mí se quebró, justo después de que escucharan varios disparos.
Entonces observé a mi costado y vi como la araña cayó después de recibir los impactos.
—Todavía se mueve.
Es sumamente rápida, tengo que entretenerla o atacara a los agentes.
—¡Aléjense!
Advertí a los demás y con ambas manos oscuras intenté aplastar al bicho dando varias palmadas, pero este saltaba y se deslizaba por el suelo.
Entonces, cambie de estrategia y lo rodee con las extremidades, forzándolo a escapar por arriba, lo cual aproveche para darle un golpe de guillotina con la cola.
—Maldito.
Dos patas cayeron, pero el resto del cuerpo logro escapar del ataque usando su telaraña hacia la pared del fondo.
—¡Acribíllenlo y preparen la red!
El líder dio la orden y los demás comenzaron a disparar haciéndolo retroceder hasta el pasillo de las oficinas, pero ahora podía notar como le costaban los movimientos debido a la ausencia de sus extremidades.
—Chico, tú sigue avanzando, nosotros nos encargamos.
Un grupo siguió a la araña y el líder tomo un arma la cual estaba cargada con una red.
Dude un poco a lo que dijo, pero al final continúe mi ascenso con el grupo que subió poco después.
—¡Tengan cuidado!
Solo me queda confiar en ellos, tengo que estar seguro de que podrán con ella, lo único que tienen que hacer es detenerla.
—Si son varios, hay más posibilidades de dispararle en el mismo punto ¿Verdad?
Intente autoconvencerme.
Ya queda poco, solo unos pisos más y podre toparme de frente con aquella pared tan problemática, pero ¿Qué será lo que encontraré al otro lado?
Observo a mis espaldas, este grupo parece más serio que el anterior, ninguno parece dudar y avanzan con un paso constante.
—¿Qué pasa?
—¿Eh?
No es nada.
Bueno, más que serios, sería mejor pensar que están demasiado angustiados.
—Ryota, prepárate.
La señorita me hablo repentinamente.
—¿Eh?
Llegando al piso 34, todos los que venían detrás de mí apuntaron sus armas hacia adelante.
—Se acercan.
—¡Son miles de ellas!
De repente, los agentes que vinieron por los ascensores aparecieron, además parecían aterrados.
—¿Hay alguna baja?
Pregunte a uno de ellos, pero negó con la cabeza.
—S-solo tenemos un herido… Retrocedimos antes de que nos avasallaran.
Trague saliva.
—¿Ahora que debemos hacer?
Señorita Taneda, señor Asahi.
—Escúchame atentamente Ryota.
Deben permanecer todos ahí hasta que los demás grupos terminen de subir.
El señor Asahi fue directo.
Es lo mejor en este momento, pero todo dependerá de quienes son más rápidos.
Ellas o los demás.
—Pero, ya se acercan ¿No es así?
—Así es, por ello ¡Más vale que seas rápido y cubras las escaleras de inmediato!
—¡Ah!
¡Voy!
Siguiendo la repentina orden de la señorita Taneda, me acerco a gran velocidad y justo cuando saque las manos, puede ver como la gran manada de arácnidos bajó en forma de una avalancha.
—Pero ¡¿qué?!
Por la sorpresa mi respiración se cortó momentáneamente, pero aun así logre reaccionar y engrandecí las manos para hacer una pared que frenara la corriente.
—Son… Demasiadas.
Sentí el gran peso que aumentaba a medida que descendían estos bichos, cada vez más y más.
Pareciese como si fueran infinitos, no podré detenerlos por mucho tiempo.
—¡GAAAAH!
Al final, solo cerré las manos y aplasté a la mayor cantidad que pude.
Aunque de todas maneras una gran cantidad de ellas descendió sin cesar.
—Maldición… —¡Todos!
¡Lancen las redes!
Los demás grupos llegaron, junto a los que se habían quedado con aquella araña de gran tamaño.
Consigo trajeron de esas armas cargadas con redes y no dudaron en dispararlas hacia estos molestos bichos.
—¿Son electrificadas?
—Solo le dan un toque momentáneo para aturdirlas.
Me respondió la señorita.
—Tú enfócate en las que vienen adelante Ryota.
Como dijo el señor Asahi, un trío de arañas similar a la del piso de abajo bajo después de las pequeñas.
Me cubrí rápidamente del choque con las manos, pero al intentar darle puñetazos, estas de nuevo se aprovecharon de su gran agilidad para esquivar mis golpes.
—¡Agh!
¡Dejen de ser tan escurridizas!
Al final di una palmada en el suelo haciendo saltar a una cerca de mí, pero cuando hizo esto tome dos de sus patas con mis propias manos.
Aunque estas delgadas y afiladas extremidades cortaran mis palmas, aun así, la sostuve lo suficiente para perforarla con la cola.
—Auch… Ya me tienen harto ¡Ustedes retrocedan!
Avise a los agentes que estaban recogiendo las arañas atrapadas.
Entonces, proseguí a engrandecer de nuevo las manos por un instante en el que gire mi cuerpo y golpee a los dos bichos que quedaban.
—Perdón, Satoru.
Exclamé eso por los muebles y decoraciones que destruí por esa acción.
De cualquier manera, no les di ni dos segundos de descanso y aplasté con puñetazos a las dos molestas arañas.
—Hugh… —¿Estás bien?
—Sí… No es nada.
Me dio un ligero mareo, tal vez por la energía que ya he gastado hasta ahora, tengo que ser más precavido, aún no he llegado hacia el enemigo principal y a pesar de su apariencia, no puedo descartar que llegue a dar problemas, si llegase a ser como los monos estaría en peligro y si fuera como uno de esos “Reyes de la montaña” Las posibilidades de que muera serían altas.
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