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Biology War - Capítulo 50

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  3. Capítulo 50 - 50 Signal 50 Jorogumo
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50: Signal 50: Jorogumo 50: Signal 50: Jorogumo El hombre de cabello rojo se encontraba hablando a través de varios dispositivos de comunicación, tanto en su oreja, como en su mano y muñeca, mientras que justo en frente de él, varios agentes se enfocaban en revisar la situación del edificio a través de computadoras.

—No tiene caso.

Yo tampoco puedo comunicarme con él.

Uno voz femenina se escuchó a través de su audífono.

—Solo nos queda esperar a que logre abrir un espacio entre las capas de seda.

—No te preocupes, buscaré formas alternas de contactar, tú, continúa evitando que todos mueran haya arriba.

—Ya he dado la orden de retirarse a pisos inferiores, pero no podemos dejar a Ryota ahí solo.

—Estará bien, por lo menos no se dejará matar fácilmente, incluso si tiene que saltar del último piso.

Aunque si habría otra cosa preocupante… —Sí, estamos intentando restablecer la funcionalidad de los ascensores, por lo menos desde el piso 20, intente llevar a los heridos hasta ahí, además enviaremos drones hospitalarios para intentar movilizarlos.

Él había ignorado a la mujer, parecía un poco alterado.

—Cuando esto acabe te invitaré a algo para compensarte, pero de cualquier manera lo haces bien a cargo.

—¿No debería estar intentando contactarlo ahora?

—Voy, voy.

Solo una cosa más, bueno dos.

Primero, ¿Notaste algo en su mirada cuando lo atrapaste?

Katsuo Asahi estaba algo confundido ante la pregunta, pero respondió directamente.

—No, solo que estaba muy furioso.

—Ok… Y lo segundo, envía a algunos agentes encubiertos a la dirección que te enviaré, necesitamos obtener algo que nos podría ayudar.

—¿De qué se trata?

—Solo un dato adicional que me dio mi informante antes de partir.

—Entiendo… Cuando el señor Asahi decidió acatar la orden, no tardo en escucharse una alarma desde las computadoras y poco después pedazos de vidrio cayeron afuera.

—Lo tengo… Ryota ¿Me escuchas?

_ _ _ No le daré ni un segundo de descanso, lo golpearé varias veces hasta que esté listo para aplastarlo.

Cuando note que empezaban a emerger de ella distintas protuberancias, lance puñetazos en su dirección, aunque no conseguí hacerle ni una sola abolladura a su capullo, aun así, logre quebrarle las patas antes de que se formaran.

—Ryota, estate atento.

—¿Por qué?

Como si fuera un cañón, una araña de patas alargadas fue disparada de un orificio en mi dirección.

—¿Qué rayos…?

Me cubrí con el dorso de las manos y la araña reboto, pero al fijarme de nuevo en su origen, de ella emergieron muchas más arañas de menor tamaño.

Debe ser que las pequeñas puede generarlas con mayor velocidad que las de patas largas, además de eso parece que no pueden llegar a superar su tamaño.

—Es una completa desventaja numérica… —Escúchame.

Trata de usar mejor tu entorno como protección.

—Tiene… ¡Razón!

Cuando la gran araña de antes regreso, la batee con un escritorio pegado a las telarañas, aunque este se rompió con el impacto.

—Pero son muy resistentes… —Su telaraña también ¿No es así?

Ahora venía una ola de las pequeñas, evitando una primera embestida, aproveché para cortar y agarrar los hilos tras de mí, entonces me cubrí con ellos de una segunda oleada.

—Se quedan pegadas ¿Eh?

Comencé a correr a través de la habitación, evitando los ataques y cubriéndome con su propia telaraña que aún permanecía repartida cerca de las paredes.

La cantidad de arácnidos grandes comenzó a aumentar, pero a cambio el capullo no volvió a sacar sus propias extremidades, está más enfocado en dar a luz a sus crías lo más rápido posible.

Entonces, me acostumbré a esta táctica.

Golpear a la mayor cantidad que pudiera o hacerles un barrido cortante con la cola, también tomaba grandes trozos de tela y los usaba para bloquear o atrapar a esos bichos, pero aun haciendo esto tengo que evitar que siga reproduciendo más de estas.

—Agh… Me detuve detrás de una porción de seda tensada en una esquina, la moví con las manos para cubrirme los más que pudiera, pero la capa se comenzó a volver más pesada y a aplastarme, debe ser que se están amontonando en el exterior, parece que ella será la que no me dejara respirar.

—… Repentinamente, una de sus punzantes extremidades apareció a unos pocos milímetros de mi nariz.

La situación empeoró cuando mi escudo improvisado comenzó a hundirse, no tengo otra opción más que tomar esta ligera idea, se me acaba de ocurrir.

—¡Gaaah!

Abrí y separe las manos negras lo más que pude, alejando así a toda la multitud, inmediatamente después tome la extremidad y se la arranque, luego me acerque los más que pude y le lance la cola en el orificio de donde provenía la pata.

Lo logré, la cola avanzo completamente a través del cráter luminoso y la reacción de todas las pequeñas arañas fue caer al suelo, como si estuvieran muertas.

—Lo hi… Cuando estaba por cantar victoria, el cráter se deformó en una boca y devoró la punta de la cola, pero no termino ahí, los colmillos se alargaron y se convirtieron en ocho patas que se doblaron para abalanzarse sobre mí.

—¡Agh!

Aunque intente cubrirme con las manos, las patas las atravesaron casi sin problema, a diferencia de la anterior vez, ahora 5 de ellas habían llegado hasta mi cuerpo.

Una rasguño mi cuello, otra mi costado, dos por encima de mi cabeza y otra pico mi pecho ligeramente, parece que ahora se lo está tomando muy en serio.

—Ryota ¿Cuál es tu estado?

—Pero… Repentinamente, escuche al señor Asahi, pero lo ignore completamente.

Tome la pata con mi propia mano derecha, podía sentir como todas temblaban intentando liberarse, parece que por la reacción apresurada no debió tomar en cuenta este resultado.

—Yo tampoco te estoy tomando a la ligera, desgraciada.

Moví la lanza que estaba justo frente a mí con todas mis fuerzas hacia un lado, luego moví las manos lo más que pude para tener mi frente despejado, entonces me abalancé en su dirección, tuve que deslizarme por el suelo evitando otras 8 patas que cruzaron rápidamente por encima de mí.

—Gaaa… ¡AAAAAAAAAAAH!

Di un fuerte grito lleno de toda la rabia que tenía acumulada hasta ahora, seguido de esto las gigantes manos hicieron su aparición, rompiendo con facilidad las estacas que tenían y yendo frenéticamente en dirección de esa mierda pegada en el techo.

La fuerza de los puñetazos fue tal que el techo se rompió, aunque gran parte de los escombros fueron amortiguados por las telarañas, lo cual hizo que solo unas cuantas piedras cayeran sobre mí.

—… —Sí que has causado bullicio, ¿No es así?

Escuche la señorita Taneda, pero yo estaba más enfocado en mi vista borrosa y que el polvo de la habitación no ayudaba.

Intenté permanecer en pie y luego di todos mis esfuerzos para acercarme, tomando una de las patas rotas en el suelo, me dirigí para darle un golpe de gracia.

—Ryota.

Cuando termines acércate a la ventana, los drones camilla te bajarán.

Cuando el señor Asahi termino de decirlo, las máquinas de las que hablo aparecieron iluminando toda la escena con sus faros.

En serio, esto solo hace que pueda ver menos.

Lo pensé mientras cubría mi vista con la mano.

—… Ahora parado frente a la pila de escombros, no tengo otra opción más que retirarlos con mis propias manos, las de mi espalda han desaparecido junto a la cola.

Apenas logre verlo, solo le daré una sola punzada en alguno de sus orificios luminosos.

—Ah… Dos patas emergieron repentinamente y destruyeron los drones.

Yo retrocedí y caí sentado por la sorpresa, no ayuda que cada vez esté más mareado.

—¿Aún va a seguir pataleando?

—No… —Ryota, tienes que salir de ahí rápido.

Quisiera obedecer sus órdenes, señor Asahi, pero mis piernas no responden, además el movimiento del terreno afecta a mi ausencia de equilibrio.

Todo esto es causado por la figura que emerge entre los restos del techo.

Con cuatro robustas y alargadas patas, el capullo de 8 cráteres similares a ojos ha aumentado su tamaño y se ha deformado.

Ahora me parece mucho más grotesco.

Su perfecta forma ovalada ahora está hinchada y llena de tumores, incluso sus extremidades han dejado de ser uniformes, con las otras cuatro que no están tocando el suelo, emergiendo de un extremo alargado como si fuera una semilla que está germinando.

—¡GAH!

Mi cuerpo es empujado por un gran chorro de sustancia negra, proveniente del orificio junto a las pequeñas patas.

Soy completamente incrustado en la pared, mientras la gran telaraña se estira hasta su creadora.

—¡AAAAAAAAAAAAAH!

Repentinamente, una poderosa corriente eléctrica ataca mi cuerpo.

Como si inyectaran ácido en mis venas, siento como cada parte de este se quema dolorosamente.

—ESCÚCHENME TODOS LOS QUE NO ESTÉN HERIDOS.

RECUPEREN A RYOTA HANEKAWA INMEDIATAMENTE.

—… Todo hace eco a mi alrededor.

Las fuertes palabras del señor Asahi y los repentinos gritos de los agentes que siguieron sus órdenes.

—¿Aún siguen vivas?

Como observo la señorita Taneda, las crías se levantan de nuevo y salen de esta habitación para proteger a su reina.

Matarán a todo el que tenga la osadía de siquiera pisar su telaraña.

—¡NO ME DEJES AQUÍ!

—¡SON DEMASIADAS!

Con los gritos de ellos haciendo coro, la monstruosidad frente a mi tomo una forma diferente.

La semilla floreció mostrando a un ser casi antropomórfico.

Una especie de centauro araña, con el capullo habiéndose vuelto su tórax cubierto de púas y sus cuatro patas con las que se sostenía.

El torso tenía curvas como las de una mujer, pero cubierto por una armadura de insecto, mientras que sus extremidades superiores eran menos robustas y terminaban en tres de garras afiladas.

Lo más diferente era su cabeza, siendo completamente el rostro de una araña con rasgaduras como ojos, de los lados emergían dos cuernos rectos apuntando hacia arriba y la parte superior del cráneo terminando de forma cónica.

—¡¿POR QUÉ DEMONIOS TENEMOS QUE SALVAR A ESE MONSTRUO?!

—¡DEJEMOS QUE SE MATEN ENTRE ELLOS!

—Ryota ¿Aun continuas consiente?

Solo aguanta un poco más.

—Ya cállate Sekai… Estoy cansado… De nuevo, oscuridad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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