Biology War - Capítulo 56
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56: Signal 56: Comprensión 56: Signal 56: Comprensión Mis ojos se comienzan a cansar de observar este paisaje de tonos claros, puede que parte de esto se deba a la iluminación, sin embargo, eso no quita que las paredes blancas lo reflejen enormemente.
Además, no ayuda a mis náuseas el ambiente sofocante de estos pasillos sin ventanas, no creo que debería sentirme mal al respecto, pero, aunque Sekai tuviera buenas intenciones al darme de comer, tal vez debió suponer que mi paladar no sabría a más que hierro y vomito, no obstante, si me disculpe por vomitar toda la sopa poco después de haberla terminado.
—Por cierto, ¿Quieres cambiarte de ropa?
Como dije, fuera de las náuseas y mareos, parece que está todo en orden, así que probablemente te escolten a casa más tarde.
—Aún no.
Me quedaré aquí hasta que me quiten esta cosa de la espalda y me aseguren que no me involucrarán nunca más en esto.
Ella se detiene frente a una puerta del pasillo, miro el nombre que está escrito a un lado e inmediatamente mi vista se ancla al suelo.
—Oh, ¿Así que estás seguro de eso?
Está bien, aunque antes habrá otras cosas que quieras saber aquí ¿No es así?
La puerta corrediza se abre y al otro lado hay una habitación similar a la de un hospital, en la cual se encuentra Shigeru atándose sus zapatos.
Nuestras miradas se encuentran, sin embargo, ambos la desviamos casi al mismo tiempo.
—Dejaré tu cambio de ropa en el cuarto de observación y mientras, ustedes pueden charlar hasta que se tome la decisión respecto a la salida de ambos.
—Está bien, gracias.
Shigeru le responde, no obstante, yo solo me quedo de pie en el marco de la puerta, supongo que, si él también está involucrado en esto, es de esperar que no lo dejaran salir con facilidad.
—… La puerta se cierra y pasamos alrededor de un minuto en silencio, pareciese que la comunicación entre ambos se hubiera vuelto imposible o por lo menos muy complicada.
No tarda mucho para que mis piernas se cansen y simplemente decido sentarme en el suelo, apoyando mi espalda sobre la puerta.
Realmente tengo muchas preguntas por hacerle, pero no sabría como comenzar, ahora estoy muy agotado y no pareciese que él quisiera hablar conmigo ahora.
—R-Ryota… ¿Te encuentras mejor?
Sus repentinas palabras hacen que me estremezca.
—Sí… Por lo menos eso dicen… —Me alegro… El silencio llega inmediatamente después de esto, realmente solo parece estar intentando forzar una conversación normal, aunque al igual que a mí, le está costando hacerlo.
Tal vez es porque soy muy cortante, pero mis palabras tienen dificultades para salir.
—Ah… —¿Sí?
Intento decir algo, sin embargo, no es más que una exclamación fallida, debo de pensar en que decirle antes de simplemente sacar cualquier palabra de mi boca.
—Deberías sentarte en la silla, no tienes por qué estar ahí en el suelo.
Observo el escritorio que está al lado de la cama y me pongo de pie sin dudar mucho.
—Está bien.
Al final esto únicamente vuelve la situación más incómoda, ya que sentado en la silla, solamente le doy la espalda, no obstante, creo que de esta forma podre por fin preguntarle.
—¿Por qué estás aquí?
—Es lo que yo quisiera preguntar… Para empezar, digamos que estuve en el lugar equivocado, en el momento equivocado.
Noto su voz un poco temblorosa mientras me responde, tal vez ¿Le cuesta recordar todo al respecto?
—¿Qué quieres decir?
Acaso… ¿Viste a una de esas cosas?
Si ya se ha encontrado con algún CENI, no me sorprendería que esté aterrorizado.
Siendo este el caso, de seguro debe estar muy desconcertado por mi presencia aquí.
—Sí, hace 3 días, en la noche del funeral de Satoru… Simplemente, salí de casa buscando despejar mi mente por un tiempo, antes de dejar la ciudad quise echarle un último vistazo a la compañía… Siento una fuerte presión en el pecho al escucharlo, no quisiera que fuera así, pero estoy seguro de a donde va su historia.
—Tuve que rodear por el parque, ya que la calle se encontraba cerrada y fue cuando vi a dos monstruos… A-A ti luchando contra una especie criatura rara y oscura.
—… Puse mis manos sobre mi cabeza y me asegure de bajarla, mirando hacia mis piernas espere que Shigeru no pudiera observar ni siquiera un poco la expresión de pánico que tenía ahora.
Aunque era obvio en este punto, era lo menos que podía esperar, sin embargo, aun en el fondo deseaba que todo fuera un malentendido, que de alguna forma él no se hubiera involucrado de tal manera en todo esto.
Aunque, por lo menos, puedo estar tranquilo, ya que no parece haber salido herido de ese encuentro.
—Espera… ¿Dijiste en que nos viste desde el parque?
Por la sorpresa logré voltear mi cuerpo y mirarlo fijamente, causando que él se sorprendiera momentáneamente.
—¿Ah?… Sí, tú estabas en el suelo, mientras que dos manos negras que salían de tu espalda, bloqueaban los ataques que la otra criatura hacía.
—¿Nosotros estábamos en el parque?
Cada vez me sorprendo más, sinceramente lo último que recuerdo es poco después de que el capullo se transformara, no estoy muy seguro, pero creo que tomo la ventaja completa en el combate después de eso.
De hecho, ¿Cómo es que sigo vivo?
No pienso que con el agotamiento que tenía en ese momento pudiera salir a salvo y mucho menos ganarle.
—No lo sé del todo, sin embargo, parecía que habían caído desde el edificio.
—¿Desde el edificio?
Intento recordar, como fue que las cosas llegaron ahí, aunque al mismo tiempo, noto como la expresión de Shigeru se empieza a deprimir.
—¿Qué sucede?
—Sinceramente… Tuve mucho miedo en ese momento, no sabía qué estaba pasando, contigo que parecías haber muerto y esa cosa acechándote ferozmente.
Aprieto los puños sobre mis piernas, lo puedo entender perfectamente, incluso después de mucho tiempo te cuesta ser valiente frente a ellos.
—Además… Después de eso, cuando tú enloqueciste… Con esa expresión como si fuera de un zombi y tu ojo, siendo devorado por esa venosa y palpitante materia negra…
¿Eh?
¿De qué está hablando?
¿Yo estaba despierto?
Cuando mi cabeza se llena de preguntas, noto como lágrimas caen por sus mejillas.
—Shigeru… —Simplemente… No pude evitarlo… Aunque sabía que eras tú, estuve completamente asqueado y aterrado, podría decir que estaba confundido, sin embargo… Te insulté y te llamé de maneras horribles… Te rechacé, incluso cuando eres mi amigo.
Cuando expreso todo esto, sostuvo su rostro con su mano izquierdo y con la otra dio fuertes puñetazos sobre la cama, los cuales podía notar que estaba lleno de furia.
En serio, no se me ocurre qué decirle.
Intento pensar en algo, no obstante, para mi mente le es imposible concretar alguna idea.
Por lo menos, creo que está bien que se desahogue de esa forma, aunque lo que me acabe de decir puede llegar a ser hiriente, no me siento lastimado, además de que yo soy consciente de en lo que me he convertido, también puedo llegar a ponerme en sus zapatos o eso creo.
—Sé que esto me hace un maldito desgraciado… Pero no pude reaccionar de otra manera… Él termina de lamentarse y se posa frente a mí, seca sus húmedos ojos para mirarme directamente y entonces… —Perdóname… Lo lamento tanto Ryota… Se arrodilla rápidamente y pone su frente encima de sus manos.
—Quise decírtelo todo este tiempo, pero no me dejaron verte hasta ahora, lo siento tanto.
Sí… No quieres volverme a ver nunca más… Lo entiendo… No es la primera vez que veo a Shigeru sentirse culpable y disculparse sinceramente, sin embargo, es la primera vez que sé con certeza que esto que está haciendo es un error.
Intento calmar mi respiración y pongo mi temblorosa mano sobre su espalda.
—Está bien Shigeru.
No hiciste nada por lo cual disculparte… No estoy enojado, ni triste, de hecho, me siento aliviado de que me lo contaras, además de que por supuesto no te lastime.
Escucho su expresión de asombro al agarrar su camisa.
Además, esto último que dije es verdad, si algo le hubiera llegado a pasar por mi culpa… Yo mismo me arrancaría las manos y la cola, aunque eso claramente me matara.
—… Él levanta su rostro para mirarme de nuevo, aunque probablemente no tengo más que una expresión deprimida ahora, me fuerzo a darle una cálida sonrisa.
—Ryota… Es verdad, tú eres así… Ambos nos levantamos y él también me devuelve una sonrisa, aunque se le nota cierta melancolía, creo que es más animada que la mía.
—Gracias… Por ser mi amigo… —Rayos, esto es demasiado para mí… Desvío mi rostro evitando que note mi sonrojo y mis lágrimas a punto de salir, sin embargo, al final ambos podemos reírnos un poco de una forma más tranquila.
Pienso que este es el momento más relajante que hemos tenido en un tiempo, pero si ambos podemos sentirnos mejor, aunque sea por poco, es suficiente para mi justo ahora.
—Bueno, supongo que es tu turno ¿Verdad?
—¿Mi turno?
Oh, es cierto.
Él se sienta en la cama mirando a mi dirección y yo regreso a la silla.
No dudo mucho al respecto de que se refiere, así que si dan muchos rodeos decido contarle todo lo que me ha sucedido relacionado con los CENI.
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