Biology War - Capítulo 67
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
67: Signal 66: Ignición 67: Signal 66: Ignición —¿Y cuál fue su respuesta?
—Solo lo leyó.
—¡Oh!
De seguro estará muy ocupado.
Una mujer de cabello rubio tomaba un poco de refresco en una lata y acompañada por un objeto pequeño similar a una cámara, mientras que yo estaba en el medio del campo de arena con las manos negras estando desvergonzadamente a la vista.
Creo que no debí decirle la verdadera razón por la cual Shigeru no vino hoy.
Perdóname, la tortura física de mañana no será lo único que recibirás.
—Pero bueno, ¿Qué tal vas?
Podría ser que no haya suficiente energía para ser visible, sin embargo, el sensor electroestático no tiene una lectura superior a la normal.
—¿No hay otra manera de hacer esto?
Me cuesta imaginar que debo hacer exactamente más haya de tensar las extremidades.
—Yo también quisiera decirte exactamente cómo puedes transmitir toda la electricidad de tu cuerpo a través de ellas, pero realmente se supone que debería ser algo similar a moverte, aplicar fuerza sobre algo o simplemente respirar.
Ella se encoge de hombros y yo dejo salir un quejido en respuesta.
Me empiezo a cuestionar si esto es siquiera posible en primer lugar, puede que simplemente mi cuerpo no sea capaz de producir la energía de esa manera o incluso ¿Qué realmente tenga que ver con el CENI?
Comenzando a sumergirme en mis pensamientos, me doy cuenta de la posibilidad de que quizás yo no estoy haciendo algo incorrecto, después de todo el medio que estoy tratando de usar no está bajo mi total control.
Aunque pueda utilizar las manos y la cola como si fueran parte de mí, además de materializarlas a voluntad, realmente siguen siendo una criatura que tan solo obedece las señales que le da mi cerebro.
—Claro… Si ellas solamente se limitan a absorber el combustible, pero no lo emplean más que en moverse, entonces no puedo hacer nada ¿No es así?
—Ese es un buen razonamiento.
Le digo la conclusión a la que he llegado con cierta actitud derrotista, a lo que ella responde de una manera tranquila y después palmea el suelo de madera al lado de ella.
—¿Por qué no tomas un descanso?
La obedezco sin más y al sentarme me ofrece una lata de refresco la cual acepto.
—Además de eso, déjame contarte algo y esto puede que responda de momento a tu petición.
Comienzo a beber y la escucho atentamente.
—Lo que acabas de decir sería un hecho únicamente en ciertos casos.
Como, por ejemplo, que no estuvieras tan ligado al CENI y que fuera una simple conexión superficial.
Levanta su dedo índice y posteriormente el siguiente a ese.
—Y una segunda situación seria, que este tuviera control sobre una gran parte de tu cerebro y afortunadamente eso no ha sucedido aún, por lo menos no permanentemente.
Trago repentinamente el líquido por lo que dijo, lo cual hace que termine tosiendo.
—¿E-Entonces?
—La situación en la que estas se trata de una simbiosis perfecta.
Una relación en la cual ambos tienen un beneficio mutuo y los riesgos son casi mínimos, por ello no hemos podido darte una respuesta clara al respecto sobre retirarte el CENI, ya que se ha vuelto prácticamente una parte de ti.
Entonces, no sabríamos las consecuencias de someterte a una extracción, existe la posibilidad de que fuera igual a retirar el caparazón de una tortuga.
Me quedo petrificado por un momento.
No sé qué decir, no sé qué debo pensar al respecto, si esa es la situación en la que estoy, significa que no hay una vuelta atrás.
—¿E-En serio no hay alguna manera?
—Solo el tiempo lo dirá, pero de momento es mejor no tomar riesgos.
Claro, soy su preciada arma.
Aunque ahora que han comenzado a estudiar la fórmula de la espada de Shigeru, es posible que termine siendo innecesario.
Tomando eso en cuenta ¿Qué puedo esperar si no puedo volver a ser una persona normal?
Aaaaaah esto apesta.
—Pero bueno, con esta información, te puedo casi asegurar de que conducir la energía orgánica por aquellas partes no es imposible.
Así que anímate, estoy segura de que en un par de semanas podrás hacerlo y en ese momento…
Sekai se pone de pie repentinamente y mira en dirección de las montañas con su mano extendida.
—Haremos nuestra caza.
Su puño se cierra y entonces se gira hacia mí para mostrarme una leve sonrisa.
Miro a sus opacos ojos por un instante, hasta que oculto mi rostro, el cual comenzó a sonrojarse un poco, debo admitir que esas dos pepitas de oro son bastante bellas.
—Y… ¿Acaso ya cuentan con algún plan?
—Aún lo estamos discutiendo, pero principalmente dependerá de que tanto mejoren ambos.
Ahora contaremos más con ustedes, por la pérdida de personal y armamento que sufrimos en la misión anterior.
Además, Asahi probablemente me acuse con los superiores si no están lo suficientemente preparados.
—Entiendo, en ese caso, no hay prisa ¿Verdad?
—Por cómo están las cosas, podría decir que sí.
No obstante, eso no significa que deban relajarse, no sabemos cuándo esas bestias de montaña harán un movimiento impredecible y nos veremos forzados a intervenir.
Así que tienen que mejorar en el menor tiempo posible.
Masajeo mi cuello acompañado por un ligero suspiro.
Es verdad que entre más pronto podamos acabar con ellos, las probabilidades de que gente inocente sea afectada son menor, aunque sinceramente eso es una gran presión.
—Por cierto, ¿Cómo se encuentra el señor Asahi?
—Está bien, parece que ya se ha recuperado por completo, sin embargo, le ha costado más volver a confiar en mí, aunque ya está comenzando a dirigirme la palabra fuera de las cosas del trabajo.
Rasca su cabeza con una ligera risa.
Supongo que es normal, él siempre se ha mostrado como una persona muy seria, sin embargo, de seguro hubo un cambio en su actitud para que ella pudiera notarlo.
—¿Y qué hay… de los demás agentes?
Su expresión se apaga repentinamente antes de contestarme.
—Los funerales ya se han hecho y las familias han sido compensadas, hablando de los que sobrevivieron ese día, la mayoría aún se está recuperando.
Recuerdos de aquella noche vienen a mi mente, casi me dan ganas de vomitar, el pensar en los gritos de auxilio y la cantidad de sangre que fue derramada.
—Oh, pero no te desanimes, se recuperarán y no parece que la mayoría te guarde rencor, prefieren sentirse aliviados por haber sobrevivido.
Comparado con veces anteriores, el panorama parece mejor gracias a ti.
Me pregunto si ¿Ella habrá notado la expresión de sorpresa que acabo de enseñar?
Quizás no, ya que mire hacia el suelo poco después.
—Ya veo… Siento un gran alivio dentro de mí, pero no debería sentirlo realmente.
Acaso ¿Es porque los que sobrevivieron podrán sanarse en un tiempo?
O ¿Me siento bien, puesto que no han dirigido su remordimiento hacia mí?
—Ya deberías sentirte con más confianza ¿No es así?
Se vuelve a sentar a mi lado levantándome de una palmada, en respuesta la observo con un ceño ligeramente fruncido, sin embargo, me termino el refresco y regreso al campo de arena.
—Aunque aún no tengo idea de que hacer.
—Solo, da lo mejor de ti.
Ella me muestra su pulgar arriba y yo emito un suspiro antes de hacer emerger las extremidades azabaches.
No, espera.
Probemos un paso a la vez, podría intentarlo con una sola mano, no obstante, puede que el tamaño influya en proporción a la cantidad de electricidad, en ese caso… Guardo en mi interior las zarpas oscuras y me quedo exclusivamente con la cuchilla de mi cadera cerrando al mismo tiempo mis ojos.
Al principio fue algo extraño el tener este cable proviniendo de mí y después fue más complicado el aprender a usarla adecuadamente como una extremidad más, sin embargo, ahora podría tensarla como cualquier músculo de mi cuerpo.
Pero claro, ese no es el objetivo, sino algo similar.
Una acción que creo no haber hecho nunca en mi vida, de la misma manera que controlar una cola, entonces solamente me queda descubrir algo que no es relajarla, ni tampoco forzarla realmente, únicamente algo similar, algo que fluye como la respiración.
Sekai después me mostraría un video de ese momento, donde parecía un perro emocionado moviendo su apéndice trasero, no obstante, no importa si estaba haciendo algo vergonzoso, lo importante fue cuando pude abrir mis ojos.
—Vaya, felicidades.
Mi cola se había quedado completamente detenida, pareciese que se hubiera convertido en una antena, pero lo más relevante fue ver como ligeros rayos de color celeste recorrían toda su longitud y algunos se escapaban hacia los lados desapareciendo en el ambiente.
—L-Lo hice… Sekai se acercó a mí dando un aplauso.
—Pero ¿Puedes moverla en ese estado?
—No creo que pueda… Repentinamente, me ataco un ligero mareo y la cola perdió su rigidez junto a la carga eléctrica superficial.
—Qué pena, sin embargo, diste un gran paso.
Vaya, te tengo.
Mi cuerpo tambaleó sobre el cuerpo de Sekai, me siento como si hubiera corrida durante un largo tiempo y tener mi rostro sobre el pecho de ella, no me ayuda con el intento de recuperar el aliento.
—Tranquilo, ya puedes descansar por hoy.
Empieza a acariciar mi cabello, el lado bueno es que no debería poder ver mi enrojecido rostro.
Con ello no me molestaría quedarme un poco más de esta forma… ¿Acaso me he vuelto un desvergonzado?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com