Biology War - Capítulo 74
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
74: Signal 73: Baku 74: Signal 73: Baku Espinas oscuras, árboles caídos y una gran cantidad de llamas.
Realmente el terreno solo dificulta cada vez más mi avance, pero no debo rendirme hasta que encuentre a Sekai y Katsuo.
—¡KATSUO!… ¡¿DÓNDE ESTÁN?!
Me cuesta mucho más gritar y respirar con todo este humo y calor, incluso la temperatura de la azotea de la escuela en verano es menor al de este lugar.
—¡KAT…!
Estoy comenzando a ahogarme por cortos momentos, tenemos que salir de aquí rápido, yo por lo menos aún estoy lo suficientemente bien para moverme con normalidad, sin embargo, se supone que Sekai ha perdido el conocimiento y realmente no sé cómo está Katsuo.
—AAAGH ¡Ya quítense!
Nuevamente, avanzo cortando todos los obstáculos que hay en mi camino.
Puede que mi catana solamente esté recibiendo la energía que proyectan las púas, pero me sorprende que ese cerdo tenga suficiente para imbuirlas durante tanto tiempo.
Según la información, se supone que su gran cuerpo no solo era para embestir con fuerza a sus presas, sino que básicamente es un contenedor eléctrico andante, aunque no esperaba que tuviera tal cantidad dentro de sí mismo.
—¡KATSUOOOO!
Maldita sea ¿Dónde se encuentran?
Si ya de por sí las estacas azabaches no me permitían ver casi nada, con todo este humo es incluso peor.
—¡ISHIDA!
—¡Ah!
¡KATSUO!
¡¿DÓNDE ESTÁN?!
—¡POR AQUÍ!
Escucho un disparo, parece que proviene de unos metros cerca de aquí.
Supongo que se han alejado de la zona de espinas.
Dejando de moverme en círculos, utilizo la poca batería que le queda a la bota y me impulso casi de un salto en su dirección, estoy seguro de que mañana no podre siquiera levantarme de la cama, aunque, primero tengo que llegar a ella esta noche.
Las flamas ya han consumido casi toda la zona, entonces más árboles carbonizados caen para esparcir más humo y cenizas al ambiente.
—¡Agh!
Rayos.
Al caer un tronco, una gran flama se forma en el suelo y quema mi guante izquierdo junto a una pequeña parte de mi brazo.
—¡ISHIDA!
¡POR AQUÍ!
—¡Katsuo!
Confirmo que una zona alejada de los picos y de la mayoría del fuego, encuentro a un pelirrojo junto a una rubia desmayada en sus brazos.
—Oh mierda.
No les preguntaré lo obvio, pero me alegro de que no estén gravemente heridos.
—Está bien, como te dije, no tengo más que unos rasguños y no he alcanzado a quemarme, pero la jefa recibió un fuerte roce en su frente cuando las espinas se dispararon, lo bueno es que parece que su sangrado se ha detenido… Ishida, tu mano.
—Ah, no es nada.
Solo espero que no me quede cicatriz.
—En tu botiquín debería de haber un spray contra las quemaduras.
—Oh… Es verdad.
Solté una risa nerviosa ante el suspiro de Katsuo.
Entonces, revise en el costado de mi pechera y como dijo, junto a las vendas había un pequeño recipiente.
—Ay, ay, ay.
Esto quema incluso más.
—Vamos a buscar a Ryota, no nos queda de otra que abortar la misión en esta situación, además los bomberos ya deben de estar en camino… ¡¿Y qué paso con tu otra bota?!
—Se averió y tuve que quitármela porque molestaba.
Pero no es tiempo de eso, salgamos de aquí rápido antes de que se le acabe la energía a la otra.
—!
¡ —Eso fue… —Conque algo así es lo que escucha Ryota cuando lucha contra ellos.
Pensé lo mismo que acaba de decir Katsuo, pero lo extraño de esto es que no deberíamos haber escuchado ese horrible sonido de hace un momento.
No entiendo bien cómo funciona, sin embargo, lo más usual sería que las células de mi catana tan solo vibraran.
Entonces, ¿Eso fue un rayo?
Diría que es una buena opción, sin embargo, claramente se escuchó como un fuerte gruñido.
—Debió emitir una cantidad de energía suficiente para que las ondas electromagnéticas alteraran la presión atmosférica y se volvieran un estruendoso sonido.
—Eh… Bueno, lo que significa que se ha despertado ¿Verdad?
Katsuo asiente y a continuación nuestro tiempo para buscar una forma de escapar se detiene, ya que un ente oscuro y deforme avanza a través del fuego sin ninguna molestia aparente.
Incluso entre las sombras su particular apariencia resalta, por tener la parte superior de su cuerpo cubierta de espinas rotas, mientras que sus patas aún conservan cierta similitud con su estado anterior, aunque ellas también están cubiertas por picos más pequeños.
—¿Cómo es que puede mantenerse en pie con esa forma?
—Una explicación podría ser la gran fuerza que ha acumulado en sus patas.
Eso puede ser verdad, su panza ahora es más pequeña y estoy seguro de que todo su cuerpo debajo de ese montón de púas se ha reducido bastante.
—Con eso en mente y viendo lo rápido que logro llegar hasta aquí.
Huir de él no será una buena opción.
—Espera Ishida ¿Qué vas a hacer?
—Retenerlo hasta que puedas poner a Sekai en un lugar seguro ¿Cuántas balas quedan en total?
—… Quizás 6.
Pero es una locura, aunque estén rotas, perfectamente te puede atravesar con esas estacas.
—En ese caso, solamente tengo que continuar cortándolas hasta que regreses y le perfores él… No tiene cerebro ¿Verdad?
Bueno, da igual ¿Podrías sostenerme esto también?
—¿La cubierta de tu espada?
¿Acaso quieres terminar como Sasaki Kojiro?
—¿Entonces esa cosa sería Miyamoto Musashi?
Me pregunto si se ofendería porque lo compares con un ser tan asqueroso.
Pero no es eso, solamente quiero evitar que ella se vea afectada por las flamas al igual que mi guante.
—… —Katsuo, sé que al inicio de esta misión actúe como un completo cobarde.
No obstante, quiero que confíes en mí en este momento, porque te prometo que no voy a luchar para morir, sino para que sobrevivamos.
—… Más te vale.
El pelirrojo preocupado se aleja con la herida y una preciada parte de mi arma.
Con su confianza puesta en mí, no tengo otra opción que respirar todo el aire puro que aún queda y ponerme en posición para recibir al jabalí monstruoso que acaba de notarme y se acerca rápidamente para embestirme.
—¡GAH!
Aunque intento moverme a un lado, la velocidad de esa bestia no me deja de otra que intentar frenar el golpe con mi espada para evitar que se lleve la mitad de mi cuerpo con él.
—¡AAAAAH!
Su golpe es sumamente fuerte y todo mi cuerpo termina volando por los aires.
—¡Kuh!
¡AAAAAAAAAAH!
Al caer al suelo, todas las dolorosas consecuencias de esa embestida inundan mi cuerpo.
Puedo decir que mi brazo derecho ha quedado inutilizado, ya que mi hombro probablemente este dislocado y no puedo sentir o mover mi muñeca.
También puedo notar un par de costillas fracturadas y los rasguños que me han causado aquellas espinas rotas, incluso si han perdido la mayoría de sus afiladas puntas.
—Aaah… Maldición, esto duele demasiado, incluso puedo decir que todas mis fuerzas se han esfumado en un momento.
Me quiero ir.
Pero… No hay forma de que sobreviva a esto.
Yo… Esa cosa es invencible.
Yo prometí… —Agh… Me levanto como puedo, por lo menos mis piernas aún funcionan.
—Yo… Hice una promesa.
Satoru Ishida una vez le dijo a su hermano menor que siempre debería cumplir su palabra si le era posible, porque el mundo ya está demasiado lleno de mentirosos y ahora estás aquí… Pero tengo miedo… Porque miraste a tu mejor amigo y a tus compañeros y les dijiste que lucharías con ellos… No soy un héroe como Ryota… Que tú sobrevivirías a cualquier costo y los ayudarías a ellos, junto a los inocentes que sufren por estas cosas… Yo quiero… Yo quiero que Satoru Ishida se sienta orgulloso de su hermano.
Después de todo, Shigeru Ishida no fue criado como un cobarde mentiroso.
—… Tomo la mayor cantidad de aire para poder tranquilizarme, aunque no pueda mover mi brazo derecho, el dolor de la quemadura en la izquierda no me impide sostener la catana un poco más, además por como parpadean las luces de la bota se supone que le quedara poco más de un minuto.
Mi zapatilla izquierda está un poco desgastada, pero podrá aguantar una última carrera.
En cuanto a esa cosa… —He… ganado… Un momento de felicidad me inunda al notar la escena frente a mí.
Con las espinas que impactaron contra mi catana, convirtiéndose en polvo sobre la hierba, acompañado de unas patas que se tambalean por el peso de ese cuerpo espinoso.
Diría que su cuerpo se está descomponiendo, al igual que como les sucedió a las manos de Ryota aquella noche.
Eso significa que a ambos solo nos queda una pisca de energía y… —¡GAAAAAAAAH!
Estos serán nuestros últimos movimientos.
Me impulso dando saltos con mi pierna derecha y logro cortar desde arriba varias espinas más.
Baku no parece tener sus reflejos muy activos ahora, ya que me da tiempo de mantener mi posición y atacar a sus piernas delanteras.
Al caer al suelo decido darle el golpe final y con todas las fuerzas que le quedan a mi mano izquierda, le entierro la espada en el cuerpo a costa de unos rasguños en mi brazo por las espinas.
No obstante, esto no será suficiente.
Con la última gota de electricidad que le queda a la bota estiro mi pierna con todas mis fuerzas sumadas a lo que potencia esta herramienta y pateo el extremo de la empuñadura haciendo volar espinas rotas por el impacto.
—¿Eh?
Aun con la espada, habiendo atravesado al jabalí, su cuerpo comenzó a vibrar nuevamente y nuevas espinas aparecieron para retener mi pierna.
—Agáchate si no quieres terminar como un colador.
No dude a las palabras y deje que mi cuerpo callera, un segundo después escuche y vi como volaros seis balas sobre mí.
Al impactar, mi pierna fue liberada y mi espada cayó sobre un enorme montón de arena negra.
—Jefa, por favor, necesita recostarse.
—Está bien Asahi, con esa siesta fue suficiente.
Ahora vamos a buscar a Ryota.
Desde el suelo vi como una cabellera rubia, se hondeaba desde una mujer que tenía un vendaje sobre su frente y además sostenía un par de pistolas.
Creo que más o menos entiendo por qué le gusta a Ryota y aunque me cueste admitirlo sí que se ve muy genial en este momento.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com