Biology War - Capítulo 75
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
75: Signal 74: Llovizna 75: Signal 74: Llovizna —Hah… Hah… —¿Necesitas descansar?
La mujer rubia me miro desde su alta posición, teniendo una expresión desinteresada que tanto repudio, junto a esos dorados ojos muertos.
Sin embargo, también es alguien genial que me acaba de salvar la vida.
—Si te digo la verdad… No creo.
—De acuerdo.
Entonces… Ella es interrumpida por la llegada de varios helicópteros, los cuales rocían una gran cantidad de agua como si se tratara de una llovizna y poco a poco, las llamas que inundaban todo el lugar se van apagando.
—Asahi, cuida de él.
Yo iré a buscar a Ryota, debemos reagruparnos antes de que Kitsune venga, aunque los helicópteros no estén tripulados, las cámaras podrían captarlo y sería una molestia más el tratar de encubrir su existencia del departamento de bomberos.
—Pero jefa, si no va a tomar un descanso, déjeme acompañarla por si llega a perder el conocimiento en el camino.
—Te repito nuevamente, aún conservo todas mis facultades sin problemas.
Limítate a cumplir las órdenes.
Sekai se aleja en la dirección donde nos separamos de Ryota.
—¿Está enojada?
Katsuo se agacha e intenta levantarme.
—No, solamente está frustrada.
—Oh… ¿Por el golpe?
Aunque al final termina ayudándome a recostar la espalda en un árbol.
—En parte es eso.
No obstante, el motivo principal es por su orgullo, ya que ella siempre ha tratado de demostrar que es una persona en la que se puede confiar en la mayoría de los casos, sobre todo estando en ese cargo.
Al mismo tiempo que me cuenta esto, le hace primeros auxilios a las cortadas y rasguños graves en mi cuerpo.
Supongo que el agotamiento le habrá quebrado esa frialdad e inexpresividad que suele tener.
—Por eso a ustedes les podría parecer una persona prepotente y poco empática, sin embargo, es para mantener una imagen que de valor y confianza a los demás.
Eso lo sé muy bien, su forma de impulsar a los demás es molesta, pero eficaz.
Esa manipulación le permitió a Ryota dejar parte de su temor a la hora de actuar e incluso junto a Katsuo lograron darme valor hoy.
—Entonces, cuando se dio cuenta de que había perdido el conocimiento durante toda la batalla, lo más probable es que terminara molesta consigo misma.
—Entiendo… ¡Auch!
—¿Te dislocaste el hombro?
Asiento mientras aprietos los dientes.
Ahora que la emoción de la pelea ha terminado, todos mis sentidos regresan causándome una gran agonía.
—Creo que también me he roto algún tendón… De la muñeca o no sé… —De acuerdo, en ese caso… Sujeta esto con tu boca.
Katsuo me entrega de vuelta la vaina y con temor hago lo que él me dice, creo saber lo que está planeando.
—Solamente dolerá un momento.
Rápido, rápido, rápido… —¡AAAH!
Él tomó mi brazo y volvió a colocar el hueso en su lugar.
—Aún quedan algunas vendas, así que… Toma una rama del suelo y la ata a mi brazo manteniendo rígida mi muñeca, luego pasa más vendas entre mi brazo y cuello… Repentinamente, empiezo a sentirme más cansado y voy perdiendo la conciencia.
—Esto servirá de momento.
No te preocupes, la medicina que tenemos en nuestra división es de alta calidad, estarás completamente recuperado en poco tiempo… ¿Ishida?
Parece que llego a su límite.
_ _ _ Las botas recubiertas de una goma parcialmente quemada chapoteaban, debido a la lluvia extintora provocada por los helicópteros, el terreno se convertía en un fango de tierra y ceniza.
Realmente la mujer rubia que corría rápidamente por este terreno inestable debería tener más cuidado, no obstante, como ella había dicho un par de veces, “Se encuentra bien” y a simple vista parece que es verdad.
—Parece que ya casi han terminado su trabajo.
Después de observar el cielo, apresuro su paso, ya que no podía darse el lujo de tardarse mucho en llevarse a todo su equipo fuera de ese nido de monstruos.
Incluso si había confirmado la derrota de uno y confiaba en que el albino se habría encargado del otro, aún permanecía alerta por si aparecía el zorro a buscar venganza por sus compañeros o incluso aquella criatura desconocida.
—Creo que me he dejado llevar… Bueno, el pasado es el pasado, me las arreglaré con munición normal.
Desde los compartimientos que se encontraban en sus brazos, saco algunos cargadores de pistola y cargo, las que llevaba consigo.
—Debe ser… ¡Por aquí!
El terreno había cambiado casi por completo, por esa razón le costaba ubicarse precisamente, sin embargo, reconoció a los árboles agujerados y logro moverse hacia la dirección en la cual podría estar la persona que buscaba.
—Te encontré.
Un joven de cabellera grisácea se encontraba inconsciente sobre el lodo y rodeado por un montón de árboles carbonizados.
Con la tierra mojada se notaba mejor lo intensa que había sido la batalla, debido a la enorme cantidad de baches que había en el suelo.
Pisadas, golpes, cortaduras y quizás el rastro que dejaba Orochi al moverse.
—Está respirando.
Buen trabajo, Ryota, diste lo mejor de ti como siempre.
Sekai puso a Ryota en su espalda.
—Vaya, has subido de peso.
Eso significa que mi entrenamiento está dando frutos ¿Verdad?
Ella ríe con un poco de agotamiento y cuando está por avanzar, se queda mirando el suelo con seriedad.
—Esas pisadas son recientes… Observo las marcas de huellas, las cuales no pertenecían a las botas que tenía Ryota, decidió seguir su rastro.
Se podría suponer que alguien había venido desde más arriba en la montaña, se acercó a observar al chico que se encontraba desmayado y hace poco se alejó.
—Oh, esto es sumamente intrigante.
Al acercarse, Sekai noto algo impresionante y a la vez aterrador.
Las huellas de Kitsune aparecían de entre los árboles y terminaban repentinamente, ya que justo en frente se encontraba una enorme zanja.
—¿Es el rastro de Orochi?
No… Aun con todas sus cabezas reunidas, esta forma es casi el doble de su tamaño.
Un enorme surco del ancho de un autobús y poco más de un metro de profundidad hacía desaparecer el probable rastro del último rey de la montaña, que no había hecho acto de presencia en toda la batalla que tuvo lugar esta noche.
Camino hasta ambos extremos de aquel enorme rastro.
Por un lado, el agujero se tenía repentinamente con una figura casi plana, como si verdaderamente un autobús o tren hubiera empujado toda la tierra hasta ahí.
En la dirección opuesta, el tamaño se reducía con una figura un poco cónica y desaparecía dejando un rastro particular.
Las mismas huellas de antes miraban en la misma dirección antes de desplazarse hacia donde se encontraba Ryota.
—Je… Entonces tenemos otra semilla de Bioarmadura por aquí ¿Eh?
Posteriormente, Sekai se encontró con su subalterno para poder bajar de ese antiguo nido de monstruos.
En el camino la rubia le contó lo que había visto y Katsuo Asahi se llenó de dudas en ese momento, pero en su rostro se reflejó un poco de miedo cuando escucho lo de las huellas.
Con sus cuerpos apoderados por el agotamiento, decidieron dejar ese tema por el momento y ya lo hablarían mejor con sus superiores.
Por ahora se enfocaron en poder llegar a un lugar donde los dos jóvenes que lucharon para sobrevivir pudieran descansar y sanar sus heridas, después de todo lo necesitarían, ya que aún quedaba una amenaza rondando cerca de ellos.
_ _ _ No puedo mover mi cuerpo y solamente siendo dolor en él, sobre todo lo que más molesta son las extremidades.
Puedo sentir el fuerte apretón de las ataduras, que perfectamente podrían cortar la circulación de mis venas, sin embargo, mi cabeza tampoco es una excepción a esa inmovilidad, por eso soy incapaz de ver realmente como está el estado de mi cuerpo.
El único ojo por el que se me permite ver, no hace más que observar la típica oscuridad que conozco bien en este punto, aunque a diferencia de las otras veces, no hay ninguna luz que contrarreste el lúgubre ambiente que me rodea, ni siquiera está esa silueta que habita en este lugar.
Por ello no se muestra siquiera un reflejo de mi figura sobre la oscura masa de agua, sobre la que creo estoy arrodillado, con mis brazos estirados y elevados sobre mi cabeza.
—¿Eh?
¿Estás ahí?
A pesar de que mi cuello sí está atado, no sucede lo mismo con mi boca.
Realmente no entiendo por qué solo mi ojo izquierdo se encuentra cubierto por estos lazos negros, pero eso no es lo importante ahora.
Acabo de sentir, por así decirlo, la presencia de aquella silueta.
—!$/%#*?
—¿Qué?… Es la primera vez que escucho un sonido diferente al de mi propia voz, la lluvia o el chapoteo sobre el agua en este sitio.
Se trata de algo similar a una voz distorsionada y parece que estuviera susurrando algo a mi oído.
—Ma/%#*?
Esta vez se escuchó un poco más claro, sin embargo, aún no logro saber lo que intenta decir, pero, aun así, escuchar aquella sílaba hizo que un escalofrío recorriera mi cuerpo.
—!$/%ra… —¿Qué es lo que quieres?
No… ¿Qué eres?
¿Eres esa cosa?
—Mat%#*?
!$/ora !$/%#*?
—No entiendo nada.
Si esta se supone que es mi mente, ¿No puedes solamente encontrar las palabras en mis memorias o algo así?
De hecho, creo que es lo que está intentando hacer.
Lo pienso, ya que considero que esa extraña voz distorsionada, se trata de una mezcla de voces que conozco bien, las cuales están todas amontonadas en un extraño sonido.
—Mata%#ra —Me dices… ¿Qué mate?…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com