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Biology War - Capítulo 95

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  3. Capítulo 95 - 95 Signal 94 Caída
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95: Signal 94: Caída 95: Signal 94: Caída —Hmmm… Izquierda… —Hmmmmmm… Derecha… —Hmmmmmmm… No importa hacia dónde mirará.

No había podido encontrar siquiera el más mínimo rastro de la chica que estaba buscando.

Incluso si prestaba atención a todos los ruidos que llegaban a mis oídos, no podía reconocer nada que me interesara.

—Ha… Creo que a Ryota le hubiera ido mejor en esta situación.

Me crucé de brazos y comencé a pensar hacia dónde podría dirigirme ahora, ya que no estoy dispuesto a rendirme hasta que no este seguro de Satou se encuentre a salvo en su casa.

—¡Oye, chica!

¡No tienes que huir de esa manera!

¿Qué es?

¿El típico reclutamiento de modelos?

Aunque, es la primera vez que lo escucho desde que estoy en este lugar.

Por ello, no puedo evitar dirigir mi atención al lugar de donde proviene el ruido.

—No puede… Asomé mi cabeza un poco más allá de donde terminaba el techo, pero al verla me puse de pie en un microsegundo y bajé lo más rápido que podía de ese sitio, incluso haciendo algunos saltos peligrosos en las escaleras fijadas en la pared.

—¡Ahora no tengo tiempo!

—Ha… Maldición.

—Vaya, parece que se te escapó.

¿Estaría con su novio?

¿O quizá con algún viejo adinerado?

—No lo creo.

Con esas ojeras y ese tono de piel, lo más probable es que solo sea una drogadicta.

El hombre, que estaba intentando persuadir a la chica de cabello azulado, se alejó en dirección opuesta con otro sujeto.

Mientras que yo me enfoqué en correr en la misma dirección que ella, llegados a este punto no me importa que nos encontremos directamente, sobre todo si está rondando en esta zona.

—Esta vez… No te perderé de vista.

Corrí con todas mis fuerzas y cuando Satou estaba por salir de esta calle, extendí mi mano para intentar sujetarla… Sin embargo… Me terminé ocultando.

—Ha… Ha… —Vaya, no tienes ni una pizca de resistencia física.

—Cállate… Tú fuiste quien me hizo dar vueltas por este asqueroso lugar.

Esas basuras no paraban de intentar llevarme a un apestoso motel… —Uuuh.

No creo que eso sea muy cortes con las personas que trabajan aquí y las que solo vienen para descansar de sus estresantes días.

De cualquier manera, solamente quería asegurarme de que no estuvieras acompañada y de que tan dispuesta estabas para reunirte conmigo.

¿Quién es?

Ella comenzó a charlar repentinamente con alguien al lado de la cinta holográfica de tránsito.

Al igual que yo, tiene puesto una capucha de chaqueta que cubre su rostro y además un cubrebocas.

Pero esto último hace que su voz se escuche algo rara, aunque me es familiar.

—Tú solamente dime lo que quiero saber.

No quiero estar más tiempo en este lugar ni cerca de ti.

—Vaya, parece que la falta de oxígeno te ha vuelto agresiva.

No te preocupes, no hablaremos aquí, tú sígueme y te daré la información que necesitas sin que tengas que esperar ni un segundo más.

Ambos cruzaron la calle cuando la cinta les dijo que podían pasar.

Tengo que seguirlos con cuidado, no estoy seguro, pero creo que evite que la otra persona notara que estaba detrás de ella.

No obstante, ¿de qué están hablando?

Ella le estaba exigiendo información.

¿Acaso esa persona sabrá algo sobre lo que les sucedió a sus amigas?

Ojalá… No sea una trampa.

Me mantuve a una distancia alejada intentando que ellos no notaran mi presencia, aunque esto fue más difícil a medida que la cantidad de gente en las calles iba disminuyendo.

Por eso terminé adentrándome en un pequeño parque, el cual estaba rodeado por edificios y callejones… El encapuchado parecía estar atento a sus alrededores, ya que cuando se detuvo en la abertura entre 2 paredes de apartamentos, giró su cabeza en todas las direcciones posibles antes de indicarle a Satou que se adentrara en aquel pasillo.

Estuve a punto de saltar de entre los arbustos y rescatarla, pero me detuve a mí mismo para poder pensar en una mejor manera de actuar, además de que vi que ella obviamente se negó a hacer lo que él le decía.

Entonces, Satou comenzó a alterarse e incluso elevó su voz, hasta el punto de que pude comenzar a escucharla.

—YA DIME DE UNA VEZ, ¿QUÉ LE SUCEDIÓ A AI Y MISAKI?

¿QUÉ ES LO QUE SABES?

¿DÓNDE ESTÁN?

Aunque no podía escucharlo, creo que el sujeto se quedó en silencio mientras la chica gritaba sus preguntas con desesperación.

—… Ella bajó su voz por un momento.

Ya no podía escucharla y ni siquiera intentaría leer sus labios, pero por su expresión parece que se acabara de dar cuenta y cuando el encapuchado estaba por decir algo… —MALDITO ASESINO, ¿FUISTE TU VERDAD?

LO VAS A PAGAR, TE PROMETO QUE HARÉ QUE TE HUNDAS EN EL INFIERNO.

Después de decir eso, ella sacó de su espalda ¡¿Un cuchillo?!

Lo tenía envuelto en una especie de cinta adhesiva.

¿Acaso estaba esperando hacer esto?

¿Está loca?

—No puede ser idiota… Deberá tener sus razones para haberse comportado de esa manera, pero eso no quita que todo esto que ha hecho no ha sido nada más que una estupidez y ahora… Está sufriendo las consecuencias de sus actos.

En el momento en el que vi cómo esa persona sujetaba a Satou y la empujaba entre las sombras del callejón, mi cuerpo se impulsó como un resorte fuera de mi escondite.

Ahora… Debería haber traído mi espada, discúlpame, Ryota voy a comportarme de una manera igual de tonta que ella.

—¿Dónde?

En medio de una zona llena de edificios residenciales, los callejones se cruzaban y se convertían casi en un laberinto; sin embargo, ese sujeto debió moverse muy rápido para haberlos perdido de vista.

—Maldición, ¿en dónde?

Corrí por todo el lugar usando un tubo oxidado que estaba colgando y a punto de desprenderse de la pared.

Al final incluso retrocedí a zonas anteriores intentando encontrar la más mínima pista de su paradero.

En este momento ya no importaba siquiera que me hubiera adentrado en la red de una araña, tan solo quiero encontrarlos… No puedo dejar que muera frente a mis ojos.

—Ha… Ha… Esto es un laberinto, pero tampoco es un lugar lo suficientemente grande para ocultar algo.

¿Acaso han salido de este sitio?

No puede ser, si realmente quiere hacerle algo a ella, un lugar así sería el mejor ahora que me doy cuenta, sobre todo si… —Por favor, por favor, por favor… Tengo que encontrarla rápido.

Puede que tenga una de esas monstruosidades, no obstante, al final Eater no es más que un parásito adherido al cuerpo de una persona y con todo lo que he entrenado, espero por lo menos ser capaz de escapar de esa cosa junto a ella.

—Eso es… Un camino de sangre… Pero no parece que perteneciera a alguien que había sido arrastrado.

Lo seguí con mis manos temblorosas; aun así, ya me estaba mentalizando de que quizás terminaría viendo una escena similar a la de Ryota aquella noche en la compañía.

El rastro… Parecía detenerse en algunas ocasiones y viendo bien el entorno, más que un río de sangre, eran como largas salpicaduras, las cuales también escurrían por las paredes.

Este horrible y largo camino continuo hasta que encontré su origen… Mordí mis labios, asegurando que de mi boca no saliera absolutamente nada, ya fuera comida en estado de digestión o un ruido lleno de desesperación.

Allí estaba… Mahiru Satou, la imprudente y desesperada chica… Su cuerpo estaba roto y estrellado sobre el suelo.

No necesitaba mirar más a mi alrededor, ya que podía suponer que la razón de toda esta escena quizás fuera que esta pobre chica había sido lanzada desde las alturas a una larga distancia.

—… Aun con todo el daño del impacto, con un simple vistoso, pude notar cómo todo su rostro y pecho habían sido destrozados o más bien… Devorados.

Así cómo les sucedió a todas esas chicas y también a sus… Amigas.

—Gah… Buaaaah… Me desplomé.

Ya no podía soportarlo más, y mis emociones emergieron en un gran torrente de sufrimiento e impotencia.

Por lo menos… Parece que él nunca notó mi presencia, ya que no vino a encargarse del incompetente espectador que los estaba siguiendo.

Un estúpido cabo suelto… Usé mi manga para limpiarme las lágrimas.

Ahora… Solamente nos quedaba hacer justicia por todas estas chicas que habían sido masacradas y… Mordí mi labio al mismo tiempo que presionaba mis palmas sobre mis rodillas, porque no podía evitar sentir una enorme ira.

—Salvarlo a él… Me puse de pie nuevamente y tomé el cuerpo de la chica para recostarlo en la pared.

Justo después me quité mi sudadera ensangrentada y cubrí aquel lugar en el que antes estaba su rostro.

—Entonces… Saqué mi celular para llamar a Ryota.

—¿Qué es eso?

Pero en el charco de sangre donde antes estaba ella, había un pedazo o más bien una tira.

Estaba completamente manchado de rojo, como si fuera una esponja en pintura; no obstante, al tomarlo, me di cuenta de lo que realmente era.

—Pero ¿Es de ella?

La miré de arriba y abajo, sin embargo, no parecía haber nada en ella de donde pudiera provenir este trozo de algodón.

Entonces, ¿le pertenecía a él?

Pero esto no es algo que debería necesitar… Estaba muy confundido ahora, pero intenté despejar mi mente y enfocarme en lo que debía hacer ahora.

Llamé a Ryota y, a medida que los segundos pasaban nuevamente, mi cabeza se desordenó, ya que no sabía cómo le diría esto o, más bien, no creo que pudiera hacerlo.

—”Hola, ¿Shigeru qué sucede?

¿Cómo estás?”

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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