Biology War - Capítulo 97
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97: Signal 96: Clave 97: Signal 96: Clave En el momento en que pronuncié el nombre de mi amigo, Sekai dio media vuelta e ingresó inmediatamente en su automóvil.
—”Yo estoy bien… Aunque…” Podía escuchar cómo Shigeru tenía un tono de voz extraño.
Es como si estuviera desanimado, no, incluso puede que sea más allá de eso, por lo cual no pude evitar preocuparme aún más de lo que estaba.
—¿Qué cosa?
¿Qué sucedió con Satou?
—”…” —¿Shigeru?
—”Ella… Fue asesinada” —No puede… Mi cuerpo se congeló en ese mismo instante, mientras que mi corazón comenzó a palpitar con una velocidad impresionante.
—¿Y quién…?
¿Cómo fue…?
A mis palabras les costaba salir.
—”Lo lamento… Y-Yo la estaba vigilando y de un momento para otro…” Con cada sonido seguido por un intervalo de silencio que escuchaba, podía saber cada vez más lo deprimido y frustrado que estaba… —Será mejor que entres ahora en el auto, Ryota, puedes continuar hablando mientras nos ponemos en camino.
—Ah… S-Sí.
No dudé ni un segundo en hacerle caso.
—Ishida ¿sigues en ese lugar?
—”Sekai… Así es, estoy frente a ella…” Repentinamente, la llamada de Shigeru se escuchó en el interior del auto, es fácil de suponer que Sekai ha interceptado la llamada.
—De acuerdo.
Hace varios minutos que se detectó el apagón en esa zona, así que la policía no tardará en llegar.
Nosotros también vamos para allá.
La mujer encendió el automóvil y este comenzó a moverse a gran velocidad.
—”Pero ¿La policía sabe de la existencia de estas cosas?” —Solo los altos cargos, pero de todas maneras a los oficiales se les ha ordenado mantener una mejor vigilancia e ir directamente a revisar los lugares que hayan sufrido un corte de luz.
Aunque, quizás te intenten llevar con ellos antes de que lleguemos, por eso no digas nada hasta entonces.
¿De acuerdo?
—”Eh… Está bien…” —Pero dinos… ¿Qué fue lo que sucedió?
El rápido movimiento del vehículo no ayudaba a mi incertidumbre y desesperada preocupación.
—Ya nos lo dirá en persona.
De momento es mejor que terminemos esta llamada.
—”Claro…” —¡Espera!
Shigeru… Ten cuidado.
—”Sí…” La llamada se corta y Sekai activa el piloto automático para empezar a ver un montón de imágenes, además de fragmentos de grabación.
Mientras que yo… Me limito a mirar hacia el suelo en silencio, apretando mis puños sobre las piernas.
—¿Ah?… Ella pellizca mi mejilla.
—Si estás pensando en cosas que te preocupan o te deprimen, mejor usa tu mente para planear qué harás a partir de ahora.
Se mantuvo concentrada en el cristal frente a ella el resto del camino.
Aunque esta orden me costó más, decidí obedecerla igualmente, pero no por ser la única dirección a seguir, sino porque es la que quería tomar.
_ _ _ Colgué la llamada.
Esa mujer… No sabe fingir preocupación.
—… Observé al cuerpo que estaba cerca de mí.
Poco después me fijé en el pedazo de tubo que había dejado caer cerca.
Ahora que la tristeza se estaba apagando, pensamientos iracundos de venganza comenzaban a invadirme.
“No hacer ninguna tontería” ¿Verdad?
Suspire y me agaché para tomar aquel cilindro ahuecado y oxidado.
Las simples estupideces pueden poner en peligro tu vida, pero ¿cómo realmente puedo evitarlo?
Simplemente, son cosas que siento.
¿Debo aprender a controlar mis impulsos?
¿Pero cómo?
—¿Eh?
En el charco de sangre, vi reflejado una silueta en lo alto de un edificio y poco después escuché un chasquido en el aire.
—¡Gah!
Un látigo negro viajó desde lo alto de los edificios hasta el lugar donde me encontraba.
Sin otra manera de reaccionar, rodé mi cuerpo hacia un costado, evitando que esa cosa destrozara mis sesos, así como lo acababa de hacer con el muro de ladrillos frente a mí.
Me incorporé rápidamente y, después de mirar de reojo el pequeño montículo de escombros a unos pocos centímetros de mí, fijé toda mi atención en la persona que acababa de atacarme.
Retrajo para sí mismo aquella cosa negra, que a simple vista ya podría saber que se trataba de un CEIN.
Entonces, no hay duda de que ese sujeto con capucha es el responsable de todo.
¿Verdad?
—… Cuando la cosa negra volvió a formar parte de él como una extremidad, la levantó sobre su hombro, probablemente para lanzar otro ataque hacia mí; sin embargo, en ese momento las sirenas policiacas se acercaron y aquella persona comenzó a retroceder entre las sombras.
—¡Maldito!
¿Por qué?
¡¿Quién ereeees?!
Miedo después de ira, quizás ira fusionada con miedo o más bien ira que se sobrepone al miedo.
Sin importar lo que esté sintiendo en este momento, mi cuerpo sufrió otro de sus impulsos y lancé con todas mis fuerzas la tubería que tenía en mi mano… Obviamente, esto no fue más que un movimiento inútil.
Aunque haya logrado lanzarlo con la suficiente fuerza para que llegara al techo, este no hizo más que perderse en la oscuridad.
—Maldita sea… Me siento sumamente agotado y frustrado.
Todo esto no ha sido más que un completo fracaso; incluso teniéndolos enfrente de mí, no he podido hacer nada.
—Esto apesta.
Observo el trozo de algodón que recogí cerca de Satou, al final esto es lo único que pude conseguir, pero esto solo hace que las cosas sean más complicadas, principalmente por las suposiciones que están llegando a mi mente.
—Por favor… Que no sea lo que estoy pensando… —¡Oye, tú!
Una luz iluminó mi cuerpo por completo y parte del callejón.
La primera reacción fue ocultar la tira de algodón que tenía en mi mano.
—Eso en la pared, ¿no es?… —¡Manos arriba!
Lo demás, fue simplemente hacer caso a lo que decía el oficial frente a mí, que estaba apuntándome con un arma eléctrica, mientras que su compañero revisaba el cuerpo cubierto y recostado en el muro parcialmente destruido.
—Oh mier… Tiene todo el rostro destrozado.
—… Dime, ¿Estabas andando por aquí de casualidad?
O quizás… ¿Tienes un muy despreciable pasatiempo?
Arrodillado, manos detrás de mi cabeza y con la policía sospechando que soy un asesino serial.
No cabe duda de que esta es de las peores noches de mi vida… —Ah… Dejé escapar un suspiro y el policía frente a mí parece haberse enojado un poco.
—¿No dirás nada?
Bueno, por lo menos espero que nos acompañes sin darnos problemas.
¿De acuerdo?
—Discúlpenme, pero temo decirles que eso no será posible.
Una mujer de cabello rubio, atado en una cola de caballo, aparece detrás de los oficiales.
—¿Eh?
¿Quién eres?
—Me pregunto si esta identificación le será suficiente.
Ella muestra un holograma desde su muñeca y, después de que el policía se fije bien en el documento frente a su rostro, retrocede.
Se gira para verme de reojo y después mira a la mujer.
—Veo que ha entendido, entonces si pudieran dejarme con aquel chico inocente.
—De acuerdo… Pero, ¿qué haremos con la víctima?
—Oh, no se preocupen, un equipo vendrá por ella dentro de poco.
Así que gracias por su buen trabajo, pero ya no es requerido en este momento.
Que tengan buena noche.
Los oficiales dejan el lugar sin decir gran cosa y después la mujer camina hasta estar de pie frente a mí.
Me quedé mirando a sus fríos ojos por unos instantes, que desde este punto de vista hacía parecer que ella era una persona muy aterradora.
De hecho, me esperaría que en el fondo lo sea.
—¿Vas a pedir un reporte o te quedarás mirándome con desprecio toda la noche?
—Puedes decirme que lo que sabes sin problemas, pero mientras, me encargaré de examinar aquella nueva evidencia.
Fruncí el ceño, ella lo ve así; no obstante, me molesta la forma despectiva en la que se refirió a Satou.
—Shigeru… ¿Cómo estás?
Sekai se apartó de mi vista y poco después un chico de cabello gris claro se acercó de inmediato a mí y me extendió una mano.
—Estoy bien… A mí no me sucedió nada.
Ambos volteamos a ver el cuerpo de la difunta chica y, de reojo, pude ver que la expresión de Ryota no se había apagado, ya que la tenía en ese estado desde antes.
—Podemos hacerte muchas preguntas en este momento, pero es mejor evitar perder el tiempo y hacer lo más importante.
Aquella desgracia de persona examinaba la gran herida en el rostro y pecho de Satou.
Hasta que se giró a verme directamente por un instante.
—¿Viste a la persona que hizo esto?
O aún mejor ¿Sabes quién lo hizo?
—Yo… Lo vi… Pero… Una mentira ¿Voy a decirlo?
No, más bien, es una verdad a medias.
¿No es así?
—No sé quién es… Tenía el rostro cubierto.
Pensé en el trozo que había recogido y me daba una pista de la identidad de ese sujeto.
Sin embargo, quería estar seguro de esto antes de poder decirle a la mujer que estaba perforándome con la mirada en este momento.
—Ya veo.
Bueno, tendré que disculparme con ustedes.
Ryota y yo nos miramos el uno al otro, algo confundidos.
—¿Por qué?
Ryota le preguntó, pero ella continuó tomando trozos de las heridas de Satou y posteriormente encapsulándolos.
—Porque ahora podemos por lo menos afirmar que hay una relación con sus compañeros de clases y los asesinatos de Eater.
Por eso debo admitir que han logrado dar un gran avance por su cuenta y me disculpo por no haber apoyado más a aquellas sospechas que tenían.
—¿Qué?
¿Ahora te avergüenza que estemos haciendo mejor tu trabajo?
—Shigeru… Perdona, Ryota, pero tengo mucha frustración acumulada en este momento y a ella no parece molestarle que yo me desquite un poco.
—Bueno, la explicación a esto se debe a otros asuntos que nos han tenido ocupados, así que no hemos podido enfocarnos del todo en este caso.
—¿Qué clase de asuntos?
—Somos la sección encargada de proteger todo el país de esas criaturas, así que hay otras cosas más preocupantes fuera de esta ciudad que requieren nuestra atención.
De cualquier manera, reitero mis disculpas con ustedes y les prometo que trataremos de enfocarnos más en este caso.
Cosas más preocupantes, ¿eh?… Sí, tiene razón.
Este problema quizás no sea el último que tengamos en la ciudad, pero… ¿Fuera de aquí?
No era algo en lo que había pensado hasta ahora.
Por la cara, entre terror y sorpresa de Ryota, parece que él también se acaba de dar cuenta de lo angustiante que se ha vuelto este momento.
—Hay más personas, ¿verdad?
Sekai miró de reojo a Ryota por un momento y después continuó con lo suyo en silencio.
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