Biology War - Capítulo 99
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
99: Signal 98: Sentencia 99: Signal 98: Sentencia —Si lo que llevas en tu espalda es lo que creo que es… Entonces, pensamos lo mismo.
¿Verdad?
Shigeru y yo nos acercamos a nuestro lugar habitual para el descanso.
Frente al enrejado del techo, comenzamos una reciente, pero usual, tipo de charla en voz baja.
—Ambos pensamos en que tenemos que resolver esto rápido.
Además… Hoy hace un buen día.
¿No es así?
El chico rubio a mi lado veía hacia el horizonte, el cual estaba escaso de nubes.
Podía reflejar una falsa tranquilidad en su rostro, pero su temblorosa mano que sujeta los alambres entrecruzados lo delata.
—Un buen día… Quizás él deje de verlo así para el anochecer.
Sin embargo, eso sería lo mejor que puede llegar a suceder.
—Esperemos que sea eso.
¿Estás preparado, Ryota?
—¿Tú lo estás?
—Je… Ambos nos dejamos cubrir por el silencio y entonces Shigeru caminó hacia una banca para poder degustar su almuerzo como si nada.
Yo volteé mi vista en dirección al patio, intentando encontrar a aquella persona que nos tenía tan preocupados, pero solamente logre ver a algunos estudiantes haciendo lo mismo que mi amigo, además de aquellos que se movían de un lado para el otro, probablemente preparando todo para aquel día esperado.
Quizás, termine sucediendo otro accidente como el de esta mañana con la caja y la chica de cabello castaño.
—Toma.
Shigeru me extendió una caja de almuerzo.
No hay duda de que, de no ser por los Ishida ahora estaría hospitalizado por inanición… Pero, ¿Eso es posible con mi situación física?
—Por cierto, ¿qué sucedió contigo y Kazumi esta mañana?
Él se movió hacia un lado para que yo pudiera sentarme.
—No fue nada.
Simplemente, me dijo que no podíamos salir después de clases, ya que esperaría a su hermana hasta tarde, por lo cual le dije que no se preocupara, porque yo tenía que salir a hacer algo con los chicos del club.
—Supongo que es una buena excusa.
—De todas maneras, quiero salir mucho con ella en las vacaciones de verano.
—Jaja.
¿Cómo ir a la playa y a un festival a ver los fuegos artificiales?
Él me dio un pequeño golpe en el hombro por mi burla.
No es que realmente lo haga con algún tipo de maldad, pero su expresión seria al decir esas cosas me causa gracia.
Por otro lado, esa actitud también causa una cómica reacción de su novia avergonzada, como esta mañana.
—¿Qué tiene de malo?
De seguro tú también quisieras hacer esas cosas con esa mujer.
¿No es así?
—Ah… Jaja… No lo había pensado.
Ahora es él quien se burla de mí.
No obstante, no he dicho ninguna mentira, con todo esto ni siquiera le he prestado atención al beso de anoche… Pero reflexionando sobre eso ahora, no puedo evitar avergonzarme.
—Jeje tan solo mira tu rostro.
No cuestionaré tus gustos, siempre y cuando no termines lastimado, así que por el momento terminemos de comer antes de ir a la batalla.
—No es una batalla.
—Lo sé.
Quiero mentir a propósito.
El día transcurrió como cualquier otro.
No obstante, a medida que las horas pasaban, sentía cómo un sudor frío recorría mi espalda y llegados a un punto, incluso pude escuchar cómo todos los sonidos a mi alrededor aumentaban.
Inconscientemente, me había puesto completamente alerta al terminar las clases.
—Bueno, nos vemos mañana.
Intentaré que Miyu no se quede hasta muy tarde.
—Está bien, hasta mañana.
Oh, dile de mi parte que de lo mejor de sí misma para el festival.
—Lo haré, aunque creo que eso solo hará que se quiera quedar más tiempo —Es verdad.
La pareja de estudiantes se despide y el chico se acerca hacia mí con aquella catana embolsada en su espalda.
—¿Vamos?
Simplemente, asentí en respuesta y ambos salimos del aula.
Durante todo el camino mantuve mi vista en dirección a la salida, a través de las ventanas, hasta que mi cuerpo se estremeció al ver a Minato Tanaka saliendo del edificio y deteniéndose en el portón.
—Respira profundo, esto terminará pronto.
Shigeru pone una mano sobre mi hombro y observo sus intensos ojos.
Siempre he querido poder suprimir mis dudas como él lo hace, aunque no puedo negar que sabe cómo transmitirme algo de su seguridad.
—No creo que sea así.
Pase lo que pase, aún hay cosas que tendremos que hacer después.
El rubio miró al suelo en respuesta y continuamos caminando hasta encontrarnos con aquella persona de la que sospechábamos.
—¿Qué tal Ryota?
Parece que alguien también ha decidido acompañarnos.
—Sí… No tenía nada que hacer después de clases, así que acepté la invitación de Ryota ¿Tienes algún problema con eso?
—No, para nada.
Entonces, ¿A dónde iremos?
La interacción entre esos dos es la misma de siempre, por lo cual puedo tranquilizarme un poco, aunque Shigeru no parece tan relajado como aparenta.
—¿Qué tal les parece el mismo lugar de siempre?
—Ah.
Sí, está bien.
—Para mí no hay problema.
Aceptando la propuesta del rubio, los tres nos encaminamos en dirección del restaurante de comida rápida que frecuentamos Shigeru y yo.
Acompañados no solo por los colores anaranjados del atardecer, sino que también por cierta capa de tensión, que estoy seguro de que el propio Minato puede notar.
—Y bueno, querías hablar de algo conmigo, ¿no es así Ryota?
—Así es… Primero que nada, quería disculparme por lo del otro día.
Haberte preguntado de esa forma sobre un tema que es delicado para ti, no fue lo mejor.
Lo lamento.
El joven de cabello azabache abrió sus ojos momentáneamente con sorpresa y después prosiguió a enseñarme una amable sonrisa.
—¿Con qué era eso?
No tienes que disculparte, Ryota, sé que no lo hacías con mala intención, además yo fui el que reaccionó de una manera agresiva.
Tú confías en mí, ¿no es así?
Por ello, debería saber que no me acusarías de esas cosas.
Ni siquiera Ishida lo haría.
Su mirada aguda se encontró con los fríos ojos de Shigeru y este dio una pequeña sonrisa.
—Puedes ser alguien molesto, altanero y quizás un poco manipulador, pero hasta yo sé que no serías capaz de cometer un crimen grave como ese.
Él apretó su puño con esa última afirmación, de seguro está dudoso e intranquilo sobre lo que acaba de decir.
Mientras que yo… ¿Realmente puedo decir que confió en Minato?
—Me alegra escucharlo.
Pero bueno, ¿eso era lo que te estaba molestando, Ryota?
—Eh… En realidad, hay algo más que quisiera preguntarte.
¿Cómo ha estado tu brazo?
—… Minato guardó silencio, sin inmutarse aparentemente, aunque noté cómo miró de reojo a Shigeru y después levantó su brazo vendado para enseñármelo.
—¿Puedo decir que ha mejorado?
Aunque eso es una mentira y una verdad al mismo tiempo.
Me sigue doliendo en algunas ocasiones a pesar de que ya soy casi capaz de utilizarlo como un brazo normal.
Cerró su puño y lo abrió unas cuantas veces para demostrar sus palabras.
Aunque en realidad parecía como si no sintiera ni una pizca de malestar al moverlo.
—Entonces, ¿puedes decir que ya estás casi recuperado?
Shigeru se detuvo en la esquina de una calle ausente de personas a esta hora del día.
Minato lo observó con algo de confusión debido a esto más que a la pregunta que acababa de hacer.
Parece que mi amigo se está volviendo impaciente, aunque no es ningún problema.
Que las cosas vayan más rápido no afecta a lo que acordamos justo después de almorzar.
—¿Qué?
Es un atajo Cerca de este lugar… Fue donde Kazumi y Satou debieron haber tenido su charla.
Seguí a mi amigo y con esto, el otro chico continuó caminando con nosotros.
—¿Y bueno, Tanaka?
—¿Qué pasa, Ishida?
Mi cuerpo se entumecía con cada paso que daba, al mismo tiempo que el ambiente se volvía cada vez más tenso.
—¿Tu brazo ya está casi sanado?
Minato giró su cabeza para observar a Shigeru.
Su expresión con una sonrisa burlesca mostraba que para él era como si estuviera hablando con una criatura sumamente estúpida.
—Ishida… Hay cosas que nunca volverán sin importar que cambies y cuánto tiempo esperes.
Shigeru frunció el ceño, pero se giró a verme y notó cómo negué ligeramente con la cabeza.
Entonces respiró hondo y se tranquilizó, mientras sumergió su mano en su bolsillo.
—Vamos, no tienes que ponerte así.
Solamente te estoy diciendo una realidad.
—No, está bien.
No estoy buscando una pelea ni nada parecido, simplemente tengo curiosidad en qué tipo de lesión tienes.
Después de todo, ha pasado tanto tiempo y, según tú, no estás curado del todo, a pesar de que nos acabas de mostrar que parece estar relativamente bien.
—Bueno, solo es cuestión de tiempo, no volverá a ser lo de antes, pero no quedará como un pedazo de carne inútil.
—Hum ¿Y por qué no nos lo enseñas?
El rostro de Minato se tornó sombrío por un instante; sin embargo, rápidamente comenzó a reírse.
—¿Qué tonterías estás diciendo, Ishida?
¿Acaso el calor está comenzando a afectarte?
O bueno, realmente conociéndote, no debería sorprenderme que dijeras algo así.
Entre risas, el de cabello oscuro no pudo evitar soltar burlas para el rubio, no obstante, la persona frente a él se mantenía con una expresión seria y poco después sacó aquel trozo de vendaje que nos había traído hasta aquí.
—¿Hum?
—Solamente quiero ver cómo está tu brazo, Tanaka, nada más que eso.
¿Acaso, si lo haces, este se te infectará y se volverá un pedazo de carne inútil como dices?
Puede que no lo parezca, pero sé más de lesiones de lo que tú crees y sin importar cuán grave haya sido, llevarla la parte afectada vendada después de tanto tiempo no ayudará para nada a su recuperación, de hecho, es todo lo contrario.
—Conque es así, ¿eh?
Bueno, puede que los moretones que recibías en el club no necesitaran mucho esfuerzo para ser sanados, pero eso no te da el derecho a creer que eres algún tipo de fisioterapeuta.
Sobre todo, si no sabes qué fue lo que me sucedió y cómo terminó mi brazo.
Ambos comenzaron a alterarse de a poco y pude notar cómo Minato miraba de vez en cuando lo que tenía Shigeru en su mano.
Realmente no planeo intervenir de momento en lo que pueda suceder, a no ser que liberemos todas las sospechas que tenemos al respecto.
—Eso es lo que quiero saber, Tanaka.
Lo único que quiero son respuestas.
Shigeru levantó la venda frente a él.
—O ¿Puede que en realidad estés intentando ocultarnos algo?
—¿Algo como qué?
¿Por qué te importa tanto mi brazo?
Además, ¿qué rayos tienes ahí?
Apesta, deja de acercarlo tanto.
Esta es la decisión que nosotros tomamos, es algo sumamente irracional y estúpido, pero solo suponiendo que estemos completamente equivocados.
Y sinceramente, quisiera que eso fuera así.
—Me importa… Shigeru tomó una gran bocanada de aire y decidió posarse frente a Minato, decidido completamente a encararlo.
—Por todas las personas a las que has asesinado, por haber usado a Satou como carnada para atraerme y así poder hacerme lo mismo.
Dejándote poseer por ese monstruo en tu brazo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com