Blazing Limit - Capítulo 34
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34: Blazing Limit 34 – Un Encargo Personal 34: Blazing Limit 34 – Un Encargo Personal Pasaron unos días antes de que el grupo decidiera tomar otro encargo.
Eso sorprendió a todos los que lo presenciaron, no esperaban que volvieran después de enfrentarse al líder de la zona de encargos.
Pero por muchas quejas que tuvieran al respecto, si podían vencer al líder, ninguno de ellos podría detenerlos aunque quisieran, por lo que solo pudieron aguantar su frustración mientras el grupo aceptaba y entregaba encargos de forma contínua.
…
Al trabajar en los encargos, Domaze le enseñaba a Semxia sobre los puntos de presión mientras Chinne cazaba a sus anchas.
Las primeras veces le pareció difícil, pero mientras completaban encargos, la hada logró encontrar el punto de sueño y se dio cuenta de que sus manos ya no temblaban cuanto trataba de presionar el punto de muerte con la ayuda del espíritu.
Aceptaban encargos de todo tipo de salvajes, Bestias, Humanoides, Demonios e incluso hubo una solicitud para cazar un Ángel salvaje.
Todo cuidando la cantidad cazada para no excederse con sus grupos y afectar el ecosistema.
Semxia rápidamente empezaba a acostumbrarse a utilizar las agujas para apuntar al punto de sueño de las diferentes Razas e incluso logró dormir un salvaje que aún estaba libre.
Así, mientras continuaban completando encargos y lo aprovechaban para entrenar, habían pasado tres semanas en esta ciudad.
Hoy, nuevamente se dirigían al bar para recoger un encargo y Semxia esperaba finalmente ser capaz de sentir el punto de muerte por si misma.
Pero al entrar en el bar, vieron una figura bloqueándoles el paso.
“Me gustaría hablar con ustedes.
¿Pueden acompañarme a mi oficina?” Era Yacora, el líder de la zona de encargos, quien parecía haber envejecido bastante desde la última vez que lo vieron.
La gente que estaba presente tenía curiosidad por la presencia del líder a esta hora, pero al verlo enfrentar a aquel grupo perdieron inmediatamente el interés.
Ya había perdido una vez frente a todos, por lo que no creían que se atrevería a pelear contra el espíritu nuevamente.
Tampoco creían que esa petición llevaría a nada, ya que había perdido, el grupo no tendría necesariamente que acceder a su petición.
[Que sea rápido] Pero para sorpresa de todos los presentes, Domaze aceptó y siguió a Yacora a su oficina, donde les ofreció asiento.
El espíritu se sentó e inmediatamente Chinne y Semxia se sentaron en sus piernas.
Claramente había sillas disponibles para todos, pero ellas demostraron tener sus preferencias.
Chinne decidió parecer imponente, cruzando sus brazos mientras se apoyaba en el espíritu de forma relajada, instando al viejo escamado a que hable.
Semxia parecía haberse dado cuenta de lo vergonzoso que era hacer una demostración de afecto en frente de otros, pero no tenía intenciones de moverse, por lo que se quedó quieta mientras trataba de parecer invisible.
Yacora nunca había visto una situación como esta, pero tenía algo importante que decir, así que decidió ignorarlo en la medida de lo posible.
“Siento mucho mis acciones de hace unas semanas y estoy arrepentido” Se postró en el suelo para poder disculparse, esperando ser perdonado por la otra parte.
Al despertarse tras el duelo hizo dos cosas.
Lo primero que hizo fue reunir información sobre la verdadera razón por la que estaban peleando, tal y como prometió.
Lo segundo fue buscar el origen del grupo para posiblemente ganarse su favor.
No pudo descubrir mucho, ya que nadie podía entablar conversación con ellos a excepción de Alanda, quien no parecía querer compartir lo poco que sabía debido a que le parecía una injusticia lo que había sucedido con todo el tema del duelo.
Solo había averiguado que llegaron hace unas cuantas semanas y no mucho más.
A veces comían en restaurantes caros, otras veces pedían comida callejera e incluso solían acampar fuera de la ciudad de vez en cuando.
Nada de lo que podía aprender le era útil, solamente eran lugares donde solían comer o donde se alojaban.
No podía aprender nada sobre ellos de todo esto.
Había pasado tanto tiempo investigándolos que se le olvidó haber aceptado su derrota.
Por eso se encontraba en esta situación en este momento.
Probablemente no era lo que esperaba el grupo que tenía en frente, pero tampoco podría pedir un favor si no limpiaba su honor primero.
“Está bien, aceptamos tu disculpa.
¿Eso era todo, o hay algo más que quieras decir?” Chinne fue la que respondió en lugar de Domaze mientras actuaba de una forma arrogante.
A Yacora no le pareció correcto que ella respondiera y decidió preguntarle al espíritu directamente, pero este le dio una mirada, diciendo que estaba de acuerdo con lo que ella decía, por lo que volvió a la misma postura anterior.
“Es cierto.
Aparte de disculparme, esperaba que nos hicieran un pequeño favor” El líder de la zona de encargos esperó hasta que le pidieran detalles y procedió a explicar la situación.
Rápidamente les contó como también había investigado al grupo de Viamilafs que les habían causado problemas después de haberse despertado.
Eran un grupo que creció gracias a esta zona de encargos, por lo que Yacora los tenía en alta estima y por eso confió en su palabra más que en la de este nuevo grupo que apenas estaba empezando.
Tenía especial confianza hacia Malqar, el líder de ese grupo, debido a que lo conocía personalmente desde hace bastante tiempo.
Fue una sorpresa terrible haber descubierto como se habían convertido en prácticamente una banda criminal que se aprovechaba de los novatos para aumentar sus ingresos.
A todos los miembros se les fue prohibido aceptar más encargos en las zonas de encargos de toda la ciudad y varios pueblos cercanos.
No podía estar sino agradecido con Domaze por ayudar a detenerlos.
Pero había un problema.
El mismo Malqar ya había aceptado un encargo en un pueblo cerca de la costa para reclutar a un herrero que ayudaría a la expansión de la ciudad y la mejora de la seguridad para los entes que realizaban encargos en esta.
“Debido a eso, por favor tomen su lugar y completen este encargo, se los pido” Probablemente no podría postrarse más, pero Yacora tenía intención de ceder en casi cualquier demanda que pudieran tener estas personas al frente suyo.
“¿Por qué no lo haces tu?” Semxia ahora parecía más relajada que antes, pero aún estaba poniendo atención, por lo que no pudo evitar preguntar.
“Como líder de la zona de encargos, no puedo abandonarla a menos que sea una emergencia, además, los requisitos del encargo son que es necesario un ente con el Elemento Luz y que ningúno de los involucrados en el encargo tenga un Rango superior al Reino Marcial” “¿Cuál es la recompensa por completar el encargo?” Dijo Chinne tras escuchar las condiciones, entrecruzando sus piernas, tomando una postura que parecía muy incómoda desde el punto de vista del líder de la zona de encargos.
“10 monedas rojas al aceptar el encargo y otras 10 al completarlo” Yacora tuvo que guardarse sus pensamientos y respondió con honestidad la pregunta de la vampiro.
“Considerando las condiciones, no parece mucha remuneración.
¿Qué opinas?” Chinne se quejó por lo poco que ofrecían y se giró a Domaze, quien parecía pensativo ante lo que ofrecían.
(¿No es mucha remuneración?
Eso solo es para ustedes, que de alguna forma siguen cazando salvajes en enormes cantidades y que incluso llegan a ser entes.
Para cualquier otro esto sería una fortuna) Yacora se quejaba interiormente mientras parecía sereno en el exterior y esperaba la respuesta del espíritu.
[Hmm.
Creo que es una buena idea, pero agregaré una condición más] “¿Qué sería?” Casi saltaba de alegría por la confirmación del espíritu, pero siguió calmado, esperando que su condición no los deje en bancarrota.
[Cuando completemos el encargo, haremos un par de pedidos a aquel herrero.
Los cuales pagarán ustedes] Domaze declaró su deseo, que al líder le pareció algo caro, ya que la habilidad del artesano indica su precio, y el herrero que buscaban era de los mejores conocidos con capacidad de crear cosas útiles para aquellos por debajo del Rango Verdad.
“Está bien, nuestra zona de encargos pagará por sus pedidos” Lamentablemente este grupo era su única opción actualmente para completar este encargo y por lo que pudo observar, no se creía capaz de convencerlos de bajar el precio.
Pero todo se podrá arreglar mientras lograrán reclutar al herrero, serán capaces de recuperar el coste en poco tiempo e incluso si fallan en reclutarlo, solo perderían 10 monedas rojas aparte de ganar una mano alta en otra posible negociación.
“Muchas gracias por aceptar este encargo.
Hemos preparado un carruaje que partirá dentro de una semana y serán acompañados por uno de nuestros miembros, así que prepárense para entonces, por favor” A Yacora le alegraba muchísimo que hubieran aceptado el encargo debido a su falta de personal adecuado.
En realidad, no importaba mucho lo que pidieran mientras fueran capaces de persuadir al herero de venir a esta ciudad.
Todo valdría la pena mientras lo logren.
Sin más que decir, ambas partes se despidieron y, aunque con un poco de renuencia por parte de un par que se había acomodado demasiado, el grupo salió por donde vino.
…
“¿Qué es lo que le pedirás al herrero como para aceptar así sin más el encargo?” Ya fuera de la zona de encargos y dirigiéndose a la posada, ya que tomó bastante tiempo la conversación, Chinne hizo la pregunta que le molestaba.
[Estaba pensando que ya era hora de conseguirle a Semxia unas agujas adecuadas] Dijo Domaze de forma calmada.
“¿Eh?
¡Gracias!” Semxia estaba feliz por el gesto, aunque no se consideraba lo suficientemente capaz como para merecer algo así aún.
No pudo soportarlo, así que abrazó a Domaze sin importarle que hubiera gente al rededor esta vez.
“¿Y la otra cosa?” A Chinne le alegraba ver que Semxia ya no temía en revelar sus sentimientos como antes y mientras pensaba eso, hizo su pregunta.
[Veremos] “¿A qué te refieres con veremos?” La hada, pareciendo haber recuperado su sentido de la vergüenza, se soltó de Domaze para preguntar, ¿De qué servía haber acordado dos encargos si no sabía cuál iba a ser el segundo?
[Estoy pensando en enseñarle un truco a Chinne.
Si funciona como espero, necesitaremos cierto artículo para nuestro viaje, pero quien sabe, tal vez superes mis expectativas otra vez] “¿Un nuevo truco?
¿Qué es?
¿Me lo vas a enseñar pronto?” A Chinne le brillaban los ojos mientras daba vueltas alrededor del espíritu, tratando de que le cuente cual era el truco del que hablaba.
[No tan rápido.
Primero esperemos a que Semxia sea capaz de encontrar el punto de muerte por su cuenta.
Luego te enseñaré el truco] Domaze empezó a acariciar la cabeza para que detuviera su hiperactividad y así calmar un poco su emoción.
Al escuchar las condiciones, la vampiro miró a Semxia con bastantes expectativas, esperando que ella pudiera lograr encontrar el punto de muerte en el siguiente segundo.
Esa mirada le dio a la hada un peso aún mayor al que ya sentía, pero también aumentó su motivación para no retrasar a los demás.
‘Si yo aprendiera a encontrar el punto de muerte antes que Semxia, ¿Me enseñarías?’ Era un pensamiento que apareció en la mente de Chinne, pero no lo diría en voz alta.
No tenía interés en aprender a encontrar los puntos de presión y proponer ese tipo de idea sería una falta de respeto hacia su amiga, que estaba dando todo de si para aprenderlo.
No le importaba esperar un poco más.
De todas formas, no es como si su esposo no le fuera a enseñar nunca ese truco, tampoco es que fuera realmente necesario, Domaze solo lo mencionó por si ella llegaba a superar sus expectativas y ya no fuera necesario el artículo que le iban a pedir al herrero, fuera lo que fuera.
También confiaba en que Semxia podría lograr aprender el último paso de su técnica con los puntos de presión antes de partir.
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