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Blazing Limit - Capítulo 52

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Capítulo 52: Blazing Limit 51 – Ayuda del Pasado

Al ver la reacción de Gamran, Semxia empezó a preocuparse.

Todo se estaba volviendo demasiado preocupante de pronto.

El que Chinne se desmayara, la furia descontrolada de Domaze, que llamara al ser más peligroso que podrían encontrar para que viniera directo a este lugar.

También estaba el hecho de que su esposo la estaba viendo directamente muy de cerca.

La hacía sentir aún más nerviosa en otro sentido, no pensaba que estuviera mal o que necesitara permiso, pero tal vez sería mejor considerar el tiempo y lugar antes de hacer algo escandaloso.

“Sostendré a Chinne desde ahora. No deberías hacer mucho esfuerzo” Antes de que Semxia empezara a tener pensamientos salvajes, Domaze sostuvo a Chinne, quitándole un peso de encima, pero no entendía por qué lo hizo de pronto. O sea, era obvio que no la sostendría demasiado tiempo, ya que él sabía más sobre su condición, pero aun así le pareció extraña la forma en la que lo hizo.

“¿Me vas a decir que es lo que pasa con Chinne?” No buscaría respuestas inmediatas sobre el extraño sentimiento que tenía, pero seguía preocupada por su amiga. No pudo evitarlo.

“En el camino. Primero debo asegurar el transporte”

“¿Transporte?” Semxia miró a todos lados con duda, pensando en lo que iba a utilizar como transporte y donde irían.

Pudo observar a los gigantes reunidos, tratando sus heridas entre sí y hablando de la situación en la que se encontraban.

El equipo de la ciudad no era muy diferente, de hecho, podría ser peor para ellos, ya que la líder de la caravana gigante estaba en camino y no creían ser capaces de evitar esta calamidad.

El alcalde de la ciudad seguía desmayado, por lo que la sensación de perdición inminente era aún peor.

“¿De qué transporte habla-” Quería seguir preguntando, pero de pronto la tierra empezó a temblar.

Empezó a sonar un estruendo constante que se hacía más fuerte con el tiempo al igual que los temblores.

En poco tiempo, parecía que el aire mismo empezaba a temblar, causando gran terror entre los presentes.

“Está llegando” Especialmente en los gigantes.

Una figura se pudo observar a la distancia, la cual solo crecía más y más mientras se acercaba.

“¿¡QUIÉN MATÓ A MI NIETO!?” Finalmente, la figura que era 10 veces más alta que la persona común se detuvo frente al grupo de los gigantes, exigiendo respuestas inmediatas.

Era una mujer de cabello esmeralda y piel grisácea, con músculos tonificados y una ropa con cierta apariencia general, distanciándose de las ropas andrajosas de los otros gigantes, que en este punto podrían considerarse harapos.

Además. Era Rango Verdad

Esta era Giganira, la líder de la caravana gigante y matriarca de la Raza gigante proveniente del Continente Astral.

…

“…”

“…”

“…”

“…”

Ninguno de los cuatro gigantes restantes dio una respuesta inmediata debido a lo miedo que sentían por su propia abuela y lo intimidados que se sintieron por la fuerza del espíritu.

Al ver esa fuerza, sintieron un miedo casi tan grande como el que sentían por Giganira. Estaban aterrados por la sola idea de que aquel individuo tuviera una fuerza igual o incluso superior a la de ella, por lo que no supieron cómo responder.

Pero una sola mueca de molestia por parte de Giganira fue suficiente para que el miedo hacía ella se volviera mayor.

“F-fue él, abuela. Él mató a Garinqui y casi nos mata a todos también” El mayor de todos, quien peleó contra Yacora y fue amenazado por Domaze, señaló al espíritu, pensando que por fin sería vengado ya que su hermano no había hecho nada para ayudarlo.

Claramente olvidó que, si no fuera por Gamran, él tampoco hubiera sobrevivido a ser incinerado de igual manera que su hermano menor.

Gamran lo miró con duda al escuchar como agregó sucesos que nunca pasaron, pensando que era deshonroso para su Raza mentir así. A su propia abuela más que nada.

El gigante se dio cuenta de esa mirada y le sonrió de manera despectiva. No le importaba mientras el sujeto que lo hirió pagara el precio.

Pensó ‘Si tanto te importa nuestro honor, ¿Por qué no le dices que añadí información falsa?’

Gamran entendió lo que quería decir con esa mirada, pero tampoco diría nada. No solo nada cambiaría si dijera algo. En realidad, no era de su incumbencia si les pasara algo, por mucho que le agradara la vampiro, las reglas eran las reglas y, como mataron a uno de los suyos, tenían que sufrir el castigo correspondiente.

Por mucho que no le gustara la destrucción de las poblaciones, su abuela, como la más fuerte, escribía las reglas y él las cumpliría.

“¿Fuiste tú el que mató a mi nieto y casi acaba con los demás?” Giganira dejó al grupo de gigantes y fue en la dirección que habían apuntado, ahí pudo ver al espíritu, quien seguía sosteniendo a Chinne, negándose a soltarla.

Domaze era tan pequeño en contraste a la enorme altura de la matriarca gigante, pero era sorprendente que no parecía para nada intimidado ni por la diferencia de tamaño ni la forma en la que mostraba su aura como un Rango Verdad.

La otra mujer a su lado temblaba de miedo por su presencia y no parecía ser capaz de mantenerse de pie sin apoyarse en su esposo.

También le pareció sorprendente, al menos en comparación a los otros que ni siquiera se atrevían a acercarse debido a su presencia.

El espíritu le dio una buena impresión, pero no por eso perdonaría a aquel que atacó a su familia, además de que su silencio la empezaba a molestar.

Le pondría una prueba. Si sobrevivía, sería perdonado, aunque sería difícil si protegía a esas dos junto a él.

[Gravedad-

[¡Silencio!] Giganira intentó utilizar una Ley, un poder exclusivo de los Rango Verdad en adelante.

Pero por alguna razón, fue negado.

Una palabra, más parecido a un grito del espíritu que se transmitió a través de la energía interrumpió su Fórmula, dejándola totalmente fuera de sí.

No solo ella. Los gigantes que lograron observar la situación estaban igual de incrédulos.

Por no hablar de interrumpir una Fórmula que utilizaba una Ley, nunca habían escuchado acerca de interrumpir una Fórmula como algo posible.

Eso solo hizo que su miedo hacia el espíritu se elevara en grandes niveles.

Los menores, que estaban en Rango Marcial, pensaron que tal vez fue un error venir a este lugar.

Giganira, por su parte, no solo estaba sorprendida. Ver algo como esto desembocó recuerdos en su mente, haciéndole pensar que tal vez estaba cerca de su objetivo al iniciar la caravana gigante.

“Tu. ¿Cuál es tu relación con…?” La matriarca gigante estaba por hacerle una pregunta al espíritu.

“¿Eh?” Pero, por alguna razón, no podía recordar el nombre de la persona que buscaba.

“Mi nombre es Domaze” El espíritu respondió con una expresión sombría, pareciendo que sabía de lo que hablaba, pero por alguna razón le dijo su nombre, dejándola confundida.

Al ver la expresión confundida en el rostro de Giganira, Domaze suspiró, como si estuviera decepcionado.

“No hay tiempo. Llévanos al Imperio” Parecía que no quería esperar más, así que mencionó su deseo ante la matriarca gigante, quien solo quedó más confundida con la petición.

¿Como se atrevía…

“¿¡Cómo te atreves!? ¡Alimaña! ¿Crees que nuestra abuela es un vehículo que puedes usar a tu antojo?” Exclamó el mayor de los gigantes, quien aún sufría de las quemaduras anteriores.

Ese grito contenía también parte de los pensamientos de Giganira. Incluso si tenía una relación con ‘Esa’ persona, no permitiría que alguien más la trate así. Al menos hasta descubrir la verdad.

Por eso no detuvo a su nieto de dirigirse en dirección al espíritu, para probar lo que sabía sobre ‘Esa’ persona.

[Llamas = Llamarada] [Llamas + Llamas = Boca de Dragón] Antes de que el gigante pudiera acercarse más, una potente Llamarada se formó en frente del espíritu y al viajar se convirtió en algo parecido a una enorme boca que se tragó al gigante por completo, sin dejar ni siquiera una ceniza al desaparecer.

Al ver esa escena, el rostro de Giganira se cubrió en sudor.

“¿D-doble Fórmula?” Sabía el significado de lo que había visto.

Una habilidad que no podía ser aprendida por nadie en esta Luna, incluso en otros Mundos, que solo una persona podía realizar.

De pronto, todo se hizo claro.

Era demasiado obvio ahora que lo pensaba. Llamarla directamente, darle ordenes sin preocuparse por lo que los demás pensaran, eliminar a quien lo amenazara sin dudarlo y actuar como si nada pasara.

Su cuerpo empezó a temblar al descubrir la verdad.

El terror se apoderó de ella.

No solo había permitido que su nieto amenazara a la persona más poderosa de esta Luna. Ella misma lo había atacado junto a las personas que protegía.

Incluso teniendo dudas al respecto, había cometido un error tremendo al pensar que aquel que tenía enfrente solo tenía cierta relación con ‘Esa’ persona en lugar de pensar en que sería él directamente.

En una situación como esta, solo había una cosa que podía hacer.

“¡E-esta subordinada se disculpa por su ofensa!” Se postró en el piso para suplicar, haciendo que el suelo temblara más que en el momento en que Gamran fue derrotado.

Nadie podía creer lo que estaban presenciando.

No solo los que observaban a la distancia, quienes anteriormente temían por la destrucción de su ciudad.

Los gigantes nunca habían visto a su abuela temblar de esa forma, incluso cuando anteriormente tuvo la mayor furia que habían presenciado.

¿Y estaba… temblando de miedo?

Definitivamente pensaban que se habían equivocados al invadir esta ciudad.

“Llévanos al imperio”

“E-esta subordinada obedece” Con una voz baja, Giganira colocó a Domaze y su familia en su hombro, luego empezó a correr en la dirección en la que vino sin decir nada más.

…

Nuevamente, todos se quedaron atónitos.

Los miembros de la ciudad quedaron confundidos y no sabían si esperar otro ataque o celebrar la victoria al ver como los otros gigantes se habían quedado en su lugar.

[Gamran]

[A-abuela. ¿Qué sucedió? ¿Por qué te hiciste llamar subordinada de ese tipo?] El gigante quien recibió el mensaje empezó a hacer preguntas, ya que aún no entendía lo que sucedió.

[Necesito que busquen a todos los demás miembros de la caravana gigante y les digan que regresen. Hemos completado nuestro objetivo] Lamentablemente, no solo no respondió su pregunta, sino que más fueron añadidas.

No entendía por qué esa persona tenía algo que ver con su objetivo.

[Además, no te sientas mal por perder. No había forma de que ganaran contra él en primer lugar]

[¿A qué te refieres?] Más o menos entendió a lo que se refería, ya que no sentía que pudiera haber ganado de ninguna forma, pero ¿Incluso su abuela se sentía así?

[¿Alguna vez has pensado en ganar al tener un duelo con tu tía?]

[N-no]

[Es lo mismo]

Tras ese último mensaje, Giganira no volvió a responder, dejándolo con aún más dudas que antes.

Después de todo, su tía era un Rango Noble.

¿Cómo iba a ser lo mismo?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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