Blazing Limit - Capítulo 57
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Capítulo 57: Blazing Limit 56 – El Bebé de Semxia
La emperatriz había evitado que Domaze cayera desde la lejanía utilizando aquel grupo de Luz y se había acercado antes de que todos lo notaran.
Lo sostuvo cuando el grupo de Luz desapareció y lo bajó suavemente mientras evitaba tocar al embrión ubicado en su hombro hasta que su cuerpo pudo mantenerse firme en el suelo.
Todos en la sala se habían quedado callados. Al haberse desmayado el doctor quien daba las órdenes, aquellos que no habían recibido instrucciones no sabían si aún necesitaban hacer algo y quienes estaban acompañando a Semxia no estarían seguros de como enfrentar una situación inesperada.
“Tomaré el mando desde ahora” Fue lo que dijo la emperatriz tras dejar al espíritu en el suelo y empezó a dar instrucciones.
Lo primero fue enviar a aquellos involucrados con el parto de Chinne, junto a los boticarios y alquimistas a descansar, ya que habían terminado su trabajo y no se necesitaría su ayuda nuevamente en esta situación
Mantuvo a algunos sirvientes junto a la vampiro para que revisaran su estado y no tuviera contratiempos para lograr su avance.
Luego llamó al guardia que la acompañaba para tomar su lugar al vigilar a Chinne y fue en dirección a donde estaban atendiendo a Semxia para analizar las últimas instrucciones que dio el espíritu con respecto a ella.
El guardia de la emperatriz obedeció sin dudar, aunque le diera curiosidad la situación extraña, no tenía las agallas para preguntar la razón.
El guardia de la princesa se había sorprendido por el repentino actuar de la emperatriz sin señal alguna.
La princesa estaba mirando su propia mano, como si pensara en lo que estuvo a punto de hacer sin darse cuenta ella misma.
(¿Qué estuve por hacer…? … ¿Quise ayudarlo? ¿Yo?) La princesa nunca había actuado por el bien de alguien más, sorprendiéndose por su inconsciente actuar, además del sentimiento que le provocaba mirar a esa persona. Era la primera vez que la princesa se sentía de esa manera hacia alguien más, por lo que le dio cierta curiosidad descubrir la razón.
Se acercó al espíritu cuando la emperatriz no estaba viendo y se agachó para observarlo de cerca.
Su vista se había fijado en el cabelló oscuro como el carbón, el cual cubría su rostro.
Anteriormente no pudo observarlo bien debido a como se había perdido en sus pensamientos al verlo por primera vez.
Acercó su mano para poder mover el cabello y…
“¡Está prohibido tocarlo!” El grito de la emperatriz la despertó de su inmersión y permitió a la princesa detenerse de haber actuado inconscientemente otra vez.
Nuevamente miró su mano mientras pensaba en su razonamiento.
Era un comportamiento absurdo que no cuadraba con la forma en la que actuaba e incluso ella misma no entendía la razón, por lo que volvió obedientemente junto al muro para seguir observando y poder pensar en la razón por la que actuaba de esa manera.
Su guardia personal también estaba sorprendido al verla actuar así, pero conocía lo suficiente su propio estatus para darse cuenta de que no tenía nada que ver con él mismo, por lo que se calló cualquier tipo de pregunta que tuviera.
Al menos si quisiera seguir con vida.
Por otra parte, la emperatriz ya había comprendido la situación de Semxia, dándose cuenta de que no tenía mucho que hacer si la nodriza y los sirvientes seguían correctamente las instrucciones, por lo que solo debían esperar a que empiece a dar a luz.
La emperatriz observó el bello rostro de Semxia; delgado y de un color azulado, cejas gruesas que se hacían delgadas en las puntas y unos grandes ojos llenos de compasión, junto a la marca de las dos gotas invertidas a su lado izquierdo que estaba a punto de completarse, solo la hacía ver aún más atractiva.
Semxia también estaba observando a la belleza alta que tenía enfrente, cuyo largo cabello parecía alborotarse de no ser por la diadema que lo sostenía en su cabeza.
Aquel cabello casi alborotado no era suficiente para cubrir su serio rostro, cuyos ojos delgados y serios, junto a sus afiladas cejas mostraban una expresión que parecía juzgarla.
Gracias a esa mirada, la hada no pudo evitar pensar en la relación que tenía esta persona con su esposo.
¿Tal vez era la persona de la que hablaba Giganira?
Pudo ver como se preocupaba por Domaze, viendo como lo había cuidado en cuanto cayó, por lo que no había duda de que lo tenía en alta estima.
Ciertamente parecía que tuvieron una relación cercana un de las vidas anteriores del espíritu, por lo que tenía bastante curiosidad al respecto.
Una lágrima de color azul plateado salió del ojo izquierdo de Semxia.
“¿Eh?” Estaba demasiado enfocada en sus pensamientos en ese momento que ni siquiera pensó en la razón por la que esa lágrima había salido, así que de forma instintiva intentó limpiarla pensando que solo era su sentimentalismo.
“¡No te atrevas!” Por suerte, la emperatriz evitó que cometiera un error al tomar su brazo, evitando que la liberación de energía sea interrumpida.
“¡Nodriza! La cubeta” Al mismo tiempo, ordenó a la nodriza acercar la cubeta para que estuviera por debajo del rostro de Semxia, el cual también había sido sujetado por la emperatriz.
Semxia se había dado cuenta de su error, por lo que dejó de pensar en cosas inútiles y se quedó quieta en su lugar.
“Traga esto” Al ver eso, la emperatriz también se lo tomó en serio y le dio una de las píldoras de recuperación de energía que recibió de un sirviente.
Semxia pudo sentir como su energía aumento a montones en cuanto tragó la píldora y pronto sus lágrimas empezaron a aparecer en mayor cantidad y a caer más rápido.
“Ahora, necesito que cierres tu otro ojo y el que está lagrimeando no lo cierres por ningún motivo. ¿Ya está listo el proceso del líquido de Agua?” La hada hizo caso inmediatamente mientras la emperatriz daba las siguientes instrucciones.
“Aquí emperatriz. Ya está listo” Al oír las palabras de la emperatriz, se acercó el sirviente que estaba sosteniendo un líquido azul utilizando su propia Agua.
“¡Entonces, empieza! Recuerda, no parpadees” La emperatriz dio las instrucciones al sirviente mientras advertía a Semxia.
El sirviente empezó a reunir el líquido azul en el ojo de Semxia, haciendo que se sintiera realmente incomoda por la extraña sensación, pero logró contenerse y no cerró el ojo que liberaba las lágrimas.
El proceso se realizó de forma perfecta, ya que la vida de Semxia no estaba en peligro, no era realmente necesario todo este complicado proceso, pero la emperatriz sabía que el espíritu no deseaba ver ningún tipo de error, así que decidió continuar con las precauciones que había preparado.
Pronto, lo único que se podía escuchar era el sonido de las lágrimas cayendo en la cubeta mientras la marca en el rostro de Semxia desaparecía poco a poco.
En cuanto la marca desapareció, cayó la última lágrima, formando un líquido azul plateado que llenaba la cubeta y la hada sintió un enorme cansancio de pronto, a lo cual la emperatriz respondió dándole la última píldora de recuperación de energía.
Semxia no dudó y la tomó, sintiendo una relajación que colisionó con su cansancio anterior, por no pudiendo evitar caer dormida ante la repentina fatiga.
“Pueden retirarse” Al ver eso, la emperatriz sostuvo la cubeta llena con el líquido azul plateado y le ordenó a todos los presentes que se retiraran.
Los sirvientes, la nodriza, los boticarios y los alquimistas obedecieron, limpiando en la medida de lo posible mientras hablaban de lo sucedido en su salida.
“Dije. TODOS” Tres personas no se habían ido de la habitación. La princesa y los dos guardias, por lo que ordenó una vez más.
“…” El guardia de la emperatriz quiso objetar, pero al ver su mirada, supo inmediatamente que no lograría nada, así que fue a la salida para poder escoltar a la princesa y su guardia.
La princesa no dijo nada. Era realmente extraño para ella estar tan callada, pero un momento después, tras darle una mirada al espíritu que aún estaba en el suelo, obedeció y fue escoltada junto a su guardia fuera de la habitación.
“…” Cuando ya no hubo nadie en la habitación más que la emperatriz y los otros tres, llevó la cubeta junto al desmayado Domaze y colocó su mano derecha dentro de la cubeta.
Sucedió lo mismo que con la energía expulsada de Chhinne. El líquido azul plateado se colgó del brazo del espíritu y, a diferencia del hijo de Chinne que se colgó entre su hombro izquierdo y su cuello, el hijo de Semxia se dirigió a la espalda del espíritu, absorbiendo la energía en su camisa y formando una pequeña figura Humanoide que parecía recostado en la espalda del espíritu.
El pequeño era el hijo de Semxia y Domaze, empezando el proceso de gestación externa.
La emperatriz vio eso y simplemente sonrió.
(Así que ahora tienes hijos) Se agacho para estar cerca del espíritu.
(Serás un padre grandioso) Se mantuvo en esa posición por un tiempo, mientras lo observaba.
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