Bleach:detective - Capítulo 38
- Inicio
- Todas las novelas
- Bleach:detective
- Capítulo 38 - 38 CAPÍTULO 39 REGRESO Y PRUEBAS ARROGANTES
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
38: CAPÍTULO 39: REGRESO Y PRUEBAS ARROGANTES 38: CAPÍTULO 39: REGRESO Y PRUEBAS ARROGANTES CAPÍTULO 39: REGRESO Y PRUEBAS ARROGANTES Karakura, principios de septiembre.
La llegada de los hollows fue registrada por los sensores de León como dos puntas de lanza espiritual perforando la realidad: una firma bestial y arrogante (Yammy), otra fría y vacía como el espacio interestelar (Ulquiorra).
Se materializaron en un distrito industrial abandonado, buscando deliberadamente la firma de Ichigo.
León activó su red de drones pasivos —nueve unidades del tamaño de abejas, con capas de camuflaje espiritual y supresión de firma mejorada— y los desplegó en un perímetro de 500 metros.
Él observaría desde 1.2 kilómetros de distancia, a través de una conexión encriptada.
La confrontación.
Ichigo llegó solo, impulsivo como siempre, su Bankai ya activado —una capa negra rasgada, la espada larga y delgada— pero algo en su energía titilaba, inconsistente.
El conflicto interno, la duda sobre su Hollow interior, lo debilitaba.
No estaba al 100%.
Yammy no esperó, Cargó con un gruñido, su puño impactando contra la hoja de Ichigo.
El shockwave rompió ventanas a medio kilómetro.
Ichigo resistió, pero sus pies cavaron surcos en el asfalto.
Su Bankai, que antes cortaba montañas, ahora apenas contenía la fuerza bruta del Espada.
“¡¿Esto es todo lo que tienes?!”, rugió Yammy, empujando.
“¡Aizen-sama sobrestimó tu pestilencia!” Ichigo gritó, impulsando más energía, pero era desigual.
Ulquiorra observaba, de pie, sin pestañear, analizando cada movimiento.
Su mirada no estaba solo en Ichigo, sino en el entorno, en las corrientes de Reishi, en lo invisible.
Fue entonces cuando Orihime llegó, seguida de Chad.
Ella gritó el nombre de Ichigo y, sin pensarlo, invocó sus Shun Shun Rikka.
“¡Santen Kesshun!”, exclamó, y un escudo dorado se interpuso entre Yammy e Ichigo, absorbiendo el siguiente golpe con un sonido cristalino.
Ulquiorra inclinó la cabeza, un milímetro.
Sus ojos esmeralda se fijaron en Orihime.
“Rechazo de fenómenos”, murmuró, su voz captada por los micrófonos ultrasensibles de los drones.
“Y ahora…” Orihime, viendo a Ichigo sangrar, extendió las manos.
“¡Sōten Kisshun!”, gritó.
Un resplandor cálido envolvió a Ichigo.
Las heridas en su torso comenzaron a cerrarse, la sangre retrocedió literalmente en el tiempo.
No era una curación; era una reversión del daño.
Ulquiorra dio un paso adelante.
“Negación del evento.
Interesante.
Muy interesante.” Su tono era plano, pero había un destello de genuina curiosidad científica en su vacío.
“Esa habilidad no pertenece a este mundo.” Yammy, impaciente, se lanzó hacia Orihime.
“¡Basta de trucos!” Pero antes de que llegara, dos cosas ocurrieron simultáneamente: Urahara Kisuke y Yoruichi aparecieron en un shunpo silencioso.
Urahara, con su sombrero y sonrisa tensa, golpeó el suelo con su bastón.
Un sello Kidō brilló bajo los pies de Yammy, ralentizándolo.
Yoruichi, en forma humana, se colocó entre Orihime y el Espada, su aura relampagueante.
Ulquiorra giró la cabeza bruscamente, no hacia Urahara, sino hacia un punto específico a 30 metros de altura, donde uno de los drones de León flotaba.
Sus ojos se estrecharon.
“Observadores… no-Shinigami.
Tecnología espiritual rudimentaria.
Recolectando datos.” Extendió un dedo.
Un Cero verde oscuro y perfectamente silencioso salió disparado, no hacia el drone, sino hacia el espacio exacto donde estaba, tan rápido que el drone ni siquiera registró el ataque antes de ser volatilizado.
León, en su puesto de control, vio cómo la señal de ese drone se apagaba abruptamente.
Ulquiorra había detectado y destruido una unidad con precisión milimétrica, a pesar de su camuflaje mejorado.
Un mensaje claro: te vemos, y eres insignificante, pero molesto.
Ulquiorra miró entonces a Urahara.
“Kisuke Urahara.
Ya eras una variable esperada.” Luego a Yoruichi.
“La diosa del relámpago.
También.” Su mirada volvió a Orihime, luego al herido pero aún de pie Ichigo.
“Los datos son suficientes.
El crecimiento de Kurosaki Ichigo es inestable.
Y ella… señaló a Orihime, …es una anomalía que Lord Aizen deseará examinar.” Yammy gruñó, deseando seguir la pelea, pero Ulquiorra levantó una mano.
Retirada, La presencia de estos dos eleva el riesgo de comprometer la misión más allá de lo permisible.
Con una frialdad absoluta, abrió un Garganta.
Pronto volveremos,Cuando lo hagamos, no será una prueba.
Será una cosecha.
Yammy escupió, pero obedeció.
Ambos Espada retrocedieron hacia la grieta oscura, que se cerró detrás de ellos, dejando un silencio cargado de ominosa promesa.
Secuelas y análisis.
Ichigo cayó de rodillas, no por las heridas (ya curadas por Orihime), sino por la frustración y la vergüenza.
Su Bankai no había sido suficiente.
Ni siquiera cerca.
Urahara y Yoruichi intercambiaron una mirada grave.
Vinieron a calibrar, dijo Urahara, su voz sin su habitual ligereza.
“Y encontraron exactamente lo que buscaban.” Yoruichi miró hacia donde Ulquiorra había destruido el drone.
Y también limpiaron los pajaritos que espiaban.
Alguien más está observando, y a los Arrancar no les gusta.
León, en su refugio, revisaba los datos de los ocho drones restantes.
Habían captado todo: El Cero de Ulquiorra: Energía Hollow purificada y comprimida a un nivel de eficiencia aterrador.
Análisis: Posibilidad de replicación imposible con tecnología actual.
Densidad energética: 300x superior a un Cero de Hollow Adjuchas.
Comportamiento de Ulquiorra: Patrones de observación similares a los suyos, pero con una ventaja abrumadora de poder.
Observador-clínico.
Interés principal: capacidades anómalas (Orihime).
Interés secundario: eliminación de vigilancia no autorizada.
Ichigo: Bankai inestable.
Fluctuaciones de +/- 40% en output energético.
Correlación con estados emocionales/presencia de Hollow interno.
Punto débil crítico.
· Urahara/Yoruichi: Intervención calculada.
No buscaron aniquilar, solo disuadir y obtener información.
Conocen a los Espada (o al menos los anticipaban).
León guardó los datos.
La destrucción del drone era un problema menor; tenía repuestos.
Pero la lección era clara: su tecnología actual era detectable por entidades de nivel Espada.
Necesitaba mejorar la supresión, quizás integrando principios de negación similares al poder de Orihime, o de camuflaje basado en el vacío de Ulquiorra.
También actualizó el perfil de amenaza: · Aizen & hollows modificiados: Amenaza nivel cataclísmico, Objetivo: experimentación evolutiva.
Karakura es un campo de pruebas.
·Orihime: Blanco de alto valor,Su habilidad es única incluso para ellos.
Ichigo: Variable inestable.
Puede ser un aliado impredecible o una carga.
Los próximos movimientos de León serían de preparación silenciosa, Mejorar sus herramientas.
Profundizar en el estudio del Hollow interno de Ichigo (posible punto de explotación o imitación).
Y, sobre todo, mantenerse aún más oculto.
Porque si Ulquiorra podía detectar sus drones, era solo cuestión de tiempo antes de que alguien decidiera seguir la señal hasta su origen.
Mientras Karakura entraba en un estado de tensa calma, con Ichigo entrenando obsesivamente y Urahara preparando contramedidas, León trabajaba en las sombras, construyendo la próxima generación de sus instrumentos.
La próxima vez que los Espada vinieran, él estaría listo para observarlos sin ser visto.
O al menos, eso esperaba.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com