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BODA BAJO UN CONTRATO - Capítulo 20

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  4. Capítulo 20 - 20 Capítulo 21 Me está matando la ansiedad y tu pieza ya no está Momento sentimental
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20: Capítulo 21 Me está matando la ansiedad y tu pieza ya no está (Momento sentimental) 20: Capítulo 21 Me está matando la ansiedad y tu pieza ya no está (Momento sentimental) El ambiente de la oficina se pone tenso y Julio sabe que la rego, que ya no queda nada, por más que intente salvarlo, ya es tarde, para él y la rubia Lucrecia.

—Te pasas ya viste lo que hiciste, rayos, es todo tu culpa —dice Jeff con voz molesta.

—Estoy bien, solo que no entiendo muchas cosas ya mejor no me mientan los dos mejor díganme lo que quiero escuchar ¿Ustedes ya se conocían desde antes?

—Pregunta Lucrecia mientras Jeff agarra una servilleta para limpiar la sangre leve que salía de la frente de Lucrecia.

—Tienes razón yo a Jeff lo conozco, y si él y yo éramos buenos amigos, y sabes que no te preguntaste alguna vez ¿Por qué él sabe tanto de ti?, ha claro yo se lo dije, cuando tú y yo estábamos bien, antes de enterarme del embarazo de prefiero no decir esto, yo ya le regué, perdón, por culpa de eso me llego el karma las perdí a ambas, y me duele en el alma, me equivoque, no sabes por qué le hice, Rosa quería amor, quiere tener ese bebe, porque tiene cáncer y se va a morir, 1 año de vida le queda, es justo el tiempo que estará con su bebita, y no me dejaste que te lo comunicara, sé que puedes estar molesta, pero ahora soy un patán me está matando la ansiedad y tu pieza ni la de ella están ahora, no sé, dicen que solo 1 año de vida le queda o menos, ya no sé nada, tú crees que eso no me duele a mi —dice Julio entre lágrimas.

—No me hables más, no sigas, solo me manipulas, me hiciste sufrir no te creo, no creo nada de lo que me dijiste, Julio olvídate de mí, no seas mentiroso, sabes que no creo que Rosa este enferma, es mentira, tu solo quieres que la perdone, y para mí eso es difícil, me da rabia cuando le pregunte si gustaba de ti, y ella me negaba siempre eso con la cabeza, y me equivoque, no te creo nada de lo que me estás diciendo —dice Lucrecia ajena a sentir ese profundo dolor.

—Esa noche ella se puso linda para mí, y yo no entendía, hasta que ella me dijo que siempre había estado enamorada de mí, y que quiero solo que alguien le diera placer, y ella estaba tan preciosa, que mi debilidad por ella se hizo fuerte, y paso lo que tenía que pasar, más cuando ella me confeso del cáncer, y de su sueño era disfrutar el placer antes de morir, dime que querías que hiciera, si lo que me hizo me gusto, la forma en que me provoco, concedí su deseo, se supone que sería un secreto, luego me gusto lo que paso, y ajeno a eso no nos protegimos, y ahora está embarazada, fue culpa de los dos, perdóname, por todo, sé que fui un dundo, en 9 meses dará a luz a una hermosa o hermoso bebe —dijo Julio con voz triste.

En eso Rosa hace su primera intervención mientras las lágrimas de Lucrecia rodaban en sus ojos.

—Julio tiene razón, tengo cáncer y moriré, y nunca pensé que tendría un bebe con él, lo hicimos una y otra vez sin parar, sin pensar, pensé que morirá en esos 4 meses y lo hice, perdón si no te dije que Julio me gusto desde el primer dia que lo vi por esa puerta, cuando tomaba tu mano, cuando mi abuela murió, perdón si no te lo dije, mis exámenes son esto, es un cáncer etapa terminal —le dice Rosa entre lágrimas, dándole el papel de los exámenes.

La rubia Lucrecia los ve y algo se quebró en ella, sus ojos esmeraldas se llenan cada vez de más lágrimas, Jeff la abraza y la consuela, en eso la prensa de metida, entro sigilosamente y empezaron a grabar.

—Yo lo lamento, perdón, yo me siento realmente mal ahora, no imagine que tendrías eso, soy una grosera, por alejarme de ti, perdóname a mí, pro regarla, por enojarme sin saber que pasaba, pero coño porque no me dijiste que estabas enferma, y que Julio te gusta, no soy adivina —dice Lucrecia concertada por lo que estaba pasando.

La intervención de unos reporteros abre la boca y lo hacen mucho peor los momentos incomodos, antes de que Rosa dijera algo, lo cual se ve interrumpido.

—Escuche por allí rumores, de que ustedes se habían casado por un contrato que les une, eso es real, y tambien quiero saber si disfrutaron su luna miel, ósea que, si hubo noche de pasión entre ustedes, porque cuando hay un contrato por interés, no se puede hacer el amor con la otra persona, están teniendo problemas con el matrimonio, o soy yo que hubo triángulo amoroso por aquí, por lo visto, tenemos un minuto escuchando todo —dice el reportero impertinente.

La Rubia Lucrecia se recompone al instante para darles lo que la prensa quiere oír solo para taparles la boca, aunque ambos saben que aún son vírgenes puros.

—No hay triángulo amoroso, no tenemos problemas de matrimonio, y si hubo noche de pasión bajo velas, y arena, y tambien cuando nos pegamos contra la pared y nos bañamos en champaña, e hicimos más que el amor, porque nuestro amor es puro, no hay ningún contrato, él es mi hombre, mi esposo se llama Jeff, y estamos arreglando sustos de amistad del pasado, dejen de ser tan meques, que quiere que le cuente tambien como tuvimos seo ardiente en el balcón, ahora largo estamos en medio de una plática delicada —dice Lucrecia con voz de molestia pero segura de sí misma.

—Ustedes creen que yo no estaría tan pendiente de mi esposa, si hubiera contrato firmado, para nada, saben que yo ni un segundo la dejo sola soy su cuidador.

—Entiendo ¿Entonces todo está bien con ustedes?

—Pregunta el reportero junto con los camarógrafos —Si todo está bien, puede retirarse —dice Lucrecia.

Los camarógrafos junto con el reportero se fueron.

—Lo siento, saben que los perdono a los dos, sé que no sabían ustedes como actuar, o decirlos, pero debería haberlos escuchado antes, pero bueno, perdónenme, amiga, yo no sabía nada, te debo una disculpa —dice Lucrecia triste.

—Lo siento Lucrecia —dice Julio.

—No importa, solo quiero que estés bien, y felicidades por tu embarazo, no es tu culpa, y perdónenme —dice Lucrecia.

—Gracias ¿Entonces ya no estas enojada?

—Pregunta Rosa.

—No, solo quiero que estés bien, y si quieres que te acompañe en algo amiga aquí estaré, yo para apoyarles a los dos, espero que te recuperes no quiero que te mueras —dice Lucrecia.

—Gracias por entenderme —dice Julio.

—De nada, Rosa si necesitas algo, no dudes en llamarme al número 56079654312.

—Gracias Lucrecia, sé que empezamos con el pie izquierdo, pero espero que los meses que me queden seamos buenas amigas —dice Rosa.

—Estaremos a qui para ayudarte —responde Jeff.

—Mil gracias —dice Rosa.

—Te debo una disculpa Jeff —le dice Julio.

—Te perdono, pero no me presiones —dice Jeff.

Antes de que alguien abriera la boca, hace su intervención el director de la oficina frunciendo el ceño.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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