BODA BAJO UN CONTRATO - Capítulo 22
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- Capítulo 22 - 22 Capítulo 23 Prométeme que cuidaras de mi bebe
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22: Capítulo 23 Prométeme que cuidaras de mi bebe 22: Capítulo 23 Prométeme que cuidaras de mi bebe Una luz traspasa directamente a los ojos de Lucrecia, y un algodón húmedo a Alcohol es pasado sobre la nariz de la rubia lucrecia.
Lucrecia está un poco aturdida, Jeff la toma de la mano y le susurra al oído —Amor todo estará bien —le dice en su oído.
El doctor la mira, la examina hizo que ella moviera sus ojos siguiendo su dedo índice.
—¿Cómo se siente?
—Pregunta el doctor.
—Bien, solo me siento confundida, con tanta cosa, y hace algo de calor, aun me duele la cabeza —dice Lucrecia.
—Entiendo, toma esta pastilla, te quitara el dolor de cabeza y bueno reposa 1 hora ok —dice el doctor.
—Ok está bien —responde Lucrecia, mientras Jeff la besa.
Julio y Rosa intervienen mientras Lucrecia los ve fijamente, —¿Estas bien?
—Pregunta Rosa.
—Si, solo me dio un mareo —dice Lucrecia.
—Me imagino que fue por el golpe del impresor, lo siento por eso —dice Julio.
—No pasa nada —dice Lucrecia.
—Necesito hablar solo contigo, necesito decir algo en privado con Lucrecia podrían dejarme a solas con mi amiga —dice Rosa.
—Eso quiere decir que ya se reconciliaron —dice Jeff.
—Si ya nos reconciliamos —dice Rosa.
—Ok nos iremos, cualquier cosa solo gritan —dice el doctor mientras todos se retiran.
5 segundos después.
—Prométeme que si muero cuidaras de mi bebe, y por favor no dejes solo a julio con mi hijo, es que no se, puede entrar en pánico, conociendo como es, y si yo muero y no vivo para ver a mi bebito, tu será la que lo cuides prométeme que cuidaras de mi hijo si me pasa algo, te digo esto porque te tengo más confianza —dice Rosa con voz triste.
—Te lo prometo, aparte tuve una visión con bebes que me hablaban, créeme que no se si es porque el golpe me dio reacción tardía, pero esa fue las visiones que vi, de puros bebes —dice Lucrecia.
—¿Estas casada bajo contrato y te enamoraste de el joven Jeff verdad?
Pregunta Rosa.
—Ha no sé de qué me hablas ¿Cuál contrato?
—Pregunta Lucrecia.
—No te hagas dime, si él es parte de un contrato, pero ahora te enamoraste realmente de él, no hace falta que mientas, acabo de revisar el contrato, lo vi en la limosina de Jeff, el dejo abierta la puerta por accidente, y vi el contrato, lo deje en el mismo lugar y le termine cerrando la limosina, estas casada bajo un contrato, pero yo te veo enamorada de él, no creo que lo suyo sea actuado, lo suyo es real —dice Rosa.
—Si, estoy bajo ese contrato, pero no seguiré esas reglas, tan absurdas y ahora estar con el tutor de clases que espanto, no quiero que el me separe de Jeff —dice la rubia Lucrecia.
—Lo sabía, oye por cierto vera, dice que terminara sus estudios en argentina, y bueno sabes que esas reglas de ese contrato son absurdas, si ustedes se aman tanto por que no cierran ese contrato ¿Te gustaría quemar ese contrato?
—Pregunta Rosa.
—Si y mucho, para mi ese contrato en fuego estaría, es que no sé cómo hare, más que tenemos papeles falsos de boda y todo, esto es espantoso, que bueno que vera tome sus propias decisiones ojalá le vaya bien, y yo espero rendir en esa Universidad cara donde me podrán mañana —dice Lucrecia.
—Entiendo, no te desanimes amiga —dice Rosa.
—Pasare el tiempo que me quede contigo, perdón, sé que actúe mal estos días, no me pasa, no sabía que estabas mal, ¿Por qué no le dijiste antes?
—Pregunta Lucrecia.
—Por miedo, y tengo miedo a morir, bueno estos días le he temido más porque no quería morir sin despedirme de ti, e irme sin que me perdonaras, hoy ya cuando caiga la noche, puedo morir tranquila —dice Rosa.
—No digas eso no morirás, ese bebe te necesita —dice Lucrecia.
—créeme lo necesitas más tú que yo, una parte de ese bebe estará como un recuerdo de mi para ti —dice Rosa mientras abraza a Lucrecia.
Esas palabras que dice Rosa son como cuchillos filudos para Lucrecia, ya que ella no quiere que Rosa muera.
—No morirás amiga —susurra en el oído de Rosa.
—Amiga descansa y reposa y vaya que tienes un chichón en la cabeza, descansa —dice Rosa.
—Gracias nos vemos después —dice Lucrecia Rosa se retira, y al instante las bebes vuelven aparecer diciendo —Te esperaremos mami—.
Jeff entra y las bebes desaparecen y Lucrecia queda algo aturdida, no entiende realmente que pasa, si es por estrés o es su deseo de ser madre que por eso es por lo que bebes como visiones.
Eres todo lo que tengo que se prenda la llama, más cena romántica.
Jeff suspira y solo se queda observando una cara aturdida que es en la que se encuentra La rubia Lucrecia.
—Cariño descansa, por el trabajo no te preocupes lo vemos más tarde ok —dice Jeff depositando un beso en su boca.
—Si tienes razón necesito dormir —Añade Lucrecia mientras se arrecuesta.
2 horas después de que Lucrecia descansa, recupera fuerzas, Caso seguido Jeff le enseña a cómo usar la laptop para mirar el reflejo de las compras que hace cada persona en línea de los productos de comida, de ropa y accesorios.
6 horas después, el momento romántico entre la pareja no se puede esperar, se fueron directo a la mansión, rápido salieron de la limosina para darse besos en el sillón, y hasta se les olvido que la empleada estaba haciendo la cena para ellos dos, lo cual se asustaron ambos.
—Buenas noches, ha, yo me estoy confundiendo un poco ¿Quién es su esposa?
—Pregunta la empleada.
—Ella te presento a Lucrecia, es mi esposa —dice Jeff.
—Mucho gusto soy Lucrecia, y Jeff es mi esposo, y lo amo —responde Lucrecia.
—Ha, pero no deberían hacer eso, según tengo entendido el contrato no lo permite, por cierto, soy nueva empleada, y estaré atendiéndolos —dice la empleada.
—¿Cómo te llamas?
—Dice Lucrecia amistosamente.
—Michelle señorita Lucrecia, no entiendo ¿Ustedes están bajo contrato o se aman de verdad?
—Pregunta Michelle.
—Yo lo amo, no me importa ese contrato, yo me muero si me esposo no está, por cierto, quiero hacer pai de fresas con melocotón para mi esposo Jeff, quiero cocinar el postre, Michelle puedes ayudarme con eso ¿Puedes?
—Pregunta Lucrecia.
—Si puede, déjeme la ayudare —dice Lucrecia.
—Te amo amor, quiere hacerme pai, quiero saber cómo cocinas —dice Jeff.
—Me prometí, que con el hombre que sería mi esposo, le daría mucho amor y le cocinaría siempre, y bueno ese pai es rico, te encantara amor —dice —Encontré lo que tanto esperaba, recorrí casi un mundo y encontré quien me da amor, sabes suelo perderme en tus ojos, eres mi ángel, con tu mirada tengo todo, si me permites complacerte más lo hare —dice Jeff.
—Tus besos me dan paz, y tambien encontré los besos perfectos y esos son los tuyos, tú eres mi tesoro, y mi dulce amor, nadie me mira como tú, te amo tanto, tú eres la persona que más me tienta, esta noche dejare que te acerques más, espero no terminar todos enrollados y empiernados, pero te amo y quiero que lo sepas —dice Lucrecia.
—Miro tus ojos, y me digo que hace tiempo necesitaba que tu estuvieras en mi vida, y hoy que te tengo cerca, pienso arriesgar todo, te amo mi nena —dice Jeff.
—Te cocinare el postre rico —dice Lucrecia mientras se van a la cocina.
1 hora después, aunque el postre no está, la cena que hizo Michelle si esta, pero si hay una mesa romántica llena de flores, con música romántica de ambiente, Lucrecia no quiere estar en la silla, si no que quiere estar en las piernas de Jeff para tenerlo más cerquita.
—Me tienes loca, el único que pone mis pelos de punta, aparte de mi jefe eres el amor de mi vida, con el que quisiera vivir eternamente, hasta nuestra vejez.
—Te amo, tu igual me encantas mucho —le dice Jeff mientras agarra el tenedor y parte un pedazo de burrito de carne para introducirlo en la boca de Lucrecia para después darle un beso en esos labios.
—Besas rico amor —dice Lucrecia.
—Igual tu mi reina —dice Jeff.
Michelle hace su intervención para poner las velas de aroma a canela en la mesa grande de la mansión, lo cual hizo encender la llama de los enamorados.
—Hermosas velas —dice Lucrecia.
—Te imaginas hacerlo mientras las velas nos rodean —le dice Jeff.
—Y si mejor me amarras a la cama y me haces tuya —dice Lucrecia.
—Me gusta la idea ¿Quieres que lo hagamos?
—Pregunta Jeff.
—Si, estoy lista, contigo me voy a Plutón, pero quiero hacerlo contigo, que seas el primero, y que tu seas el primero, la cama nos espera —dice Lucrecia.
—Usaremos protección, aunque dicen que no se siente lo mismo, pero es para protección —dice Jeff.
—Claro lo haremos después del postre, y después de que Michelle se duerma ¿Te parece?
—Le Pregunta Lucrecia.
—Acepto amor —dice Jeff.
—Perfecto —dice Lucrecia sonrojándose de pies a cabeza.
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