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BODA BAJO UN CONTRATO - Capítulo 34

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34: Capítulo 35 El invitado.

34: Capítulo 35 El invitado.

Jeff y Lucrecia están muy felices de ser padres y sus tres hermosas hijas cada dia iban creciendo más y más, Jeff y lucrecia hicieron un buen trabajo cuidando de ellas, dándoles educación hasta que los pequeñas se hicieron mayores de edad, las gemelas entraron a la Universidad y para ellas es un nuevo comienzo, ambas estaban felices de poder, a excepción de Dulce maría que ella ya lleva un año de ventaja en la Universidad, a sus diecinueve años de edad, se convirtió en la más popular de su Universidad, mientras que sus hermanas aún no habían salido de esa burbuja en la que se encontraban, pero este años para las gemelas verónica y Mónica la vida cambiaria, Jeff y Lucrecia siempre les decía a la gente que eran trillizas, cuando en realidad no era asi, pero la vida de las tres seria el despertar de lo que se imaginan.

Era de mañana y Verónica y Mónica de apenas dieciocho años de edad curiosas, por comerse el mundo, y aprender de su hermana mayor, quien pronto cumpliría veinte años, la edad plena para enamorarse, las hormonas de Dulce María era únicas, su primer beso fue a los dieciocho años ¿Qué podría pasar?.

Verónica y Mónica se vieron en el espejo y se dieron cuenta lo hermosas que eran, altas, cabellos castaños, ojos color miel, y lo que más amaban era la ropa particular, vestir como ellas quisieran.

Cuando las gemelas bajaron, Dulce María se quedó atónita al verlas con falda corta, tacones, y con sus cabellos sueltos.

—Hermanita ya estamos listas ¿Sabes si rosa ya preparo nuestro desayuno?

—Preguntaron las gemelas al mismo tiempo.

—No sé, pero ustedes no irán con falda corta a la Universidad, es estudiar no es ir a buscar novio —dijo Dulce María.

—No tiene nada de malo ponernos bellas, no nos vestimos para los hombres, o chicos que han de ser bien gu’, en esa Universidad ya los analicé son gu’, hay que tener presencia —dijo Mónica.

—Pero tambien hay pervertidos, se cambian esa ropa ya mismo o no saldrán de la mansión, si mis padres las ven, las van a ahorcar, como se les ocurre bajar asi vestidas, le gente afuera es muy cruel, los chicos son locos, algunos no todos—dijo con seriedad Dulce.

—¿Tenes novio?

—Pregunta Verónica.

—No tengo novio y suban rápido a cambiarse remplacen eso por una vestimenta como un vestido las dos ahora mismo —dijo Dulce María.

Rosa la sirvienta de casa, y la que preparara los alimentos se acerca a Dulce maría quien está sentada en el sillón leyendo un libro.

—Señorita Dulce, disculpe que la interrumpa, pero el desayuno ya está listo, sus padres ya saldrán de la reunión que tenían, ellos irán a dejar a la señorita Verónica y Mónica a la Universidad, ya que usted no tiene clases hoy en la Universidad, ya ¿Sabe si sus hermanas ya despertaron?

—Pregunto.

—Si señora Rosa, ya despertaron solo se están cambiando, ya bajaran, que bueno ya quiero que salgan de esa reunión, necesito decirles algo —dijo Dulce María misteriosa.

—No me digan que hizo algo con ese joven, usted sabe —dice Rosa.

—No, es algo más importante que el secreto que tengo con el joven, bueno solo tú sabes rosa que tengo novio, y mira que me eres fiel, y no le dijiste a mis padres, estoy perdiendo mi cabeza —dice Dulce María.

—Señorita Dulce con calma, tranquila, sé que usted lleva año y medio con él, pero debe ser discreta, y tambien contarles a sus padres, no seré yo quien diga eso —dijo Rosa en voz baja.

—Señorita ¿Qué le va a decir hoy a sus padres cuando el joven venga a desayunar a la mansión?

—Pregunta Rosa.

—No se señora Rosa, mis padres son cerrados con el tema del amor, y no entiendo porque son asi, no me hablan de ese tema, de relaciones, mientras que mi novio si me ha enseñado más, me da cosa decirles que ya probe los labios de mi novio, que ya me ha hecho sentir, aunque soy virgen —dice Dulce.

—Los padres solo intentan protegerte, a veces no quieren que salgas heridas en el amor, pero bueno tranquila, habla con ellos —dijo Rosa.

—Esto es un desastre —suspiro Dulce.

En eso bajaron las gemelas, Verónica, y Mónica con vestido amarrillo y tacones, cabello suelto y sus mochilas.

El timbre de la mansión sonó, y Rosa se dirigió a la puerta y abrió, un joven ojos celeste, observaba a Rosa con determinación.

—Buenos días soy Alfredo, busco a Dulce, ella me dijo que viniera a desayunar a su mansión y pues aquí estoy —dijo con voz endulzante y atractiva.

—Pase joven —dijo Rosa.

Las gemelas a lo más sentir el perfume masculino del joven se volvieron adictivas a ese olor, ambas suspiraban, sonrojadas, el color de sus mejillas estaban coloradas, el joven miro a dulce que estaba en el sillón.

—Hola Dulce —dijo con voz atractiva que hizo sonrojar las mejillas de Dulce y de las gemelas no cabe duda de que ellas morían por tocar al joven, ellas bajaron.

—Hola joven, nosotras somos gemelas —dijeron las dos al mismo tiempo acercándose al joven admiradas por ese chico alto, con presencia, y ese perfume exquisito.

—Por dios son iguales, la misma cara, la misma estatura, por algo son gemelas —dijo sorprendido.

—Te presento a mis hermanas Alfredo —dijo Dulce María.

—¿Qué son ustedes hermana?

—Preguntaron las gemelas.

—Somos amigos, Alfredo y yo somos amigos y yo lo invite a desayunar —dijo Dulce.

—Yo pensé que eran más que eso —dice Verónica.

—Pensé que ya tenías novio —dijo Mónica.

—No, y bueno vamos a comer, la mesa y sillas nos esperan —agrego Dulce levantándose y guiando a Alfredo adentrándose a la cocina.

Al llegar a la mesa los padres de Dulce y las gemelas estaban sentados en la silla cuando vieron aparecer a Alfredo hubo molestia de parte de Jeff.

Jeff levanto las cejas.

—Buenos días, muchas gracias por invitarme a desayunar con ustedes, para conocerlos un poco mejor —dijo Alfredo.

—¿Quién eres tú?, ¿por qué estás aquí?

—Jeff lo dijo en tono molesto.

—Me llamo Alfredo, y viene a desayunar porque me invitaron —añadió.

—Papá yo lo invite a la mansión para que desayunara con nosotros es un amigo que, salvo mi vida, y no supe como agradecerle, más que invitarlo a mansión para que probara de nuestros ricos desayunos, no te molestes con él, yo estaría muerta si no es porque el salvo mi vida.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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