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BODA BAJO UN CONTRATO - Capítulo 44

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44: Capítulo 45 Sin permiso 44: Capítulo 45 Sin permiso Jaime la beso y Verónica y ella experimento por primera vez el beso real de un chico.

Verónica se caracteriza por ser más aventada que sus hermanas.

Cuando se terminaron de besar, Verónica se pierde en los ojos de Jime, y no puede creer que por primera vez en su vida ese beso ha sido mágico, es como volar por los aires.

—¿Qué pasa?

—Pregunto Jime intrigado.

—Me gusto, ese beso fue como viajar en las galaxias —dijo Verónica.

—Lo sé, me alegro de que te haya gustado, ves asi es como se besa —dijo Jaime.

—¿Enserio sabes de plantas?

—Pregunto Verónica.

—No, eso solo era un distractor, yo solo te seguí la onda, ya tú sabes, aparte que ya sabía que querías un beso, ahora regresemos o mi hermano me vendrá a buscar afligido —Jaime le sonrió.

—Si me imagino que tu querías enseñarme, oye bajemos ya, tienes razón nos vendrás a buscar y no queremos que se entere nadie —dijo Verónica.

Ambos bajan a la primera planta y se dirigen a la mesa, enseguida el mesero llega con la comida y la pone en la mesa.

—Buen provecho —dijo el mesero retirándose.

—Esta comida huele tan rico —dijo Dulce.

—Si ahora a comer —dijo Alfredo.

Todos comieron, pagaron y se retiraron, y se metieron a la lemosina y regresaron a la mansión.

—¡Espera no te vayas!

—Exclamo Dulce.

—¿Qué pasa?

—Pregunto Alfredo.

—¿Qué vamos a hacer?, ¿Qué decisión vamos a tomar?, ¿Al final nos iremos a cumplir nuestros sueños o nos quedaremos?, ¿Crees que al chica aparezca?

—Pregunto Dulce.

—Debemos esperar hasta las tres de la tarde para saber eso, pero tranquila de seguro la chica solo se escapó con el novio, deja de preocuparte tanto —dijo Alfredo.

—Está bien, espero que todo salga bien, no dejo en pensar en eso, comprendes lo que trato de decir, no quiero que pase nada —dijo Dulce.

—Yo estaré contigo mi reina —dijo Alfredo.

—Qué bello, mi amor por eso te amo tanto, siempre te preocupas por mi —dijo Dulce dándole un beso.

—Tranquila oye Cálmate, sé que tienes miedo, es normal que sientas pánico deja en pensar en eso, la chica estará bien, si la Universidad hace esto es por precaución, es lo que les digo a mis padres, pero esperemos nos dejen ir, y todo estará bien, sé que es complicado, pero no creo que pase a más —dijo Alfredo.

—Tienes razón, entonces descansa lo más que puedas y bueno ve y dile eso a tus padres, y espero que esto se arregle porque estoy que agonizo con eso de que se desapareció, pero como dices dejare de pensar en eso, que solo me afecta el cerebro, porque si no te dejan ir no iré yo, hay ya me estoy precipitando mejor guardo silencio —añade Dulce mirándolo a los ojos.

—Todo se arreglará —le dijo Alfredo dándole un beso.

—Veo que mis hermanas están ocupadas con tus hermanos, ya veo de donde sacaron esa inteligencia —dijo Dulce.

—Si veo que a ellos les interesa mucho a tus hermanas, pero es hora de irnos, asi que te escribiré más noche para más novedades —dijo Alfredo.

Alfredo le dio una última mirada a Dulce y se retiró junto con sus hermanos.

Mónica y Verónica se quedaron hasta que la lemosina desapareció.

—Es el chico más bello que he visto, tienen presencia, y al menos son detallistas —dicen las dos gemelas al mismo tiempo.

—Calmen esas hormonas hermanas, por dios no los conocen a ellos, nos saben sus gusto como para estar haciendo esas clases de miradas, chicas enserio, tan rápido se enamoraron, eso está muy mal, deben conocer muy bien a un chico, acaso no recuerdan todo lo que nuestros padres nos dijeron —añade dulce.

—Pero tampoco puedo callar, si me gusta el me gusta y punto, aparte que, si me hace sentir mariposas en mi estómago, y nadie me parara —dijo Verónica.

—Yo ni siquiera he besado a Tiago, aunque me gusta, y sé que le gusto, vieron no para de verme, es tan divino, sus ojos inspiran amor —dice Mónica, a pesar de que ella es algo tímida, y reservada eso no quita que ella quiera pasar tiempo con él.

—Verónica ¿Te besaste con Jaime?

—Pregunto Dulce.

—Si Dulce, me bese con él, la pase rico, casi muero, él puso sus manos en mi cintura, me miro a los ojos, me agarro una mecha de cabello, y luego sumió sus labios en mi labios lentamente, sabroso y delicado, me dejo locamente enamorada, el probar sus labios fue delicioso, es una química especial, eso quiere decir que me gusta, con tal que no se aun cuento de hadas, o sera que él ya tiene novia —dijo pensativa Verónica.

—Sabias que los amigos no se besan, pero los que son novios si se besan —dijo Dulce.

—Enserio, yo solo llevo pocas horas de haberlo conocido y lo bese y no somos nada aun, ¿Eso está mal?

—Pregunta Verónica.

—Lo hicieron al revés, tú no sabes nada de Jaime y él no sabe nada de ti y ya se besaron, no me quiero imaginar el próximo paso, solo te digo que tengas cuidado, puede que él no sea tu alma gemela, y solo sea porque estas experimentando un deseo, apenas estas conociendo los besos de un chico, pero debes tener cuidado, mucho beso puede llevar a sexo, y eso sería realmente terminaría mal, pero bueno tampoco un beso es un delito —añadió Dulce.

—¿Cres que Alfredo sea el único chico que te hace perder la cabeza?

—Pregunto Mónica.

—No lo sé, de momento estamos bien, no creo que Alfredo me deje por otra chica, o no sé, se supone que el amor es fuerte, y si es fuerte nadie puede derrumbarlo, pero bueno se deben portar bien con nuestros padres cuando yo no esté —dice Dulce.

—Nos portaremos bien hermanita —dice Verónica y Mónica.

—Asi me gusta —dijo Dulce.

—Hermana, ¿Qué pasa si te saliera un chico que rompa las reglas y que te haga sentir?

—Pregunta Verónica.

—No entiendo tu pregunta —dijo Dulce evadiendo esa pregunta por alguna razón.

—Me refiero que, si un chico no te pide permiso para tocarte, y que te haga sentir y tú te sientes como en las nubes, y que te pegue a la pared y te quite la cola, y te agarre el cabello y te tire al piso, y que este sin camisa, y el mismo te quite la ropa completa, y te bese todo el cuerpo y te dé una buena besada salvaje —recalco Verónica.

—Nunca en mi vida lo he pensado asi que no se —dijo Dulce pensativa.

En ese momento Dulce María se quedó pensando e imaginando como seria ese momento tan épico, su mente viejo tanto, que quedo boca abierta.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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