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BODA BAJO UN CONTRATO - Capítulo 9

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9: Capítulo 10 ¿Qué hiciste aquí?

9: Capítulo 10 ¿Qué hiciste aquí?

La mañana se vuelve muy fría, y esta opaca como si fuera a llover, los rayos del sol no quieren salir.

Es muy temprano por la mañana a Jeff le gusta despertarse temprano, más si se trata de tener luna de miel de descanso por una semana.

Jeff abre sus ojos, observa que lucrecia esta dormida en la cama aun no despierta, él quiere pedir desayuno y despertarla cuando esté lista.

Él se levanta sigilosamente, abre con cuidado la puerta, sale y cierra la puerta y cuando alza su vista se encuentra con el supuesto prometido de Lucrecia Julio, al que ella le dice innombrable.

—¿Qué haces aquí?

—Pregunta Jeff frunciendo el ceño.

—¿Dormiste con ella?

—le dice alterado.

Jeff se mueve caminando por el pasillo, cuando Julio le agarra el brazo y él se suelta y casi le da un trompón a julio.

—Estas cínico, como crees que dormiré con ella, no lo hice, y tampoco hicimos aquello que estás pensando al menos yo soy respetuoso, comprensible y una persona que de verdad le importe como se siente ella, y solo la tranquilice, te recuerdo que tú le quemaste la pata, ahora te aguantas porque te aguantas, fue tu culpa, tú la lastimaste —le acuso con voz ronca y molesta.

—Solo quiero saber cómo esta, no responde ni mis mensajes ni llamadas —responde Julio.

—Si, ella está bien, ahora duerme, necesita calma, lo último que quiere ver es a ti, me imagino que no quiso responder tus mensajes, ni tus llamadas después de lo que le hiciste, menos verte la cara esa que tienes, aparte ella es mía, ahora, ante la ley —le refuta.

—Tu tambien le mientes —le recuerda julio.

—Cállate, a me gusta ella, y no la dejare jamás —le dice Jeff.

—Como sabes que gusta de ti, ella aun me recuerda —le dice en forma cínica.

Jeff frunce el ceño.

—Adiós, es mejor que te largues, no sé qué viniste hacer aquí, harás más daño, eso la destruiría si te viera, déjame disfrutar la luna de miel, y descansar una semana —le dice Jeff indicándole la salida.

—Te detesto —dice Jeff frunciendo el ceño, bajando las gradas muy enojado.

Jeff camina un pasillo, y ve mesas listas, y tambien el olor a comida, así que decide llamar a un camarero, hacer su pedido de dos platos de desayuno, y le indica al camarero que se cuándo esté listo el desayuno caliente se lo lleve a la puerta c5.

Él se retira, sube las gradas, se dirige al pasillo, y llega finalmente a la puerta C5.

Se arma de valor para abrir la puerta suavemente, y logra ver a Lucrecia dormida, se ve como que es un Angelito y una bella durmiente.

El entra a la habitación, cierra la puerta suave sin hacer buya y se queda observando a la rubia que está en la cama.

La voz de lucrecia se empieza a escuchar, y está diciendo unas palabras pocos coherentes, y Jeff sabe que ella está soñando, pero no sabe con quién él se pregunta en su mente ¿Con quién estará soñando mi linda princesa?

Los ojos brillosos de él se impregnan hasta en la habitación, con un ambiente relajante.

La rubia decía las siguientes palabras en sus sueños que se veían relajeados y dichos con su propia boca, en sueños murmurando lo siguiente: —´´Amor….

—Bebes gemelos o no tuve trillizos interesante amor tendremos gemelas y después quizá trillizas ….

—Amor bésame, esto es lo que siempre soñamos, ahora llego el momento de los bebes, ser padres y estoy feliz, no me pongas esa cara, porque te alejas, no te alejes, oye, noooo por favor no te alejes te lo suplico… La rubia sobresaltada de la cama se cae va de bruces y se cae de la cama donde estaba, con una confusión en su cerebro, que no la hace entender varias cosas.

—Tu —señala ella con su dedo.

—Si amor —dice Jeff con voz suave.

—¿Qué haces aquí?

—Frunce el ceño.

—¿Qué?

—Pregunta Jeff con confusión acercándose a ella, al instante la deja sin aire.

Lucrecia se queda sin poder respirar, viéndolo como si fuera un total desconocido, ella no podía creer lo que estaba pasando, ni su mente entendía dimensiones, según ella todo lo que paso ayer fue un sueño, su pequeño cerebro no logra entender nada.

Jeff se queda viendo con desconcierto, viendo los ojos vacíos de la chica rubia.

Nuestro primer desayuno juntos como esposos que somos Jeff se queda observando.

—No entiendo tu pregunta —le dice Jeff.

—No pasa nada, tuve un sueño extraño —dice lucrecia mientras intenta desenredad su cabello.

—Déjame que te ayudare a desenredarlo —le dice —No quiero que me ayudes gracias, ¿Qué hiciste anoche?

—Pregunta ella asustada.

—¿A qué te refieres?

—Pregunta Jeff.

—¿Dormiste cerca mío?

—Pregunta la rubia Lucrecia.

—No —le dice él.

—¿Por qué esta tu corbata cerca de mi cama?

—Pregunta lucrecia.

—Fue cuando me quite la camisa la deje allí, no quería abrir la gaveta para guardarla te despertaría, y te veías bien dormida, no quería despertarte — le dice Jeff.

—Pero no hiciste nada mientras domina ¿Verdad?

—Pregunta.

—No, que hay no pienses mal, no te hice nada tranquila, ya te dije y como te repito y si es posible te diré cuatro mil veces lo mismo, y no importaría, recuerda que yo no haría nada de lo que tú no quieras hacer, puedo con eso, o si tu no quieres hacer algo, no lo haremos y ya, no hay problema — le dice Jeff, mientras mira como si iluminan los ojos de las bella Lucrecia.

—Sigo siendo virgen —dice ella sonrojada.

—Si igual que yo —dice Jeff.

—Mentiroso, ya te haz de haber acostado con un montón de chicas si eres guapo y lindo, y todas te desean —le dice la rubia dibujando una sonrisa en su rostro.

—Te juro que soy virgen como tú, eso quiere decir que me deseas —dice el con duda.

—No, no dije eso, sabes que tengo mucha hambre y mi cabello me está dando lata, se me enredo todo, yo me muevo mientras duermo —le dice Lucrecia.

—Si y tambien hablas en tus sueños —le dice Jeff.

—Si soñé muchas cosas, apenas recuerdo poco y vago todo—dice lucrecia.

—Con bebes y juguetes —le dice Jeff.

—Tuviste mucho tiempo para analizarme eso lo veo tus ojos, ahora escuchas mis secretos en mis sueños.

—¿A quién le decías amor espera no te alejes?

—Pregunta Jeff.

El rostro de aquella rubia, si de lucrecia se llenó de desanimo, cuando escucho esas palabras.

—No te puedo decir, no quiero que se haga real eso, dicen que, si uno lo dice, eso se puede hacer real, y yo no quiero que eso pase, no te puedo decir —le dice suplicando que él no le pregunte más del tema.

—Ok cuando estés lista me lo dicen, solo son sueños ok —le dice intentando tranquilizarla.

—Ok, solo no te vayas —deja escapar esas palabras de su boca.

—¿Adónde iría?, solo iba alcanzar mi corbata tranquila, ya vendrá el desayuno, es mejor que te ayude con tu cabello, porque con tus dedos no creo que avances con esa enredada en tu cabello —le dice mientras toma el peine para peinarla.

Minutos después un camarero toca su puerta, Jeff abre la puerta, y reciben el suculento desayuno, lucrecia esta algo nerviosa ya que es su primer desayuno con su esposo, que apenas conoció ayer, y que se casó bajo contrato, es obvio que en su mente ya le cayó el veinte de que esto es real, y tendrá que afrontar la realidad.

Los suaves dedos de lucrecia son tomados de parte de Jeff, animándola para que pruebe algo de comida, mientras ella esta tentada a ver su celular.

Jeff la mira.

—Es mejor que no agarres el celular y no lo mires, no necesitas mortificarte con mensajes tontos de una persona que no sirve —le dice Jeff con voz de mando.

Ella de igual forma es necia y toma su celular y sus ojos se dirigen al último mensaje reciente de Julio por medio del WhatsApp.

Mensaje de julio: Que seas feliz, después veras que todo eso fue un error, para ser sincero, yo siempre te vi como amiga, y nunca como novia menos como esposa.

Los ojos de lucrecia se llenaron de dolor y rabia, hasta el punto de aventar su celular por la venta de la habitación del hotel, el crac y el ruido de la caída del celular que escucho lucrecia fue como deshacerse de todos los recuerdos malos y de todo lo que paso anoche, aventar el celular y patalear contra la pared la estabilizo emocionalmente, como si se liberara.

En su mente era como ´´Yo lo ame en tiempo pasado ahora el ya está muerto para mí no existe, cambiare de aire y seré feliz, no dejare que esto me amargue´´.

—¿Ya te sientes mejor después de patalear?

—pregunta Jeff dándole tiempo al tiempo.

—Si me siento mejor, ahora a desayunar, yo desayunare más tranquila y estaré feliz —dice lucrecia dirigiendo sus ojos a Jeff, lo cual se dibujó una enorme sonrisa.

Sus ojos se mueven en otra dirección y observa el celular de Jeff la cual contiene una foto de ella, que fue tomada ayer en la boda.

—¿Qué hiciste?

—Le pregunta.

—Pensé que picarías algo de comer, no entiendo a qué te refieres —le pregunta suspirando.

—Me tomaste una foto, oye eso no se hace, sin mi permiso no —responde lucrecia.

—Te ves linda allí, y no te tome foto bueno unas cuantas, pero esa no fui yo quien la tomo te lo juro —responde Jeff.

—Es una silla matrimonial, ¿dime quien la tomo a escondidas tu o mandaste a alguien?

—Pregunta curiosa lucrecia.

—Sabes que la tomo tu madre desde mi celular, eso acordó ella conmigo —le dice con voz sincera.

—¡Ha!

—Exclama lucrecia.

—Como sea, me gusta cómo te vez aun sin vestido con vestido como sea me encanta verte —responde Jeff dejando escapar esas palabras.

¿Cómo que sin vestido?

—Pregunta lucrecia.

—Me refiero a que con cualquier ropa te vez hermosa —le dice Jeff.

—Gracias —se sonroja al escuchar aquellas dulces palabras hermosas que salían de la boca de Jeff.

—De nada bonita —le dice Jeff.

Nunca se había sentido de bien comiendo al lado de Jeff que para su parecer es excepcional y es lindo, ahora solo quedaba disfrutar el resto de su luna de miel, y de la semana, y en especial todos los días de esta semana.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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