Brujo del mundo de magos - Capítulo 1013
- Inicio
- Brujo del mundo de magos
- Capítulo 1013 - 1013 Capítulo 1013 – La Audiencia
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
1013: Capítulo 1013 – La Audiencia 1013: Capítulo 1013 – La Audiencia Editor: Nyoi-Bo Studio En Puerto Pado, luego de entregar un formulario y pasar por una prueba estricta, Xena y su gente finalmente pudieron ingresar.
Se los alojó en lo que parecía ser un edificio construido apresuradamente.
Aunque habían utilizado madera y ladrillos de piedra, Xena igualmente podía ver el trabajo de mala calidad de los nativos.
No obstante, en comparación con las chozas a un costado, ese edificio parecía inmensamente superior.
¿Un puerto en construcción?
Pensó Xena al recordar el mercado que había visto un momento antes.
Ni siquiera se lo podía comparar con la calle comercial de una aldea pequeña, a lo sumo era un conjunto de puestos.
Sólo se vendían los artículos en vasijas de arcilla y mediante el truque, sin ningún tipo de moneda básica.
Desde su punto de vista, ¡eso era una blasfemia hacia su diosa!
—Esos malditos nativos, ¡son tan perezosos e inmundos!
Algunos asistentes se quejaron, pero Xena no pensaba de la misma forma.
Aunque sólo habían estado en contacto por algún tiempo, había visto cuán enérgica era la Isla Debanks.
—¡Diosa!
Aunque estos nativos son vulgares y débiles, toda su joyería está hecha de oro…
Si se puede desarrollar esa industria…
—aprovechar una oportunidad para obtener más oro era algo instintivo de los sacerdotes de la Diosa de la Riqueza.
Nunca pensé que esta expedición tendría semejantes beneficios.
Sin embargo, las corrientes oceánicas en esta región del mar son demasiado peligrosas…
Pensó Xena con seriedad.
La cena era la versión de los nativos del arroz al curry.
Usaban hojas de banano como platos y las especias eran sorprendentes.
Luego de disfrutar de la lujosa cena, Xena llamó a un ladrón de alto rango a su cuarto.
Un brillo dorado llenaba la habitación.
Aunque Xena no creía que los nativos fueran tan poderosos, seguía siendo muy cautelosa.
—¿Qué tal?
¿Has hecho algún descubrimiento?
—preguntó Xena mirando a la figura alta y delgada frente a ella, la que parecía querer desaparecer en las sombras.
—¿Cómo pudimos obtener tanta información en un día?
Afortunadamente, para las bendiciones de nuestra diosa, los nativos no parecen saber cómo guardar secretos.
Logramos obtener algo de información a través de sus leyendas y canciones…
—el ladrón tenía una voz ronca, como si fuera un águila calva.
—Habla —respondió Xena con el ceño fruncido.
—Para empezar…
Este lugar solía llamarse Imperio Sakartes, pero hubo una guerra recientemente.
Los seres divinos de piel blanca llegaron desde el oeste, los vencieron y destruyeron su imperio.
Esa fue la orden del continente…
Hay algo más sorprendente.
Parece que había muy pocos “seres divinos de piel blanca”, ¡menos de veinte mil en total!
—agregó el ladrón.
—¿Veinte mil?
—Xena quedó atrapada entre la risa y el llanto—.
Pero los Tigres Escarlata tiene cuentan con aproximadamente ese número de personas…
Un imperio conquistado por veinte mil personas…
Jajaja…
Xena estaba terriblemente feliz, pensaba que el Imperio Sakartes era solo una gran tribu de nativos.
—Si conociera el verdadero poder del imperio nativo, definitivamente no estaría riendo en este momento —el ladrón la interrumpió con frialdad.
—¿Cuántos habitantes tiene?
—Xena reaccionó apropiadamente al oír lo serio que sonaba.
—De acuerdo con lo que dijeron, tomaría 50 atardeceres caminar desde el principio al final del imperio.
Cada ciudad tiene muchas tribus y el imperio también contaba con la protección del Dios Sol, el que lo gobernaba todo, ¡Akaban!
—el ladrón ahora parecía serio—.
Una estimación conservadora calcula que la población del imperio es de entre 500,000 a un millón.
Sus límites son tan extensos como los de un reino, ¡y los protege un dios falso!
—Poder vencer a un imperio tan poderoso con menos de veinte mil piratas…
¡Madre mía!
Sería difícil aunque fueran 500,000 cerdos…
—exclamó Xena, impactada.
—¡Exacto!
Lo que le diré ahora es clave —el ladrón ahora parecía algo conmovido y temblaba de miedo—.
¿Recuerda el agua bendita con la que nos rociaron apenas llegamos a la costa?
—Era sólo agua con algún tipo de poción, ¡no era agua bendita!
—señaló Xena.
Era algo importante cuando se trataba de la religión, nunca admitiría haber sido bendecida por otro dios a menos que estuviera segura de querer traicionar a Waukeen.
—Bueno…
Esa poción…
—el ladrón se percató rápidamente de que se había expresado mal y se autocorrigió—.
Aparentemente, hubo una plaga terrible al comienzo de la guerra.
Murieron muchos nativos y la Serpiente Alada descendió de repente con las habilidades para curarlos.
Les dieron a los nativos el agua bendita…
—¿Serpiente Alada?
—Xena pensó rápidamente en las órdenes divinas de la Diosa de la Riqueza, como así también en cómo se le requirió investigar a la Iglesia de la Serpiente Gigante.
—Sí.
El “agua bendita” tiene una impresionante capacidad de curación y fue extraordinariamente efectiva contra la plaga.
Aquellos seres de piel clara fueron vistos como héroes enviados desde los cielos para salvarlos y los apoyaron enormemente.
Así fue como vencieron al Imperio Sakartes original…
—Con que así es…
—Xena se veía calmada, claramente estaba reflexionando profundamente.
Luego se volteó hacia el ladrón y habló con seriedad—.
¿Piensas que…
esa plaga tiene algo que ver con la Señora de las Plagas?
—No debería.
He luchado contra los sacerdotes de su iglesia.
Aunque puede propagar enfermedades, no deberían ser tan infecciosas…
Además, sus sacerdotes sólo saben cómo matar a otros, no cómo salvarlos…
—murmuró sin rodeos el ladrón.
—Bien, entonces…
Obtén más información, sobre todo de la Iglesia de la Serpiente Gigante…
—Xena suspiró profundamente y despidió al ladrón.
Comenzó a murmurar decididamente para sí misma mientras observaba la lámpara de aceite—.
Los Tigres Escarlata, el brujo legendario de la Familia Faulen y la serpiente alada capaz de curar enfermedades…
¿Cuál es la relación entre ellos?
Al principio, había pensado que solo era una broma de Leylin.
Sin embargo, al parecer era imposible.
—Señora, ¡por favor, guíeme!
—Xena se aferró al emblema sagrado que llevaba en la mano y comenzó a rezar devotamente.
Un brillo dorado envolvió la habitación y la hizo ver borrosa.
…
—Entonces es la Diosa de la Riqueza…
He tenido muchísimo contacto con ellos.
La Iglesia de Waukeen está en Puerto Venus, por lo que es lógico que hayan registrado mi aura…
—Leylin no estaba para nada sorprendido.
Después de todo, la Isla Debanks debía interactuar con el mundo exterior.
Había muchísimo trabajo que hacer en la Isla Debanks y el comercio ayudaría enormemente a que recuperara su vitalidad.
Era mucho mejor que los descubriera Waukeen en lugar de Helm.
Después de todo, la diosa tenía una postura neutral.
Con los abundantes recursos de la Isla Debanks y la gran cantidad de consumidores de todo el Imperio Faulen, Leylin no tenía dudas de que los sacerdotes dorados iban a sentirse muy atraídos.
sin embargo, no valía la pena que Xena arriesgara su vida.
¡La única que podía estimular a un sacerdote dorado era Waukeen, la Diosa de la Riqueza!
—Sin importar lo que ella espere, la Isla Debanks definitivamente puede mantenerse.
No es necesario temer a bloqueos o amenazas…
Por supuesto, si se los pudiera persuadir y pudiéramos obtener el respaldo económico de la red comercial en el continente, sería estupendo…
—Leylin movió los brazos—.
Da la orden de que los recibiremos con la mayor amabilidad y envíenles oro y utensilios con cornalinas incrustadas.
Cubran los pisos con alfombras y denle la bienvenida a mi palacio…
Leylin no era simplemente el gobernante de un imperio nuevo.
También era su patrono, por lo que sus órdenes se cumplían sin dudarlo.
Los nativos entregaron una gran cantidad de obsequios a Xena y su gente y parecieron obnubilados por su riqueza.
Hicieron numerosas paradas en el camino antes de llegar a la Ciudad Faulen, que estaba siendo reconstruida.
Aquella había sido la capital del Imperio Sakartes.
Las viviendas y caminos ya eran muy espaciosos, pero ahora se los estaba expandiendo aún más.
Los amplios accesos permitían que incluso una decena de caballos cabalgaran a toda velocidad uno al lado del otro.
—La planificación de esta ciudad imperial…
La ambición del conquistador es muy obvia…
—Xena mencionó a Leylin de forma indirecta.
Para los nativos, era alguien que representaba la sangre y la masacre, pero ella vio más que eso.
Como los nativos tenían una comprensión mínima y había una gran brecha en la comunicación, ella aún no tenía idea de quién era él.
De todos modos, estaba segura de que era alguien extremadamente valiente, con un gran poder y posiblemente más astucia que un diablo.
La inmensa brecha y la impotencia que sintió hicieron que suspirara profundamente.
De no haber sido por la luz de la diosa que la respaldaba, habría escapado mucho antes de la Isla Debanks.
—La información sobre la Iglesia de la Serpiente Gigante es muy confusa, pero los sacerdotes definitivamente tienen hechizos divinos.
La persona detrás de la Iglesia de la Serpiente Gigante debe ser, como mínimo, un dios falso…
—cualquier cosa que estuviera relacionada con los dioses era una fuente de problemas.
Xena podía sentir que se avecinaba un gran dolor de cabeza.
—¡Hemos llegado!
Este es el palacio de nuestro emperador, ¡solo usted tiene permitido entrar!
Los cazadores de diablos de elite bloquearon al resto de los emisarios en la espléndida entrada dorada del palacio.
Como eran los guardaespaldas que protegían a Leylin, aquellos nativos eran ciertamente leales.
También tenían una fuerza de primer nivel e incluso se los podía considerar héroes.
Su poder potencial hizo que el corazón de Xena palpitara de miedo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com