Brujo del mundo de magos - Capítulo 1039
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1039: Capítulo 1039 – Readquirir 1039: Capítulo 1039 – Readquirir Editor: Nyoi-Bo Studio Con la ayuda de Baalzephon, el “traidor”, Leylin fue el primero en ingresar al semiplano.
Una poderosa fuerza espacial titilaba en ese lugar y él apenas podía distinguir el mundo al otro lado.
Era un plano de lava y en el centro había un enorme demonio profundamente dormido.
El pecho de esa auténtica montaña se movía arriba y abajo en un sueño profundo.
Sus alas diabólicas y sus ojos gigantes temblaban con una poderosa fuerza vital.
—¡El cuerpo verdadero de Belcebú!
—los demonios de los pozos que vieron esa escena se regocijaron ruidosamente y el fuego en sus ojos ardió con intensidad.
Frente a ellos había un trono sin igual.
Era una posición en la cima de todos los diablos, ¡exentos de la perdición eterna!
Sin embargo, Leylin redujo la velocidad de sus pasos y se detuvo.
Ya había cumplido sus objetivos desde el momento en que entró al semiplano.
Es tan real que casi me engañó incluso a mí, pero…
La luz del Chip de I.A.
brilló en los ojos de Leylin, que luego se marchó y desapareció sin la menor vacilación.
Con la eliminación del dominio y la fuerza divina que repelía a los demonios de los pozos, ellos también habían entrado en el semiplano.
—Y ahora, ¿qué hacemos?
Ese dios parece haberse ido, ¿podría ser una trampa?
—Zapan parpadeó.
Belcebú podía haber parecido fuerte allí, pero todavía codiciaba enormemente ese lugar.
—¿Qué tal si enviamos a alguien como carne de cañón para ver si es real?
—sugirió un diablo desde un costado.
Su cuerpo escupía llamas de vez en cuando.
—Ustedes, montón de cobardes, ahora es todo mío…
Jajaja…
—a pesar de que el resto de los diablos estaban indecisos, uno de los demonios de los pozos rio maniáticamente y se dirigió a toda prisa al semiplano.
Luego de un instante, los demás demonios de los pozos también se unieron.
—Pearza fue el primero en entrar.
No seré ascendido el próximo año de así que…
—otro diablo suspiró— Me iré…
Los demonios se habrían apresurado sin pensar.
Sin embargo, los diablos no eran la horda de demonios.
Eran de la alineación legal y poseían una gran inteligencia.
—También me huele a una trampa.
Discúlpenme, me iré…
Los diablos que entraron en ese lugar eran los desafortunados, a los que les iría mal en la siguiente prueba y, por esa razón, querían demostrar su entereza.
Los otros vieron que la situación frente a ellos era demasiado buena para ser cierta y planearon retirarse.
—Puede que el dios se haya ido, pero eso no significa necesariamente que sea una trampa.
Además, si combinamos nuestras fuerzas…
—incluso más diablos se inquietaron e intentaron persuadir a sus compañeros.
¡Bum!
Sin embargo, ocurrió un cambio aterrador en el semiplano.
Retumbó ruidosamente y se distorsionó, como si se convirtiera en una bestia aterradora.
La entrada ante ellos se convirtió en una boca monstruosa.
¡Bang!
Como fue el primero en apresurarse y tocar el cuerpo verdadero en el semiplano, Pearza estalló en una voluta de humo.
La figura gigante del Archidiablo comenzó a fundirse dentro de la lava y se convirtió en un líquido negro putrefacto que se aferraba a los cuerpos de los diablos y los corroía.
—Agh…
Esto es…
Los diablos en el semiplano chillaban.
Era como si estuvieran en el estómago de una bestia extraña que los estaba digiriendo y el líquido negro era su ácido estomacal.
Esa nueva bestia rugió mientras se formaba una fuerza de succión en su boca.
—¡Rayos, es una trampa!
¡De prisa, váyanse!
—gritó Zapan de los Ocho Oscuros, pero pronto descubrió que la fuerza había crecido y lo había atrapado.
La boca gigante cubrió el cielo y la tierra, como si quisiera tragar todo lo que había dentro.
Muchos demonios de los pozos murieron en el líquido negro.
Esa bestia sólo se detuvo después de devorar a muchos de ellos.
Emitió la energía maligna que había digerido con satisfacción.
Luego, envió su energía a un lugar determinado.
… —Qué lástima…
En el noveno nivel de Baator, Nessus, Asmodeus estaba en la cima de la gran ciudadela de Malsheem, suspirando.
Mammon, Samuel y Levistus se sobresaltaron al mismo tiempo: —Nuestros subordinados, ¿qué has hecho?
—Fue para completar un contrato que tenía con Belcebú…
—Asmodeus encogió los hombros—.
Nunca conspiré contra sus hombres, fue acordado antes de que Belcebú entrara en su sueño profundo.
Puso una trampa para invitar a un enemigo y, si lograba devorarlo con éxito, podría curar sus heridas y mantener el orden en Dis.
Sin embargo, parece que la bestia no pudo engañar a ese enemigo…
—Es decir…¿Nos has estado engañando todo este tiempo?
—el aura helada alrededor de Levistus se había fortalecido.
—Oh no, para nada mis amigos —Asmodeus sonrió maliciosamente—.
El acuerdo jurado a la Estigia todavía está vigente.
Si sus subordinados hubieran logrado captar la debilidad de Belcebú y tomar el control, lo habría reconocido con seguridad.
Sin embargo, fallaron y se convirtieron en un medicamento para un señor de Baator.
No es tan grave, ¿verdad?
—¿Significa que ayudamos a Belcebú a recuperarse sin nada a cambio?
¡Maldición!
—Mammon y Samuel aullaron—.
Regresemos, nuestro lado debe ser un desastre ahora…
—Me temo que no.
Después de todo, el pacto aún no ha alcanzado su madurez…
—Asmodeus parpadeó, como si todo lo que había en los Nueve Infiernos estuviera frente a él—.
Por favor, esperemos…
… —¿Así que quería devorarme a través de esta trampa para recuperarse?
—la figura de Leylin apareció sobre la Torre de Hierro; su fuerza divina hizo que el área a su alrededor se detuviera.
Miró a la bestia devorando a los diablos sin ninguna preocupación en el mundo y sus ojos brillaron.
Había confirmado que esa era una trampa que había tendido Belcebú con el objetivo de atraparlo para que el Archidiablo pudiera recuperar su autoridad y poder perdidos.
Sin embargo, aunque el plan de Belcebú había fallado, se las había arreglado para devorar a muchos demonios de los pozos.
Ellos ayudaron a su recuperación.
Aunque tragar a Leylin hubiera sido más efectivo, era mejor que nada.
—Lástima…
¡Tu trampa tenía un defecto y una verdad innegable!
—Leylin sonrió y sus ojos se estrecharon—.
El hecho es que ya has entrado en un sueño profundo.
Sólo podías poner esta trampa en apuros, pero no podías controlarla externamente.
Fue un mal plan.
En cuanto a tu error fatal…
¡La energía que esta bestia absorbió se está transportando hacia ti a través de un túnel a un lugar cercano!
No se podía transportar energía a una distancia infinita y el mismo Belcebú era un maestro de tácticas.
¡El lugar más peligroso también sería el más seguro!
—Pero todavía no puedo sentir tu existencia.
No hay rastros de tu aura en el plano…
—los ojos de Leylin se entrecerraron—.
Sólo hay una manera de que eso suceda, la Placa de Manderhawke.
La usaste para tallar un pequeño espacio del vacío, ¿eh?
De esa manera, aunque no estés en Dis, aún estás cerca.
¡Chip de I.A.!
—ordenó ferozmente.
[Biip.
Buscando datos en la Placa de Manderhawke…] entonó el Chip de I.A., que envió una gran cantidad de información a la memoria de Leylin.
Había hecho varios intentos para imitar la Placa de Manderhawke en el Mundo de los Magos y, en ese momento, parecían haber dado resultado.
Comenzaron a aparecer runas y patrones elegantes en las yemas de los dedos de Leylin que formaron un patrón complejo e intrincado.
Los patrones se habían unido formando una runa circular extraña.
[Comenzando la réplica de la Placa de Manderhawke, buscando bandas de onda similares…] Al ver la notificación, Leylin descendió al suelo y se dirigió hacia la estatua de Belcebú.
La bestia del semiplano había destrozado todo el palacio hasta convertirlo en cenizas, pero esa zona se había salvado.
[Biip.
Búsqueda finalizada.
Ubicación del objetivo: 00] —le avisó el Chip de I.A.
¡Entonces está aquí!
Leylin no lo dudó más y presionó la réplica contra la estatua de Belcebú.
La runa zumbó cuando comenzó a fundirse en la estatua.
Era como si algo cayera en el agua y abriera un espacio misterioso.
Ese lugar era extremadamente pequeño y el mundo parecía estar en escala de grises allí.
Había un aura de extrema maldad que irradiaba el cuerpo de un diablo que estaba acurrucado en el centro.
Finalmente te he encontré, Belcebú…
Murmuró Leylin.
Nunca había pensado que ese Archidiablo estuviera tan debilitado.
Aunque parecía ser el mismo, Belcebú ahora tenía el tamaño de un niño.
Algunos tubos ilusorios conectaban su cuerpo a la bestia del semiplano y absorbían el poder que devoraba.
Un consciente se despertó lentamente y de inmediato comenzó a emitir sentimientos de miedo y preocupación al ver a Leylin.
—Del Mundo de los Magos al Mundo del Purgatorio y de vuelta al Mundo de los Dioses ante de los Nueve Infiernos.
Nuestra enemistad finalmente está llegando a su fin…
—Leylin miró a Belcebú y suspiró al ver a su enemigo.
Las runas carmesíes comenzaron a cubrir su cuerpo, mientras un ojo vertical se abría entre sus cejas—.
Absorción de Pesadillas: ¡Comesueños!
Leylin usó el mejor método de absorción que tenía para el Mundo de los Dioses.
La fuerza onírica roja oscura envolvió todo el espacio y formó un huevo ovalado.
El huevo comenzó a palpitar levemente, como si estuviera vivo y respirando.
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