Brujo del mundo de magos - Capítulo 1053
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1053: Capítulo 1053 – Maxi 1053: Capítulo 1053 – Maxi Editor: Nyoi-Bo Studio En las profundidades de la Tribu Flor de Cercis, en un rincón de una cueva oscura excavada dentro de una montaña negra, el cuarzo blanco centelleaba e iluminaba el lugar cubierto de moho dándole una sensación de vida.
Había una columna con forma de cruz cerca del final de la cueva.
La forma de Gillian en ese momento, una pupa humanoide, se había fusionado perfectamente a la base.
Mostraba sus bellas curvas y su firmeza como si fuera la obra de arte más fina.
La evolución silenciosa es similar a la de los Magos…
pensó Leylin.
La luz del Chip de I.A.
iluminó sus ojos mientras se acercaba a tocar la estatua; podía sentir la debilidad y el arrepentimiento en el centro del alma.
Dicho esto, el debilitamiento se daba en comparación con el propio Leylin, el alma ya era tan poderosa como un Mago de rango 5 o 6.
—¿Percibiste mi llegada?
—una ligera sonrisa apareció en su rostro—.
Considerando que has sido útil para mi investigación, te daré un pequeño obsequio.
Un destello rojo oscuro se extendió desde los dedos de Leylin y dibujó extraños arcos en el aire como si fuera una mariposa que dejaba atrás dos estelas elegantes.
Luego, aterrizó en el hombro de la estatua.
¡Pum!
Titilaron luces rojas y, al entrar en contacto con ella, los puntos de luz y la piel de la estatua se disolvieron de inmediato.
Toda la humana-pupa comenzó a moverse ligeramente y sus ojos parecieron cobrar algo de vida.
Al notar la velocidad a la que se había despertado su alma, Leylin eligió marcharse.
No parecía importarle la situación.
—Puedes hacerlo, pequeña Gillian…
Los seres de leyes tenían vidas extremadamente largas.
Leylin podía predecir que, si Gillian no lograba llegar al rango 7, esa probablemente sería la última vez que la viera.
—¿Así es como se siente vivir eternamente?
¿Soledad?
¿Trascender lo terrenal?
—Leylin recordaba a muchas personas y parecía melancólico.
Su mente se inundó de imágenes de Bicky, Kroft e incluso muchos de sus enemigos.
Muchos de ellos no habían podido soportar el paso el tiempo y habían entrado en el ciclo de la muerte.
Igualmente…
¡Aún quiero buscar lo extraordinario y alcanzar la verdadera eternidad!
Leylin se marchó decididamente de la cueva con un movimiento rápido de su túnica.
Chip de I.A., ¿cuáles son los resultados de la investigación anterior?
Luego de oír su respuesta robótica, Leylin suspiró.
Ni siquiera hay un momento específico.
Parece que el ejemplo de un nativo que aún debe convertirse en un ser de leyes no es útil para mi investigación…
El objetivo principal de aquel viaje a Paisaje de Ensueño consistía en estudiar el debilitamiento de fuerza onírica, comprender completamente su poder, convertirla en la base para la fusión de las leyes e ingresar al rango 8.
El Chip de I.A.
había dirigido todos sus análisis en esa dirección.
Desafortunadamente, un ejemplo y modelo similar a un Mago de rango 6 aún no podía ayudar al Chip de I.A.
a progresar.
Solo un verdadero ser de leyes de rango 7 podría iluminar un poco a Leylin.
—Pensándolo bien, uno adquiere un cuerpo de leyes fusionado con el mundo una vez que alcanza el rango 7.
Se atraviesa un cambio completo, por lo que solo puedo utilizar a esos seres de leyes para estudiar la Fuerza de Origen del Mundo…
Pero estar por aquí aún me trae algunos resultados…
—Leylin transmitió una ola de ondulaciones del alma y convocó al dragón de un ojo Bodach, que había desaparecido en algún lugar—.
Trae a Cabadole, ¡nos vamos!
—¿Irnos?
¿A Maxi?
—Bodach se rascó la cabeza—.
No creo que ese tipo de lugar tenga lo que quieres…
Todos los tesoros de este territorio, las cosas pequeñas y resplandecientes, no pueden escapar de mi sentido del olfato…
Bodach había adivinado en ese punto que Leylin probablemente estaba buscando algo.
Aun así, con su conocimiento limitado y su razonamiento, solo pensaba en gemas deslumbrantes y tesoros de cristal.
Con respecto a las señales de la civilización, poemas históricos, etc., solo se los utilizaba como pasatiempo.
Con el gran trasfondo del dragón de un ojo en el Mundo de Ultrón y los recuerdos transmitidos de generación en generación, no eran nada para él.
Leylin se volteó de repente con una oscuridad sin final en sus ojos.
—Te advierto, ya has provocado a un Señor de la Calamidad, ¡No provoques a otro o no te lo perdonaré!
Esto hizo que el dragón de un ojo retrocediera aterrorizado y sacudiera la cabeza.
—Bueno, bueno.
No te preocupes, no seré tan estúpido…
Además, a la demonio onírica le gusta coleccionar sueños, algo que no me interesa…
—¡En realidad es porque no te importa su tesoro!
—Leylin miró hacia arriba fastidiado y sacudió los brazos para llamar al cazador Cabadole—.
¡Estamos aquí!
—¡Mis señores!
—Cabadole ahora se había cambiado y llevaba ropa con, al menos, menos parches.
Se había lavado la cara y mostraba mejillas pecosas ligeramente ruborizadas de la emoción.
Sus ojos brillaban con inteligencia.
Ahora sabía que, definitivamente, Leylin y Bodach eran personas increíbles.
Aunque solo sería un guía, incluso Hosain, el líder de su tribu, envidiaba su puesto.
Mientras él pudiera ganarse su favor, la cosa más pequeña que pudieran darle podría durarle toda la vida.
—Los guiaré bien, ¡mis señores!
—garantizó Cabadole mientras inflaba el pecho y se aferraba a la lanza negra en sus manos.
—¡Solo eres un guía de todos modos!
—Bodach resopló con desdén.
—Esto puede ser un poco diferente ahora.
Estaremos volando, por lo que solo tendrás que indicarnos en qué dirección…
—le comentó Leylin.
—¿Volando?
¿Volaremos?
—Cabadole se sintió algo mareado, pero luego se quedó sin aliento al ver a Leylin saltar hacia el cielo.
Aunque los que vivían allí tenían la vitalidad y la durabilidad del alma de los Magos oficiales, solo podían volar si mutaban y desarrollaban alas.
Las leyes de Paisaje de Ensueño eran muy estrictas.
—Deja de sorprenderte tanto, niño…
—Bodach lo levantó del cuello y todo lo que Cabadole sintió cuando sus pies abandonaron el suelo fue una fuerte ráfaga de viento.
¡Pa!
Soltó la lanza negra que se clavó en el suelo de forma inclinada.
—Ten cuidado, niño.
¡No me culpes si caes!
—se burló Bodach, que se percató de que había descubierto una forma de lidiar con Cabadole.
¿Qué tal un baile de 360 grados por el cielo?
¿O algunas vueltas?
¿Un vuelo supersónico?
A ese joven probablemente le saldría la cena anterior por los orificios nasales.
Bodach rio con malicia…
hasta que, desafortunadamente, el joven que había sobrevivido a la dura naturaleza mostró su capacidad incomparable de adaptarse.
Cuando los tres llegaron a Ciudad Maxi, Cabadole ya no estaba pálido, Sino que había un rubor excitado en su rostro.
—¡Eso fue increíble!
Si pudiera volar, ¡podría cazar hasta lobos demoníacos disparando flechas!
—miró a Bodach ansioso—.
Mi Señor, ¿puede enseñarme a volar?
—Maldición, ¡maldición!
¿Puedo estrangularlo?
—le preguntó Bodach a Leylin.
—Por supuesto que no.
A menos que quieras terminar tu viaje aquí…
—Leylin miró a Cabadole, que estaba sorprendido por la sed de sangre que mostraba Bodach, y sonrió de forma amable—.
No temas, ¡tu tío Bodach solo está jugando contigo!
—¡Esa broma no es para nada graciosa!
—murmuró Cabadole, que apuró sus pasos intencionalmente y corrió hacia Leylin.
—Ts…
Los tontos siempre tomarán decisiones tontas…
—Bodach se volteó con desdén.
Se enfocó en un arco enorme hecho con mármol blanco en la entrada de Ciudad Maxi, como así también en las altas murallas sobre las que había guerreros de elite.
Sus instintos de ladrón comenzaron a surgir: —Ts…
Nunca pensé que un montón de inmigrantes en Paisaje de Ensueño tuvieran tanta riqueza.
Desafortunadamente, solo necesitaré tres períodos de refinamiento de metal para saquear este tipo de ciudad…
—¡Ten más cuidado y no nos traigas más enemigos!
—Leylin presionó su frente y comenzó a pensar si haber llevado al dragón era una buena decisión.
—Maxi está gobernada por sus propios ciudadanos, cada 100 años se elige en la plaza exterior a los oficiales y protectores que asumirán como autoridades…
—Cabadole estaba haciendo bien su trabajo, les presentaba la ciudad a Leylin y Bodach.
—¿Ciudadanos?
¿Ellos?
Leylin miró al costado del camino.
Podía ver a los ciudadanos que Cabadole había mencionado en los jardines y la fuente de mármol.
Se vestían con pulcritud de color blanco y sus túnicas estaban sostenidas por solo un aro sobre uno de sus hombros.
Esto los hacía ver lánguidos y cómodos.
Su burla hacia Cabadole y las personas como él eran obvias en su mirada, que surgía de sus almas o incluso de sus genes.
—Sí.
Son ciudadanos de Maxi y tienen suficiente comida y esclavos para atenderlos…
—respondió Cabadole bajando la cabeza.
La razón por la que aquellos ciudadanos podían evitar trabajar y aun así disfrutar de comida y sirvientes era obvia: estaban explotando a muchas tribus como la Tribu Flor de Cercis.
Francamente, el ambiente no era la única razón de los terribles problemas de los nativos.
Los ciudadanos de Maxi también los provocaban.
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