Brujo del mundo de magos - Capítulo 1114
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1114: Capítulo 1114 – El Plan 1114: Capítulo 1114 – El Plan Editor: Nyoi-Bo Studio Convertirse en un dios era al objetivo de toda la vida de cada ser en el Mundo de los Dioses, era algo que todos anhelaban.
Ahora, ¡Leylin estaba en el umbral para convertirse en un dios!
El ascenso tenía un significado incluso mayor para él, ¡ya que sólo un alma divina podría permitirle abrir la esfera de cristal desde el interior para así lograr que su cuerpo principal entrara en el Mundo de los Dioses!
En pocas palabras, en el momento en que lograra convertirse en un dios, faltaría poco tiempo para que la Guerra Final se reanudara, por eso es que Leylin se tomaba muy seriamente el asunto de la divinidad.
Además, cumplir con los requisitos no significaba que uno pudiera convertirse en dios.
En la historia del Mundo de los Dioses, había muchos ejemplos de personas que habían caído durante su ascenso o habían sido emboscadas por el enemigo justo después.
Obviamente, él no quería ser uno de esos pobres dioses.
Malar y Cyric definitivamente percibirán mi ascenso, somos rivales…
No me dejarían ir…
Esto es algo que decidieron las circunstancias, al igual que una manada de leones, en la que solo puede haber un macho.
Es un hecho imposible de cambiar…Leylin se frotó el mentón, parecía serio.
Luego están Mystra, Tyr y Helm.
Ellos ya se complotaron para asesinarme una vez, me temo que no me dejarán en paz.
En el momento en que mi reino divino esté preparado, me atacarán inmediatamente.
Mi cuerpo se habrá vuelto divino, por lo que el plano material principal ya no me protegerá…
En ese momento, Leylin contaba con el hecho de que solo era un semidios.
Se había ocultado en la Isla Debanks y los otros dioses solo podían mirarlo con furia, no podían hacer nada.
Como los dioses verdaderos no podían descender, sus personificaciones y clones eran básicamente una comida gratis para él.
Además, su iglesia y el imperio lo protegían, lo que hacía que las tácticas bélicas en mar y tierra fueran inútiles.
Por esa razón, era capaz de hacer lo que quisiera hasta ese punto en lugar de ser perseguido y asesinado.
No obstante, luego de convertirse en dios, todo cambiaría.
El plano material principal rechazaría su cuerpo y lo expulsaría al mundo exterior.
Cuando eso ocurriera, las cosas se pondrían “divertidas”.
Fuera del plano material principal, Mystra y sus otros enemigos definitivamente se enfurecerían y estarían listos para tomar venganza en cualquier momento.
Lo más aterrador era que, en el mundo exterior, ellos ya no tenían las restricciones del plano material principal, ¡por lo que podían ejercer su inmenso poder como dioses superiores!
Los dioses superiores eran similares a los Magos en la cima del rango 8.
Frente a la posibilidad de un ataque de sus cuerpos verdaderos, Leylin ya podía sentir el miedo invadiéndolo.
Sin el tiempo de establecer su reino divino, le sería imposible detener a esos seres malvados.
Cuando el momento llegara, estaría en peligro.
¡Caer justo después de convertirse en dios!
Leylin sentía que se convertiría en el mayor chiste del Mundo de los Dioses si sucedía algo así.
Además…
Debería preocuparme por Baator…
Leylin suspiró.
Ya había logrado robarle la autoridad a Belcebú y se había convertido en el maestro de Dis al ocultar su verdadera identidad.
Pero, ¿quién era Asmodeus?
El astuto diablo también había utilizado una serie de planes para obtener la mayoría del poder del infierno y ahora se había enfocado en Leylin, que nunca se había interesado en trabajar con los diablos.
Después de todo, aunque sí confiaban el uno en el otro hasta cierto punto, no dudarían en engañar a los extraños.
Él no aceptó ninguna oferta de paz, sino que se apresuró por convertirse en su maestro.
Esa era la razón por la que Leylin había creado a los Cazadores de Diablos, Profesionales poderosos que sólo podía crear la Iglesia de la Serpiente Gigante.
En parte era para empoderar a sus subordinados, pero también deseaba eliminar a los fieles a los diablos del plano material principal para abrirse paso él mismo.
Evidentemente, los diablos que eran fieles a Leylin podían evitar los hechizos de Detección de Diablos sin tener que pagar ningún precio.
Los demás, por otra parte, no tenían tanta suerte.
Los Archidiablos restantes estaban cada vez más insatisfechos con Leylin y él ya podía suponer que algunos de ellos estaban contactando a los dioses para destronarlo.
Al mismo tiempo, la astuta mano de Asmodeus estaba llegando a Dis.
No parecía satisfecho con la utilización de su hija como reemplazo de la Condesa Arpía para obtener la autoridad sobre Malbolge.
Parecía querer más, ¡ansiaba unificar los Nueve Infiernos y convertirse en el verdadero maestro de Baator!
¿Quién sería un mejor objetivo que Leylin, que se había entrometido?
Leylin no tenía dudas sobre eso.
Siempre que tuviera la oportunidad, Asmodeus definitivamente destinaría todos sus recursos para devorarlo y tomar el control de Dis.
Jeje…
¡Ven a mí con tus planes!
Solo espero que no tengas problemas al final…Leylin se burló en el interior.
No era como si no tuviera ningún as bajo la manga.
Thultanthar esperaba silenciosamente en su semiplano y la ciudad voladora parecía impaciente por beber la sangre de los dioses.
Un gran oscurista con una ciudad voladora había podido intimidar incluso a los dioses de la antigüedad.
Al mismo tiempo, había un Mago de leyes esperando afuera de la esfera de cristal y observando con codicia el Mundo de los Dioses.
¡Aquellos que se estaban preparando para atacar a Leylin pronto se sorprenderían al descubrir que el conejo en sus manos era en realidad un malvado dragón primitivo!
Leylin ignoró esta cuestión y les echó un vistazo a los registros del Chip de I.A.
Chip de I.A., ¡muéstrame la versión actualizada del hechizo oscuro de grado 12 Personificación de Karsus!
[Biip.
La Personificiación de Karsus está siendo actualizada.
Tiempo estimado: 677 hs, 23 min, 13 seg]dijo con lealtad el Chip de I.A.
Esa era una carta aterradora en manos de Leylin.
Podía permitirle disponer de Mystra en un instante y al mismo tiempo liberar a muchos Magos antiguos del núcleo de la Red.
Gracias a su experimento en el Mundo de las Sombras, Leylin ahora conocía el poder de ese modelo de hechizo oscuro.
Por supuesto, el contragolpe era inmenso.
Aunque, con el Chip de I.A.
y sus datos de la prueba, solucionar el problema sería muy fácil.
Leylin estaba seguro de que, sin importar qué otros trucos hubiera planeado Sombra Distorsionada, estarían relacionados con ese hechizo oscuro.
No obstante, había tomado medidas para lidiar con eso y estaba reparando el modelo de hechizo oscuro, por lo que Sombra Distorsionada no podía hacer más que continuar mirando.
Entonces, si lo pienso, realmente tengo bastantes ases bajo la manga…
Leylin se acarició el mentón.
Pero…
¡Aún necesito que algunas personas lideren el camino!
Un maestro y un sirviente temblaron en algún lugar de los mares del sur.
Supusieron que se debía a los vientos marítimos, por lo que se dirigieron a la bodega del barco.
Quién sabía que depararía el futuro…
Al pensar en el hijo de un dios, Leylin recordó de inmediato al maestro verdadero de la Iglesia del Escorpión Venenoso, que era un semidios.
Con lo idiota que es Escorpión Venenoso, es lógico que se hayan deshecho de él.
Sería extraño si no lo hicieran…
Escorpión Venenoso había lidiado con su Iglesia de la Serpiente Gigante en el pasado.
Las clasificaciones eran muy estrictas en el continente.
Todos tenían su propio rango y, como Leylin no era ni un dios ni una leyenda de alto rango, sino un semidios, lógicamente no se mezclaba con los seres de otro estatus.
Los únicos que podían hablar de igual a igual con él eran los dioses falsos y los semidioses.
Por lo tanto, era extremadamente normal que los seres como ellos formaran alianzas secretas.
Ante la represión de los dioses verdaderos, los semidioses y los dioses falsos que no contaban con el respaldo de la gente habían tenido que aprender a unirse.
Leylin obviamente había entablado una amistad con algunos de ellos y había jurado alianzas.
Aunque fueran inútiles, le darían un respiro cuando ascendiera y se enfrentara a la presión de los otros dioses.
Había muchos semidioses que pensaban de la misma forma, por lo que la diplomacia fluyó sin contratiempos.
El Escorpión Venenoso, el maestro de la Secta del Escorpión Venenoso, era uno de los semidioses a los que Leylin había conocido.
Desafortunadamente, el poder de la divinidad y el fuego divino parecían estar deformando su razón y pasaba la mitad de cada día en un estado de demencia.
Debía decirse que aquel semidios, que podía respaldar a una iglesia y solo se lo estaba eliminando ahora, superaba enormemente las expectativas de Leylin.
Él también comprendió la ley de la masacre.
Eso es lo único que quiero….Leylin se acarició el mentón.
La divinidad de Escorpión Venenoso era similar a la suya, por lo que comenzó a idear un plan a grandes rasgos.
Esa era la razón por la que le había ordenado a sus subordinados que entraran en contacto con él y luego había invitado a su último descendiente de sangre a la Isla Debanks.
Sólo un Escorpión Venenoso no es suficiente…
Necesito más…
¡necesito más objetivos!
En ese momento, las figuras de distintos semidioses brillaron en los ojos de Leylin.
Convertirse en un dios no era una nimiedad y los nuevos dioses llamaban demasiado la atención.
Los métodos de Leylin eran simples.
Haría que sus aliados ascendieran junto a él y dejaría que ellos absorban algo del daño.
Por supuesto, sería aún mejor si estuvieran dispuestos a ascender antes que él, ya que eso le daría más experiencia.
Antes de que me convierta oficialmente en un dios, aún debo ver a un semidios ascender…
A Leylin siempre le había gustado estar preparado, si otro dios podía darle su experiencia, sería lo mejor.
Aunque ya había vencido a Shar del Mundo de las Sombras y había obtenido mucha información sobre los dioses de ella, era un ser antiguo.
No entendía demasiado de la situación de ese entonces en el Mundo de los Dioses y Leylin no se sentía demasiado confiado.
—Un dios verdadero…
—se oyó un suspiro bajo en el palacio…
…
—Joven maestro, ¡hemos llegado!
—un viejo mayordomo estaba ayudando a un joven a bajar de un bote en el muelle de la Isla Debanks.
Habían pasado diez días en un abrir y cerrar de ojos.
—Oh…
¿Este es el imperio nativo?
¡Casi pensé que había regresado al gran puerto del continente!
—el joven saltó desde la cubierta y se quedó sin aire al ver el puerto, incluso más grande y lujoso que Puerto Venus.
—Esta es la tierra de Su Alteza.
Por favor, ¡cuide sus palabras!
—le recordó con cautela el viejo mayordomo.
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