Brujo del mundo de magos - Capítulo 141
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141: Capítulo 141 – Buitres Kary 141: Capítulo 141 – Buitres Kary Editor: Nyoi-Bo Studio ¡Whoosh!
¡Whoosh!
Un vendaval subió la arena, produciendo un color dorado brillante.
En el interminable Desierto Dorado lleno de muerte y peligro, una manada de seis grandes lobos cruzaba las suaves arenas a una velocidad implacable.
Sobre la espalda de los lobos, había un par de siluetas humanas.
—¡Estamos aquí!
¡Ante nosotros está el Oasis Dorado!
—el anciano estudió el mapa y exclamó alegremente.
—¿Estamos aquí por fin?
—, dijo el jinete de un lobo lupino¹ sentado levantó la cabeza ligeramente.
Con su vista asombrosamente poderosa, miró a lo lejos y vio una alfombra verde.
Desde su encuentro con el Gigante Dorado, Leylin y su grupo habían estado al límite, y se sobresaltaban fácilmente por lo más mínimo.
Acababan de comenzar a relajarse después de haber estado en marcha durante más de diez días.
Como resultado, también llegaron a su destino en un tiempo más rápido de lo que habían planeado originalmente.
Este era el Oasis Dorado, la única fuente de agua grande en el Desierto Dorado.
Además, era el único camino transitable a través del Gran Cañón Margaret.
Los otros caminos fueron forjados con peligros que superaban con creces las capacidades de un Mago de rango 1.
Leylin divisó a la distancia algunas grandes criaturas parecidas a pájaros, que estaban despegando y aterrizando en el oasis.
Eran los buitres Kary, los principales culpables que ocuparon la tierra.
Los seis Magos se detuvieron y colocaron a sus lobos lupinos sentados en una duna no lejos del Oasis Dorado.
Los lobos lupinos sentados eran geniales contra algunas de las formas de vida de nivel inferior en el Oasis Dorado.
Sin embargo, contra los buitres adultos Kary, que eran comparables a discípulos de rango 3, no tenían ninguna posibilidad de sobrevivir, una vez atrapados en su zona de matanza.
Los lobos lupinos sentados todavía eran necesarios para el viaje que se tenía por delante.
Además, los lobos eran prestados.
Si los lobos perecieran, se necesitaría una gran cantidad de cristales mágicos para compensar a los comerciantes que debían devolver a los lobos al otro lado del Gran Cañón.
—¡No podemos seguir adelante!
Los buitres Kary son capaces de volar.
¡Seguramente seremos vistos por ellos desde el aire!
El viejo examinó los alrededores.
—¡Necesitamos ocultar la posición en la que se encuentran los lobos lupinos sentados también!
—¡Podría ser capaz de ayudar en este aspecto!
—Leylin dejó escapar una leve sonrisa, y agitó sus dos manos hacia la sombra de la duna de arena.
Bajo la mano de Leylin, la sombra negra se deformó y giró.
Como un behemoth gigante escondiéndose entre las sombras, abrió sus fauces y se tragó toda la duna de arena.
—La oscuridad es el amigo natural del ocultamiento —a la sombra de la oscuridad, los grandes lobos desaparecieron.
—¡Buen trabajo!
—Lancey elogió a Leylin.
A sus ojos, aunque Leylin era todavía un mago en ciernes, admiraba su mente ágil y sus hechizos débiles, pero prácticos.
Sin embargo, esto era sólo un falso frente de Leylin.
Al escuchar el cumplido de Lancey, el tipo grande soltó un frío resoplido: —Si de mí dependiera hacerlo…
—¡Bien, bien!
Somos un grupo después de todo, ¿por qué la necesidad de eso?
—¡Nuestro enemigo en este momento es la bandada de buitres Kary y su rey!
—el anciano interrumpió al tipo grande.
—¡Lancey, explicarás la situación al grupo!
Lancey caminó hasta el centro del grupo y sacó una gema azul de un pequeño resquicio en la región de su pecho.
—Este artefacto mágico está modelado para actuar como un ojo espía ¡y puede examinar imágenes dentro de un radio de diez kilómetros!
Lancey terminó su explicación y puso la gema en sus manos.
Derramó unas gotas de agua de su bolsa de agua y pronunció unos cuantos conjuros.
Un rayo de luz celeste fue emitido desde la gema.
La luz se deformó y se estiró, hasta que lució como la superficie de un espejo.
En el espejo, como superficie, se podía ver un hermoso lago.
Arbustos verdes y cocoteros crecían a su alrededor.
Ocasionalmente, se podían ver grandes pájaros rojos ascendiendo y descendiendo del bosque.
La visión en la superficie del espejo siguió ofreciendo una vista panorámica..
Leylin pudo ver la verdadera apariencia de los buitres Kary.
La envergadura de las alas del buitre Kary abarcaba 5 metros, y estaba cubierta de plumas escarlatas.
Sus garras parecían frías y afiladas.
Los remiendos rosados calvos en su cabeza ofrecían una vista asquerosa.
Un músculo similar a un tumor se hinchaba en su cabeza curva y completamente calva.
Había más de un centenar de estos buitres Kary en el oasis.
Si todos habían crecido por completo y bajo el liderazgo de un rey buitre Kary parecido a un Mago, la banda de Magos no tenía ninguna posibilidad.
—¿Más de cien?
¡Esta cantidad es demasiada!
¿Podemos ver al rey buitre Kary?
El viejo cuestionó apresuradamente.
—¡Lo intentaré lo mejor que pueda!
—Lancey no tenía la certeza, pero continuó moviendo el espejo en dirección a la bandada de buitres Kary.
Más a lo lejos, había un árbol gigantesco con un hueco peculiar que parecía una guarida.
Oculto en él, estaba un incomparablemente inmenso buitre Kary.
Mientras Lancey intentaba acercarse al espejo para mirar más de cerca, el enorme buitre Kary pareció notar su presencia y soltó un chillido de enojo.
¡Gra!
¡Gra!
Sonaba como un cuervo, pero de alguna manera, inexplicablemente diferente.
De repente, la bandada de los buitres Kary de los alrededores se agitó y se movieron.
Tras el grito de enojo, una ola sónica aterradora barrió hacia las cuatro direcciones.
—¡No puede ser!
¡Descubrió mi presencia!
—la expresión de Lancey cambió para peor.
¡Pa!
El espejo se rompió en pedazos, como un cristal roto.
Se convirtió en un brillo azul y cayó al suelo.
¡Gra!
¡Gra!
El chillido del rey buitre Kary hizo eco desde la distancia.
Los buitres Kary sacudieron sus grandes alas rojas y, como soldados entrenados, se dividieron en secciones.
Se extendieron como una alfombra que cubrió el cielo y buscaron en los alrededores, sin obviar una sola área.
—¡Lo siento!
—Lancey se disculpó con una expresión de vergüenza en su rostro.
—¡No hay problema!
Al menos vimos claramente la situación, ¿no es cierto?
—el Mago del turno de la noche respondió rápidamente.
—¡Es cierto!
¿Está bien?
—el anciano respondió con un breve destello de vergüenza en su rostro.
Fue él quien le permitió a Lancey buscar al rey buitre Kary.
¡Gra!
¡Gra!
Los grandes buitres Kary patrullaron el cielo durante un largo período de tiempo, pero fue en vano.
Finalmente, atacaron violentamente a algunas de las criaturas terrestres del área.
Los buitres Kary se abalanzaron sobre lo que parecían ser grandes lagartos, y regresaron al oasis.
Para Leylin y los Magos Oficiales, fue una tarea fácil esconderse de la búsqueda de los buitres Kary.
—¡De acuerdo!
Vamos a discutir cómo deberíamos tratar con esa maldita bandada de pájaros bastardos.
Bajo tierra, en una choza temporal hecha con magia, los seis Magos se reagruparon.
—¡Un centenar de buitres Kary, con niveles de energía similares a los del discípulos nivel 2 o nivel 3, más un rey buitre, cuyo poder está muy por encima de lo que esperábamos!
El anciano miró a los otros Magos.
—¿Que más hay por hacer?
Sigamos el plan anterior y observemos sus caminos y patrones de caza.
¡Luego mataremos a los pequeños grupos de caza antes de montar un asalto en el oasis!
—el gran tío no estaba ni lo más mínimamente preocupado, cuando agitó las manos.
Este fue el plan que se discutió anteriormente, simple y práctico.
Sin embargo, después del incidente con el Gigante Dorado, las personas del grupo comenzaron a tener un sentido apremiante de urgencia, y no estaban dispuestas a perder el tiempo en tales planes.
Además, el Desierto Dorado era el hábitat del Gigante Dorado y no deseaban volver a tropezar con él.
—¡Bien!
Sin embargo, tenemos que aumentar la frecuencia de nuestros ataques y atravesar este lugar rápidamente.
Habiendo observado a Leylin y al resto grupo aprobando este plan, el viejo aceptó a regañadientes…
Una criatura parecida a un escorpión negro, guiada por la oscuridad, se arrastraba sigilosamente por el suelo del desierto.
Su cola con gancho se balanceaba de lado a lado a medida que avanzaba.
Había un inusual color rojo brillante en ella, lo que obviamente era una indicación de que era venenosa.
¡Ssrrrppp!
De repente, una fangosa lengua amarilla se abrió paso a una velocidad imperceptible a simple vista, y llevó al escorpión a una duna de arena.
¡Bummm!
La duna de arena se abrió, revelando un lagarto amarillo fangoso.
El lagarto estaba cubierto por trozos y pedazos de escamas de peces y tenía una gran peineta hermosa que crecía en su cabeza.
¡Zi Zi!
El lagarto abrió su boca, y con un trago y un movimiento de los músculos de su cuello, el escorpión fue comido.
Después de ingerir su comida, el lagarto balanceó su cuerpo rechoncho y usó sus extremidades delanteras para cavar rápidamente en la arena y enterrarse en ella.
¡Gra!
¡Gra!
Casi inmediatamente después de que el lagarto se enterrara, un desagradable buitre resonó en el cielo nocturno.
¡Whoosh!
Siguiendo el grito del buitre, barrió una violenta ráfaga de viento.
El gran buitre Kary se abalanzó desde el aire y, utilizando sus garras negras, derribó la duna de arena y apretó sus garras.
¡Ka-cha!
Las garras negras afiladas se engancharon directamente en la carne del lagarto, y el lagarto dejó escapar un aullido de dolor que sacudió violentamente su cuerpo rechoncho.
¡Gra!
¡Gra!
El buitre Kary soltó un chillido de deleite, y picó a la lagartija con su pico en forma de gancho.
¡Pu!
El cráneo del lagarto amarillo fangoso se había partido.
Su materia gris y su sangre dejaron un desorden en las arenas.
El buitre Kary agarró con fuerza a su presa, y comenzó a volar de regreso a su guarida.
Aunque a los buitres normales les gustaba la carne podrida, los buitres Kary obviamente preferían ingerir mamíferos frescos y vivos.
El lagarto amarillo fangoso tenía dos metros de largo, pero en comparación con la estatura del buitre Kary, el ave parecía estar agarrando un pez pequeño.
—¡Bola de fuego latente!
En algún lugar de la oscuridad, varias bolas de fuego de color negro aparecieron de repente y golpearon al buitre Kary que llevaba su presa.
En un instante, las bolas de fuego negras estaban por todo el cuerpo del buitre Kary.
¡Bang!
Sin un sonido, el buitre Kary, junto con su presa muerta, fueron reducidos a cenizas.
Las siguientes bolas de fuego no disminuyeron en intensidad.
Se dispararon hacia el cielo y mataron a los buitres Kary restantes.
Tras su ataque, el suelo vibró y la arena se separó, revelando el rostro de Leylin.
Chip de I.A.
¡Presenta el grado de ataque!, ordenó en su mente.
Durante estos días, había estado de guardia en la zona para cazar a aquellos buitres Kary que se habían abalanzado en busca de comida.
En ese momento, Leylin había estado experimentando con el hechizo de rango 1 que provino del Chip de I.A.
Mucho antes, cuando era un discípulo de rango 3, Leylin había encargado al Chip de I.A.
que simulara un modelo de hechizo defensivo de rango 1.
Sin embargo, después de recibir las enseñanzas del Gran Mago Serholm y avanzar a hechicero, esta tarea se había retrasado.
Entrar en el Desierto Dorado lo dejó sintiendo que le faltaban sus técnicas de ataque.
Como alguien que carecía de una técnica de ataque convencional, Leylin decidió volver a colocar esta tarea en la agenda.
[1: “lupino” es un lobo, a pesar de que es una redundancia decir “lobo lupino”, de esta manera se encontraba en la traducción del texto original, escrito con mayúsculas, por lo que se mantuvo al pasarlo al español en caso de que sea intencional]
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