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Brujo del mundo de magos - Capítulo 294

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294: Capítulo 294 – Espada Meteórica 294: Capítulo 294 – Espada Meteórica Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Baelin!

¿Hay algún problema?

—dijo Leylin mientras miraba al sirviente que el barón le había presentado y sonreía.

—No, sólo quería informarle la situación de la tienda —Baelin hacía todo lo posible para verse menos nervioso—.

Aunque hay mucha gente interesada en la tienda, sus precios, señor…

Son algo altos, no es bueno para el negocio.

Incluso creo que tendremos pérdida este mes…

—¿En serio?

Entiendo.

¡Puedes volver ahora!

—Leylin sacudió la mano.

Parecía que no había estado prestando atención.

—Está bien, ¡usted es el jefe!

¡Usted da las órdenes!

Al ver eso, Baelin pudo confirmar que ese Señor Leylin era probablemente el sucesor de una familia antigua de nobles que había salido a experimentar la vida.

De no ser así, definitivamente no se estaría tomando las cosas tan a la ligera.

Luego de que Baelin se fue, Leylin continuó leyendo el libro que tenía en sus manos.

En el pergamino amarillento había runas rojas que se movían constantemente, como llamas.

—¡Hacer un arma a partir de los Rayos del Amanecer es extremadamente difícil!

—suspiró Leylin.

La razón por la que había abierto aquella tienda era para tener su propio lugar de fundición mientras se recuperaba.

Allí podía experimentar un poco.

¿Y esas cuchillas afuera?

Sólo eran los productos que hacía a la par mientras experimentaba.

Pasaron dos años en un abrir y cerrar de ojos.

Los residentes de la Aldea Potter ya se habían acostumbrado a ese Maestro Leylin, el jefe de la tienda de armas.

Leylin salía muy poco y apenas se ocupaba de su negocio.

Todo estaba en manos de Baelin y él sólo aparecía ocasionalmente para supervisar.

Como había ocultado bien su identidad, nadie descubrió que era un Mago.

A lo sumo pensaban que era un joven maestro de una familia noble y que era un vago.

Con el tiempo, las palabras “Martillos Ardientes” en la cima de la tienda estaban comenzando a mancharse y a mostrar signos de desgaste.

La tienda seguía teniendo esa aura sin vida.

Aunque se sabía que las armas allí eran de una calidad superior, los precios eran tan caros que a la gente no le quedaba más opción que retroceder.

Pero no estaba en los planes de Leylin usar esa tienda para ganar dinero.

Si los precios eran muy bajos, el negocio repuntaría, pero también las demás tiendas del mismo rubro les tendrían envidia.

Aunque no estaba asustado, Leylin no quería generar problemas por temas tan insignificantes.

—¡Hermano Baelin!

¡Aquí estoy de nuevo!

Junto con esa voz, atravesó la entrada de la tienda un jovencito de cabello marrón.

Llevaba una camisa de lino de mangas cortas con algunos parches y sus ojos brillaban de inteligencia.

—¡Con que es Longbottom!

Baelin no tuvo otra opción más que saludarlo.

—Jeje, Hermano Baelin, ¡déjame ayudarte!

Longbottom le arrebató el trapo de las manos a Baelin y comenzó a limpiar los estantes de madera y los armarios.

Sus movimientos estaban muy practicados y estaba familiarizado con lugares que muchas veces se pasaban por alto.

Evidentemente, no era la primera vez que lo hacía.

Luego de limpiar los estantes y los armarios hasta dejarlos resplandecientes, Longbottom miró expectante a Baelin, esperando su recompensa.

—Agh, no otra vez.

¡No otra vez!

—Baelin se agarraba la cabeza, incapaz de hacer algo—.

¡Te lo dije!

Sólo puedes usarla cinco minutos, ¡y no puedes contárselo a nadie!

Especialmente al jefe, ¡no puedes dejar que se entere!

De no haber sido por la hermosa hermana de ese niño, Baelin no se hubiera tomado la molestia.

—¡Lo sé, lo sé!

Longbottom asintió rápidamente como un pollito picoteando arroz, se paró frente a un estante y sacó una espada en cruz de plata.

Esa espada en cruz era bastante corta, pero adecuada para la estatura de Longbottom.

Tenía alrededor de dos dedos de ancho y la empuñadura estaba hecha completamente de plata.

Tenía un diamante rojo incrustado que la hacía ver muy lujosa.

Evidentemente, con el contexto financiero de Longbottom, no podría comprarla, no importaba cuánto ahorrara.

Longbottom sostenía la espada en cruz con cuidado en sus manos, como si sostuviera un valioso tesoro.

—¡Ah!

Longbottom arremetió hacia adelante con la espada entre sus dos manos y efectuó un ataque torcido.

—Ah…

Pequeño Longbottom, no quiero ser malo, ¡pero nunca podrás convertirte en caballero si aprendes con esos soldados normales!

Baelin no pudo evitar sacudir la cabeza.

La Aldea Potter era pequeña, sólo los guardias del barón eran caballeros.

Los demás eran todos campesinos, ¿qué poder podrían tener?

¡Ese Longbottom había querido ser un caballero desde muy pequeño!

Por esa razón, miraba en secreto los entrenamientos de los soldados.

Luego de descubrir aquel lugar, comenzó a ir a ayudar de forma gratuita, sólo le pedía a Baelin que le prestara algo de la tienda para que pudiera jugar por un rato.

Esa espada en cruz era el arma favorita de Longbottom entre todas las del negocio.

—Hermano Baelin, ¿entonces de quién debo aprender?

—Longbottom sostenía la espada, apenado—.

Sólo soy el hijo de un cazador común, no puedo pagar los precios tan caros del entrenamiento…

Longbottom estaba pensando en alguien.

Desde que había descubierto que el jefe del negocio, el Maestro Leylin, era un caballero poderoso, era aún más servicial cuando iba.

Quizás se volvería como los protagonistas de las historias de caballeros de aquel lugar, con un gran talento, y le terminara gustando a Leylin.

—Ah…

—Al ver eso, Baelin sólo podía suspirar.

En la Zona Ambigua, era extremadamente difícil para una persona normal poder destacarse—.

Pequeño Longbottom, ¡creo que deberías abandonar ese sueño imposible y venir aquí cada día para que te enseñe a leer!

—Le propuso Baelin con seriedad—.

Aunque no conozco demasiadas letras, será suficiente para que puedas leer las cuentas.

Cuando llegue el momento, podrás encontrar algún trabajo como contador.

—¡Gracias, Hermano Baelin!

—Longbottom estaba extremadamente conmovido.

Incluso si quería que alguien le enseñara, tendría que pagar un precio exorbitante, pero Baelin realmente estaba dispuesto a enseñarle de forma gratuita.

Estaba muy agradecido por eso.

—¡No es nada, no es nada!

—Baelin se ruborizó—.

Es por mi propio bien también.

Si el jefe viera esto, quizás no podría conservar mi trabajo…

—¿Ver qué?

Se oyó la voz de Leylin y Baelin quedó estupefacto.

Se volteó muy duro para ver a Leylin, que acababa de entrar.

—¡Je-Jefe!

¿Por qué ha venido aquí ahora?

La sonrisa en el rostro de Baelin estaba extremadamente rígida e incluso tartamudeaba al hablar.

Había dejado que otras personas jugaran con los productos de la tienda, una ofensa muy grave.

¡Leylin podía despedirlo así como así!

¡Pero ganaba tanto dinero que Baelin no deseaba desistir de su trabajo!

Baelin refunfuñó en su interior.

Leylin siempre había sido solitario, normalmente estaba en su habitación o en la sala de fundición y no daba señales de vida durante días.

¿Cómo podía ser tan oportuno para llegar ese día y encontrarse con esa situación?

¡Pa!

Las manos de Longbottom temblaban y la espada en cruz cayó al suelo y golpeó el piso con un ruido seco.

—¡Ma-Maestro Leylin!

—gritó Longbottom tartamudeando.

Para las personas comunes como él, Leylin, el jefe de la tienda de armas, era una persona increíble.

Ahora Longbottom se sentía como un ladrón que había sido atrapado en la escena del crimen y hasta le comenzaron a temblar las piernas.

—Oh —Leylin le lanzó una mirada a la espada y le sonrió a Baelin—, ¡parece que se estuvieron divirtiendo mucho en mi ausencia!

—¡Jefe!

¡No, mi Señor!

¡Por favor, perdóneme!

Baelin estaba tan asustado que se arrodilló rápidamente, mientras que el cuerpo de Longbottom estaba tan débil que ni siquiera podía hablar.

—Luego discutiré este tema contigo.

—dijo Leylin mirando furioso a Baelin.

Luego le dijo a Longbottom: —Niño, has estado tocando las cosas de mi tienda a gusto sin permiso.

¿Cómo vas a compensarme?

—Mi-Mi Señor…

Los dientes de Longbottom castañeteaban y su voz se oía como si estuviera llorando.

Sólo había personas normales en su familia e incluso quizás tenían una posición más baja que otros.

¿Qué podía darle para compensar a Leylin?

Luego de molestarlo lo suficiente, Leylin se tocó el mentón y tomó una decisión: —¡Bueno!

A partir de hoy, te reportarás aquí y harás algunos trabajos extraños durante dos horas todos los días como compensación.

Longbottom estaba anonadado.

Lo que más lo aterraba era que Leylin quisiera que le pagara con dinero y luego hiciera que los guardias lo arrojaran a la cárcel.

¿Trabajos extraños?

¿Qué clase de castigo era ese?

—¿Por qué estás tan atontado?

¡Rápido, agradécele a mi señor!

Baelin reaccionó velozmente y le bajó la cabeza a Longbottom.

—¡Muchísimas gracias, mi señor!

¡Muchísimas gracias!

Longbottom sólo reaccionó en ese momento, con una evidente gratitud en su rostro.

Tener una buena razón para tocar las armas de la tienda era básicamente un sueño para él.

Incluso había podido establecer una conexión con Leylin, el Caballero poderoso y legendario.

¡Era algo que nunca se hubiera imaginado!

—¡Bueno!

¡Ven y comienza a trabajar aquí mañana por la tarde!

Leylin asintió, se volteó y se dirigió a la parte de atrás de la tienda.

En realidad, hacía mucho tiempo que Leylin había notado las acciones de Baelin y Longbottom, pero no podía molestarse con ellos.

Sin embargo, algunos de sus experimentos iban bastante bien y estaba de buen humor.

Luego de entrar en su habitación, Leylin pensó: Chip de I.A., ¿cómo va el progreso de la simulación del plano del arma?

[Biip.

Simulación del plano del arma: 100%.

Organización del plano y las runas completa.] El Chip de I.A.

respondió rápidamente y envió la imagen de un arma frente a los ojos de Leylin.

Era una espada en cruz negra que se veía muy común.

Podía decirse que era extremadamente común, pero la parte de la cruz estaba llena de líneas para encerrar energía y también runas.

[Diseño del arma exclusiva completo.

Llamada «Meteórica»] dijo el Chip de I.A.

con una voz mecánica.

En esos dos años, Leylin finalmente había completado el análisis del artefacto mágico de calidad media que era el arma de los Espadachines de Marca, el Rayo del Amanecer.

¡Había combinado todo su conocimiento de fundición y formaciones de hechizo para crear su propia arma exclusiva!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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