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Brujo del mundo de magos - Capítulo 540

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540: Capítulo 540 – Un Cambio Repentino 540: Capítulo 540 – Un Cambio Repentino Editor: Nyoi-Bo Studio Leylin permaneció en silencio mientras escuchaba las quejas del líder de la misión.

La tribu a gran escala que había masacrado no era una tribu elemental de fuego.

Sin embargo, obviamente habían sido influenciados por el Lucero del Alba elemental de fuego al punto que habían desarrollado una fe que veneraba al fuego.

Quizá se relacionaba con que fueran de una raza diferente, pero los Hechiceros obviamente no les dieron ningún trato preferencial ni fueron tolerantes con ellos.

Aunque la Unión de Hechiceros aseguró tomar a aquellos con linajes completos, sólo fueron habladurías.

Sonaba bien, pero quienes lo creyeron eran unos tontos.

Leylin sabía cómo funcionaban las cosas en la unión.

Si eran de una raza protegida por un Lucero del Alba, quizá tendrían cierto estatus en la Unión de Hechiceros y podrían ayudar a su gente.

Sin embargo, si eran de una raza que no contaba con la protección de un Lucero del Alba, entonces probablemente tendrían que luchar dolorosamente, soportar la explotación y represión.

Después de todo, ¡el líder de la Unión de Hechiceros era un poderoso Hechicero de linaje!

No se pensaban a sí mismos como humanos, pero tampoco consideraban que pertenecían a otra raza.

Por lo tanto, sus actitudes hacia razas completamente diferentes parecían algo hipócritas.

Especialmente para los seres así, que ni siquiera se habían unido a la unión y se aliaron con el enemigo, no había consideración para ellos.

Por supuesto, a Leylin no le importaban esos temas tan triviales.

Había aceptado y completado con éxito la misión y entonces había obtenido las recompensas.

Era así de simple.

El tiempo destinado a la investigación y al combate ya lo molestaba.

Además, con la experiencia de su mundo anterior, comenzaba a sentir preocupación.

¿Por qué aparecería allí un anciano elemental de fuego de rango Lucero del Alba?

Incluso había hechizado a muchas tribus para que estuvieran de su lado.

Si no lo hubieran encontrado y eliminado a tiempo, probablemente toda la región se habría sumido pronto en el caos.

Pero eso no era lo que más lo preocupaba.

Su rival ya había comenzado a difundir una religión, lo que lo puso en guardia.

Reclutar creyentes y propagar creencias religiosas era una señal muy peligrosa.

Leylin, que tenía experiencia por su vida anterior, entendía a los dioses que los occidentales veneraban basados meramente en información errónea, leyendas o incluso tonterías.

Esa predicación evidentemente era diferente a la de los Magos de alto rango y no era el tipo de veneración primitiva de las comunidades incivilizadas.

Los dioses reales, y no sólo uno, ¡estaban difundiendo sus propias religiones!

No era sólo la veneración al fuego.

También se avecinaba un plan para revivir a Beelzebub, el Rey Soberano de los Deseos Golosos.

Todo esto le dio a Leylin una mala sensación.

Aunque pocas veces se preocupaba por la religión en su mundo anterior, no se equivocaría con esto.

Por supuesto, sólo era una suposición, después de todo, no tenía idea cómo era el verdadero Mundo de los Dioses.

La mayoría de la documentación de la era antigua no lidiaba con ese tema.

La aparición del Mundo de los Dioses se dio al principio del debilitamiento del antiguo Mundo de los Magos.

Por lo tanto, eran muy pocos los libros que habían sobrevivido a aquella época.

Leylin todavía debía reunir mucha información, a pesar de su estatus.

Esto entonces podía ser un mal entendido de su parte, pero Leylin no quería continuar con ese razonamiento.

No importa qué tan superficial fuera su pensamiento, sabía que los dioses verdaderos del Mundo de los Dioses estaban, por lo menos, en el rango 6 o más.

Había algunos seres que habían comprendido un cierto poder o ley y esa fuerza tan increíble era a lo que Leylin necesitaba aspirar.

Apenas se viera atrapado en complicaciones inmensas como esa, sólo lo esperaría la muerte.

Al menos con la fuerza que poseía en ese momento sería lo mismo que nada.

Leylin siempre había seguido el lema de que uno sólo podía aceptar una responsabilidad equivalente a su fuerza.

De esa forma había sido capaz de vivir hasta ese momento.

Se conocía bien a sí mismo.

¿Los juegos y competencias entre los dioses y el Mundo de los Magos?

Que los de rango más alto se encargaran de eso.

¡De todos modos aún había muchos Monarcas del Amanecer en el continente central!

Leylin rechazó los intentos sinceros del hombre corpulento para instarlo a quedarse, viajó a través del plano astral y llegó de vuelta al Pantano Fosforescente de forma inmediata.

Brilló una luz azul y la figura de Leylin se abrió camino por la gigantesca puerta astral.

—La sensación de teletransportación a larga distancia realmente es…

—Leylin sacudió la cabeza y rio.

La presión espacial que casi lo había matado cuando estaba en el rango 2 ahora era como una brisa fresca, no lo afectaba mucho.

—¡Bienvenido a casa, maestro!

Un elfo verde similar al genio de la torre anterior batió sus alas y voló sobre Leylin.

—Ajá—asintió Leylin.

El Chip de I.A.

se conectó con él y entonces supo todos los acontecimientos recientes en la Torre del Mago como la palma de su mano.

La gran puerta astral detrás de él dejó de zumbar y la luz de las llamas azules comenzó a atenuarse.

Luego de que la luz se disipó por completo, la puerta astral regresó a su estado de simple puerta de piedra.

La teletransportación desde el área de Luceros del Alba requería que las puertas astrales de ambos lados estuvieran conectadas simultáneamente.

Leylin, obviamente, le confió esa tarea a su leal genio de la torre.

—¡Lo has hecho bien!

—Leylin asintió y lo felicitó.

—¡Es mi honor servir al maestro!

El genio de la torre había heredado la inteligencia parcial del Chip de I.A.

y tenía una expresión fría.

No había variaciones en su voz y Leylin se había acostumbrado mucho tiempo antes a eso.

Después de todo, uno no podía tener expectativas demasiado altas para un programa.

Él era pragmático: nunca lo traicionaría debido a las órdenes del Chip de I.A., ¡y eso era lo más importante!

Fuera de la puerta astral había muchos laboratorios y salas vinculantes.

De vez en cuando aparecían en un rincón algunas marionetas aterradoras diamantinas y de mithril, o hasta Asesinos del Vacío en ocasiones.

Hilos de aire negro parecían fluir por las paredes a ambos lados y llevaban consigo un brillo y color misteriosos que hacían que las pinturas al óleo decorativas cambiaran un poco.

Esa era la sección interna de la Torre del Mago de Leylin.

Con su propia participación y la “altruista” ayuda económica del Clan Corazón de Roble, la construcción ya había finalizado.

Además de eso, ellos habían suministrado una gran cantidad de piedras astrales y habían ayudado a Leylin a construir su propia puerta astral, de la que acababa de salir.

Según la inteligencia que había obtenido, el Clan Corazón de Roble prácticamente había agotado sus reservas e incluso vendido muchas propiedades para construir la torre y la puerta.

Fue una gran complicación para ellos.

A Leylin obviamente eso le importaba muy poco.

Estaba muy satisfecho con su Torre del Mago Lucero del Alba.

Además, con la influencia de su radiación, toda la Torre del Mago de cierta forma había cobrado vida.

El cuerpo de la torre ahora era muy armonioso y automáticamente generó algunos sirvientes de sombras, tentáculos de serpiente oscura, etc.

que perfeccionaron las capacidades defensivas del edificio.

Leylin recordó algo de pronto y le dijo al genio de la torre: —Dile a tu Señora que he vuelto, ¡y que planeó cenar con ella esta noche!

—¡Se cumplirá su voluntad!

El genio de la torre hizo una reverencia y retrocedió rápidamente.

Por la noche, en el salón de la Torre del Mago, había luces brillantes y colores vibrantes por todos lados.

Algunas criadas Hechiceras de alto rango que habían tenido la suerte de ser elegidas para entrar a la Torre del Mago estaban nerviosas y muy atareadas preparando la larga mesa del comedor con cubiertos confusos de plata y oro, velas, etc.

Mientras todo se completaba con intranquilidad, Leylin tomó la mano de Freya y entró lentamente.

—¡Su Excelencia!

¡Mi Señora!

Algunas criadas se reverenciaron de inmediato ante Leylin y la mujer a su lado.

A su lado, obviamente, estaba Freya, de la Familia de la Serpiente de Sangre.

Se había casado con Leylin años antes y ahora estaba vestida como noble.

Se veía muy tranquila y tenía un temperamento honorable innato, aunque había un rastro de tristeza entre sus cejas.

—Sé lo que te preocupa —Leylin no pudo evitar consolarla con ternura al notarlo—, pero creo que puede haber una posibilidad de que mi linaje se vuelva aún más perfecto, o quizá ascender a un reino aún más poderoso.

Por lo tanto, mi linaje todavía no ha madurado y los niños que nazcan con él se volverán un pesar.

Ninguno de nosotros quiere eso, ¿verdad?

Luego de oír la explicación de Leylin, Freya pareció sentirse mejor, y reveló una sonrisa que hasta cautivó a las criadas.

Leylin se rio por lo bajo.

Lo que acababa de decir era una verdad a medias.

Sin embargo, gracias a las runas de la Luna Creciente Escarlata y la conversación con el Árbol de la Sabiduría, ahora sabía cómo solucionar el problema de las cadenas de su linaje.

Por lo que no estaba apresurado por dejar atrás niños, o estaría dañando su propia sangre.

Cuando avanzara a un nivel más alto, sus descendientes definitivamente tendrían un punto de partida superior y mayor potencial.

Eso resultaría beneficioso para ambos e incluso si Freya estaba confundida, Leylin igualmente insistiría.

—¡Te escucharé!

Freya frunció los labios y luego hizo que Leylin se sentara.

Dentro del Clan Uróboros, Leylin era un ser que podía esconder cualquier cosa de las masas.

Su voluntad era la voluntad de todos los Hechiceros de la Serpiente Gigante de Kemoyin en el Clan Uróboros.

Freya, naturalmente, no dijo más nada.

Además, en lo más profundo de su corazón, confiaba mucho en Leylin.

Después de todo, esto afectaría a la Familia Farlier.

—Por cierto, ¿cómo están Parker y Faisal?

Y Snoopy también, ¿tuvo éxito en su viaje al Jardín de Demonios?

Leylin le hablaba a Freya mientras comía las exquisiteces que los chefs habían preparado consideradamente.

La mayoría del tiempo, él hacía las preguntas y Freya respondía.

Cuando aquella cena reconfortante terminó y mientras Leylin disfrutaba de su té negro, Freya finalmente le preguntó: —Leylin…

¿Por cuánto tiempo te vas a quedar esta vez?

Un rastro de expectativa brilló en sus pupilas.

—Probablemente más tiempo.

Las misiones previas han finalizado y todavía hay algunos experimentos que debo realizar en la Torre del Mago…

Leylin comenzó a hablar sin parar mientras se iba por las ramas.

Las manos de Freya estaban debajo de su mentón y sus ojos brillaban de adoración, casi emitían estrellas mientras sonreía y escuchaba.

¡Bam!

Ese cálido momento no duró mucho más antes de ser interrumpido.

Cuando se oyó el ruido de un cristal rompiéndose en el cuerpo de Freya, su expresión cambió drásticamente.

—Este es el collar que me dejó mi Mentora, la duquesa Emma.

¡En su interior hay un hilo de su llama del alma!

Freya se arrancó el collar de platino que tenía una gran gema azul en el centro.

Salieron llamas color rojo sangre, pero, en ese momento, parecían haberse debilitado.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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