Brujo del mundo de magos - Capítulo 674
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- Capítulo 674 - 674 Capítulo 674 – Reconocimiento Y Tranquilidad
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674: Capítulo 674 – Reconocimiento Y Tranquilidad 674: Capítulo 674 – Reconocimiento Y Tranquilidad Editor: Nyoi-Bo Studio —¡No, él es mi tarea!
—el Mago de rango 2 de la Secta Asesina de Espíritus lo rechazó de inmediato.
La razón por la que había venido aquí era aprehender a este Mago.
—No lo has entendido.
No estoy aquí para discutir los términos contigo, ¡esto es una orden!
Y dado que deseas morir, ¡déjame ayudarte!
—Alric no podía molestarse en escuchar la razón, y en cambio hizo su movida.
Un poder violento y agresivo los aplastó, formando un dominio de luz sagrada.
¡Prrrr!
El campo de fuerza del Mago de rango 3, no dejó ninguna salida para ningún Mago por debajo de ese rango.
Los discípulos de la Secta Primigenia de Asesinos de Espíritus se derritieron en la Luz Sagrada, su sangre y su carne se fueron disipando.
Sonaron gritos desgarradores.
—¡Lord Gargamel no te dejará escapar!
—la fuerza espiritual plateada que rodeaba al Mago de rango 2 destelló, formando bruscamente una nube de niebla negra, mientras planeaba huir en la distancia.
—¡Qué montón de moscas ruidosas!
Deja que Gargamel me busque —las cejas de Alric se fruncieron, al tiempo que su mano derecha comenzó a agarrar la niebla negra.
Luz sagrada sin límites convergió para formar una gigantesca garra ardiente de platino.
Los gritos del Mago de rango 2 también se oyeron.
Con las llamas quemándose, el gas negro se filtró por los huecos entre sus dedos.
La luz de la fuerza espiritual plateada se fue atenuando gradualmente y, eventualmente, se extinguió por completo.
En unos pocos segundos, ese arrogante discípulo de la secta, que dejó a Darlie sin salida, fue aniquilado.
La luz sagrada se desvaneció, convirtiéndose en la capa de un erudito, con adornos dorados, que apareció en la espalda de Alric.
Mientras tanto, Darlie estaba completamente congelada en el suelo.
Sólo después de un tiempo logró gritar: —¡Es Alric, Lord Alric!
¡Un Mago de rango 3!
Para los Magos de la luz, Alric era sinónimo de luz y justicia.
Su tipo de fuerza y su aterradora influencia eran los objetivos de vida de todos los Magos de la luz.
—¿Eres un descendiente de la familia Farlier?
—Alric ni se molestó con Darlie, sino que descendió lentamente mientras miraba al Mago que estaba en el suelo, como si estuviera mirando un cadáver.
Su voz retenía el frío de invierno de milenios, y haría que cualquiera se estremeciera de miedo.
—Jeje…
¡otro!
—el Mago no se molestó en moverse, o más bien, sabía que no había esperanza de escapar frente a un Mago de rango 3.
—Eres muy desafortunado —los ojos de Alric eran como dos bolas de fuego—.
Si te hubieran atrapado las personas de la Secta Primigenia de Asesinos de Espíritus, en el mejor de los casos, habrían torturado tu alma durante un siglo.
En lugar de eso, yo torturaré tu alma hasta la muerte, extrayendo toda tu sangre para preparar la magia del linaje, así el linaje Farlier se destruye por completo…
Era como si estuviera narrando algo que sucedía todos los días.
Las crueles palabras, atadas con sed de sangre, dejaron a Darlie estremeciéndose, ¿Qué está pasando?
¿No estaba ese joven Mago siendo perseguido por la Secta Primigenia de Asesinos de Espíritus?
¿Cómo es que ha ofendido a Lord Alric también?
Se sentía mareada por la confusión.
—Espera, ¿la familia Farlier?
Parece que he leído algo al respecto…
En la batalla en la Puerta de Hierro de Brambles antes de la tercera gran guerra, el único hijo de Alric, Jojane, murió a manos de Leylin Farlier.
Debido a las modificaciones que se había hecho antes, Lord Alric había perdido la capacidad volver a reproducirse, y esto se convirtió en una enemistad mortal…
—como alumna aplicada, Darlie también estaba familiarizada con esta parte de la historia.
Sin embargo, las consecuencias de tener tiempo para pensar siquiera en esto resultaron en que Alric fijara su atención en ella, con los ojos llenos de frialdad.
Ella se arrodilló y dijo: —Mis… Mis disculpas, Lord Alric.
No quise…
—¡Jah…
Jaja!
—el Mago que estaba en el suelo comenzó a reír maniáticamente— Alric, nunca tendrás un hijo hasta tu muerte.
¡Es bueno que no tengas parientes de sangre!
—¡Maldita sea, maldita sea, maldita sea!
¡Todos ustedes deben morir!
—al haberle metido el dedo en la llaga, los músculos faciales de Alric comenzaron a retorcerse, a medida que las llamas comenzaron a emerger de su cuerpo.
—¡Muere!
—de su cuerpo brotó luz, brotaron los rayos blancos y lechosos de la muerte, capaces de derretir la carne y causar a los Magos una muerte terriblemente dolorosa.
¡Clap!
¡Clap!
¡Clap!
Unos aplausos sonaron desde dentro de la luz, interrumpiendo el ataque de Alric.
No pudo evitar desviar su atención.
Fue entonces ahí que se dio cuenta de que había alguien parado a su lado, vistiendo una lujosa túnica negra de erudito, y una máscara en su rostro.
No tenía ondulaciones de aura, y es por eso que Alric había pasado por alto la existencia de este hombre antes.
Darse cuenta de esto hizo que sus pupilas se encogieran, y de repente tuvo una mala premonición.
Un mago que podía ocultar su aura tan bien, definitivamente sería alguien difícil con quien tratar.
—¿Quién eres?
—Alric miró fríamente a Leylin, encontrando más familiar a la cara mientras más la miraba.
La mitad de la cara que se podía ver parecía extremadamente familiar, sin embargo, parecía haber una niebla en su mente que le dificultaba recordar el nombre.
—¿Quién soy?
¡Alric, deberías saberlo mejor que nadie!
—Leylin se rio, y se giró para alentar a Darlie—¡Lo explicaste bien!
—Esa voz…
—Alric frunció el entrecejo, y la niebla de confusión se fue disipando lentamente.
Tenía la sensación de que estaba a punto de encontrar el nombre que estaba buscando, escondido en lo más profundo de su mente.
De repente, el cuerpo de Alric tembló y se despertó instantáneamente.
Inmediatamente después, el rostro de Leylin se alineó con el de sus recuerdos, lo que hizo que él gritara histéricamente: —¡¡Tú eres…
Leylin Farlier!!
—¿¡Leylin Farlier?!
—dos gritos de alarma se escucharon desde los lados, y los ojos del Mago que estaba en el suelo, se llenaron de emoción, mientras miraba la figura de Leylin.
Darlie estaba completamente horrorizada, dijo: —Él…
¿Él es el legendario Rey Soberano Tóxico?
¿La existencia de rango 2 que trabajó detrás de escena y causó la Tercera Guerra de Magos?
¿Él es Leylin Farlier?
Sus manos cubrieron su boca, y su cerebro se detuvo.
Correcto…
El nunca negó que era “ese” Leylin.
Fui yo quien lo trató con ilusión, como alguien con el mismo nombre…
Las escenas de su tiempo con Leylin pasaron por su mente, causando que la cara de Darlie se pusiera tan roja como una manzana.
Él…
¡Es muy diferente a las leyendas!
Darlie observó su espalda, sus ojos mostraban su preocupación.
¡Alric es un Hechicero de rango 3!
¿Podrá el señor Leylin…?
—Jah…
Jah…
eres Leylin Farlier.
Esa voz y esa cara…
Aunque esté medio cubierta, no estaré equivocado —Alric resopló, su cuerpo se retorcía como si fuera un epiléptico.
Estaba tan exaltado, que prácticamente echaba espuma por la boca.
—Finalmente apareciste.
¡Genial, por fin puedo realizar mi venganza!
—rugió en voz baja, terribles ondulaciones de energía explotaban de su cuerpo que parecían tocar la Fase de Cristal.
—De hecho, es sensato que el odio pueda impulsar la mejora de uno.
Alric, has mejorado mucho —aunque la mejora de Alric sorprendió ligeramente a Leylin, aquellos que se encontraban por debajo de Lucero del Alba, eran aun como hormigas para él.
No eran un gran problema.
El campo de fuerza aterrador del Mago de rango 3 hizo que el otro Mago y Darlie se tendieran en el suelo como sapos.
El joven Mago no pudo evitar gritar a Leylin: —¡Mi Señor, tenga cuidado!
—¡Cualquier cantidad de cautela es inútil!
El odio por la muerte de Jojane, así como la tortura de la larga espera…
¡Sólo puede purgarse con toda la sangre de tu cuerpo!
—Alric rugió, y la luz sagrada deslumbró, mientras formaba una jaula gigantesca rodeada de pilares de luz.
Él había aprendido su lección de perseguir a Leylin.
Sabía que Leylin era poderoso, y lo que es más, rápido.
Con sólo un ligero paso en falso, Leylin podría huir.
Para evitar que tal desastre vuelva a ocurrir, tenía que limitar el alcance de su oponente.
—¡Muere!
—habiéndolo preparado todo, Alric hizo su movimiento.
Olas de calor hirviendo convergieron en su mano, su luz formó la gigantesca estatua de una diosa, con sus dos alas extendidas, para formar un arco.
Un aura sagrada emanó del arco que se había formado.
Un rayo de luz se condensó para formar la cuerda del arco, y se liberó una aterradora ondulación de energía mientras Alric se retiraba.
Llamas de platino convergieron, apresurándose desde sus dedos para formar una flecha ardiente.
Se escuchó un chirrido explosivo cuando la flecha fue lanzada, dejando un rastro blanco brillante en el aire.
—¿Te estás enfocando en ataques de largo alcance?
¡Parece que la lección que te enseñé quedó profundamente grabada en tu mente!
—Leylin sacudió la cabeza y extendió un dedo, tocando la flecha en llamas.
Este leve movimiento hizo que la expresión de Alric se ensombreciera, y tanto el Mago como Darlie se llenaron de preocupación.
—Desafortunadamente…
esto sólo está lejos de ser suficiente —la flecha en llamas golpeó el dedo de Leylin, produciendo un sonido crujiente.
Inmediatamente después, la expresión de Alric cambió rápidamente.
La flecha en llamas se había caído, dividida en dos.
Carbonizó la tierra circundante, antes de que se extinguieran las llamas.
—Si eso es todo lo que tienes, eres demasiado decepcionante —Leylin sonrió a Alric, quien a su vez se tambaleó hacia atrás.
Fue solo entonces que se dio cuenta de que Leylin ya no era el Mago de rango 2 que necesitaba seguir huyendo de él.
Su oponente era considerado el genio más grande que la costa sur había producido en mil años.
Habiendo pasado cientos de años, ¿qué nivel de fuerza había alcanzado?
—¿En qué… en qué rango estás ahora?
—Alric lentamente retrocedió, dos alas de luz blanca como la nieve se extendieron en su espalda.
—Esa pregunta no es importante.
Sólo necesitas morir obedientemente…
Leylin habló sin cuidado.
Junto con la forma en que estaba vestido, se parecía mucho al estereotipo de un gran rebelde.
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