Brujo del mundo de magos - Capítulo 701
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701: Capítulo 701 – El Ataque Del Monstruo Marino 701: Capítulo 701 – El Ataque Del Monstruo Marino Editor: Nyoi-Bo Studio Como la Voluntad del Mundo estaba desordenada, el Mundo Purgatorio era un lugar muy adecuado para que migraran seres poderosos de otros mundos y se instalaran fácilmente.
Desde el lejano pasado hasta ese entonces, no sólo había sido la Serpiente Viuda la que se había mudado allí con toda su descendencia.
A lo largo de los años, siete “dignatarios” habían aparecido entre los poderosos nativos e intrusos.
Cada uno controlaba un continente y no interfería con el reinado de los demás en sus respectivos continentes.
Muchas personas comunes trataban a esos dignatarios como leyendas o incluso dioses que debían ser venerados, y, hasta cierto punto, ciertamente eran bastante similares a los dioses, incluso los superaban.
—Pero…
¿Sólo hay siete seres que poseen leyes en el Mundo Purgatorio?
¿Qué clase de broma es esa?
Sin pensar en aquellos que viven aislados, ¡hasta estos océanos son más grandes que los continentes!
¡Sería incluso más sospechoso si no hubiera algunos dignatarios ocupando esos vastos océanos!
Cuanto más lo pensaba Leylin, más sentía que había en el Mundo Purgatorio y más sentía que se convertiría en una gran variable dentro de sus planes.
—Necesito encontrar una forma de usar a esos dignatarios o al menos evitar que arruinen mis planes…
También está la Voluntad del Mundo, que puede ser lo más importante…
—sus cejas se fruncieron con fuerza al reflexionar.
…
Un viento frío sopló por la cubierta y el cielo se llenó de estrellas brillantes.
La luna allí parecía ser mucho más grande que la del Mundo de los Magos, e incluso brillaba con un resplandor púrpura.
¡Muu…
Muu…!
Se oyeron fuertes sonidos de respiración que provenían de debajo de la nave que avanzaba a toda velocidad y, de tanto en tanto, se rociaban corrientes blancas de agua.
—¡Señor Ley!
—¡Buen día, Señor Ley!
Muchos de los marineros tritones se reverenciaron ante Leylin al verlo caminar en su dirección.
Él los saludó e hizo que se retiraran para dirigirse a un costado de la cubierta y ver la superficie negra del agua.
Era imposible saber en qué estaba pensando.
Debajo de la superficie del agua estaba la enorme silueta de lo que parecía ser una criatura prehistórica.
Aunque él sólo podía ver una escama y media garra, igualmente la criatura ostentaba una fuerza escalofriante.
—Qué cuerpo tan enorme tiene, ¡y tan lleno de fuerza vital!
—al ver la imagen de la criatura a través de los escaneos del Chip de I.A.
y con los datos que se habían reunido, Leylin suspiró en admiración—.
Comparado con un Ojo Maligno como Geiger Dole, limitado al rango 3, este ser parece el más poderoso de la nave.
Con esta bestia aquí, las criaturas peligrosas no se atreverán a provocar a esos marineros…
—¡Señor Ley!
—Geiger arrastró sus numerosos tentáculos por el suelo y llegó junto a Leylin.
Su expresión era más respetuosa que antes.
Después de todo, aquel Señor Ley era un ejemplar extraordinario y no era en lo absoluto inferior a su padre.
Eso era algo que su propio padre le había dicho y sólo eso era necesario para ganarse su respeto.
—Ajá…
—Leylin sólo asintió suavemente, pero a Geiger no le resultó extraña esa actitud.
Los ejemplares y otros seres misteriosos naturalmente tenían poca paciencia y la indiferencia de Leylin ya era una mejor actitud que la de la mayoría.
—¿Le interesa nuestro Godric?
—preguntó con una sonrisa al llegar al borde de la cubierta.
Su gran ojo observó a la sombra debajo de la nave.
—¿Godric?
¿Ese es su nombre?
—había despertado el interés de Leylin.
Al notar la atención de Leylin, Geiger se esforzó más en su explicación: —Godric es el nombre que le dimos a esas criaturas.
En nuestro lenguaje antiguo, la palabra Godric significa grande y poderoso, los llamamos de esta forma porque los Godrics maduros suelen ser tan poderosos como los Luna Radiante.
Aunque este es solo un niño y probablemente no continúe madurando, nosotros, los Ojos Malignos, tuvimos que enviar a numerosos ancianos para dominarlo —la expresión de Geiger se volvió bastante orgullosa al mencionar esa cuestión—.
Obtener al Godric no sólo ha ayudado a que la nave evite problemas, sino que también nos ha permitido aumentar la velocidad cuando no hay viento.
Realmente nos ha salvado de muchos inconvenientes.
—¡No está mal!
—Leylin asintió.
—Pero también es por este Godric que sólo podemos viajar por el camino de Hail.
Lugares más lejanos como los Valles Profundos, el Camino de Huesos y la Costa Dorada tienen comunidades de Godrics, por lo que no pudimos hacer otra cosa que abandonarlos…
—los tentáculos de Geiger se elevaron por lo que parecía ser tristeza y pesar.
Leylin sabía muy bien que algunas criaturas inteligentes odiaban ver a su descendencia esclavizada.
Si detectaban la nave, probablemente tendrían que enfrentar ataques feroces.
Parecía ser que evitaban las zonas donde pudieran aparecer Godrics porque estaban al tanto de eso, y sólo usaban esa ruta de navegación.
Aunque continuaba existiendo cierto riesgo, era mucho mejor en comparación con los terribles problemas que habían enfrentado anteriormente.
—¿Entonces detuvieron intencionalmente su crecimiento para impedir su ascenso a Lucero del Alba para que no se vuelva incontrolablemente poderoso?
—Leylin miró a Geiger, que estaba junto a él, pero no dijo nada más.
La ley de la selva era la ley suprema, fuera en el Mundo de los Magos o en otros mundos desconocidos.
Según la experiencia de Leylin, se consideraba que los plebeyos del Mundo de los Magos tenían mejor nivel de vida que los de los otros mundos.
Sin embargo, los plebeyos o incluso la nobleza en el Mundo de los Magos no disfrutaban de una vida tan buena como las de las personas comunes en su vida anterior.
Por otra parte, los Magos vivían de forma bastante satisfactoria, sus vidas quizás eran incluso mejores que las de los ciudadanos en su vida previa.
No obstante, las posibilidades de unirse a la comunidad de Magos y superar la posición de plebeyo era prácticamente insignificantes.
En un mundo poderoso y misterioso como este, donde sólo los fuertes sobreviven, los débiles solo pueden formar organizaciones para unirse y confiar en el orden social…
Leylin parecía distraído, pero estaba reflexionando profundamente.
La voz robótica del Chip de I.A lo hizo salir de su concentración: [Biip.
Se ha descubierto radiación de alta energía a una distancia de 18762m.
Se determina que el objetivo es hostil.] —¿Hay seres peligrosos incluso en aguas costeras?
Si no le importa el Godric, debe ser poderoso…
—los ojos de Leylin brillaron ligeramente.
De repente exclamó: —Señor Geiger, si fuera usted, ¡retrocedería un poco!
—¿Hmm?
¿Qué quiere decir?
Aunque estaba un poco confundido, igualmente Geiger siguió obedientemente a Leylin al corazón de la cubierta.
—Algo enorme se dirige hacia nosotros a toda velocidad.
Leylin no ocultó nada, sino que habló con franqueza.
Después de todo, los seres misteriosos y los Ejemplares tenían sus métodos de detección y ni siquiera Geiger se habría dado cuenta pronto.
Él sólo pensó en hacerles un favor.
Cualquiera fuera el caso, ellos lo habían salvado y le habían permitido viajar en su embarcación.
Mientras no hubiera un conflicto de intereses, debía recompensarlos.
—¿Algo enorme?
¿Qué quieres decir?
Espera…
¿un ataque de un monstruo?
—Geiger quedó impactado al principio, pero de inmediato comenzó a vociferar.
Una fuerza espiritual aterradora rodeó la cubierta e incluso se extendió hacia afuera—¡Atención, tripulación!
¡Protejan nuestros artículos!
Si perdemos algo, ¡los convertiré a ustedes en sopa de pescado para mañana!
Al oír aquella orden, los tritones en la cubierta se quedaron petrificados por un instante antes de comenzar a tirar de cuerdas de amarre como si hubieran enloquecido.
Algunos corrieron a toda velocidad hacia el depósito.
Justo cuando la situación en la cubierta se había vuelto caótica, una luz roja oscura cubrió toda la embarcación y calmó a los tritones.
—¡Prepárense para un ataque enemigo!
Debe ser un ser de las profundidades del mar, ¡vean si el Godric puede ahuyentarlo!
—la voz de Geiger resonó en toda la nave.
Luego, le agradeció a Leylin, quien no mostró gran entusiasmo en su ayuda, ya que lo que más le interesaban eran los hechizos que podían envolver la zona.
—A ver…
Está el Apaciguamiento del Alma, Maximización de Potencial, Instinto Natural…
—aunque los caminos al poder variaban en los diferentes mundos, Leylin prefería analizar esas cosas desde el punto de vista de los hechizos.
Al ver que la fuerza y la agilidad de los calmados tritones marineros aumentaba, Leylin obviamente pudo notar los cambios en su poder.
De acuerdo con lo que aprendí de nuestros debates, la tribu del Ojo Maligno es más como una comunidad de criaturas de linaje.
Su poder aumenta con la edad e incluso pueden despertar algunas habilidades innatas.
Pero no puedo simplemente preguntar por los caminos al poder del Mundo Purgatorio, levantaría sospechas…
Leylin se acarició el mentón, pensativo.
Es una suerte que, aunque haya algo de peligro, podré ver el poder de los nativos de este mundo y la forma en que canalizan la energía.
Cualquier otra cosa deberá esperar a que llegue al Puerto Elias o al Continente Hail para que las pueda comprender en detalle…
¡MUUU!
Se oyó una voz grave que sonó como un mugido desde debajo de la embarcación mientras Leylin continuaba especulando sobre lo que estaba sucediendo.
Una gigantesca figura negra se surgió de las profundidades del océano y apareció en toda su extensión delante de Leylin.
Aquel monstruo marino era absolutamente enorme y parecía similar a una mantarraya con muchas franjas marrones irregulares por todo su cuerpo.
Había numerosas cadenas de hierro gruesas que la ataban con firmeza al cuerpo de la nave.
El Godric rugió y las aterradoras ondas de sonido estallaron en una dirección específica.
Una gran figura apareció lentamente desde ese punto, comenzando por muchas púas metálicas que parecían espadas afiladas elevándose desde la superficie del mar.
La criatura dividió las aguas en dos grandes olas blancas.
La enorme cabeza que sobresalió era como la de un pez, y la siguieron dos aletas pectorales.
Todo el cuerpo de la bestia estaba cubierto en un brillo metálico completamente negro y sus ojos anaranjados eran como reflectores en el profundo océano.
Su cuerpo emanaba un aura despiadada y sedienta de sangre.
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