Brujo del mundo de magos - Capítulo 770
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770: Capítulo 770 – Comenzando La Ceremonia 770: Capítulo 770 – Comenzando La Ceremonia Editor: Nyoi-Bo Studio Dentro del Pantano Fosforescente, a causa de la retirada de muchos Hechiceros del Clan Uróboros, el espacio había quedado vacío.
Lo habían repuesto con Hechiceros que habían sido enviados de forma urgente por la Unión de Hechiceros, razón por la que todo parecía estar en orden.
Luego de largas charlas con Jeffrey, Offa y los demás estaban completamente al servicio de Leylin.
En ese momento, un enorme palacio construido para durar toda la eternidad, un edificio que podía contener a diez mil personas, estaba siendo construido con urgencia.
Se había utilizado una gran cantidad de recursos preciosos sin miedo a los costos.
—¡Lo han hecho bien!
—los brazos de Leylin estaban detrás de su espalda mientras él observaba las altas montañas en la distancia y hablaba con Offa y el resto.
—¡Es nuestro honor poder esforzarnos por Su Majestad!
—respondieron respetuosamente Offa y los demás con una gratitud genuina en sus ojos.
Sus cuerpos verdaderos ya habían llegado al Pantano Fosforescente, en lugar de permanecer en el Área de Luceros del Alba.
La Unión de Hechiceros era demasiado débil en el pasado y sólo podía protegerse a sí misma cuando los Hechiceros de rango 5 trabajaban juntos y esto se combinaba con el poder bélico del fuerte.
Por esa razón, los cuerpos verdaderos de esos Hechiceros de rango 5 no podían marcharse, sólo podían moverse usando clones.
¡Esa era la mayor humillación de la Unión de Hechiceros!
Ahora, con Leylin allí, tenían la confianza para mostrar sus cuerpos verdaderos bajo el sol y no tener que moverse a escondidas como ratas por el Área de Luceros del Alba.
El sentimiento de gratitud que sentían era verdadero.
—Por cierto, su alteza, ¿realmente va a desarrollar este lugar?
Si bien allí están los beneficios del comercio subterráneo, ¡el continente central es mucho más vasto!
—dijo Offa con algunas dudas, pero con una esperanza obvia en su rostro—.
Aunque los recursos en el continente central son excepcionalmente abundantes, hace mucho tiempo que muchas otras organizaciones los han tomado…
Leylin observaba a Offa con media sonrisa, como si hubiera comprendido completamente sus pensamientos.
—Por supuesto, nuestra organización puede eliminarlos a todos en el camino e incluso lanzar una campaña de caza de Magos y quemarlos a todos en la hoguera…
¿Y después?
—¿Y después?
—Offa se ruborizó, claramente provocado por las palabras de Leylin.
—Después de que desaparezca, ¿qué les sucederá a todos ustedes?
—la voz de Leylin era fría como el hielo y dejó a cada Hechicero con una palidez mortal, como si hubieran caído en un mundo de hielo.
—¿Por qué?
Su Alteza, usted ya ha ingresado en el reino de las leyes.
¿Qué cosa existe en el continente que pueda ser una amenaza para usted?
Jeffrey y los demás no podían comprenderlo.
Como respuesta, Leylin simplemente rio.
—En el propio Mundo de los Magos, no soy rival para aquellos seres de rango 8 que han sobrevivido a la antigua guerra final.
El plano astral es muy vasto y hay innumerables mundos allí fuera.
Además, aún no he alcanzado el reino de la inmortalidad, ¿quién puede decir que es eterno o inmortal?
Al ver a Offa y los demás marcharse, los ojos de Leylin brillaron de la sensación de ridículo.
Lo que había mencionado era sólo una parte de la razón.
Lo más importante era que los beneficios en la costa sur ya eran suficientes para que el Clan Uróboros sobreviviera y se desarrollara.
Sin importar cuán increíbles fueran los recursos del continente central, eran inútiles para él.
Conquistar el marco de beneficios en el continente central, que se había formado durante mucho tiempo, requeriría algún tiempo y esfuerzo de su parte y también crear enemistades con Monarcas sólo por obtener algo que le resultaba inútil.
Si hubiera sido por Freya, Celine o Gilbert y Emma del Clan Uróboros, Leylin quizá habría hecho el esfuerzo.
Pero, ¿quién era Offa?
Un aliado de una diseminada Unión de Hechiceros.
Su estatus no era suficiente para que Leylin se conmoviera.
De todos modos, una vez que mostrara su fuerza y aterrorizara completamente a los Monarcas Magos, definitivamente generarían algunos beneficios para persuadirlo y mostrar su buena voluntad.
Luego de distribuir los recursos a la Unión de Hechiceros, Leylin creía que ya los había recompensado por todo lo que habían hecho por él.
Además, con él como disuasión, la Unión de Hechiceros en el continente central tendría un futuro brillante.
Como mínimo, aquellas llamadas “Campañas Anti-Hechiceros” ya no aparecerían abiertamente.
Con estas acciones, Leylin sintió que había hecho suficiente por la Unión de Hechiceros.
Aunque Leylin había pensado en cosas como conquistar el continente central y construir un imperio de Hechiceros o algo así, se rindió luego.
Después de todo, por cómo era él entonces, no importaba cuán grande fuera el imperio u organización que podía crear, lo único que le importaba era buscar la eternidad luego de convertirse en un Mago de rango 7.
Ese era el objetivo número 1 para los seres de leyes.
El reino de las leyes que existía junto con esas leyes era una gloria eterna.
La eternidad ya no era una esperanza exagerada, ¡ahora había una posibilidad!
Por esa pequeña posibilidad, los seres de leyes estaban dispuestos a dejarlo todo, ¡y Leylin no era un caso diferente!
Una vez que finalice esta ceremonia, me reuniré con esos seres de leyes en el Mundo de los Magos, firmaré el trato y luego me instalaré…
La mirada de Leylin era profunda.
Había avanzado a pasos agigantados e incluso había entrado en contacto con el poder de las leyes, tan profundo y de gran alcance.
Los distintos misterios que contenía, además de su prolongada esperanza de vida, le daban la necesidad de aislarse por miles de años y concentrarse en la investigación, sin importar nada más.
Con una posición más alta y mayor poder, en un punto donde todo se obtenía fácilmente, todas las cosas mundanas en el mundo no parecían tener tanta importancia para Leylin.
Seguramente ocurría lo mismo con otros seres de leyes…
…
—¡Se ha descubierto una aeronave gigantesca!
Su símbolo indica que proviene de la Ciudad del Cielo, ¡una organización con una invitación de primer nivel!
El sol brillaba de forma espléndida en el cielo celeste despejado.
De repente, apareció una gran aeronave.
La superficie lisa de la nave de guerra era tan ligera y filosa como un pez espada y el brillo metálico cegador titilaba.
De inmediato, las personas en el centro de control intermedio en el suelo se pusieron muy nerviosas.
—¡Envía la señal de guía!
¡Envía la señal de guía!
—Este es el terreno central del Clan Uróboros.
Aeronave que pertenece a la estimada Ciudad del Cielo, por favor, ¡siga nuestra guía y aparque en la plataforma 23!
Aquella información importante fue transmitida tres veces antes de recibir como respuesta: —¡Está bien!
¡Bum!
La gigantesca aeronave aterrizó en el suelo.
En comparación con las aeronaves circundantes, se veía claramente superior y majestuosa.
Se abrió la puerta de la cabina y la primera persona en salir fue un hombre con tres pares de alas de un color blanco tan puro que lo hacía parecer un ángel que descendía del cielo lleno de una sensación santa.
—¡Es el cuerpo verdadero del Monarca de los Cielos!
La multitud de Magos de las inmediaciones quedó completamente en silencio y muchos se reverenciaron en señal de respeto.
—Estimado Monarca, por favor, ¡venga conmigo!
¡Su Alteza Leylin ha venido hasta aquí para darle la bienvenida!
En ese momento, una Hechicera serpiente se acercó, se reverenció respetuosamente y le mostró el camino al Monarca de los Cielos mientras este descendía de la salida.
De vez en cuando, algunos conscientes susurraban en privado: —¡El cuerpo verdadero de un Monarca!
Incluso en el continente central, ¡las potencias del Amanecer rara vez se dejan ver!
—¿No sabes para qué es esto?
Con el ascenso de un Monarca, se necesita que un cuerpo verdadero de estatus similar venga a felicitarlo, si no, sería descortés.
Quizá presenciemos la llegada de todos los Monarcas del continente central aquí.
¡Esta es una ceremonia de los Monarcas!
Detrás del Monarca de los Cielos había muchos Magos de la Ciudad de Cielo; todos tenían auras de eruditos.
Como era una organización con los recursos intelectuales más abundantes, había una multitud de Magos eruditos en la Ciudad del Cielo.
—¡Todo ha cambiado!
—Weyers siguió a la multitud con un perfil bajo y de vez en cuando observaba los alrededores.
Además de la organización de la Ciudad del Cielo, prácticamente todos los otros Magos de alto rango en el continente central se habían reunido allí, lo que había creado una gran marea de gente.
Con la fuerza de Lucero del Alba de la que Weyers estaba orgulloso, no era tan común pero tampoco tan llamativo.
Sólo con la llegada de los Magos Luna Radiante de rango 5 la multitud se quedó sin aliento, y con la aparición de un Monarca, hubo una gran conmoción.
—¡Leylin!
¡Leylin Farlier!
¿Ya me has dejado tan atrás y has alcanzado la cima del continente central?
—se lamentó Weyers para sus adentros.
Todo, la ceremonia y toda la gloria, pertenecían al joven hombre, al que ni siquiera podía comenzar a envidiar.
Aunque todos eran genios de la misma generación, ¡él prácticamente les había arrebatado toda la gloria que le pertenecía a esa generación!
—Incluso en la antigüedad su talento hubiera sido el de un monstruo, ¿cierto?
—Weyers rio con amargura.
Ya no tenía ningún pensamiento en su cabeza.
Cuando la disparidad entre ellos era tan vasta que ni siquiera había punto de comparación, todo el resentimiento y la demencia no tenían sentido y Weyers lo sabía muy bien.
—¡Un placer conocerlo, o, en realidad, volverlo a ver, Señor Monarca de los Cielos!
La procesión se detuvo de repente.
Weyers levantó la cabeza y vio a un hombre joven con una túnica de Mago negra parado enfrente con una sonrisa amable en el rostro.
¡Era joven!
No, ¡más bien era extremadamente joven!
A esa edad, uno tendría suerte de sólo haber alcanzado el rango 2 o 3.
¡Ya no estamos en el mismo nivel!
Pensó.
Al ver su apariencia, ni siquiera una persona de la procesión se atrevió a moverse.
Se retiraron con una reverencia y les dejaron el lugar a los dos Monarcas.
Weyers quizás no deseaba hacerlo, pero no tenía más opción que seguir a los demás.
—¡Qué bueno verlo, Señor Leylin!
¡Debo decir que realmente me ha sorprendido!
—dijo el Monarca de los Cielos con una voz gentil llena de fuerza magnética—.
Mi nombre es Zabofel.
¡Puedes decirme simplemente Zabofel!
—¡Muy bien, Zabofel!
Por favor, ¡ven conmigo!
¡La Monarca de la Llama Ardiente y otros del continente han llegado!
—dijo Leylin, y le mostró el camino.
¡¿Tan rápido?!
Pensó el monarca con un asombro evidente.
El consideraba que había llegado bastante rápido, pero, para su sorpresa, otros se le habían adelantado.
Parecía que el asombro y el interés de todos hacia ese Monarca recién ascendido eran terribles.
Mientras conversaban, Leylin observó el cuerpo verdadero de Zabofel.
Ya lo había visto dos veces, una vez en la Ciudad del Cielo y otra durante el asedio de la Monarca de la Llama Ardiente.
Pero todo lo que había visto eran clones.
De cierta forma, aquella era la primera vez que realmente se reunían.
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