Brujo del mundo de magos - Capítulo 786
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786: Capítulo 786 – Los Planes 786: Capítulo 786 – Los Planes Editor: Nyoi-Bo Studio Para que el plan de Leylin tuviera éxito, era extremadamente importante un clon.
Como no podía utilizar su semilla del alma, era necesario separar una parte de su alma verdadera y darle la autoridad suficiente para actuar de forma independiente.
Leylin ya había obtenido la técnica para dividir su alma verdadera gracias a Melinda, e Ignox le acababa de proveer el método para controlarla.
—Lo siguiente es fusionar estas dos técnicas y descubrir formas de reencarnar en otro mundo…
Con la habilidad de la Placa de Manderhawke, entonces mi clon entrará secretamente en el Mundo de los Dioses…
Ya que será un cuerpo totalmente independiente, mi clon de alma verdadera también será considerado un nativo del Mundo de los Dioses y no se lo vigilará demasiado, por lo que podré aumentar mi fuerza discretamente…
Aun si fallo, solo perderé un clon, y si tengo suerte, ni siquiera necesitaré tomar el Mundo de los Dioses.
Mientras me fusione con ese clon nuevamente y absorba toda la fuerza de origen del Mundo de los Dioses de él, obtendré inmensos beneficios…
Obviamente, si realmente tengo éxito, ¡entonces todo el Mundo de los Dioses será mío!
Los ojos de Leylin ardían con fervor.
Al haber establecido su objetivo, podía comenzar con el resto de los preparativos.
Aunque un sueño profundo duraba cientos de años para algunos seres de leyes, Leylin tenía muchísimas cosas de las que encargarse.
Además, tenía algunos planes para su familia y sus descendientes.
No le tomó demasiado tiempo o esfuerzo lidiar con esos asuntos cotidianos, pero la sensación de satisfacción que obtuvo hizo que todo valiera la pena.
La entrada al laboratorio que había permanecido en silencio por un largo tiempo reveló un camino oscuro.
El candelero de latón emitía un brillo difuso y las llamas eternas sobre él continuaban emitiendo calor y llamas brillantes y ardientes.
—Con una esperanza de vida de más de cien mil años, parece que cien años pasaron en un abrir y cerrar de ojos…
—Leylin se veía triste mientras salía por un sendero secreto y llegaba al mundo exterior.
En una tarde en el castillo, los rayos tibios del sol invernal creaban una sensación acogedora.
Incluso había algo de nieve en las cumbres de algunas montañas que rodeaban el castillo, que también tenía algo de vida a su alrededor.
El lugar del que había salido Leylin era el área central, donde la seguridad era la más estricta del castillo.
Allí, muchos Hechiceros de alto rango supervisaban y patrullaban.
El castillo tenía una atmósfera de esplendor y grandeza.
Los ojos de cada Hechicero que patrullaba bajo tierra estaban llenos de reverencia hacia el castillo.
¡Estaban protegiendo al Monarca más poderoso del continente central!
El orgullo de los Hechiceros de linaje, el Hechicero de rango 6, el más poderoso del Clan Uróboros, ¡Leylin Farlier!
¡Y aquel era su castillo!
Sí, aquel castillo era el centro de poder recién construido del dominio de Leylin en la costa sur y el alojamiento principal de toda la familia Farlier.
—¡El Castillo Targaryen continúa igual que antes!
Leylin soltó una risita, desapareció en el aire y llegó de inmediato al salón dentro del castillo.
Numerosos objetos ceremoniales comenzaron a sacudirse y a producir la música más espléndida.
El trono en el centro comenzó a liberar un resplandor negro, como si le diera la bienvenida a un emperador en su llegada.
Leylin se sentó en el trono con un destello y la parte superior se curvó automáticamente para que Leylin se sentara muy cómodamente.
—Mmm, ¡no está mal!
Leylin asintió y luego sintió un consciente eufórico en el salón.
Este consciente pertenecía a las ondulaciones emocionales del castillo.
Con la habilidad de Leylin, sólo la poderosa radiación que emitía sin siquiera saberlo podía modificar totalmente el Castillo Targaryen en poco tiempo.
En el momento de su construcción, Leylin también había vitalizado los materiales del castillo por su radiación y las modificaciones.
Todo el Castillo Targaryen se había convertido mucho tiempo antes en un verdadero castillo antiguo de Mago que no era superado por los antiguos castillos de Mago famosos en el continente central.
Incluso había creado un consciente propio que servía a Leylin.
El castillo tenía todo tipo de habilidades misteriosas y defensas poderosas.
—Sin mi aprobación, ¡quizá hasta a los Magos de rango 5 o 6 les resultaría difícil simplemente andar por aquí!
—Leylin se sentía confiado en relación a ese tema—.
¡Informa a todos de que estoy aquí!
Leylin le dio una palmada al apoyabrazos de su asiento.
¡Clang!
¡Clang!
En el corazón del Castillo Targaryen, sobre un gran campanario negro, un voluminoso carillón de latón comenzó a moverse a pesar de que no había viento, y produjo ruidos sordos que, de alguna forma, parecieron atravesarlo todo.
El sonido del pesado carillón pareció resonar en todo el castillo, lo que hizo que muchos Hechiceros observaran boquiabiertos del asombro.
—¿Nue-Nueve veces seguidas?
Esta señal…
—un Hechicero recién ascendido se veía impactado, como si hubiera visto algo impensado.
—Tienes mucha suerte, niño.
¡Has logrado ser testigo del momento en que el señor Monarca del Linaje abandonó su investigación!
—junto a él, el líder de su equipo le dio un despiadado empujón en el pecho y habló con algo de desolación—.
Es una pena que el salón de reuniones central no sea un lugar al que podamos ir…
Sólo los encargados, los sirvientes y la familia del Monarca del Linaje tiene la autoridad para entrar…
—¿Los encargados?
¡Llegaré a ese puesto algún día!
Cuando suceda, yo…
Los ojos del joven Hechicero parecían estar ardiendo.
—¡Haz bien tu trabajo!
—el líder del equipo le dio una palmada en la cabeza y luego rio de modo alentador.
¡Clang!
¡Clang!
¡Clang!
¡Clang!
¡Clang!
¡Clang!
Luego del repicar de la campana, ardieron conjuntos de llamas verde jade dentro del salón de discusiones.
De vez en cuando, se podían ver figuras saliendo de las llamas, las que efectuaban reverencias respetuosas hacia Leylin y luego permanecían junto a sus asientos asignados con los ojos llenos de fervor.
Entre ellos, por supuesto, había personas que aún no tenían la habilidad de cambiar fácilmente de ubicación.
Sin embargo, como aquel era el Castillo Targaryen, ese tipo de teletransportación no era un problema si era Leylin el que la permitía personalmente, como así también la ayuda del castillo mismo.
—¡Padre!
Un conjunto de llamas verdes aún más grande estalló y reveló las figuras de dos Hechiceros.
El que lideraba era, obviamente, Syre.
De cierta forma, se veía parecido a Leylin, con su largo cabello negro y los ojos llenos de un encanto misterioso.
El aura única de los Hechiceros flotaba a su alrededor y le daba una belleza mortal.
Junto a él estaba Freya, vestida como una mujer de la clase alta.
Ahora, sin embargo, sus ojos ocultaban algo de rencor y amargura.
—Freya, ¡ven!
—Leylin les hizo una seña y Freya se sentó junto a él y aceptó los saludos de todos los demás.
Él, en realidad, no estaba al tanto de la tristeza que sentía por él.
Era una pena que, lo que Freya realmente deseaba, era algo que Leylin no le podía dar.
Él podía dedicar un poco más de tiempo a organizar las cosas para las personas o temas que conocía bien, pero no podía continuar estando a su lado.
Su mirada estaba siempre perdida en la distancia, seducida por el encanto de la eternidad, pero Leylin no se detendría hasta alcanzar su objetivo.
No obstante, Freya evidentemente lo amaba.
No le importaba si Leylin jugueteaba por ahí cumpliendo sus caprichos sexuales, pero estaba muy insatisfecha con el hecho de que pasara todo un siglo realizando un experimento.
Aunque ocultaba ese sentimiento, Leylin igualmente lo notó.
Era una pena que le resultara imposible ceder ante ella en ese tema, sino que solo podía compensárselo de otras formas.
Quizá luego de realmente obtener libertad y vida eterna tendría el tiempo para acompañarla sin restricciones.
Ahora, debajo de los escalones, había muchos Hechiceros de alto rango además de Syre.
Todos ellos eran los sirvientes de Leylin y los encargados del castillo; sus ojos estaban llenos de un fervor entusiasta.
Parecía que Leylin era un dios ante sus ojos.
Luego de finalizar con la molesta etiqueta, Leylin hizo algunas preguntas que se relacionaban principalmente con las últimas noticias del Clan Uróboros.
Luego de obtener las respuestas, estaba al tanto del desarrollo de la organización a su cargo.
El Clan Uróboros había atravesado una transformación completa mucho tiempo antes.
Con los infinitos beneficios del comercio subterráneo, no sólo tenían el control de la costa sur, sino que también se estaban extendiendo hacia las organizaciones cercanas.
Incluso el sector en el continente central estaba funcionando bien y su reputación allí estaba creciendo aún más.
La Familia Farlier progresó rápidamente.
Syre y Daniel, los dos descendientes de la segunda generación, ya habían crecido, e incluso había una ola de talentos de los descendientes de la tercera y cuarta generación.
Por supuesto, muchos de ellos eran buscados fervientemente por muchos nobles de linaje y, obviamente, tendrían muchos problemas relacionados con esto en el futuro.
—Syre, ¡lo hiciste muy bien en el comercio subterráneo!
—Leylin alabó a Syre con apatía mientras observaba a los otros Hechiceros debajo—.
La razón por la que salí fue para informarles a todos que planeo realizar experimentos en un nivel todavía más profundo.
La próxima vez que me vean puede ser en cientos o incluso miles de años.
Durante el tiempo que no esté aquí, encargaré todos los asuntos del Clan Uróboros y la Familia Farlier a mi esposa Freya y a mi amado hijo, Syre.
Los demás Hechiceros de alto rango se habían acostumbrado mucho tiempo antes a ese tipo de órdenes.
Después de todo, Leylin había hecho lo mismo en el pasado y había delegado la responsabilidad en otros.
En ese momento, sólo estaba haciendo todo oficial.
Mientras tanto, la actitud indiferente de Leylin hacia los cientos de años que podían pasar provocaron la envidia de aquellos Hechiceros.
¿Experimentos que durarían más de mil años?
Para los Hechiceros como ellos, no superar el obstáculo del Lucero de Alba significaba que quizá no vivirían durante una ronda de experimentos de Leylin…
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