Brujo del mundo de magos - Capítulo 803
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- Capítulo 803 - 803 Capítulo 803 – El Marqués Louis
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803: Capítulo 803 – El Marqués Louis 803: Capítulo 803 – El Marqués Louis Editor: Nyoi-Bo Studio Al finalizar sus plegarias en el salón principal de la iglesia, algunas criadas finalmente lo llevaron con el obispo Tapris.
Tapris pareció muy franco cuando comenzó a hablar: —Mi niño, ¡parece que te has topado con algunos problemas!
—Así es, respetado Obispo.
Necesito con urgencia la guía y las enseñanzas del dios del conocimiento.
Secretamente, Leylin se sintió mucho más tranquilo simplemente por la actitud de Tapris.
Era en efecto como él había sospechado, solo deseaba aprovechar su oportunidad para atacar la confianza de su familia, pero no planeaba reemplazar a los Faulen en realidad.
Si ese era el caso, privarse de algunos beneficios a cambio de su ayuda no era un tema complicado para él.
A juzgar por su comportamiento, el Obispo Tapris también debía haberlo sabido secretamente.
Como el heredero de la familia Faulen, las promesas de Leylin debían ser cumplidas incluso por el Barón Jonas y aquella era una promesa hecha en una iglesia con una deidad como testigo.
¡Parece que el Barón Jonas tiene un sucesor extraordinario!
Pensó lentamente Tapris.
Luego, miró a Leylin y dijo: —Estimado pequeño Leylin, ¿has oído del Vizconde Tim?
—¿El Vizconde Tim?
—la voz de Leylin estaba llena de duda.
Gracias a Anthony, ciertamente comprendía a los nobles de clase alta del Reino Dambrath, pero no parecía haber oído de ninguna hazaña de ese vizconde.
—Ay, aquí me ves, ¡adelantándome!
El Vizconde Tim ha sido coronado sólo algunos meses atrás, por lo que perfectamente normal que no hayas oído de él.
Su padre, por otro lado, es una persona distinguida de la que debes haber oído, ¡el Marqués Louis!
Tapris observó ansioso la expresión de Leylin.
—¿El Marqués Louis?
¡El hermano del rey!
Leylin exhaló suavemente.
Aunque sabía que las cosas no serían sencillas en esa ocasión, no pensaba que los nobles involucrados tendrían un vínculo directo con la realeza.
La nobleza era una comunidad muy unida.
La lucha por el poder entre los nobles centrales y regionales no había cesado ni siquiera un instante y, aunque había una posibilidad de que se unieran ante la autoridad divina, comenzaría una batalla instintiva por los beneficios en cuanto la presión externa se redujera.
Dentro del reino, los nobles regionales y los nobles centrales del reino eran dos facciones que libraban las batallas más feroces.
—¡Así es!
El Vizconde Tim ya ha alcanzado la mayoría de edad.
A pesar de ser su segundo hijo, el Marqués Louis lo adora e incluso desea obtener un sector de territorios feudales para él…
—Tapris se calló y dejó que la imaginación de Leylin fluyera.
—¡Entonces es así!
—Leylin asintió con seriedad.
Aunque el rey y su gente gobernaban todo el Reino Dambrath, era imposible que fueran dueños de todo el territorio.
Además, luego de la división de propiedades durante las generaciones y el surgimiento de otras familias nobles, la cantidad de territorios que el rey gobernaba directamente en ese entonces ya era bastante pequeña.
A la fecha, todos los territorios en el reino habían sido divididos hasta que prácticamente no quedara nada.
Aunque uno fuera un príncipe o una princesa, si no eran especialmente favorecidos por el rey, ni siquiera recibirían títulos hereditarios.
Los títulos más altos que uno podía recibir eran los de Conde Paladino (un título no hereditario de alto rango) y Marqués, y sólo podían ser dueños de algunas mansiones.
Como hermano del rey de aquella generación, el Marqués Louis aún podía obtener una cantidad decente de beneficios.
Su feudo era el archipiélago Báltico y la superficie total de todas las islas superaba con creces al territorio de los Faulen.
Incluso poseía varios puertos en aguas profundas bastante buenos.
En pocas palabras, incluso los Faulen debían utilizar el gran volumen de comercio del archipiélago Báltico y estar a la sombra del Marqués para así esforzarse por obtener dinero.
Sin embargo, Louis debía tener en cuenta a su primer hijo.
Sería muy tonto de su parte dividir su territorio, por lo que se había enfocado en otro lugar.
Quizás ahora había puesto sus ojos en el territorio de los Faulen.
Quitarle el territorio heredado a otra familia de la nobleza sin ninguna razón definitivamente provocaría al círculo de la nobleza.
Pero, si se eliminaba a la familia sin dejar descendientes y el Marqués Louis hacía que Tim llevara el nombre de su familia, las cosas serían mucho más sencillas.
Su influencia como marqués también minimizaría las consecuencias de ese incidente.
—Muchas gracias por ser directo, respetado obispo.
A partir de ahora, la iglesia del conocimiento será totalmente aceptada en el territorio de los Faulen.
Además, dividiremos otro sector de nuestro territorio en el lado este de la isla para ofrecerlo como tributo a la iglesia —Leylin se puso de pie y le agradeció.
Aunque sólo era un informe de inteligencia, sentía que la probabilidad de que fuera cierto era extremadamente alta.
Primero, el territorio de la familia Faulen en realidad reducía las ganancias del Marqués Louis.
Aunque era sólo un poco, era suficiente para molestarlo.
Segundo, los Faulen era una familia de nobles en ascenso y no tenían relaciones complejas con otros nobles que pudieran ser difíciles de lidiar.
Las consecuencias de actuar en su contra eran mínimas.
¿Será que también es una competencia entre los grupos centrales y regionales?
Pensó Leylin, que había experimentado muchos otros engaños y formulaba previsiones profundas.
La familia Faulen comenzó en el servicio militar, eran los guardias imperiales del rey desde el principio.
Por lo tanto, se los puede considerar parte del grupo central.
De todos modos, desde que obtuvieron su propiedad feudal y llegaron aquí, la familia en realidad se ha inclinado hacia el grupo regional.
Esa también fue la forma en que mi padre, el barón, lidió con ello.
Sin embargo, resulta inoportuno que la gente en la isla Faulen tenga muy poco contacto con los del continente, ya que es una isla solitaria muy lejana.
Por esa razón, aún no han sido aceptados por los nobles regionales…
Por lo tanto, la familia ahora se encuentra en una situación complicada en la que no pueden confiar en ninguno de los bandos…
Luego de pensar exhaustivamente en el tema, Leylin de repente se dio cuenta de algo muy importante: Sin dudas, si yo fuera testigo de esta situación, ni siquiera podría resistir entrar en acción.
Hay muchas ventajas y los riesgos son mínimos.
Quizá el Vizconde Tim también ruega penosamente por esta oportunidad…
A decir verdad, la segunda suposición de Leylin fue mucho más acertada que la primera, pero aún había algunas leves diferencias.
Aunque su oponente era sólo un vizconde y parecía relativamente menos hábil, el marqués lo respaldaba, e incluso era el sobrino del rey.
Si uno le quitaba los ojos de encima sólo un segundo, podría desatar el caos fácilmente.
Sin embargo, afortunadamente sólo era un segundo hijo favorecido.
Ni siquiera el Marqués Louis gastaría demasiada energía en él, mucho menos alertaría al rey.
Mientras no matara a su oponente, entonces probablemente no habría un contraataque.
Después de todo, cuando se trataba de asuntos como planes para apoderarse del territorio de familias pequeñas, como la mayoría de los nobles superiores lo hacían en secreto, aquellos rumores quedaban solo en sus pensamientos y no podían discutirse en sociedad.
Tapris escoltó personalmente a Leylin fuera del santuario.
Justo cuando Leylin estaba por abordar su carruaje, Tapris murmuró suavemente junto a su oído: —Parece que una ola de piratas ha escapado recientemente de las inmediaciones.
¡Espero que te encargues de eso!
Que el dios del conocimiento te bendiga.
—¡Entendido!
Los ojos de Leylin centellearon y miró profundamente a Tapris antes de entrar al carruaje.
La carrocería del carruaje continuaba subiendo y bajando mientras las ruedas avanzaban.
Leylin estaba sentado en el interior con los ojos cerrados, pero sus pensamientos continuaban: Ese astuto Obispo Tapris, ¿se prepara para apostar por los dos grupos?
De hecho, Leylin realmente deseaba obtener la ayuda de la iglesia en esa ocasión.
Si podía ejercer presión personalmente sobre el marqués con el poder de la iglesia del conocimiento, el marqués seguramente abandonaría su intención de continuar con sus planes.
Pero esto, evidentemente, era imposible.
Ni siquiera el Obispo Tapris poseía cuarteles de trabajo en lo que pudiera ejercer su autoridad.
Si enviaba a guerreros y sacerdotes del santuario, se los consideraría a favor de la familia Faulen, por lo que Tapris claramente rechazó la idea.
Ahora parecía que, aunque Tapris solo había dado un poco de información, había logrado obtener inmediatamente una gran cantidad de beneficios.
Incluso si el Barón Jonas hubiera estado allí, no se habría atrevido a no cumplir con su promesa.
Y si el Vizconde Tim tenía éxito, tampoco se olvidaría de involucrar a Tapris.
Si apostar por ambos bandos le garantizaba beneficios, ¿por qué no iba a hacerlo?
Por supuesto, no era la única forma de obtener ayuda por parte de la iglesia, pero eso requeriría entregarles todo su territorio.
Sin embargo, ambas partes sufrirían y serían destruidas indiscriminadamente si usaba ese método.
Además, ¡serían boicoteados por todos los nobles del continente y los considerarían traidores!
Luego de sopesar la cuestión, Leylin llegó a la conclusión de que las cosas no habían llegado a un punto tan terrible y él no tenía el valor de abandonar su clase social.
No había dudas de que usaría “ese” método.
—¿Piratas?
La mirada en las pupilas de Leylin parecía distante.
Como el otro bando también era una familia de la nobleza que controlaba el comercio de ultramar y tenía numerosos puertos, evidentemente tenía una extraordinaria fuerza marítima.
Incluso los piratas cercanos podían estar en secreto bajo su control.
Había una gran probabilidad de que enviaran a un grupo de hombres a provocar una conmoción en la Isla Faulen y usaran esto para crear presión, o incluso podían atacar directamente la mansión y silenciar a los Faulen.
De todas formas, lo habían hecho una vez mucho tiempo antes.
Confiar en la patrulla de cien hombres para librarse de esta ola de piratas es un desafío…
Pensó Leylin acariciándose el mentón.
Él jamás había subestimado la fuerza de su rival.
Con un marqués respaldándolo, aquel vizconde podía enviar a decenas de profesionales fácilmente.
Alguien por sobre el rango 15 es absolutamente imposible, pero quizá haya alguien sobre el rango 10 y algunos profesionales de elite sobre el rango 5…
No será fácil vencerlos…
Leylin evaluó velozmente la fuerza de su rival, pero solo en el nivel más básico.
Por supuesto, los Faulen no sólo contaban con la patrulla del puerto, pero los verdaderos maestros definitivamente estaban viajando junto al Barón Jonas.
Sólo se había quedado el brujo Ernest para encargarse de algunas cosas, pero el propio Leylin había enviado a esa fuente de ayuda.
Los otros definitivamente destinarán sus fuerzas principales en contra del barón.
Las fuerzas que han enviado aquí no deberían ser más que una pequeña parte de ellas.
¡Podríamos enfrentarlos con todo lo que tengamos!
Leylin tenía una mirada distante.
En realidad, también había considerado acobardarse y ocultarse en algún rincón del continente para evitar la situación que se avecinaba.
Luego acumularía lentamente más habilidades y se convertiría en un gran brujo, quizá incluso una poderosa Leyenda.
Pero, sin pensar en el afecto que recibía del barón y su esposa, aunque pudiera dejar atrás insensiblemente todo lo que tenía, no podía abandonar los beneficios que le había dado la familia Faulen.
Un brujo necesitaba un mar de recursos para ascender.
Ya fueran materiales costosos para realizar brujería, todo tipo de libros de magia, etc., se necesitaba una gran cantidad de monedas de oro para comprarlos.
Sin un poder influyente que acumulara riquezas para él, Leylin simplemente no podría satisfacer sus necesidades él solo.
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