Brujo del mundo de magos - Capítulo 844
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- Capítulo 844 - 844 Capítulo 844 – La Marea De Piratas
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844: Capítulo 844 – La Marea De Piratas 844: Capítulo 844 – La Marea De Piratas Editor: Nyoi-Bo Studio —¡Adelante!
Te ha enviado Willian, ¿no?
¿Qué están planeando?
Tim se sentó de inmediato a un costado.
—Jaja…
Me temo que tu hermano no puede darme órdenes.
Si desea corroborar mi identidad, ¿qué le parece esto?
Karen levantó la mano y lanzó un pergamino con el sello del cráneo del Tigre Escarlata y la daga directamente hacia Tim.
—Realmente son ustedes…
—Tim tocó la única marca en el pergamino con desconfianza y, lentamente, sus ojos se volvieron tan circulares como platillos—.
¿Qué quieres?
Sin que supiera por qué, el corazón de Tim comenzó a latir violentamente.
—¿Acaso no lo mencioné antes?
Vamos a ayudarlo a convertirse en marqués, mi señor —respondió Karen con una sonrisa.
—¿Qué clase de broma es esta?
William sigue aquí y, además de él, todavía…
—balbuceó Tim.
—Entonces simplemente deja que todos mueran —las palabras de Karen estaban llenas de veneno—.
¡Deja que todos mueran!
Tim se desplomó débilmente en su silla mientras la oía dar su opinión, pero, en realidad, sus ojos brillaban con fuerza.
—¿Quieres que trabaje de forma encubierta y venda a mi propia familia?
—preguntó lentamente.
—Eso depende de lo que tú decidas.
¿Qué es lo que quieres, una familia rota o la gloria y el poder que tiene en este momento tu hermano William?
Karen sabía que Tim nunca había podido elegir realmente.
La brisa nocturna soplaba en la ventana y hacia mover las cortinas.
Sin embargo, faltaba alguien en su puesto anterior frente a la ventana.
Luego se sentarse nerviosamente en su silla por un largo tiempo, Tim se sintió mareado y confundido.
No obstante, parecía haberse sembrado una idea en lo profundo de su mente.
—Así es.
Si yo no puedo tenerlo, ¡tú tampoco puedes!
Si lo destruyo todo, todo este archipiélago Báltico me pertenecerá a mí.
La espalda de Tim pareció retorcerse diabólicamente bajo la luz de la luna.
…
—Maestro, no hubo contratiempos.
Tim también nos dio los mapas de las rutas de los Esqueletos Negros y los Piratas Tiburón Tigre.
Tim les había revelado completamente el plan del Marqués Louis, además de las fuerzas que estaba movilizando, el camino de William e incluso las noticias del regreso del brujo Boruj.
—Ah, ¿acaso Tim está loco?
Isabel estaba parada junto a Leylin observando el final del pergamino, donde estaba el mapa de todo el archipiélago Báltico.
Había traicionado completamente a su familia e incluso les había revelado las defensas de la residencia del marqués.
—Las personas dementes y desesperadas pueden ser así de irracionales.
Claramente sabe que su familia es lo único en lo que aún puede confiar, pero desea destruirlos voluntariamente.
Realmente es muy gracioso…
Karen se arrodilló aún más y no se atrevió a mirar a Leylin a los ojos.
Aunque tenía una relación algo íntima con su maestro, se dio cuenta de que ni siquiera podía comenzar a comprenderlo todavía.
Hasta sus enemigos se volvían sus aliados sólo para obtener beneficios, y su capacidad para entender precisamente un corazón lo hacía parecer un demonio vestido con piel humana.
Así es, ¡un demonio!
Para Karen, quizá solo el Archidemonio del noveno nivel de infierno tenía una mentalidad tan fría y cruel.
—¿Qué, me tienes miedo?
—Leylin descubrió incluso ese pequeño pensamiento, y su forma casual de preguntar hizo que todo el cuerpo de Karen temblara.
—¡No!
No, su sirvienta sólo estaba preocupada de que el Vizconde Tim no cumpla su promesa.
Después de todo, no se debe confiar en los nobles.
Aunque tengamos éxito, me temo que actuará como un testigo en nuestra contra…
—respondió Karen inmediatamente.
—Antes de que William muera, las posibilidades de que Tim regrese junto a ellos son muy pequeñas.
Leylin no se enfureció al descubrir el estado temeroso de su sirvienta ya era una reacción muy normal.
Él sólo abandonaba sus aires aristocráticos frente a los Tigres Escarlata, ante los que mostraba su verdadero ser.
Por esa razón, se había ganado el temor y la admiración de los demás piratas.
De no haber sido porque Isabel estaba transformando poco a poco su cuerpo y mente en un demonio, quizás incluso ella se hubiera sentido aterrada y alienada por él.
—Una vez que tengamos éxito, ya sea que Tim pida ayuda al Reino Dambrath o testifique contra nosotros…
—Leylin rio con gentileza—.
¿Te permití dejar alguna evidencia o información que me señale a mí?
—No —Karen lentamente comenzaba a entender.
—Entonces, de principio a fin, toda esta cuestión solo está relacionada con los Tigres Escarlata y Tim.
¿Tim desea perder su futuro y ser colgado por el crimen sólo para testificar contra un montón de piratas?
—¡El maestro es sabio!
—sólo entonces Karen comprendió lo mucho que Leylin había pensado en todo.
—No sólo eso…
Louis y William son el marqués y su heredero, incluso tienen sangre real.
El archipiélago Báltico es el feudo del marqués, ¿realmente crees que podemos ir allí pavoneándonos luego de disponer de ambos y tomar el control?
—Si eso sucediera, ¡el rey perdería la cabeza y nos atacaría!
—Así es, por lo que al menos deberíamos tener a una marioneta en la superficie, y Tim es bastante adecuado, ¿no?
—Leylin se cruzó de brazos—.
Con él allí, podremos disfrazar todo el asunto como una pelea entre los hijos de una familia de nobles, ¿no es eso algo común en el reino?
Eso haría que su majestad y la familia real evitaran la humillación y, aunque continuarán molestos con nosotros, las posibilidades de que desperdicien hombres y recursos para exterminarnos son muy bajas.
—Su sirvienta comprende…
—el rostro de Karen continuó algo impactado mientras ella se retiraba respetuosamente.
Estaba claro que la visión de Leylin se extendía más hacia el futuro que lo que ella pensaba.
No me digas que todos los humanos están tan llenos de planes retorcidos y previsiones como él…
El alcance de este plan, quizás incluso aquellas Matriarcas de la Infraoscuridad…
Pensó Karen mientras se marchaba con una gran tristeza.
Leylin estaba consolando a su prima: —Sé que la deuda de sangre de tu familia incluye la de Tim.
No te preocupes, cuando el momento llegue, él PAGARÁ el precio…
—No hay un rastro de duda en mi mente —Isabel miraba profundamente a los ojos de Leylin—.
Además, me gustaría acabar con él personalmente…
—No hay problema, puedo dejarte a William —los ojos de Leylin brillaron con frialdad—.
Informa a los Bárbaros también, ¡esta vez eliminaremos a toda su marina de una sola vez!
Un halcón gris con un pergamino atado a la pierna desapareció en el cielo tan rápido como un rayo gris.
Con ese tipo de velocidad y vuelo de un ave rapaz, sólo le tomaría media noche llegar a la Caleta de los Piratas.
Pasó una fuerte brisa que levantó las pesadas cortinas.
—Qué amiguito tan adorable, jaja…
—Madam Tillen acarició su pico gris ceniza y tomó el mensaje atado a su pie.
Luego de leerlo rápidamente, se volteó hacia el capitán de los Bárbaros, que estaba en su habitación: —¡La operación puede comenzar!
Se oyeron numerosos gruñidos fuertes.
Una gigantesca mano unida a un brazo del tamaño del cuerpo de un bebe llevaba un enorme cáliz lleno hasta el borde de espíritus dorados.
La garganta de Odge estaba bebiendo rápidamente y, de vez en cuando, algo el licor salía por las esquinas de su boca y caía por su barba punzante.
—¡Boruj, Boruj, Boruj!
¡Convertiré tu cráneo en una copa de vino!
—rugió Odge mientras tomaba el enorme sable.
Un hechizo poderoso brillaba en la punta de la espada—.
Da la orden, ¡entraremos en acción ahora!
—bramó Odge, y los dos guerreros barbáricos afuera salieron a toda velocidad inmediatamente.
La Caleta de los Piratas de inmediato estalló en una oleada de actividad.
Bajo las órdenes de su capitán, los escuadrones de guerreros barbáricos abordaron sus naves de forma ordenada.
Entre ellos había chamanes que vestían plumas coloridas y tenían el rostro pintado.
Eran magos extraños de la tribu barbárica y uno podía entender la determinación y la cautela de Odge al ver cuántos de ellos habían sido eliminados.
—¡La Marea de Piratas!
Es similar a la última Marea de Piratas que sucedió décadas atrás…
El grupo de los piratas barbáricos no estaba conformado únicamente por un solo tipo.
Como líderes de la alianza oscura en los mares exteriores, tenían muchos piratas a su cargo y otras razas que en ese momento estaban actuando con ellos.
Varios miles de navíos salieron de la Caleta de los Piratas, lo que generó una sensación algo escalofriante.
—Siento el aroma del asesinato, el plan está en marcha…
¡Este festival complacerá enormemente a nuestro señor!
—en una esquina oscura, el sacerdote Cyric murmuraba para sí mismo y, junto a él, estaba la figura doblada del obispo anterior—.
¡Prepara a tus hombres para asesinar a los líderes de ambos bandos y deja que el caos se vuelva aún más turbulento!
Luego de la reestructuración de las organizaciones piratas, la situación en el mar abierto cambiaría significativamente.
Sin embargo, el obispo tenía un objetivo mayor.
¡Todo lo que pedía era que se desatara el caos!
Luego de la caótica batalla, sin importar quién llegara a la cima, representaría el orden.
No obstante, eso claramente enfadaría al Dios del Asesinato, ya que él solo quería un mar abierto eternamente caótico, lleno de todo tipo de conspiraciones y asesinatos.
Aquellas eran las dos cosas favoritas de Cyric.
Si podían lograr eso, entonces él probablemente recibiría la gracia de ese dios.
Como mínimo ascendería uno o dos rangos como sacerdote e incluso obtendría otras ventajas.
¿Cómo podía siquiera compararse permitir que todo el mar abierto quedara destruido?
—¡Como ordene!
El sacerdote ahora comprendía la punta del plan del obispo.
No importaban su anterior neutralidad o los asesinatos de ese momento, ¡todo lo que quedaba era un sacrificio de caos y muerte!
Ese tipo de métodos obviamente le generaban un gran placer y emoción.
Exultante, el cuerpo del sacerdote se fundió lentamente con las sombras y dejó atrás al obispo, que observó en soledad las velas.
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