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Brujo del mundo de magos - Capítulo 861

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861: Capítulo 861 – Ogros 861: Capítulo 861 – Ogros Editor: Nyoi-Bo Studio —Está bien, ¡los mercenarios nos protegerán!

—Hera besó la frente de su hermana, lo que ayudó a Yalani a calmarse.

—¡Iré a echar un vistazo!

—Rafiniya ya había bajado del carruaje y se había puesto su armadura de mujer caballero y sus guantes de acero.

El caballo de guerra en el que montó soltó un relincho y se dirigió con prisa al frente del grupo.

El caballo cubrió el rostro y la cabeza de Pam con tierra; él no pudo agacharse a tiempo.

Incluso su barba estaba llena de piedritas, una imagen tan cómica que hizo que las muchachas en el carruaje rieran en voz baja.

La mirada seria de Hera pareció haberse suavizado.

—Esas pequeñas perras son realmente…

Bah…

—el Viejo Pam escupió la arena de su boca y llevó su mano al estuche de su arma.

Había quitado la mayoría del óxido y ahora olía a pólvora.

Igualmente, Leylin aún creía que no sería tan útil como un martillo en una pelea.

Él se mantenía escéptico en cuanto a si ese enano, que ni siquiera había alcanzado el rango 5, era lo suficientemente valiente como para luchar contra un caballero de alto rango.

Aunque ensuciar la barba de un enano era un insulto muy grave, el Viejo Pam parecía haberse integrado a la sociedad humana y haberse vuelto hábil y astuto.

O quizá podía decirse que, luego de trabajar tanto con los humanos, había aprendido a ser cobarde y había adquirido algunos malos hábitos.

Lógicamente, el enano quizá no estaría de acuerdo con esa evaluación.

Leylin no podía detectar ni el más mínimo rastro de la terquedad y tenacidad de un enano en el Viejo Pam.

Cuando Rafiniya regresó volando como el viento, ya estaba llevando a su caballo de guerra por ella con entusiasmo, e incluso recibió una corona de plata como propina.

Debía decirse que el Viejo Pam ciertamente era eficiente en el cuidado de los caballos de guerra.

Durante los últimos días, la montura de Rafiniya, que solía estar desnutrida, parecía tener mucha energía.

Ella, que formaba parte de la nobleza, ya había expresado su deseo de contratar al enano como su cuidador de caballos personal y el Viejo Pam parecía bastante satisfecho con aquel acuerdo.

A Leylin no le interesaba demasiado el futuro del Viejo Pam, por lo que de inmediato preguntó lo que ocurría delante de ellos.

—¿Qué está sucediendo adelante?

—Algunos exploradores y ladrones informaron que descubrieron las huellas de un ogro.

Están medianamente frescas, parece que sólo pasó el tiempo de medio reloj de arena.

Deberíamos estar listos para luchar en cualquier momento.

Luego de oír la declaración de Rafiniya, todos los mercenarios se pusieron nerviosos al instante.

El halfling ladrón y el arquero humano no pudieron evitar aferrarse con más fuerza a sus armas.

Pam, involuntariamente, comenzó a acercarse a Rafiniya.

Aquella joven era la disuasión más poderosa de todo el grupo.

Frente al peligro en el que se encontraban, era la que más rápido podía adaptarse y la que tenía la mayor probabilidad de escapar.

—Bueno, Rafiniya, tú me protegerás, ¿cierto?

—el Viejo Pam miró a Rafiniya esperanzado.

—¿No eres un mercenario?

—la joven siempre había sido totalmente despectiva con los cobardes débiles como él.

—Por todos los cielos…

Hazlo por Nick, no puedes tratar así a tu cuidador de caballos.

El pobre Viejo Pam terminará hecho pedazos por el ogro, ¿y quién cuidará de tu Nick entonces?

Las lágrimas del Viejo Pam estaban por inundar sus ojos y se aferraba a las piernas de Rafiniya con todas sus fuerzas.

Nick era el nombre que el Viejo Pam le había dado al pasar al caballo de guerra de Rafiniya.

—¡Está bien, está bien!

¡Es el deber de un caballero proteger a los débiles!

—Rafiniya se sintió algo asustada por la expresión en su rostro.

—¡Oh!

La admiro, gran mujer caballero…

—inmediatamente, Pam comenzó a balbucear sin parar.

—No obstante, ¡tu paga como mi cuidador de caballos se reducirá a la mitad!

—Rafiniya había aprendido mucho luego de viajar con ellos, incluso ahora sabía regatear.

—Eso es imposible, ¡un 10% como máximo!

—¡40%!

¿Crees que no puedo encontrar a otro cuidador de caballos?

¡Mi familia tiene muchos!

—¡30%!

No puedes bajarlo más, ¡o el Viejo Pam ni siquiera podrá costear tomar ron aguado!

—¡Trato hecho!

A fin de cuentas, la mujer caballero aún era algo joven e inexperta.

Había retrocedido derrotada ante las patéticas estrategias del enano y Leylin no pudo evitar encontrarlo muy gracioso.

Justo en ese momento, se oyó un grito abatido desde el frente: —¡El ogro!

¡El ogro está aquí!

—¡Manténganse alerta!

¡Permanezcan en guardia!

Leylin desenvainó su espada de acero en un instante mientras sus ojos atentos observaban el alboroto delante de él.

Además de la cacofonía de las voces humanas, ahora se oían los sonidos de rugidos extraños y armas chocando.

—¡Los ogros realmente han aparecido!

El halfling en el escuadrón sacó de inmediato su daga y se ocultó en el rincón oscuro del carruaje.

El arquero humano se trepó a la cima para encontrar algún lugar adecuado para él, mientras que su arco de madera, que solía llevar en su espalda, ahora estaba en su mano.

—¿Ogros?

¡Los he estado esperando durante mucho tiempo!

—Rafiniya, emocionada, tomó las riendas de su caballo y cambió inmediatamente la dirección en la que avanzaba.

Entonces oyó una voz masculina detrás de ella y sus ojos se abrieron completamente.

—Espera, ¡iré contigo!

—¿Cuándo viniste aquí?

Nadie supo en qué momento Leylin se subió al caballo de guerra y se sentó detrás de Rafiniya.

Para esa mujer caballero de alto rango, era algo completamente impensado.

Se suponía que un caballero y su caballo eran una entidad y que alguien se acercara así sin siquiera notarlo era algo muy peligroso en el caso de que el hombre tuviera malas intenciones.

El corazón de Rafiniya se congeló y la actitud del hombre sentado detrás de ella le resultó difícil de soportar.

—¡Quizá deberías ser un ladrón!

Bájate inmediatamente, ¡a Nick no le gustará para nada esto!

En ese momento, la cercanía entre sus cuerpos era algo extraña y, como resultado, Rafiniya comenzó a ruborizarse un poco.

—Sé buena chica, ¡vamos!

—¡No soy una niña!

—protestó débilmente Rafiniya, pero Nick comenzó a correr a la velocidad de un tornado negro debajo de ellos.

En ese instante, Rafiniya mostró su espléndido dominio del caballo.

A pesar de tener a alguien montado detrás de su espalda, atravesó las tropas caóticas y los obstáculos hasta llegar al frente de la caravana.

Muchos carruajes estaban retrocediendo y numerosos mercenarios ya habían preparado sus espadas y arcos en un semicírculo.

Frente a las tropas defensivas había un grupo de monstruos enormes.

Eran cerca de 20.

Rafiniya observó con curiosidad a los monstruos frente a ellos.

—¿Son ogros?

¡Es la primera vez que los veo!

El primer ogro medía casi tres metros y tenía el torso de un hombre.

Parecía obeso, con piel verde oscura, un cuello grueso, cabello apelmazado y grasoso y sarcomas repugnantes en todo el cuerpo.

Había una nariz ancha y plana debajo de sus ojos de bestia y mostraba sus dientes negros que sobresalían y lo hacían parecer tan malvado como un diablo.

Aquel ogro parado al frente era el jefe del grupo.

Llevaba algo de piel animal curtida alrededor de su cintura.

Los demás ogros estaban completamente desnudos, todo colgaba libremente.

—¡Qué olor repugnante!

A sólo unos diez metros, un olor putrefacto irrumpió directamente en la nariz de Rafiniya e hizo que se cubriera involuntariamente.

—¡No está mal!

Se parece mucho a la imagen de los ogros de los manuales ilustrados, sólo que no hemos visto sus diferentes variantes, como el ogro de dos cabezas y el ogro chamán…

—Leylin estaba evaluando a los ogros frente a él; sus ojos azules brillaban con fuerza por razones que resultarían difíciles de aceptar para una persona normal—.

Chip de I.A., ¡escanea al ogro!

El Chip de I.A.

siguió fielmente las órdenes de Leylin.: [Biip.

Iniciando misión, comenzando escaneo…

Se están recolectando datos, generando gráficos.] Poco después se proyectó frente a él el holograma de un ogro, junto con información detallada sobre sus estadísticas.

[Nombre: Desconocido.

Raza: Ogro.

Género: Masculino.

Fuerza: 7.

Agilidad: 3.

Vitalidad: 10.

Espíritu: 1.

Características: 1- Regeneración: Los ogros poseen una capacidad regeneración extraordinaria y pueden sobrevivir durante mucho tiempo aunque se les corte la cabeza.

2- Armadura Dérmica: La grasa en la piel de un ogro se mezcla con la suciedad para formar una capa separada de defensa natural.

Sus efectos pueden compararse con los de una armadura de cuero normal, sin resistencia a la magia.] —Estas estadísticas son similares a las de un luchador de rango 7 u 8 promedio, y sólo es un ogro ordinario…

Además, estos ogros tienen físicos poderosos y una aterradora capacidad de regeneración.

Las células de su cuerpo deben ser mucho más activas que las de la gente normal y, aunque la Daga de Sangre Diabólica pueda absorberlas, quizá puedan elevar mi vitalidad 2 o 3 puntos, ¡así alcanzaría el obstáculo de los 10 puntos!

Leylin ahora miraba a esos ogros como si fueran un gigantesco cofre del tesoro.

Incluso con sus cálculos más moderados, aquella tribu de ogros podía elevar 1 o 2 puntos su vitalidad, algo similar a ser bendecido por la gracia de un dios de rango bajo.

Sin embargo, Leylin simplemente no se atrevía a provocar él solo a un grupo tan grande de ogros.

Incluso necesitaba contar con otros como protección antes de estar seguro de que podía cruzar esa región sin correr riesgos.

De todas formas, la gran caravana se estaba enfrentando a los ogros en ese momento, y Leylin vio su oportunidad.

—Sólo es un grupo disperso de ogros, ¡no tienes por qué preocuparte!

En ese momento, llegaron a toda prisa algunos miembros de los Halcones Cenicientos, liderados por Siegfried, el impresionante luchador de alto rango que Leylin había conocido previamente.

Al ver que había menos de 20 ogros, la expresión de Siegfried se relajó.

—No hay ningún chamán.

Hay suficientes para que los otros mercenarios y carruajes puedan adquirir experiencia.

No será tan escalofriante en nuestro próximo encuentro…

—Siegfried estaba completamente al tanto de que, si las fuerzas de su gran caravana podían unirse, entonces no sería ningún problema cruzar esa región.

No obstante, el temor a lo desconocido muchas veces derribaba a los humanos, sobre todo siendo que aquellos ogros tenían una reputación aterradora.

Esto hizo que se volviera mucho más sencillo desatar el pánico generalizado, ¡y eso sería aún más devastador que un tsunami!

Como resultado, era muy importante que esos mercaderes cobardes supieran de esos ogros con antelación.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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